Wotcher!!!
Perdón del nuevo por retraso, sí sé que prometí que ya no habría más pero desgraciadamente mi vida muggle provocó un cambio de planes en mis deseos pero después de una larga espera aquí está el nuevo capítulo. Espero les guste mucho y como siempre muchas gracias por su apoyo y comentarios )
Transformación
"Wow la ¡Casa de los Gritos! Si lograban entrar ahí sería una experiencia digna de contarle a sus nietos y por qué no a sus compañeros de clases ya que se rumoraba que ni los más grandes Aurores habían podido tener acceso a ella".
- Y ahora¿qué tenemos que hacer?- Preguntó la chica muy emocionada.
- Nada – Respondió Remus como si el entrar a la Casa de los Gritos fuera algo de lo más normal.
- ¿Qué¿Entraremos así como si nada? Como si fuera nuestro hogar.- Pronunció la chica con cierto sarcasmo.
- Algo por el estilo. Ten cuidado con tu cabeza- Contestó el profesor al mismo tiempo que alzaba con la mano libre un alambre de púas de la cerca que rodeaba la casa para que su acompañante pasara.
La lluvia que seguía cayendo con toda su fuerza acompañada de una profunda neblina que le daba una visión más espeluznante a la casa. Tonks temblaba de frío y de nada servía que Remus intentara secar su ropa con magia ya que en segundos volvía a mojarse puesto que a la naturaleza ni la magia puede controlarla.
- Bueno por lo menos la lluvia se ha llevado el lodo. – Expresó Remus tratando de mejorar un poco la situación a la par que quedaba maravillado por la nueva apariencia que presentaba su acompañante; puesto que su cabello hasta hace unos instantes café por culpa del lodo ahora había adquirido una tonalidad azul brillante que la hacía parecerse a una criatura salida de un cuento de hadas.
Pronto los dos se encontraron frente a una gran puerta de madera vieja y corroída pero aparentemente provista de todo tipo de seguridad.
- C.rr.eee.ooo q..uu…e e e..sss.oo se..rrrá unnnnn prr….ooo…blema – Artículo Tonks con problema puesto que los dientes le temblaban.
Remus puso una mano en el hombro de Tonks y con la otra sacó su varita la cual con un solo movimiento desapareció todo tipo de ataduras dejando libre la entrada. Tonks sólo abrió sus ojos de una manera sorpresiva y con toda la alevosía y ventaja que pudiese representar se adelantó unos pasos para quedar lo más cercanamente posible de Remus.
- No tengas miedo, no hay nada aquí que pueda hacerte daño…bueno sólo si no me cuentas a mi y juro con mi vida que nunca haría algo para lastimarte. –Declaró Remus al percatarse del movimiento de la joven.
- Gracias, lo sé; pero no era eso lo que estaba comprobando. – Dijo la chica de nuevo con una sonrisa pícara que puso nervioso a su acompañante.
-¿Qué era entonces?- Preguntó Lupin extrañado.
- Hummm…….hace unos instantes……haya afuera……. todo mi cuerpo se estaba congelando a excepción de mi mano… obvio estaba entre la tuya así que no presté mucha atención … pero después noté que a pesar de que la lluvia cada vez se hacía más fuerte y el viento más frío tú no parecías sufrir las consecuencias y cada vez que estábamos cerca, podía sentir como a mi cuerpo lo invadía un muy confortable calor; así que no iba dejar pasar la oportunidad de calentarme un poco ji y mira al instante obtuve resultados estoy parada aquí aún expuesta a ese horrible clima y ya no tartamudeo y ….creo que si…me acerco un poco más podría incluso deshacerme del disfraz de Reina de las Nieves¿Podría?- Preguntó Tonks imitando a al perfección la dulce mirada de un cachorrito abandonado- pero antes de recibir respuesta, ya estaba inmersa entre los brazos de Remus y casi al instante ese cabello azul adquirió una tonalidad rosa claro exactamente el mismo color de los algodones de azúcar.
El tacto de la piel de Tonks sobre la suya produjo a Remus la sensación más extraña de alivio, como si hubiese estado herido todo este tiempo y el dolor hubiera cesado de repente. Él hubiera deseado que la chica por siempre se quedara entre sus brazos pero esta ocasión el encuentro fue casi fugaz o al menos a él así le pareció.
