Separación

Hoy es el mañana que nos preocupaba ayer.

Anónimo.

- Sabes, sigo sin poder creer lo que están a punto de hacerle a esa pobre criatura. Es totalmente injusto. Ahora entiendo mejor el porqué mi madre abandonó a los Black, y no soporta las acciones de hermanas ¡Estúpidos Malfoys!... Es increíble que compraran a Fudge. Situaciones como están me hacen avergonzarme del Ministerio y preguntarme si ¿está bien querer ser parte de ellos? – Le preguntaba Tonks a Lupin a través de las llamas.

- Es perfectamente entendible que te sientas así; pero recuerda puedes juntarte con el fuego y no quemarte.- La consoló Remus, intentando que se sintiera mejor.- Apostaría a cualquiera mi alma a qué vas a ser una excelente Auror y no permitirás esta clase de injusticias.

- Tienes razón y justo en este momento ¡Prometo solemnemente que lucharé por el Amor y la Justicia! –Declaró la joven tomando una posición graciosa muy al estilo militar la cual provocó un ataque de risa en Remus.

No había nada en este mundo que Tonks adorara más que verlo sonreír de esa forma, ya que era como si por esos instantes olvidará todos sus miedos y se librara de todas sus ataduras.

-Remus¿Estarás ahí verdad?- Preguntó Tonks, más seria de lo común. – Cuando me den el título de Auror.

- Sí tú lo quieres.- Contestó él, sorprendido por la petición.

- ¡Claro que quiero! Uno debe compartir esos momentos con las personas que más quiere, y yo quiero que tú estés ahí.- Respondió Tonks sonrojándose al pronunciar dichas palabras.

- Muchas Gracias, será un honor para mí estar ahí. – Agradeció el Profesor conmovido hasta los huesos.

- Entonces ¿irás? – Repitió ella la pregunta, para asegurarse de que él en verdad estaría ahí

- Sí. Es una promesa. – Expresó él llevándose su mano una mano al corazón para enfatizar aún más su compromiso.

La imagen que proyectaba Remus a través del fuego era hermosa, a pesar de que las señales de la próxima transformación ya se hacían notar. Ella no pudo evitar dirigirle una mirada nostálgica. Era terrible que un día tan hermoso terminara con la injusta ejecución del hipogrifo y la transformación de su amor.

El sol se hundía ya en el bosque prohibido, dorando las ramas más al­tas de los árboles, anunciando que pronto llegaría el crepúsculo y con él el adiós. Los dos se dieron cuenta de tal hecho pero ninguno quería atreverse a hacerlo notar al otro.

- Para estos momentos Fugde ya debe estar en la cabaña de Hagrid. –Dijo Tonks tristemente- Ojalá pudiera alguien acompañarlo en su pena.

- Supe que Dumbledore estaría ahí. Él hará lo posible por que todo sea lo mejor llevadero posible. – Respondió Remus.

- Ojalá así sea.- Suspiró melancólicamente Tonks.

Resmus sin mucho ánimo revisó su reloj y seguido de un leve suspiro de molestia pronunció lo que menos deseada decir.- Odio decirlo, pero falta muy poco para que Snape traiga la poción Matalobos y tenga que retirarme.

-Lo sé- Respondió Tonks muy desanimada. Era un momento lleno de tensión, nerviosismo y tristeza. No quería ser una paranoica, pero algo en su corazón le decía que esta despedida no sería como las anteriores. Un escalofrío recorrió todo su cuerpo desde su cabeza hasta los pies, la simple idea de no volverlo a ver era impensable, así que a la velocidad de la luz decidió desecharla de su cabeza. Suspiro y con la mejor de sus sonrisas, se acercó lo más que pudo al fuego y con un leve susurro le dijo: No olvides que siempre te estaré esperando, así que procura volver lo antes posible.

- Regresaré en cuanto esté seguro que no puedo causarte ningún daño. Recuérdalo. – Declaró Remus con los ojos más dulces que poseía y a través de ellos Tonks pudo ver reflejado cierto temor.

- Pues espero que no tardes mucho. Si no me enojaré y no quieres eso ¿verdad?- Preguntó Tonks juguetonamente.

