Wotcher!!!!
Wow qué les puedo decir, no tengo palabras para agradecerles los más de 100 comentarios. En verdad no me la creo, infinitas gracias a todos los que han seguido esta historia capítulo a capítulo, aún con los constantes retrasos. A todos los quiero mucho, mucho , mucho, mucho, mucho... y para festejar he decidido subir el cap 16 y 17 juntos. Espero los disfruten!!!
Todo lo que necesitas es… ¿Amor?
Su olfato era también superior al de cualquier persona normal, pero entre tanto polvo no podía distinguir nada fuera de lo normal, más que el dulce aroma que Tonks había dejado impregnado en el aire. Definitivamente no podía creerlo: una cosa es que esta chica volviera loco a su mente y a su corazón pero el que también sus sentidos sufrieran los efectos no era algo normal.
"¡Remus Lupin, deja de actuar como un adolescente y concéntrate por favor!" Se reclamaba a si mismo, pero por más que le daba vueltas a sus sospechas no encontraba algo que las confirmara; Tonks lo estaba esperando y si se tardaba más podría levantar sospechas, así que decidió cerrar el misterio por lo menos por esa tarde; tomó los discos, el álbum, algunos libros y se marchó pero para su sorpresa quien lo esperaba no era su chica de cabellos rosas, sino "Josephine"; no es que le desagradara esa apariencia pero por más que intentara nunca se podría comparar con su Tonks.
- No te gusta ¿Verdad?- Pregunto la chica de cabellos negros. – Eres muy obvio al verme así, pero sabes muy bien que si me dejo ver en público contigo, Snape podría causar algún problema en el Ministerio.
Remus asintió con la cabeza y se encaminó hacia donde se encontraba Tonks. Los dos caminaron hasta el pueblo casi sin decir palabra, era raro ver como Tonks adaptaba su personalidad con cada cambio que realizaba. Al llegar a la heladería, la dependienta no pudo ocultar la sorpresa que le causaba ver a alguien tan "aparentemente" serio pedir un helado triple.
- Sabes, podría pasarme la vida entera alimentándome sólo de chocolate. Ventajas de ser metamorfamago siempre puedo tener la figura que desee. Jaja.
-Sí y eso significa que si lo deseas nunca envejecerás… nunca serás un ser marchito y cansado como yo– Contestó Remus sin pensarlo y reflejando cierto coraje.
- Remus, es obvio que algún día moriré.- Refutó Tonks tratando de defenderse y a la vez sintiéndose confundida por la actitud de su compañero.
- Sí pero aún así podrás seguirte viendo como de 20 años ¿cierto?- Preguntó Remus con una combinación extraña de sarcasmo y molestia.
- Podría, pero si encuentro a la persona ideal me gustaría crecer a su lado, envejecer a su ritmo… morir con él. – Respondió Tonks elevando su tono de voz.
- No si esta persona te llevará 15 años o más. – Declaró Remus dándole un golpe realmente bajo a su compañera.
-¡No me importaría!.. Porque yo lo amaría.- Volvió a defenderse la joven mirando directamente a los ojos color miel de su compañero en un intento de descubrir el por qué de tanta hostilidad, pero sólo lograba sentirse más indefensa.
Ninguno de los dos se había dado cuenta cuándo un simple comentario los había llevado a estar en medio de una pelea de comentarios, sólo sabían que un extraño fuego los consumía por dentro.
- El amor no es todo en esta vida. – Pronunció Remus en cierto tono burlón mientras lamía lentamente su helado.
- Todo lo que necesitas es amor.- Respondió Tonks citando una de las canciones que más gustaba a su compañero.
- Los Beatles estaban equivocados. Eran jóvenes cuando escribieron eso. Uno necesita más que amor en esta vida para completar su felicidad. Qué hay de la salud, la estabilidad económica, la misma seguridad de la pareja.
- Lo dices porque tal vez nunca haz estado realmente enamorado. El amor es la base en la cual uno construye el resto de su vida.
- Eso cuando los dos tienen una vida por delante por disfrutar, pero cuando uno de los dos ya ha recorrido la mitad del camino…
La tensión claramente había aumentado entre los dos y por ende ninguno había tomado en cuenta que habían dejado muy atrás Hogsmade y que ahora se encontraban en medio del patio del colegio teniendo como testigos de su "plática" no sólo a una docena de estudiantes sino a cierta persona que claramente se veía aún más molesto que los protagonistas de la discusión y al no soportar dicha conversación no vaciló en darle fin.