- Ves tenía razón- Destacó Tonks presumiendo ahora su nuevo loock a la par que con pequeños saltitos hacia atrás se adentraba a la casa para no dejar de mirar a Remus: el duro ángulo de su mandíbula, la suave curva de sus labios que ahora formaban una sonrisa, la línea recta de su nariz, el ángulo pronunciado de sus pómulos, el suave espacio marmóreo de su frente, parcialmente ensombrecido por una maraña de pelo dorado oscurecido por la lluvia. Guardó sus ojos para el final, sabiendo que cuando lo mirase a los ojos iba a perder el hilo de sus pensamientos. Eran grandes, cálidos con oro líquido, y enmarcados por una gruesa línea de negras pestañas. Mirarle a los ojos siempre la hacia sentir como si sus huesos se convirtiesen en esponja……
- ¡Espera!- Gritó Remus sacándola de sus pensamientos.
- ¿Qué pasa?- Preguntó la joven volteando inmediatamente hacia el lugar donde su acompañante fijaba su mirada. – No veo nada fuera de toneladas de polvo y esas huellas de perros y gatos.
- Eso es lo que me preocupa- Contestó Remus, teniendo en su pensamiento la seguridad de que sólo conocía a un "Perro" capaz de entrar a ese lugar. – Déjame ir por delante-
- ¡Vamos Remus! – Lo interrumpió Tonks- Son huellas de animalitos inofensivos que nada pueden hacerte; ja a parte si no lo recuerdas estás acompañado de tu "GUARDIANA" y no dejaré que nada te pase.
- Tienes razón, disculpa mis paranoias; pero dime ¿no todo buen profesor de Defensa contra las Artes Oscuras debe tenerlas?- Bromeó Remus, tratando de ocultar su preocupación, puesto que tampoco quería quedar como un tonto que se preocupa por un "perro" enfrente de Tonks.
- Claro, si es quieres ser de la escuela de "Ojo loco" y si a esas vamos ¿ podrías explicarme la relación que hay entre esta casa y tú? O prefieres ir directo a Azakaban.
"Azkaban" era la última palabra que Remus quería escuchar en este momento, las huellas eran frescas y coincidían exactamente con las de su "viejo amigo", las había visto tantas veces que podía jurar que se trataban de las mismas sin temor a equivocarse ; pero aún había detalles que no concordaban : las huellas de gato. Conocía también muy bien a "Hocicos" y sabía que éste nunca andaría en compañía de un gato al menos que su vida dependiera de ello.
- ¿Remus, me escuchaste?- Preguntó la joven al ver como los pensamientos de su acompañante parecían haberlo abandonado.
- Sí, perdón; así que quieres saber la "Historia". ¿Estás segura?; creeme no es tan emocionante como las "verdades" que se escuchan por ahí.
- Así que no habrá asesinatos y almas en pena. –Pronunció Tonks fingiendo estar decepcionada.
- No, no los habrá. ( "En esta versión") – Pensó Remus quien pese a la confianza que le tenía a la joven, creyó que no estaría bien contarle todo lo referente a las transformaciones de sus amigos puesto que esto lo delataría a él también y la línea de investigación cambiaría drásticamente apuntándolo de nuevo a él como principal sospechoso en la huída de Sirius y si éste se encontraba ahí el mismo lo descubriría evitando cualquier contratiempo a Dumbledore y a Tonks.
- Pero apuesto a que sí habrá Lunas llenas y Hombres Lobos.
- Sólo uno… verás la historia de esta casa y yo comenzó un día igual de llovioso que de hoy, a penas tenía pocas semanas de haber entrado a Hogwarts y cada vez que le preguntaba a la Srita. Pomfrey sobre el proceso a seguir en la próxima "Luna Llena" ella sólo contestaba: "No te preocupes pequeño, Dumbledore ya está trabajando en eso"; y cada día que pasaba yo me sentía más y más nervioso por no saber cómo afrontaría mi primera transformación en el colegio.
- Sí, me imagino, no querías estar en el dormitorio con tus compañeros cuando sucediera ¿cierto?- comentó Tonks en un tono calmado y maduro como pocas veces dejaba ver dando paso a que Remus continuara con su relato.
- Muy cierto, a parte en esos tiempos aún no descubrían la poción matalobos así que mis transformaciones eran a pesar de mi corta edad muy peligrosas, antes de entrar al colegio mis padres tenían que llevarme a San Mungo puesto que no tenía control sobre mis acciones.
Tonks de repente se vio invadida por los recuerdos de las transformaciones de los lobos salvajes que acompañaban a Remus en las memorias y sintió como su estómago se revolvía asimismo podía ver como los ojos de Remus se oscurecían para sumergirse en un estado de melancolía.
- Simplemente a mis 11 años era el ser más peligrosos que alguna vez hubiese albergado Hogwarts y nadie parecía tomar las medidas necesarias, el único cambio al parecer era la plantación del Sauce Boxeador y no veía como éste podría ayudarme.
Al decir estas palabras Remus se acercó a una ventana cerca del segundo piso y señaló a Tonks dicho árbol que se podía ver con claridad a pesar de neblina y la lluvia .
-Cada día que transcurría el peso de la preocupación se hacía más grande puesto que nunca en mi vida me había sentido tan a gusto en un lugar; apreciaba tal vez como ninguno de mis compañeros la oportunidad de convivir con todas esas personas, el tener a mi alcance todo ese conocimiento pero sobre todo las esperanzas de poder tener amigos de verdad por primera vez era algo que no quería arruinar por culpa de mi "peludo problema".
Para mi fortuna Dumbledore actuó en el preciso instante cuando yo ya no podía ocultar más las señales de mi cambio y supo sacar provecho de éstas para crear una cuartada perfecta.
-¿Cuál fue?
- Como ya había mencionado, el día anterior a mi primera trasformación había sido especialmente lluviosa y por "sugerencia" de James habíamos pasado toda nuestra tarde entrenando en los jardines para poder aplicar en las pruebas de Quidditch ; así que cuando llegamos a la sala común no fue difícil fingir una fiebre, ya que como tú lo comprobaste mi propio estado provoca que mi temperatura corporal se eleve por lo menos 5 grados arriba del promedio.
- Así qué fue eso- Comentó una desanimada Tonks quien hasta ese momento había creído que el calor que sentía a su lado era producto de la "Erostitis". La desilusión fue tanta que casi literalmente podía sentir como su corazón se retorcía causándole un dolor insoportable.
- Sí, no es algo que se comente "comúnmente" pero así como los vampiros tienen "sangre fría" en el caso de los hombres lobos es todo lo contrario y nuestra temperatura aumenta más y más conforme la Luna Llena se acerca y así con una "fiebre de 42 grados" ninguno de mis compañeros sospechó cuando fui llevado de "emergencia" a la enfermería. El saber que no pasaría esa noche en el dormitorio me tranquilizaba, pero aún me aterraba la idea de pasar mi transformación dentro de Hogwarts. Dumbledore no tardó en llegar a la enfermería, desde que convenció personalmente a mis padres de dejarme entrar al colegio no había tenido oportunidad de cruzar palabra con él , así que ya te imaginarás al pobre niño temblando a más no poder.
Tonks quería decirle algo, quería decirle que aunque tal vez en una proporción mucho menor ella también había sentido miedo de ser rechazada cuando entro a Howgarts puesto que sus transformaciones no eran de lo más seguras cuando tenía 11 años y que había noches en las que tenía miedo de despertar con una cabeza de perro y cuerpo de conejo. Pero aparte de que la idea de que sus miedos le parecieran ridículos a comparación de los suyos lo veía tan encerrado en sí mismo…. tan lejos…. tan inalcanzable contando su historia a la par que cuidadosamente recorría esa casa oscura, polvosa y deprimente.
Lo que ella no podía saber es que para Remus esa oscuridad, ese polvo y esa depresión representaban a la perfección el estado actual de su alma y tal como Tonks al pisar esas viejas maderas había llenado de luz el lugar también le había otorgado brillantes a su vida.
De la misma forma ella no podría imaginarse la verdaderas intenciones de su acompañante, puesto que el revisar todo tan cuidadosamente no sólo era un ritual para atraer esas memorias a su mente sino que le servía para buscar pistas que le ayudaran a confirmar sus sospechas sobre el aparente nuevo habitante del lugar.
