Del amor y otras………. ¿Pociones?
(Segunda Parte)
Nymphadora subió corriendo las escaleras hacia el despacho de Remus, y su cara no pudo dibujar una mejor sonrisa al descubrir como su protegido había preparado una linda mesita con una gran variedad de pasteles así como dos tazas de chocolate caliente cuyo olor era totalmente delicioso y embriagador para sus sentidos.
"Remus, definitivamente has aprendido como ganarme, es imposible decirte algo cuando en frente me pones tantas cosas deliciosas" Pensaba Tonks mientras veía como Lupin entraba muy tímidamente a su propio despacho, tenía la misma apariencia que un niño regañado con su cabeza hacia abajo evitando todo tipo de contacto visual con ella.
- Gracias, en verdad me muero de hambre- Dijo Tonks con una sonrisa y empezó a comer.
- Estaba a punto de retirarlo, pensé que habías comido con Severus- Respondió Remus en un tono seco e inexpresivo que reflejaba lo molesto que se sentía por tal hecho. No quería parecer celoso pero la verdad es que en su interior de alguna forma quería castigar a la joven por su comportamiento con Snape.
- ¡Estás loco! Esa comida NO era comestible, para nada comparado con este manjar.- Tonks seguía comiendo mientras que Lupin la miraba detenidamente como si esperara encontrar la respuesta a lo que buscaba en sus acciones. Él no hablaría aún se encontraba confundido por todo lo sucedido en las últimas horas.
Tonks se dio cuenta del silencio de Remus y como éste la miraba sin decir nada, así que ella decidió tomar la iniciativa.
- Sabes después de ver las memorias aún no sé…….. Si fuiste de lo más valiente o de lo más estúpido al unirte con los hombres lobos. – Su voz fue de lo más tranquila no había nada que insinuara que fuera un regaño o algo por el estilo, simplemente su comentario era sincero.
- Es algo que me he preguntado por muchos años y a lo largo de éstos aún no logro ponerme de acuerdo. – Le contestó Lupin mirándola directo a los ojos en señal de que él también correspondía a su sinceridad y que a partir de ese momento todo lo que saliera de su boca sería totalmente verdadero. Tonks le devolvió la mirada y le arrimó la otra taza de chocolate dándole más confianza e invitándole a que continuara.
-Creo que en principio fue de lo más estúpido abandonar a mis amigos en su causa y dejarme llevar por mi decepción. No debí rendirme tan fácil, había mejores formas de rebelarme contra el Ministerio sin sacrificar la confianza de aquellos que me apoyaban.
- ¡Vaya qué las había!, pero no te culpo el Ministerio de trato muy mal. La verdad es que yo los hubiera matado si me hubieran hecho algo parecido los muy malditos. – Declaró Tonks , enterrando muy fuerte un tenedor sobre un pedazo de pastelillo para darle énfasis a su comentario, provocando que Remus sonriera de nuevo.
- No creas que no me pasó por la mente ( Sirius muy amablemente me hubiera ayudado), pero convertirme en un licántropo asesino no iba a lograr que me aceptaran. No se vería bien en mi curriculum. – Dijo sonriendo muy tímidamente.
Tonks, estaba sorprendida, Remus no era la clase de hombre que solía hacer bromas así que le siguió el juego.
- Tienes razón, no hubiera ayudado, pero con el dinero Black pudieron conseguir unos buenos sicarios que no dejaran huella.
- Humm, sí, creo que se pudo haber hecho. Pero siempre he creído que las cosas pasan porque tienen una razón de ser ya que si no lo hubiera hecho, nunca hubiera aprendido a valorar lo humano de mí persona y a reconocer a la bestia que aunque no me guste llevo dentro; caer entre tanta crueldad y salvajismo me hizo darme cuenta que nunca quiero regresar ahí y de alguna forma ese deseo me impulsa cada día para ser mejor.- Los ojos de Remus sin querer se humedecieron y Tonks no pudo resistir hacer lo que tantas veces deseó cuando se encontraba inmersa en las memorias y sin pensarlo dos veces abrazó a Lupin tomándolo por sorpresa y definitivamente era algo que no se esperaba así que al principio no lo correspondió pero al ver que la chica no se separaba de él y al sentir lo confortable de su calor no tardó mucho en ceder y muy lentamente también colocó sus brazos en su cintura.
