CAPITULO III: UNA NUEVA AMISTAD SE UNE AL GRUPO
En el Mundo del Mal…
Shura se había alejado un poco de donde practicaba con su padre, ya que quería por un rato descansar de todo ese entrenamiento, por que éste no lo había dejado descansar por más de seis meses…
– Estoy arto de entrenar! – expresaba tirado sobre el pasto, con una pajilla en la boca y debajo, de un árbol cubriéndose de lo que sería un sol para ellos – Lo único que he hecho estos últimos años es entrenar, entrenar y entrenar… blah! – aún gruñendo – Shura, debes de ser más responsable…, Shura tienes que esforzarte más si quieres gobernar el Mundo del Mal! – arremedando el tono de voz que utiliza su padre al decir todo esto – Bah!, cómo sí hubiese demonios más poderosos que nosotros! – observando como se filtraba la luz entre las ramas y las hojas, de ese frondoso árbol – Debo admitir que los amigos de Raizen, Mukuro, Yusuke, Hiei y Kurama, pueden llegar a ser oponentes verdaderamente fuertes y difíciles de vencer… pero… estoy seguro que cuando alcance el nivel de poder de mi padre, podré vencerlos a todos ellos con facilidad…
– Eso es lo que realmente deseas hacer? – una voz muy ajena a él, le hace incorporarse bruscamente y ponerse en posición de pelea – Calma! – le dice con un tono muy apacible y casi seductor – Sólo quiero que charlemos por unos momentos…
Esa persona se acercó al demonio de manera muy tranquila, lo que hizo que el ahora ya adolescente, se relajara como si se tratara de un amigo de antaño, con quién se encontró tras una separación, para conversar de los viejos tiempos…
– Sé muy bien que tu padre es un demonio muy poderoso y que pudo, llegar a ganar aquel torneo!
– Sí! – con decisión responde – De no ser por el estúpido de Yusuke, que le hizo perder mucha energía, además de fatigarlo físicamente, no habría sido descalificado en la quinta ronda y enfrentar en la final, al ahora Rey Enki y vencerlo! – cruzándose de brazos con su expresión más de berrinche que de enojo
– Lo sé! – con una sonrisa chueca – Por eso es que tu padre ahora, es tan estricto contigo!
– Sí! – remarcando más su semblante – A veces siento que lo odio por que me hace trabajar día y noche… sólo descansamos para comer o para refrescarnos un poco, cuando hace demasiado calor! – recuerda todas las palabras que siempre le recalca – Aunque sé que lo hace por que sabe que puedo ser el más fuerte! – suspirando pero aún con enojo – No sé porque no entiende que yo ya soy muy fuerte y le demostraré en el próximo torneo, que puedo vencerlo sin usar todo mi poder! – poniendo su puño cerrado frente a su rostro reafirmando sus palabras, en eso esa persona le toma el brazo y éste le mira sorprendido
– Tengo un regalo para ti! – de su bolsa saca el objeto – Con esto serás el más fuerte de todo el Mundo del Mal y fácilmente, podrás vencer a tu padre, para que ya no tengas que seguir entrenando, como hasta ahora lo haz hecho! – esas palabras llenaron de felicidad la expresión del chico, quien no opuso la menor resistencia para colocárselo. Al momento de hacerlo, una luz envolvió a Shura e instantes más tarde, su apariencia cambió notablemente de un adolescente de 14 años a la de un joven de unos 16
– La primera fase de nuestro plan se ha completado! – con una enorme sonrisa de satisfacción expresó Shura en su nueva apariencia…
Nigenkai…
Por la mañana el nuevo y cálido rocío, bañó el jardín de la casa dónde vive Kurama con su familia. Tras desayunar, partió hacia la escuela y reunirse a la entrada de la misma, con su mal encarado amigo.