- "No dejes que tus temores te consuman Remus, mejor hazlos tus aliados." – Fue lo que él me dijo al verme ahí sentado con la cabeza entre las piernas. Yo no entendí el significado de esas palabras hasta que me pidió que lo acompañara fuera del castillo. Mi primera reacción fue el creer que nos dirigiríamos hacia el Bosque Prohibido; el lugar me aterraba puesto que nunca había tenido una transformación en "campo abierto" y por lo menos ahí no lastimaría a ninguna "persona".
- "Disculpe y si no logro mantenerme dentro de los límites del bosque y llegará lastimar a…." le dije pero antes de que terminará la frase el continuo - "Remus no nos dirigimos al Bosque prohibido, aunque no lo creas ahí dentro hay criaturas más peligrosas de lo que tú crees representar "
No tardamos mucho en llegar al lugar donde habían plantado el Sauce Boxeador. De todos los lugares en los cuales me había imaginado pasando mi transformación nunca había contemplado tal opción.
- "Antes de que lo preguntes, Remus, no , no pasarás tu transformación siendo golpeado por el árbol " – Declaró Dumbledore.- "Intenta ver más allá de lo visible " – Tomó su varita y con un hechizo paralizó los movimientos del Sauce, cuyas ramas al paralizarse dejaban al descubierto una pequeña entrada.
- La última de las 7 entradas ocultas que llevan a Hogsmade ¿Cierto?- Preguntó Tonks recordando que Remus esa mañana le había hablado de ellas.
- Cierto, y estamos justamente parados en su parada final. Esa salida fue especialmente construida para mí; la casa estaba abandonada desde hace mucho tiempo y sólo basto que Dumbledore pusiera unos cuantos hechizos de confusión para que las personas ya no quisieran acercarse a ella, convirtiéndola en la guarida perfecta. De la misma forma Dumbledore la había protegido con un hechizo de identidad el cual sólo permitía el acceso a "ciertas personas autorizadas" es por eso que no cualquiera puede ingresar.
- y ¿Siempre fue así?- Lo interrumpió Tonks señalándole los muebles rotos y llenos de polvo.
- El aspecto exterior siempre ha sido el mismo, pero por dentro era todo lo contrario de nuevo Dumbledore me sorprendió al acondicionarme el lugar perfecto para pasar mis transformaciones- Comentó Remus al mismo tiempo que señalaba el sótano de la casa- Mientras que aquí arriba podría descansar después de las "noches agitadas", pero ahora veo que el tiempo ha hecho sus estragos a mi antigua morada.
Remus tuvo que echarle la culpa al "tiempo" pero en realidad sabía que los destrozos en el inmobiliario era producto de las reuniones de los "Merodeadores".
-¿Remus?
- Sí
- Entonces los ruidos que la gente del pueblo escuchaba eran….
- producto de mis transformaciones.
- y ¿si tú pasabas solo esas noches? Podrías decirme qué significa esto- Preguntó Tonks al tiempo que señalaba un viejo pedazo de madera con extraños grabados que representaban diversas formas de animales para ser más específicos: Un lobo , un perro, un ciervo y una rata. – ¿"Moony, Padfoot, Prongs, Wormtail" ?
"De las mil y una cosas que se encontraban en ese lugar ella precisamente tenía que ver eso"- Pensó Lupin a la par que una extraña sensación de nostalgia y nerviosismo lo invadían. Tonks esperaba una respuesta y él no tenía ninguna que fuera del todo perfecta para mantener el secreto de él y sus amigos a salvo.
- Creo que no necesito preguntar quién es "Moony" ¿cierto?- Continuó Tonks al ver que Remus simplemente se había quedado petrificado ante tal grabado. Como si la figura del lobo bajo ese nombre no fuera lo suficientemente obvia, ella había recordado como en las memorias que había visto sus amigos comúnmente lo llamaban así.
Remus sólo le sonrió e asintió con la cabeza para posteriormente inclinarse para tocar el pedazo de madera.
- Tengo mis sospechas sobre la identidad de los demás: Sirius era el Perro y James el ciervo; pero ¿la rata? No creo que represente a Lili.