- Disculpen si interrumpo su pequeña discusión, pero me parece que cierta "persona" no debería andar vagando por la escuela a tan pocas horas del atardecer. – Pronunció con su habitual sarcasmo el Profesor Snape.
- No interrumpió ninguna "discusión" Profesor, y si no lo nota ya estamos camino a mi aula.- Contestó Remus de la forma más seca que pudo encontrar.
-¡ Por favor Josephine mírese con esos zapatos llenos de lodo! No quiero ni imaginarme donde estuvieron y para qué Usted querría eso- Continúo Snape ignorando a Remus y señalando los discos que "Tonks" tenía en las manos.
- Haaaaa esto- Contestó "Josephine" sin interés alguno señalando los discos que Lupin le había obsequiado- cosas sin importancias que encontré y pueden ser utilidad para el Departamento de Estudios Muggles, pero si le interesan puedo dárselos.
"Vaya que sabe mentir"- Pensó Remus.
- No, no, cómo cree que YO querría esa basura.- Respondió rápidamente Snape sintiéndose claramente ofendido.
"¿Basura? Idiota. En verdad que Sirus y James tenían razón en decir que tu cabeza estaba llena de $&/&() "
- Bueno es que como preguntó; pero ya que no es así, le molestaría si nos retiramos de aquí y acompañamos al Profesor Remus a que tome su "cena".
- Claro, es lo mejor. No vaya ser que se le ocurra hacer otra pequeña excursión al campo en plena luna llena.
Remus realmente odiaba ser tratado de esa forma y si de por sí era difícil lidiar con todos los cambios que sufría antes de sus transformaciones, el tener que soportar que Snape lo humillara y Tonks le siguiera el juego sólo hacían este día más doloroso.
- Es una lástima que hayas decidido perderte el partido de hoy Remus. Tus queridos leones perdieron por culpa de Potter, quien haciendo gala de la valentía de los Gryffindors se asustó con un Dementor y cayo de su escoba dejándole el camino libre a Diggory.
- ¿Está bien?- Se apresuró a preguntar Remus sin importarle las burlas de Snape.
- Claro, como siempre Dumbledore lo salvó de una espectacular muerte; lástima que no pueda decir lo mismo de su escoba, fue a dar directo a TU árbol favorito, quedando reducida a simples astillas.
Remus respiró profundo y evitó dar pie a seguir con la plática así que se apresuró a abrir su aula y a dirigirse directamente a donde guardaba sus libros.
- Hinkypunks, es lo que la clase de tercero verá esta semana, como bien recordarás traje uno el viernes pasado para utilizarlo como muestra. Agradeceré de sobremanera que te apegues al plan de estudios. – Declaró Remus al tiempo que señalaba la pecera con la que Tonks había tropezado antes.
- Sí, sí lo que digas. La poción está sobre tu escritorio es mejor que la bebas ya es tiempo de que te retires.
- Gracias por recordármelo Snape. La he pasado tan bien en compañía con la Srita. Josephine que el tiempo se me ha ido volando.
Nymphadora sintió como el fuego la consumía, conocía lo bastante bien a Remus para saber que dicho comentario sólo lo había efectuado para molestar a Snape y no con otras intenciones, aunque fuera cierto que la habían pasado bien. Odiaba el no poder hacer mucho y tener que limitarse a fulminar con una mirada al licántropo.
- ¿En verdad? Yo más que contenta la veo cansada.
- Por favor caballeros, podríamos terminar con esto. Remus por favor tómese la poción ya que parece que entre más se acerca la noche peor se pone su carácter.
Era lo último que esperaba Lupin de ella, pero la verdad es que si lo pensaba a fondo tenía razón estos últimos momentos se había comportado tan orgulloso que bien se había ganado el insulto, así que tomó la copa que se encontraba sobre su escritorio y empezó a beber.
"Josephine" sólo espero que Remus se tomará el último trago de la poción y ante la mirada atónita tanto de él como de Snape, se retiró del salón sin decir palabra.