- No, no me gustaría verte molesta. Ahora por favor prométeme que te cuidarás y no permitirás que nada te pase en mi ausencia. – Le pidió Remus con seriedad y nostalgia.

- Lo prometo. Pero por favor no te despidas como si no fueras a verme nunca más. – Dijo ella tristemente.

- No verte nunca más, sería más terrible que ser besado por un Dementor.

Ella le sonrió y así los dos se dirigieron una última mirada a la par que el fuego de sus respectivas chimeneas se iban extinguiendo.

El hueco que Tonks siempre sentía al alejarse de Remus, en esos momentos parecía haber crecido hasta alcanzar dimensiones gigantescas, provocándole que su respiración fuera difícil de controlar. Así que sin pensarlo dos veces se abalanzó sobre su cama puso un hechizo silenciador y se hundió entre sus almohadas en un intento de desconectarse del mundo y hacer más corta la espera de volver ver a Remus.

Al desaparecer Tonks entre las llamas, para el Profesor de Defensa en contra de las Artes Oscuras también había desaparecido su tranquilidad. Durante su conversación ella había mencionado algo que lo preocupaba: "Ojalá pudiera alguien acompañarlo en su pena". Esas palabras habían despertado sus sospechas –"Harry y sus amigos, querrán estar a su lado. Son muy cercanos a Hagrid y no permitirán que pase por esto solo" – Nervioso y asustado de su pensamiento abrió a toda prisa el primer cajón de su escritorio y sacó de su interior el viejo mapa confiscado días antes, y ahí como si todo hubiera sido planeado aparecían los nombre de los tres chicos más el de dos fantasmas de su pasado: Sirius Black y Peter Pettigrew. Su corazón se paro en seco, nublándole el pensamiento.

Ya nada importaba sólo el llegar a ellos lo más rápido posible.


Afuera apenas empezaba a aclarar. Pero Tonks decidió que ése sería un día fatal, uno de esos días en que más valía quedarse en cama porque todo salía mal. Podía saberlo porque a parte de sentirse terriblemente fatal, no lograba controlar sus cambios y cuando esto sucedía era un aviso de que nada estaría bien.

- ¡Estúpido frío¡Estúpido viento!- Maldecía al salir de su edificio con rumbo al Ministerio, el aire la golpeaba directamente en todas direcciones impidiéndole ver con claridad su camino y con varios tropiezos llegó a su destino y tal como ya al despertar lo había pronosticado le esperaba uno de los peores días de su vida.

El ambiente era caótico, centenares de magos y brujas se desplazaban a velocidades inauditas y entre tanto grito le era imposible distinguir algo, pero no necesitó mucho tiempo para saber que ese alboroto había sido causado por Sirius Black y si éste estaba involucrado lo más seguro es que Remus también.

- ¡Tonks¿Dónde diablos te habías metido? - Le gritó una de sus compañeras mientras la jaloneaba hasta un lugar menos caótico. – Rufus quiere verte ahora mismo.

Tonks no puso ninguna resistencia, prefirió guardar esas energías para soportar el dolor que se imaginaba llegaría pronto.

- ¡Nympahdora¿Tienes la menor idea de lo que ha sucedido ayer?- Le preguntó Rufus al llegar a la oficina de Auroes.

- No señor. – Contestó sin ánimos, pues toda su atención estaba centrada en los Profetas que volaban por la estancia y por los cuales pudo enterarse que habían capturado a Sirius pero éste había escapado junto con el Hipógrafo de Hagrid y no supo si sentirse feliz o preocupada.

- Pues ni más ni menos, mientras Sirius escapaba en las narices de Fudge. El hombre lobo que se supone TÚ estabas cuidando, se divertía de lo lindo merodeando en los bosques del colegio.

Los ojos de Tonks se clavaron directo en los de Rufus esperando que continuara y le dijera lo peor "¿Lo habrán cazado¿Está herido? " Miles de preguntas se formulaban en cuestión de milésimas de segundo y ella luchaba por contener las lágrimas o de tener una crisis nerviosa.

- Sabes muy bien que este descuido puede significar la expulsión del programa ¿cierto? – La cuestionó de nuevo pero para ella eso no importaba, primero necesitaba saber qué había pasado con Remus- Eres muy afortunada, al tener un aliado como Dumbledore a tu lado. Antes de que pudiéramos hacer algo al respecto él envío un comunicando explicándonos lo sucedido. – Continuó Rufus.