- No, la rata era Peter Pettigrew
- ¿Qué acaso ellos eran…
- Las representaciones de sus patronus.- Se adelantó Remus a completar la frase puesto que no quería mentirle a la chica, sabía que ocultarle información no era lo correcto pero en estos casos era lo mejor que podía hacer. – este lugar también solía ser nuestra guarida secreta.
- Hummm y ¿qué es lo que resguarda detrás? – A este momento de su "amistad" Tonks claramente podía darse cuenta de cuándo Remus le ocultaba algo y esto al parecer era muy importante así que no dejaría que su compañero se escapará así de sencillo.
- Que ¿qué se oculta atrás? Hummmm ha pasado tanto tiempo que no lo recuerdo. Tonterías de seguro.
"Sí claro, tonterías como: Las revistas porno de Sirius, los intentos fallidos del "Mapa del Merodeador", reservas especiales de Cerveza de Mantequilla, los calzoncillos de Snape y apuesto que la mayor información que alguien ha reunido sobre "cómo hacerse animago y no morir en el intento". Pensó Remus preparándose psicológicamente para darle a Tonks alguna explicación coherente sobre todas esas cosas.
- Si son tonterías, veámoslas. Quiero conocer más sobre tu pasado a fin de cuentas es mi "Misión" ¿no? – Tonks alzó su varita apuntando directamente al grabado y con una voz que reflejaba su estado eufórico de aparente "Victoria" pronunció - ¡Revelus¡ Non Secretus !... y demás hechizos que se le venían a la mente.
Remus sonrió al escuchar esas palabras, en verdad esta chica había subestimado a "Los Merodeadores" vaya creía que iba a ser tan sencillo el poder revelar sus secretos. Un sentimiento de orgullo invadió el cuerpo del profesor –"Vaya que éramos unos magos muy inteligentes y astutos para nuestra edad. Ni en mil años podrás revelar los secretos que están ocultos ahí mi pequeña Nymphadora".
- ¿Por qué no ocurre nada?, Remus te estabas riendo, tú sabes como abrir esto hazlo, te lo ordeno son tu guardiana. – Tonks pronunció dicha orden con un claro reflejo de frustración y enojo. "Cómo es posible que no pueda abrir esto, soy una Auror de pre-grado se supone que estoy entrenada para revelar todo tipo de secretos y éste en especial fue creado por unos niños." Pensó Tonks.
- Siento decepcionarte pero no podré ayudarte del todo. – Declaró Remus el cual se encontraba muy divertido por la situación. El ver como el tono del cabello de Tonks ahora era rojizo por la frustración de intentar un montón de hechizos sin resultado.
- ¿Qué quieres decir?
- Que no podremos abrirla en su totalidad. Sólo podremos abrir mi parte. Te explico: Cuando recién decidimos utilizar este lugar como "guarida privada" solíamos dejar nuestras cosas tiradas sin ningún cuidado alguno y muchas de ellas acababan destrozadas en las noches de mis transformaciones así que para que esto ya no sucediera decidimos crear una especie de "Caja Fuerte" donde guardáramos todo aquello que considerábamos digno de proteger …
"y que obviamente no era permitido en Hogwarts , si no , no habría razón para esconderlo" pensó Tonks.
- Al principio todos podíamos acceder a dicha "Caja Fuerte" la cual era protegida por una contraseña común, pero Peter era demasiado fisgón con las cosas de las demás así que decidimos separar las pertenencias de cada uno, así los demás no tendrían acceso a ellas. Sólo aquellas que nos incumbían a los 4 se quedaron juntas y sólo podían ser reveladas en presencia de los 4 si no estábamos juntos simplemente no podían ser descubiertas y puesto que James y Peter han muerto ……… - Remus hizo una pausa en respeto- Jamás podremos abrirla por completo.
Esto representaba un alivio para él; pero el hacer tan explícito el hecho de que jamás los 4 estarían juntos de nuevo provocó que un sentimiento de soledad y nostalgia lo impactaran con el peso de una bola de una grúa de demolición.