La poción era tan potente que a los pocos segundos de haberla bebido un sueño y cansancio terrible invadían todo el cuerpo del profesor y por más grande que fuera su deseo de salir detrás de Tonks y pedirle una disculpa las pocas energías que aún conservaba debía utilizarlas para llegar a la habitación destinada a su transformación.
Snape por su parte se sentía tan ofendido por el comportamiento de la "Guardiana" que no iba a demostrarle importancia, así que sin decir más salió del aula dejando a Remus solo.
- ¡No olvides los Hinkypunks!- Le recordó Remus al verlo salir pero algo dentro de si le decía que Snape no le haría caso.
Al otro lado del castillo, oculta en la habitación de invitados de la Casa Ravenclaw, Tonks daba de vueltas en el balcón un intento desesperado de calmarse.
- ¡Tonto, se cree que puede utilizarme para arreglar sus viejas rencillas con Snape! ; con ese corazón de piedra es lógico que no sepa lo que es el amor. –Gritaba mientras desquitaba su coraje golpeando el barandal de la terraza.
La tarde estaba muriendo a pasos agigantados presentando un increíble cielo en tonalidades moradas, las estrellas comenzaban a vislumbrarse y ya sólo era cuestión de minutos para que la luna en todo su esplendor hiciera su aparición.
El espectáculo era verdaderamente maravilloso, pero triste a la vez. El saber que algo tan hermoso causaría tanto daño en Remus la ponía melancólica. La inmensidad de la negra noche le hacía sospechar que en un hoyo negro se le había instalado en medio del pecho, y por éste se le colaba un frío infinito.
No soportaba más estar en ese lugar, y por nada del mundo quería estar presente cuando la Luna se abriera paso entre las estrellas puesto que eso significaría que el sufrimiento de Remus habría empezado; así que dio la media vuelta y se introdujo de nuevo en su cuarto cambio su ropa por una pijama, hizo aparecer un montón de cobijas y se arropó entre ellas suponiendo que eso podría disipar el frío tan terrible que la invadía pero fue en vano, ni se calentaba ni lograba dormirse a causa de ese hueco en su pecho que parecía hacerse más grande cada vez que pensaba en Remus.
"El amor no es todo en esta vida" – Las palabras de Remus no dejaban de repetirse en su cabeza produciéndole una agonía aún más enorme de la que ya sentía- "Uno necesita más que amor en esta vida para completar su felicidad…. Qué hay de la salud, la estabilidad económica, la misma seguridad de la pareja "
- ¡No me importan Remus¡No me importan!- Gritó lo más alto que pudo a la par que por medio de un hechizo hacia sonar "All you need is love" la canción que había desatado su pequeña discusión. - Y sabes porque no me importa ¡Porque el amor No se PIENSA, se SIENTE!- De nuevo gritó pero esta vez directo a la Luna a la vez que bailaba la melodía en pleno balcón.
La Luna era grande, redonda y brillante y esta vez al mirarla no le recordó a Remus si no a otra personita, otra personita de ojos redondos, grandes y brillantes……..
- "¡Luna¿Cómo pude olvidarla?" – Pensó al recordar como las chicas de séptimo se burlaban de ella por no haber ninguna "Ny" en su grado y emocionada tomó un pedazo de papel de su escritorio y empezó a escribir.
"Querida Luna:
Perdón por no escribir antes ( e irme así sin decir adiós. ¿Recuerdas mi problema con las manos? Pues resulta que la transformación aún sigue en mí y para evitarme la pena de que todos me vean así , decidí buscar ayuda profesional y mientras eso se resuelve han puesto un hechizo desmemorizador en todos, bueno a excepción tuya, es por eso que no me recuerdan.
No te preocupes me siento perfectamente bien y ¿sabes algo? Estoy completamente EROSTITADA , aunque no sé si él sienta lo mismo por mí. ¿Tú crees que la erostitis puede sentirse a medias? Yo creo que se padece o no pero aún así tengo mis dudas sobre lo que pueda estar pasando en el corazón de él.
Extrañaré las clases de Lupin así que no dudes en escribirme para contarme sobre ellas ¿ Lo prometes?.
TQM
Ny. T.
P.D.