Tener su cabeza recargada en el pecho de Lupin y poder oír los latidos de su corazón, la llenaba de una extraña alegría y paz. Por su parte Remus nunca en su vida había recibido un abrazo tan sincero y lleno de calor como el que estaba recibiendo, un sentimiento de fortaleza y felicidad lo invadían y ninguno de los dos tenía intenciones de separarse.
Remus descubrió que no sólo su cabello era rosa chicle sino que por alguna razón extraña olía a fresa y ella por su parte se dio cuenta de que Remus había estado nervioso ya que un dulce olor a chocolate emanaba de él.
Desgraciadamente las campanadas del reloj de Hogwars acabaron con el precioso momento ya que provocaron un sobresalto en los dos, y en un acto instintivo los dos se separaron muy bruscamente como dos adolescentes siendo descubiertos por sus padres.
Tonks estalló en una carcajada, mientras que Remus muy apenado no sabía dónde esconderse.
- Lo siento. – Declaró Lupin en una voz apenas audible
-¿Qué dices? Sí yo fui la que te abrazó primero y no me arrepiento de nada porque es algo que quise hacer desde que vi tu primera memoria.
- Gracias, en verdad fue reconfortable. Creí que después de ver todo lo que hice no querrías volver a saber de mí, sobretodo cuando esta mañana entraste y ni siquiera recibí un saludo.
- Perdón, no era mi intención pero esa era parte del plan, si no lo hubiera hecho Snape no hubiera accedido a enseñarme e incluso tal vez hubiera avisado al Ministerio de sus sospechas sobre ti y Black.
-¿Tiene sospechas sobre mi?
- Sí, dado a que tú y él fueron tan amigos…. Pero yo confío en ti y sé que no harías nada que pusiera en peligro la vida de Harry, con el cual también tengo entendido llevas una muy estrecha relación.
- Que te puedo decir, creo que después del ataque en el tren, me gané su confianza y parece que disfruta la clase.- Dijo Remus con una sonrisa.
- Sólo él JA … Tengo entendido que te has convertido en la sensación del momento, que eres el profesor más admirado, querido y ja como lo había pronosticado el más DESEADO por las estudiantes jaja.
- ¡DORA!- Gritó el Profesor muy apenado y provocando otro ataque de risa a la joven- Ya te había dicho que eso no pasará.
- Perno no me puedes negar en que te has hecho el profesar más popular he?
- No sé si sea el más popular pero me alegra que los estudiantes disfruten estar en mi clase.
- Realmente me gustaría poder verte impartir una. ¿Puedo? – Dijo Tonks poniendo una cara de niña linda difícil de resistir.
- Me encantaría, pero me pondrías muy nervioso.- Contestó Remus sinceramente y sin pensarlo ("¿Qué poderes tenía esa chica que le hacía olvidar la razón y actuar sólo con su corazón?")
- ¿En verdad?- Respondió Tonks con una mirada muy pícara y acercándose un poco más a Lupin.
- Cla…ro !! Eres mi guardiana- Respondió muy rápido y nerviosamente – Cualquier mala impresión se la comunicarías al Ministerio y eso no sería bueno.
- ¿Sólo por eso?- Reclamó la joven, incomodando al Profesor que tuvo que buscar una salida a esa situación cambiando bruscamente el tema de conversación.
(Tonks se acercaba cada vez más a él y eso no era bueno para el corazón del viejo Profesor que latía como no lo había hecho en bastante tiempo)
- He notado que no te has quitado los guantes para comer, ¿Por qué?, debe ser realmente molesto tomar la comida así , sin contar que si los utilizaste para hacer la poción debe de haber residuos de los ingredientes ahí y no seria muy recomendable que los ingirieras.