La joven auror no entendía nada en lo absoluto, sentía que su cabeza explotaría en cualquier minuto, así que sólo asintió y rogó porque esa conversación terminará lo antes posible para poder ir in busca de Remus.

- Creo que es bastante comprensible. Tú no podías vivírtela en Hogwarts todo el tiempo y él debió prever de la mejor manera la situación. Espero que te sirva de experiencia y en tu siguiente misión puedas comprometerte al 100 entendido. Ahora ve con Kingsley, él te dará los pormenores de tu nueva misión.

¿Nueva Misión? De qué hablaba Rufus. Ella ya tenía una misión, no necesitaba una nueva.

- Disculpe Señor pero yo ya tengo una Misión. No puedo integrarme a otra. – Declaró Tonks de la forma más tranquila que le permitían sus nervios.

- Haaa eso, pensé que a estas alturas también lo sabías. El Profesor Lupin presentó su renuncia al Colegio hace unas horas por lo que el convenio que los unía ha quedado sin valor. En otras palabras ya no eres su Guardiana y eso te pone en libertad de ocupar otro puesto. – Rufus dijo lo anterior como si fuera un asunto carente de cualquier importancia.

- E..so no puede ser. – Respondió la joven tartamudeando y a punto de desplomarse- Debo hablar con él.

- Nymphadora, no sé por qué haces tanto revuelo por tal asunto. En mi opinión él tomó la mejor decisión. Después de que Snape "descuidadamente" reveló a todos el pequeño detalle de su licantropía, no quiero ni imaginarme la turba de padres molestos y levantando demandas en contra del colegio que se armaría si el continuaba al frente de la clase. En verdad no me cabe duda que Dumbledore estaba loco al contratarlo.

Tonks no contesto al comentario, puesto que no tenía las palabras para describir el sentimiento de impotencia en el cual su corazón se encontraba. Así que sólo dio la media vuelta y dejo que Scrimgeour continuara revisando el montón de informes que descansaban sobre su escritorio.

-"Debo hablar con él "era lo único que pasaba por la mente de la joven mientras salía de la oficina de Misiones Especiales a toda velocidad.


- ¿Estás seguro de que esto es lo que quieres Remus? – Cuestionaba el Director al Profesor quien acababa de entregarle su renuncia.

- Cien por ciento seguro. Agradezco infinitamente su apoyo y la maravillosa oportunidad que me dio; pero no puedo seguir causándole problemas. Usted sabe que lo que pasó ayer fue un acto totalmente irresponsable. ¡No quiero ni imaginarme cómo pudo haber terminado! – Declaró Remus enojado consigo mismo y mostrando físicamente las secuelas de la transformación ocurrida la noche anterior.

- No te sientas culpable. Siempre hay una razón de ser detrás de cada acción y tu transformación fue parte de lo que tenía que ocurrir para que los sucesos se dieran. Si no hubieras decidido ir en busca de Harry, hubieras perdido la oportunidad de saber la verdad sobre Sirius y apuesto que ese simple hecho vale más que cualquier otra cosa. – Dumbledore trataba de consolarlo, pero no había palabras que lo hicieran cambiar de opinión.

- Lo vale Director; pero no justifica el hecho que en el pasado ni aún ahora le haya revelado la condición de animagos de mis amigos y mucho menos vale el hecho de que mi arrebatada acción pueda arruinar la carrera de Auror de Tonks, por eso mismo me permito abusar de nuevo de usted. A mi no me importa que el hecho sea divulgado pero no quisiera que a ella la hicieran responsable, por favor dígale a Scrimgeour que ella vigiló que yo tomará la poción pero la dosis esta vez no fue la suficiente ( hay ocasiones en las cuales la luna ejerce mayores efectos y está comprobado así que no será difícil de justificar ) y las protecciones de las mazmorras no pudieron detenerme. Por favor se lo suplico, nunca me perdonaría que ella saliera lastimada. – Rogó Remus entre lágrimas de dolor e impotencia.

- No te preocupes por ella Remus. Prometo que haré todo lo que esté en mis manos para que ella no sea afectada. De la misma forma creo que Snape le tiene estima a " Josephine" y tampoco querrá que su carrera sea manchada.