Tonks notó este cambio, y quitándose uno de los guantes que aún cubrían sus manos lastimadas acarició una de sus mejillas para después posarla en su hombro en señal de apoyo y comprensión. Remus entendió el mensaje y se inclinó para quedar justo enfrente del pequeño lobo grabado, tomó su varita y de ésta salió un muy pequeño lobo plateado que encajaba a la perfección con su gemelo grabado en madera; al instante la parte del grabado correspondiente a "Moony" desapareció dejando al descubierto un baúl de mediano tamaño de madera y con el mismo grabado del lobo en su cara principal. Remus lo tomó , limpió con el puño de su saco la delgada capa de polvo que lo cubría para posteriormente dejarlo en medio de Tonks y él.
- ¿Quieres hacerme el honor?- Preguntó Remus a su acompañante, acercándole el baúl aún más.
- No, son tus cosas, no creo que sea apropiado. – Respondió Tonks cuyo cabello ahora era de color café oscuro.
- No creo poderlo hacer solo, sé que sólo son cosas pero sé que en momento en que lo abra irremediablemente tendré que enfrentarme a mi pasado.
-¿Quieres que lo hagamos los dos? A la cuenta de 3.
- Perfecto
-Uno
-Dos
-Tres
Los dos abrieron al mismo tiempo la tapa del baúl y tras una leve nube de humo los tesoros de Remus salieron al descubierto.
- ¡WoW!
- Completamente de acuerdo. Hay tantas cosas que ni siquiera recordaba.
- ¡Queen¡The Doors¡Sargent Pepper's Lonely Hearts Club Band¡ Vaya que me agradan tus gustos musicales.- Dijo Tonks emocionada sacando los discos.
- ¡Mi colección de libros de Mark Taiwn! Siempre me pregunté dónde los había dejado.
- ¿Un libro muggle de Química Orgánica avanzada? En verdad que hay cosas muy extrañas en ti.
- Muchas de nuestras pociones tienen su fundamento en las cualidades químicas de elementos. Debieron mencionártelo en tu entrenamiento. – Declaró Lupin tratando de defenderse.
- ¡Tenías que ser profesor!- Mencionó Tonks de manera sarcástica para después dejar a un lado el libro y regresar con los discos y un par de revistas que se encontraban en el fondo.
Remus se había quedado maravillado, al encontrar su viejo álbum de fotos, había algunas en las cuales aún no había sido mordido y vivía feliz con sus padres, pero sobre todo había muchas en las cuales estaba con sus amigos.
El dolor de nuevo se hacía presente con la diferencia de que esta vez era tan grande que no lo pudo contener y en unos instantes sus ojos se llenaron de lágrimas; lágrimas de desesperación, de decepción, de frustración ya que por más que intentara nunca podría perdonarse a si mismo por haber abandonado a sus amigos en plena batalla contra Voldemort, jamás entendería las razones por las cuales Sirius había "cometido tal crimen" y en la vida superaría el haber perdido lo más preciado de su vida en tan sólo una noche.
Pero por primera vez en todo este tiempo no enfrentaba su pena solo, alguien estaba ahí para sostenerlo, para darle un abrazo, para decirle que todo estaba bien, Tonks secó sus lágrimas y lo abrazó tan fuerte como sus fuerzas se lo permitían, no dijo nada puesto que las palabras no eran necesarias.
- Ya no puedo estar aquí, vámonos por favor. La lluvia ha cesado. – Pidió Remus a su acompañante.
- Por supuesto, ya no llueve y si regresamos por Hogsmade prometo comprarte un helado triple de chocolate, cubierto con salda de chocolate.- Declaró Tonks intentando todo lo posible por ver feliz de nuevo a Remus.
- Creo que será imposible resistirme a tal tentación. A parte esta noche hay luna llena y lo mejor será regresar antes de que oscurezca.
-Tienes razón.
Tonks fue la primera en salir, permitiendo a Remus tomar en privado las pertenencias que el quisiera conservar, posteriormente guardó el resto y lo devolvió al escondite. En ese instante no pudo evitar echar un vistazo a los demás grabados y notó algo que no había visto hace unos momentos: La parte de "Padfoot" no estaba cubierta de polvo como el resto, lo que significaba que no hacía mucho había sido abierta. Acaso sus sospechas eran cierto o sólo eran producto de los recuerdos en los que se había envuelto hoy.
CONTINUARA……….