- Ha, ¿en verdad? No había notado que no me los había quitado ¿Distracción supongo?- Mintió la joven.
- Me estás mintiendo, ¿Cierto?- Le preguntó Remus.- ¿Qué estás escondiendo?- Creí que seríamos sinceros.
- No es eso…. es que me a pena…
Remus la miró a los ojos y Tonks sintió como sus defensas caían una a una para dar paso a la inocencia, ternura y confianza que proyectaban esos dulces ojos color miel.
Lupin sabía que la chica había cedido y con mucho cuidado y lentitud tomó una mano de Tonks entre las suyas y oyó un ligero quejido por parte de la joven, pero no le importó, aún más cuidadosamente y sin dejar de mirarla a los ojos desvistió su mano quitando muy suavemente el guante de piel negra que la cubría dejando al descubierto las severas quemaduras que había recibido al practicar la poción en el bosque.
-¡Nymphadora! pero ¿Cómo pasó esto? … - Preguntó Remus muy preocupado al mismo tiempo que le quitaba el guante a la otra mano que estaba aún peor que la primera.
Tonks no respondió y sólo se limitó a bajar la mirada, como una pequeña niña que no quiere decirle a sus padres la verdad por temor a ser regañada.
Remus se dio cuenta de eso así que prefirió no decir nada y rápidamente con un movimiento de su varita apareció una especie de botiquín médico lleno de botellitas, cremas, gasas y demás material y como si se tratara de lo más preciado y delicado de las cosas empezó a curar las heridas.
Tonks no sabía que decir así que de su boca sólo salió un a penas audible- Gracias.
- No, tienes que dármelas. Fue por mi culpa cierto; estas quemaduras te la hiciste practicando la poción mata-lobos y no trates de mentirme, sé reconocer los daños que puede provocar en el preparador. – Pronunció Remus en un tonó bastante serio pero a la vez protector.
Nymphadora sólo sonrió, y Remus le devolvió el gesto ya que no necesitaba palabras para comprender el gran sacrificio que Tonks había realizado para que todo saliera bien.
Ninguno de los dos lo mencionó con palabras pero sus actos reflejaban el cariño muto que había nacido y ahora crecía entre ellos.
-Eres muy bueno con esto, regularmente odio las curaciones. No le vayas a decir a nadie pero le tengo miedo a los Medimagos.- Dijo Tonks haciendo una cara de desprecio.
- ¿En verdad?
- Sí, cuando era niña tenía que ir regularmente a que vigilaran el control sobre mis transformaciones y creo que me quedó un trauma. Eres la primera persona que logra curarme sin sufrir las consecuencias, casi siempre muerdo, pataleo, lloró etc… antes de que logren tocarme.
- Pues el día de hoy has sido una excelente paciente. – Respondió Remus con una gran sonrisa y terminando con la última de las heridas. – Listo ya no dolerán más aunque tardarán algunos días en volver a la normalidad.
- Gracias de nuevo.- Respondió Tonks con una gran sonrisa.
- Ya te dije que no tienes que dármelas, lo hice con mucho gusto. Aparte si nos vamos a poner a agradecer, yo creo que nunca terminaría de pagarte todo lo que has hecho por mí.
Tonks lo miró a los ojos, provocando que el licántropo se sonrojara, pero eso no fue obstáculo para ella ya que tomó su cara aún con sus manos lastimadas, la acercó a la de ella y le dio un tierno beso en la mejilla dejando petrificado al Profesor.
- Buenas noches, lobito tonto, te veré mañana, trata de descansar. – Sentenció la joven dejando atrás a un muy sorprendido Remus que seguía sin articular palabras y que cuando por fin lo logró ya era tarde la joven había salido del lugar y se reclamaba a si mismo:
"Siempre pienso, Nunca siento, Nunca vivo. ¿No puedo vivir alguna vez? Aunque sea una sola vez"