¿Qué tal recibieron tus "compañeras" el hechizo que pusimos sobre sus camas? "
Tonks se sentía culpable por mentirle a Luna pero no podía revelarle su verdadera identidad y tampoco quería hacerla sentir mal así que tomó la carta y la envío al dormitorio de la pequeña esperando también que en el tiempo que ella no pudiese estar con Remus en la escuela ella pudiera ser su informante.
¿Cómo salvar una vida?
El resto de la noche la cual le pareció eterna se la pasó escuchando los discos que Remus le había obsequiado y a los primeros rayos de sol salió disparada a la enfermería donde haciendo gala de toda la diplomacia que pudiese tener en su interior, pidió, rogó y suplicó a Madam Pomfrey que le permitiera a ella hacerse cargo de las heridas de Remus puesto que al fin y al cabo ella era su Guardiana.
- No puedo dejarte a cargo de eso, no tienes experiencia alguna y yo lo he hecho desde que él era un niño.
- Lo sé yo no tengo ni la menor idea de cómo salvar una vida pero ¡Por favor!, le juro que si usted me enseña lo básico podré hacerme cargo.
- Él es autosuficiente y con trabajo deja que yo lo asista un poco, así que no creo que permita que tú le ayudes. – La Sra. Pomfrey intentaba convencer a Tonks con este argumento ya que si había alguien en ese colegio que conociera las transformaciones de Remus era ella.
- Lo sé, aunque no lo crea lo conozco también muy bien y sé que no dejará que yo lo ayude pero por eso: No tiene que enterarse que soy yo.- Concluyó Tonks con una sonrisa traviesa.
- ¿A qué te refieres? ……………..
Después de casi hora y media de exponer sus argumentos a la Sra. Pomfrey, ésta accedió de mala gana pero no le quedaba de otra si quería librarse de las amenazas de la Metamorfomaga a fin de cuentas no olvidaba que la sangre Black corría en sus venas y por lo tanto era mejor no sacarla de sus casillas.
- ¡Muchas gracias! Prometo que cuidaré su uniforme y se lo devolveré en seguida.
- No, no te molestes. – La Sra. Pomfrey la miró despectivamente y no pudo ocultar su alivio al ver que la chica se retiraba.
Los nervios invadían cada célula de la chica, provocando que su cuerpo literalmente fuera un gelatina y lo que parecía una simple transformación más se convirtiera en un verdadero suplicio.
"Vamos Tonks, tú puedes hacerlo. No hay nada que temer, ya haz visto sus transformaciones anteriormente…….bueno fue sólo en su memorias pero por favor……. Nada pasará "
Hace tiempo que no le pasaba algo similar, así que tuvo que respirar profundo en varias ocasiones y cerrar su mente a cualquier otro pensamiento que no fuera la imagen de la Sra. Pomfrey.
El tiempo apremiaba y no podía darse el lujo de seguir fallando y seguir en la búsqueda de la mejor transformación así que rogó porque Remus aún estuviera aturdido por la transformación y no se diera cuenta de los pequeños detalles que no pudo reproducir a la perfección.
No había duda alguna a pesar de que Remus Lupin no era una persona muy grande y en condiciones normales con su edad podría ser considerado un Adulto Joven tantos años de transformaciones habían hecho estragos en su organismo y cada vez eran más difíciles de sobrellevar en especial los momentos posteriores a éstas.
La cabeza le daba vueltas a 10000Km por segundo, su cuerpo parecía estar a punto de ebullición, el dolor en su pecho era tan sofocante que cada respiración que lograba hacer le parecía una proeza inigualable. Era uno de los defectos que tenía la poción matalobos: al dejar conciente el lado humano de la persona también reducía considerablemente el nivel de testosterona, endorfina y adrenalina lo que provocaba que el individuo se quedara sin defensa natural alguna para soportar el daño que producía al cuerpo la transformación.
Su estomago también le estaba dando problemas y el vómito no se hizo esperar. Los rayos de sol entraban con mayor fuerza y eso le daba esperanzas ya que sabía que los efectos disminuirían poco a poco.
Tonks tocó tres veces a la puerta pero no recibió respuesta alguna lo cual aumentó considerablemente sus nervios pero aún así con cuidado y precaución abrió la puerta sólo para dar paso a una imagen que al instante destruyó todo su ser.
Remus, se encontraba en posición fetal cubierto de sangre y otros fluidos, los movimientos de su pecho reflejaban la agonía que enfrentaba en su interior.
Tonks sabía que no podía quedarse paralizada sin hacer nada, que tenía que tomar todo el valor que en su ser se encerraba y camino como si la situación no la hubiera sorprendido hasta Remus y tratando de imitar el comportamiento de la Sra. Pomfrey lo cual era terriblemente difícil puesto que pocas veces había convivido con ella, terminó con el silencio que reinaba en la habitación.
- Buenos Días, Profesor Lupin. Soy la Sra. Pomfrey¿Cómo te sientes?- "Tonta obvio que no se siente bien qué clase de pregunta es esa" Se regañaba a si misma Tonks.
Con gran esfuerzo Remus tomó un poco de aire y lentamente respondió:
- No ha sido la mejor de mis noches pero estoy bien. Gracias por venir.
"Aún en tus peores condiciones sigues siendo encantador" pensó la chica.
- No tiene que agradecérmelo.
- Esto aún no termina…….. porque no deja su botiquín ……. Yo me encargaré de lo demás….- Dijo Remus con dificultad.
- Qué clase de enfermera sería si lo dejará sólo- Contestó Tonks enternecida por la situación de Remus.
- No se preocupe…. Si antes no le di molestias…. No empezaré ahora.
- No sea necio profesor, sí lo conozco desde que era un niño. Así que no oponga resistencia.- Reclamó Tonks olvidando un poco el cómo se comportaría la enfermera y dejando entrever sus propios pensamientos se acercó más hacía el lugar donde se encontraba Lupin y empezó a preparar los ungüentos necesarios para curar sus heridas. Del sentimiento de miedo que la había invadido en un principio ya no quedaba nada y muy distante a la repulsión que otros pudieran llegar a sentir ella sólo albergaba en su corazón la necesidad de protegerlo y cuidarlo.
- Creo que esto va arder un poco, lo siento- Pronunció Tonks antes de empezar a sanar una de las heridas. El contacto de la piel de Remus con la suya le provocó que se sonrojará puesto que hasta el momento no había caído en la cuenta de que el cuerpo de su protegido se encontraba desnudo.
A pesar de no ser la primera vez que se encontraba en esa situación junto con la enfermera de Hogwarts, esta vez sentía que había algo raro en ella. Siempre había agradecido de sobremanera el que ella estuviera a su lado en esos momentos tan denigrantes y dolorosos para su persona pero en esta ocasión la sentía más cercana…. más sincera con sus tratos y no sólo eso percibía cierto aroma distinto en ella , un aroma que no le correspondía y que era de..
-¿Tonks?- Preguntó repentinamente y sin prensarlo.
- Hee ¿Perdón? – Respondió Tonks con los nervios de nuevo hasta el tope. ¿Acaso Remus la había descubierto?, pero si había tomado todas las precauciones debidas.
- Estuvo con ella hace poco…. ¿Cierto?
-¿Qué?
- Alcanzo a distinguir su aroma junto al suyo……. Usted sabe a este punto mis sentidos se agudizan.
- Hooo sí, ella pasó a verme esta mañana antes de partir…. Quería asegurarse de que usted estuviera bien.
- ¿Se fue?
- Sí, me parece que tenía que estar esta mañana en el Ministerio.
Tonks sintió como su corazón le reprochaba la mentira, al ver como el semblante del Profesor decaía ante la respuesta.
- ¿Pasa algo¿lo lastimé?
- No, no fue eso. Es sólo que me hubiera gustado despedirme de ella……. Decirle lo Siento.
-¿Por qué? No creo que usted sea capaz de hacerle algo malo ni a ella ni a nadie.
- No estoy tan seguro… ayer dejé que mi orgullo y temores me dominara y dije cosas que realmente no sentía del todo.
- Pues la próxima vez que la vea le aconsejo que no sea tan cobarde. – Respondió Tonks con cierto reproche- Ella debió sentirse realmente mal.
Definitivamente esto era muy, pero muy extraño, en todos estos años él nunca había recibido una respuesta como aquella por parte de la enfermera. ¿Acaso el estar con Tonks la había cambiado? Lo mejor sería acabar con esto, lo más pronto si no quería terminar hablando de más.