- Muchas gracias Director, de nuevo nunca podré agradecer todo lo que ha hecho por mí y por eso mismo es mejor que me marche enseguida. Por último, sé que ella intentará buscarme, no deje que logre localizarme. Aunque mi corazón se destruya al dejarla sé que lo mejor es alejarme de ella. Soy un ser demasiado peligroso. Es triste saber que no puedo estar seguro de mí mismo, que puedo ser un monstruo capaz de hacer daño a cualquiera.

- Tú no eres así y ella lo sabe. Ella ha visto tu verdadero ser, es por eso que te importa tanto ¿cierto?. No soy el más indicado para dar consejos sobre este tipo de relaciones, y no pienso oponerme a tu decisión; pero creo que ella merece por lo menos un adiós. Recuerda todos tenemos que cargar con nuestros retos. Supongo que todo depende de cómo hacemos frente a ellos.

- Lo sé y es algo que tengo muy bien grabado, por eso si llegará a preguntar por mí, dejo esta pequeña carta. Confió en que ella entenderá. – Dijo extendiéndole el pequeño sobre al Director- Ahora, me retiro reiterando mi compromiso ha estar con usted cuando me lo solicité.

- Gracias Remus, yo también esperaré verte pronto. Buena Suerte.

Al salir del colegio Remus sintió como su alma se desgarraba con cada paso, intentó detener el llanto pero fue inútil, puesto que entre esas paredes se encontraban los mejores momentos que había vivido en su vida.


- ¡Por favor, Director! Dígame que es mentira, dígame que él aún está ahí. – Entre lágrimas la joven le pedía al viejo mago.

- Me gustaría decirte lo contrario querida, pero él tomó esa decisión y nada más podemos hacer.

- Es que no logro entender¿Por qué lo hizo¿acaso fue por Sirius? – Preguntó la chica de cabellos sin color y piel casi traslúcida.

- Te entiendo, al a perfección y creo que tienes derecho a saber la verdad.- Dumbledore pronunció un hechizo y la invitó a atravesar las llamas de su chimenea hasta su despacho. Tonks ni siquiera lo pensó y aceptó.

Dumbledore tomó su brazo tembloroso y la condujo hasta su pensadero. Una parte de ella se moría por saber lo que había pasado, pero por otro lado sabía que después de eso no habría marcha atrás, nada podría hacer, así que con miedo se acercó lentamente y se dejó invadir por la memoria y así ahí en lo que a ella le pareció cuestión de segundos pudo ver todo lo que había acontecido en la Casa de los gritos, la inocencia de Sirius , la culpabilidad de Peter. Ahora todo daba vueltas en su cabeza.

- Espero eso te haya ayudado a entender mejor la situación. – Le preguntó Dumbledore, mientras le acercaba una silla para que pudiera descansar puesto que su aspecto era realmente deprimente.

- La verdad, es que no. No puedo creer que todo el Ministerio esté en busca de un inocente y usted no haga nada para remediarlo. Esta memoria es la prueba de la inocencia de Sirius. – Le reclamó Tonks, sin poder controlar sus emociones.

- Sí, lo es; pero también es la memoria de un licántropo y la prueba de que NO tomó la poción matalobos y no se encontraba bajo la vigilancia de NADIE. – Le recordó el Director.

- Pero…

- No he terminado Tonks. Tú mejor que nadie deberías saber que la memoria de un licántropo y el testimonio de tres menores, no serán válidos para el Ministerio y lo único a lo que le prestarán atención si yo presento esto, será al descuido de Lupin y por ende al él estar bajo tu responsabilidad, tu carrera como Auror se vería terriblemente afectada en el mejor de los casos.

- ¡Eso a mi no me importa! No quiero continuar así, a sabiendas de que por mi beneficio Remus se ha tenido que ir, Sirius sigue siendo un prófugo y Peter está libre.

- Debes entender que no sólo es por tu beneficio. Fue lo mejor para todos queramos aceptarlo o no. Trata de afrontarlo con la cabeza y no con el corazón, para él también fue muy difícil y desgraciadamente nada podemos hacer para cambiar lo ya efectuado.

