Capitulo 3
La ayuda viene de quien menos esperas
- Eh? Hanamichi? – Sorpresa, eso era, nunca se imaginó que podría ser el a tan altas horas de la noche, cuando sonó el timbre, lo ultimo que pensó que vería era a Hanamichi Sakuragi totalmente decaído, aunque eso solo significaba una cosa.
- Lo siento, pero no sabia a dónde más ir – Quien lo recibía no era precisamente su amigo, pero si una persona de confianza a pesar de que se la pasaba molestándole la mayor parte del tiempo.
- Pasa, no te quedes ahí, hace frío y es tarde – Bien, si lo que suponía era cierto, ya tenía una oportunidad con él, pero no debía precipitarse, lo que ahora necesitaba Hana era un amigo, no a un chico tras él – Qué sucede? – Pregunto ya después de un rato en el cual Hana había estado ausente sentado en un sillón.
- Yo… hace unas horas… yo…. termine con Kaede – Hana se preguntaba como es que era posible que aun pudieran salir lagrimas de sus ojos, pero lo hacían, seguían cayendo y no hacían que se sintiera sino por de cómo ya se encontraba – ya no podía más… su desconfianza y celos sin razón iban a terminar por acabarme… me duele mucho… ni siquiera se ya que es lo que siento…. ya no… me lastimó tanto que ya no lo se…
- …. – No sabía que hacer, como consolarlo si estaba más que destrozado eso se notaba, pensó que iba a ser sencillo pero resulto todo lo contrario, lo único que podía hacer era tratar de consolarlo, lo abrazó, por el momento era mejor dejar que se desahogara.
Correspondió el abrazo, era lo que necesitaba por ahora, cariño, extraño encontrarlo con él, siendo como era.
Hubiera recurrido a Yohei, pero ahora no quería oír un te lo dije, claro, sabía que le consolaría, pero no tardaría en sermonearle, eran grandes amigos, y cuando le dijo de su relación con Rukawa no le gustó para nada, le dijo que terminaría por lastimarlo, porque una persona como lo era él no sabia lo que era querer a alguien que no fuera el basketball, ahora no iría a darle la razón, aún le quedaba un poco de orgullo, a demás no estaba en casa, había salido de vacaciones, quiso que fuera con él, pero se negó por no dejar a Kaede solo y claro, para ahorrarse la pelea que justamente si tuvieron.
Pero ahí estaba, sufriendo una última vez por él siendo consolado por quien menos lo pensó; sabía de su relación con el zorro, pero nunca dijo nada, se enteró por pura casualidad al pasar por el parque en el que se le declaró a Rukawa y presenció su demostración de afecto. Agradeció que no interviniera y que no los juzgara, eso le hizo tomarle confianza e iniciar algo muy parecido a una amistad entre ellos
Se quedo dormido en sus brazos, estaba agotado, si bien no físicamente si emocionalmente, qué hacer con él, por el momento ponerlo cómodo, pero y después, cuando despertara y volviera a darse cuenta de la realidad?, tendría que darle apoyo y animo, pero era un tanto complicado siendo que quien hacia de soporte y levanta ánimos de todos era él, sería difícil, pero aceptaría ese reto, le quería desde hacia un tiempo, aunque nunca creyó que se enamoraría, nunca quiso tomar en serio las relaciones que llegaba a tener, pero con Hana fue diferente, su forma de ser lo cautivo, pero el corazón de este había ya elegido a Rukawa. Ahora se presentaba una oportunidad, hubiera querido que fuera de otra manera, pero no podía cambiar las cosas, solo quedaba ser paciente y ayudarle.
Despertó en un lugar desconocido para él, pero después de unos minutos recordó todo, sus ojos amenazaron con llorar otra vez, pero se forzó a no hacerlo, ya había sufrido mucho, ya era tiempo de iniciar de nuevo, de recuperarse, de darse la oportunidad de ser egoísta y pensar en él y ser feliz, aunque eso le fuera a costar.
Pese a no querer hacerlo, se levanto y salió de la habitación, pensando en eso se preguntó como es que llego hasta ahí, aunque viéndolo objetivamente solo había una opción: su anfitrión, y hablando de este, dónde estaría? en su búsqueda llego a la sala y le vio dormido en el sofá, sonrío, fue un gesto muy amable de su parte, pero a pesar de que se veía muy placidamente dormido, tendría que despertarlo para agradecerle e irse.
- Sendo? – Le llamo suavemente aunque audible, era temprano así que no había ruido, además era sábado.
- … - No hubo respuesta así que le sacudió un poco, no sería nada amable de su parte golpearlo como lo hacia con sus amigos – mmmm, cinco minutos más – sonrío, dormido se veía bien y verlo despeinado no era algo que muchos pudieran jactarse de haber hecho.
- Sendo… - Probó de nuevo, esta vez si pareció reaccionar ya que sus ojos empezaron a moverse y tratar de abrirse.
- Mm? – Abrió sus ojos y lo primero que vio fue una sonrisa curiosa, se sintió bien, eso era algo con lo que le gustaría levantarse todos los días.
- Buenos días – su sonrisa no era fingida, pero hubiese querido que fuera sin rastros de tristeza
- Buenos días, cómo amaneciste? – Vio como su rostro entristeció, no era su intención hacerlo sentir de esa manera, solo una forma de iniciar conversación – Pero mira que mal anfitrión soy, todavía que tienes que venir a levantarme no te ofrezco nada, quieres desayunar? – mejor era desviar su atención de lo que paso el día anterior, al parecer funcionó ya que volvió su sonrisa, más tímida pero había vuelto.
- No, esta bien, ya me iba, solo te quería avisar – No se sentía del todo bien, después de todo había sido duro y lo sería aún más el superarlo, mejor no molestar con su depresión a alguien más
Puedo ser franco contigo Hanamichi? – Se iría y perdería su oportunidad, quizá no de ser algo, sino por lo menos la de acercarse más como un amigo, vio como asintió y prosiguió - no quisiera incomodarte, pero a veces es mejor hablar con alguien que guardarse las emociones y si quieres puedes confiar en mi, quizá no lo creas, pero me agradas y me gustaría ayudarte.
Confiar, en eso se basaba todo, en simplemente confiar, tenía razón en algo, quizá hablar le ayudaría, pero era tan extraño, el no era precisamente alguien con quien conviviera realmente, si, se habían acercado un poco más a parte de los partidos pero no dejaba de ser extraño, pero a veces alguien que no esta involucrado emocionalmente con uno podría ayudar mejor, además, el tenía más experiencia en esto no?
- Yo…
- No tienes que hacerlo si no quieres, es solo si lo deseas – le miro fijo, no se habían movido de la sala, solo el se había parado cuando Hana le dijo que se iba, se formo un incomodo silencio, aunque no de extrañarse, no era una situación cotidiana.
- Si me gustaría, es solo que… es un poco raro, bueno… es que tu y yo no somos realmente amigos
- Tienes razón en eso, pero no has pensado que podríamos serlo? – Le gustaba eso de él, era sincero, pocas personas lo eran hoy día.
- De verdad, puedes confiar en mi – Miró a Hana un poco triste, sabía que él no tenía por que ponerse así, después de todo no tenían un vinculo estrecho, pero si dolía el que no confiara en él, estaba atravesando una situación difícil, y el deseaba ayudarle.
Las notas (comentarios, quejas, suplicas…) de Phareth
Me pregunto si será bueno inicar algo con estos dos (aqui en mi fic Sendo siente algo por Hana, pero llegaran a más?)
En fin, bye bye