- En verdad le agradezco su ayuda, pero creo que lo demás puedo hacerlo sólo…. espero que comprenda lo vergonzoso de la situación.
Tonks lo miró extrañada, pero también le dio la razón puesto que ya no podía hacer más para ayudarlo y sí podía comprender que se sintiera apenado. Así que asintió con la cabeza, le dejó preparado más sustancias curativas y con todo el dolor de su alma se despidió de él.
- Lo entiendo, no se preocupe. Sólo espero que una vez que se sienta mejor pase a la enfermería para que pueda descansar mejor y no se agobie por la chica yo le puedo asegurar que ella lo entiende y se preocupa más por su persona de lo que usted piensa. – Tonks sin pensarlo acarició su mejilla y salió sin decir nada más.
Remus aún se sentía agotado y mareado, así que no tuvo muchas fuerzas para sorprenderse aún más por tal hecho. Su cuerpo lo obligó a descansar más ya cuando tuviera mayor fuerzas resolvería todo.
De nuevo en la Torre de Ravenclaw , Tonks se sintió más aliviada aunque triste de tener que abandonar el colegio, pero no tenía otra opción era obligatorio reportarse con el Ministerio y presentar sus exámenes correspondientes. "Es odioso seguir siendo estudiante" – Pensó mientras hacía sus maletas. La verdad no tenía muchas cosas que empacar pero sí muchos buenos momentos que había pasado y no quería abandonar pero el transporte ya la estaba esperando y no había marcha atrás. Lo único que la alegraba era que Snape se encontrará dando clases y no pudiera ir a despedirla, lo cual era un alivio.
- ¿Lista para irte? – Le preguntó Dumbledore.
- No tanto como desearía, pero debo hacerlo. Le agradezco todas las atenciones que recibí. Siempre será un placer volver. – Respondió Tonks con los ojos húmedos.
- Siempre el placer será nuestro. Espero que las cosas vayan mejor en el Ministerio, y Rufus no te presione. Te tendré al tanto del estado de Remus así que no te preocupes.
- Muchas gracias Director.
Tonks subió al carruaje que la llevaría a Hogsmade, pero parte de su alma y corazón se quedaron en Hogwarts. Ella podía sentirlo puesto que el vació en su pecho de la noche anterior había vuelto de nuevo.
Horas después, Remus despertó y afortunadamente la cabeza ya no le daba vueltas, pero el cuerpo aún le dolía por lo que decidió que era tiempo de pedirle a los elfos domésticos ayuda para transportarse a la enfermería a recuperarse de una mejor manera y sin que el alumnado sospechara.
Ya recostado en la enfermería esperaba volver a ver a la Sra. Pomfrey sólo para volver a sentir aunque fuera un poco la esencia de Tonks, pero contrario a lo que deseaba cuando ésta se le acercó no pudo percibir nada, ni siquiera pequeños rastros lo cual fue terriblemente decepciónate.
-¿Ya se siente mejor Profesor?
- Sí, muchas gracias de nuevo por las atenciones de esta mañana.
-Es bueno ver que esa muchacha no causó más daños de los previstos a su persona. Usted sabe con lo torpe que suele ser.
-¿De qué muchacha habla?- Preguntó Remus desconcertado por el comentario.
- De Nymphadora de quien más iba a ser, cuando se le ocurrió esa idea loca de curarle ella misma las heridas casi me desmayo del susto. No sabe cuántas veces dio a parar aquí por culpa de sus descuidos pero no pude oponerme cuando me amenazó con eso de que ella era su Guardián y que si el Ministerio etc… y ya sabe que la sangre Black corre por sus venas así que preferí no arriesgarme.
Remus no contestó, se había quedado sin palabras no podía creerlo……… tal vez en sus fantasías más locas lo había pensado …pero jamás lo hubiese creído posible. Ella estuvo ahí. Ella no lo rechazó ni siquiera en ese horrible momento. De pronto una infinita felicidad lo invadió de pies a cabeza borrando todo rastro de dolor y dejando a su paso sólo unas infinitas ganas de salir corriendo en busca de su Guardiana.
- "All you need is love"
- ¿ Pasa algo Profesor?
- No, no es nada sólo cantaba.