Para alguien acostumbrado a luchar por sus ideales, a Tonks le costaba trabajo aceptar la derrota así como así, sin ni siquiera tener la oportunidad de luchar.

- Perfecto, lo entiendo ya no puedo hacer nada para cambiar las cosas, pero si puedo hacer algo y eso es hablar con él, necesito decirle que yo sigo ahí y que nada cambiará entre nosotros, así que por favor dígame¿dónde está¿Cómo puedo localizarlo?

- Me encantaría ayudarte, pero él se ha encargado de que ni yo mismo sepa su paradero por tu bien. Lo único que dejó fue esto- dijo el Director señalando el pequeño sobre blando sobre su escritorio- Es para ti.

- ¿Para mí?- Preguntó Tonks incrédula y aún más temerosa por lo que pudiera contener.

- Sí, me la entregó antes de irse. Tómala. – El Director la tomó y la puso entre sus manos.

- Gracias, Director y disculpe mi comportamiento. – Se disculpo ella, a sabiendas de que Dumbledore no era del todo culpable de la situación y recordando que él siempre que se le presentaba la ocasión había ayudado a Remus.

- Espero la próxima vez que nos veamos, sea en una mejor situación. Eres una gran persona y sólo puedo esperar grandes cosas de ti.

Tonks sonrió o por lo menos eso intento ante el cumplido y sin demora a travesó la chimenea hacia su departamento de nuevo. Una vez ahí le dio mil vueltas al sobre antes de abrirlo, metafóricamente para ella podía tratarse de una bomba y no quería morir tan rápido.

" Se valiente, se valiente"- repetía como si fura un mantraY hasta que estuvo lo suficientemente preparada abrió lentamente el sobre. Su primera reacción fue sonreír ya que a pesar de las apresuradas y precarias condiciones en las cuales ella suponía debió haberse escrito reflejaba la perfección y refinamiento que Remus imprimía en todo. Además por extraño que pudiese parecer por lo menos a ella le parecía que también conservaba su esencia su delicioso aroma es por eso que ella la acercó a su rostro antes de leerla. Poco a poco la separo de su nariz y empezó la lectura, no eran muchas las líneas pero éstas eran de lo más significativas.

" Querida Tonks:

Expresar mis sentimientos hacia ti en palabras significa definirlos, ponerle límites, reducirlos; por es mismo me niego a hacerlo y menos en las condiciones en las que esta carta está siendo escrita.

Te suplico con toda mi alma que por favor no trates de buscarme. Soy un ser peligroso y se que tarde o temprano terminaría haciéndote daño y eso nunca podría perdonármelo. Siento tanto tomar esta decisión pero no hay vuelta atrás.

Gracias por haberte demorado esa mañana cinco minutos más y así haberte convertido en toda la extensión de la palabra en Mi Guardiana, salvándome de caer en la oscuridad y demostrándome que aún puede haber brillo en mi corazón que se encontraba tan marchito.

Recuerda Dora; el afecto es como la luz del mediodía y no necesita la presencia del otro para manifestarse. La separación entre los seres también es ilusoria, puesto que todo está unido en el universo por eso nuestros espíritus siempre estarán juntos.

Atentamente,

RJL"

Las lágrimas que caían del rostro de Tonks borraron algunos fragmentos y esto fue porque esa noche tuvo que leer el trozo de papel decenas de veces hasta comprender la magnitud de su desolación.

Esa noche los dos se fueron a la cama creyendo que habían perdido para siempre la capacidad de enamorarse, y que nunca más podrían reírse ni perseguir una ilusión.

Sus corazones se habían roto.


Wotcher!!!!

Sniff Snifff mil disculpas por no actualizar antes pero les platico, el 22 de diciembre me opere por fin para dejar de usar lentes y me tenían prohibido estar frente a la compu y es por eso que no había podido terminar este cap, el cual ha sido hasta el momento el más dificíl de escribir ya estamos ahora sí a nadita del final sniff sniff y por eso quiero de nuevo agradecerles todos sus comentarios Mil Gracias !!!! Un Gran beso y Abrazo.

Me despido deseándoles un Feliz 2008 lleno de SaLuD, AmOr , FeLiCiDaD y muchos ÉxItOs!!!!!

Nos leemos pronto,