Mientras le esperaba recargado tranquilamente, en la barda junto a la reja del colegio, una chica con voz suave, le preguntó apaciblemente…
– Disculpa… sabes cuál es el edificio "E"? – al abrir los ojos para contestar la pregunta, se encontró con los grandes y aceitunados de ella, que tenían una expresión triste y a la vez bondadosa; sus largos y semi ondulados cabellos castaños, se movían con dócil gracia, debido a la leve brisa provocada por el pasar de los automóviles, que transitaban por ahí en ese momento
– Es aquel edificio! – señalándolo, con su tono de voz tan apacible, junto con su característica sonrisa, que ruborizó levemente las mejillas de la chica
– Gracias! – con expresión tímida e inclinándose levemente, le agradece para continuar a su destino
– Quién era ella… Kurama? – mismo que aún no le quitaba la vista de encima – Kurama? – insiste Kazuma
– En esa chica… hay algo muy familiar! – se decía así mismo – Qué será?
– Por lo visto esa niña sí que te cautivó; no es así Kurama!? – recalca el chico de cabellos naranja rojizo
– No digas tonterías Kuwabara… – responde éste – Lo que pasa es que me pareció ser alguien conocido, pero no es así!
– Ya veo!
– Qué no piensan entrar o es que acaso se van a volar las clases de hoy? – una voz detrás de ellos interrumpe los pensamientos de los dos chicos, que giran su cabeza hacia esa persona – Ya casi es hora de empezar las clases y ustedes aquí, perdiendo el tiempo! – al mirar las expresiones de ambos – Jajajajajaja! – provoca una gota detrás de sus cabezas
– Yusuke! – su chica dice detrás de él, suscitando que el rostro de éste cambiara a susto – Qué es lo que haces aquí?, deberías de estar en el restaurante ayudando a mis padres! – el reclamo ocasiona las risas semisilenciosas de sus amigos
– Keiko! – responde con algo de nerviosismo y ella, con la misma cara inquisidora – Éste… yo…
– Te escapaste verdad? – ciñendo más las cejas
– No, no! – con las palmas de sus manos, muestra que ella está equivocada – Yo le pedí a tu padre que me dejara llegar hoy un poco más tarde, porque necesito hablar algo importante con Kurama! – cosa que sorprende al muchacho de cabellos largos y rojizos
– Conmigo? – Urameshi se acerca rápidamente a él y alejándose unos metros de ellos. En eso una chica ajena a estos, saluda efusivamente a Ukimura
– Keiko, qué haces aquí afuera?, pronto tocarán el timbre de inicio de clases!?
– Karol! – le expresa con una sonrisa – Tienes razón; mejor entremos de una vez, antes de que lo hagan! – n.n Mientras con los otros dos jóvenes
– Qué es lo que pasa Yusuke? – viéndolo con bastante intriga
– Kurama… – con los ojos cerrados, tono y pose realmente apacible – Quiero pedirte un enorme favor! – al mirarlo así, sólo asiente con la cabeza – El día de ayer, el nuevo Detective del Mundo Espiritual… digamos que me hizo una visita de cortesía en el restaurante de los padres de Keiko…
– Qué dices?
– Cómo sabes, el Rey Enma aún no ha quitado la orden de eliminarme a la menor provocación; sin embargo, no es eso lo que me preocupa, sino que a través de Keiko, quieran intentar algo en contra mía! – abriendo los ojos, ve a su amigo con algo de impotencia, al no saber de quién se trataba – Así que me gustaría que la cuides por mí, mientras están dentro de la escuela! – el chico antes de que pueda contestar algo – Sé que Kuwabara es más fuerte ahora, pero aún, sigue siendo muy tonto y distraído, por lo cual hasta que suceda algo, es cuando se dará cuenta de las cosas y no puedo arriesgarme; es por eso que sólo puedo confiar ciegamente en tus habilidades!
– Yusuke…
– Por favor Kurama!? – le insiste – Tú eres muy astuto y sé que podrás protegerla, cuando yo no esté con ella!
– Está bien amigo, lo haré! – con esa serenidad que siempre lo caracteriza
– