Emp…

Emp…. Deja lo pienso – dijo mientras se llevaba el dedo a la boca. Lucía realmente sexy. – una galleta y un vaso de… - se detuvo. Me miro con cara de vergüenza.

¿De leche? – Pregunte.- vamos no te avergüences

Si, es que suena realmente patético que alguien de mi edad aun beba leche- dijo mientras ponía su mano sobre mi pierna – a veces siento que el mundo no me comprende.

Me preocupaba, en realidad era en serio lo que decía. Si tan solo supiera que yo pensaba lo mismo que el, para ser sinceros desde un principio me di cuenta de que su vida apestaba mas que deedee (una compañera del colegio de la autora que huele mal xD)

No saben cuantas ganas me daban de tomar su rostro y besarlo para después decirle que yo si lo comprendía y que hasta seria capaz de dar mi vida por el. No me quedo de otra mas que decir…

Si, el mundo no es más que un gran pedazo de mierda que cree que la sociedad es lo más importante- dije – pero yo pensaba que eras de las personas que no tenían problema alguno con la vida.

Te equivocas – dijo el – te puedo asegurar de que tu vida marcha mejor que la mía.

Entonces… ¿me vas a contar tus desventuras? – pregunte

Creo que eso es lo que prosigue a las quejas – dijo mientras levantaba esa bella y negra ceja y tocaba su lacio y largo cabello.

Bueno, entonces esperame – dije - deja voy por dos vasos de leche y una buena cantidad de galletas.

Al bajar me dirigí hacia la habitación de huéspedes para contarle a Kakashi. Al entrar me lleve la sorpresa de que no había nadie, solo estaba una nota que decía

Las cosas saldrán bien, estoy seguro de eso, te llamo mas tarde para que me des un informe de lo sucedido

Maldito Kakashi, me había abandonado con un chico completamente extraño en mi casa, trate de relajarme y fui a la cocina y tome unas cuantas galletas y serví en dos grandes tazas leche. De la manera más callada tenia pensado subir las escaleras y dirigirme hacia el teléfono para preguntarle a Kakashi el motivo por el cual me había dejado ahí sola, abrí la puerta de mi habitación para poder tomar el teléfono. Cuando abrí la puerta observe a Itachi que mantenía sobre una de sus muñecas una navaja que hacia tiempo ya había dejado de usar.

¿Qué demonios te pasa? – grite después de poner la leche y galletas sobre una mesilla y me acercaba a el - ¿acaso quieres llegar a ser como… - me quede callada, estaba a punto de decir como yo cuando escucho que Itachi me dice lo que yo me había callado – disculpa, ¿Por qué dices eso?

Es notable en una persona como tu – dijo seriamente – eres completamente depresiva Kurenai, he notado esos cortes en tus brazos y estoy seguro de que también los tienes en las piernas. Eso es lo que explica el que uses un chaquetin que te cubra las muñecas y que nunca uses faldas, además tengo igual o mas motivos que tu para hacerlo. De eso estoy seguro.

Itachi, ven acá – le dije para que se sentara a un lado de mi en la cama - cuéntame tus problemas.

Itachi se sentó a un lado de mi, era un momento realmente inolvidable el estar sentada a un lado del amor de tu vida mientras este te cuenta abiertamente sus problemas y con la canción I don't love you de my chemical romance de fondo, realmente la situación estaba como para llorar.

En el momento en que me comento sus temores en la vida me sorprendió que incluyera el temer que la persona a la que el ama, según el no le corresponda, y temia decirselo por que lo creyera un lunatico. Esto me partio el corazon, estaba enamorado de otra chica quien estaba segura de que no seria yo

No creo que ella sea capaz de hacerte eso – dije seriamente mientras le tomaba por la barbilla. Lo solté y me acosté en la cama – eres una de las mejores personas que he conocido y creme que así te consideran los demás. – en lo que termine de decir eso el se acostó a un lado de mi y me dijo.

Y tu eres de las pocas personas que me comprenden… - dijo – ahora yo te aré una pregunta que quiero que respondas con toda sinceridad…

¿Cuál? – pregunte

Itachi levanto su cabeza y se acomodo de costado y sus labios quedaban casi cercanos a un extremo de los míos. Me sonroje bruscamente

¿Eres novia de Kakashi? - pregunto mientras me miraba fijamente a los ojos.

No ¿se puede saber el motivo de tu pregunta? – cuestione.

Si – dijo mientras acercaba su rostro a un punto en el que nuestros labios se rozaban. – pero no en este momento. – dijo mientras aparaba su rostro de mi y se volvía a recostar por completo en la cama. Yo lo miraba de una manera intrigante. – tienes un gran intelecto, pero, aun eres muy inocente… será mejor que demos este tema por concluir. Ahora mi estimada Kurenai, cuéntame de tu vida… ¿Por qué eres una persona tan depresiva?

Lo mire con gran asombro, nunca creí que el se interesara en mi vida.

Bueno, en realidad mi vida no tiene nada de interesante – dije mientras le dirigía una sonrisa – soy como cualquier otra chica en este mundo.

Pero ¿Dónde naciste? – pregunto mientras me dirigía una sonrisa. En realidad no quería entrar en detalles con le, temía que mi vida le asustara y saliera huyendo de mi casa.

Nací en quien sabe donde, soy hija de no se quien – dije tranquilamente mientras observaba detalladamente el techo - lo único que se es que no tengo a nadie mas que a mi padre o mejor dicho, a la persona que ha cuidado de mi todos estos años – mira cuanta atención ponía – crecí de una manera diferente, nunca me ayudaban a hacer tareas, nunca pensé como otros niños de mi edad…

¿Entonces siempre has mantenido diferentes pensamientos al resto del mundo? – pregunto. A lo cual yo asentí con un leve movimiento de cabeza. Sentí su fría mano posarse sobre la mía, yo me quede inmóvil – tenemos mucho en común, nunca pensé encontrar a alguien con quien podría identificarme tanto.

Yo me sonroje violentamente, trate de respirar lentamente para poder controlar mi ritmo cardiaco. En ese justo momento en el que pensaba decir unas cuantas cosas mas para concluir en un y me enamore suena el teléfono, conteste rápidamente.

Hola Kakashi – salude – si estoy bien…

Observe como me miraba Itachi al mencionar el nombre de Kakashi… ¿acaso serian celos?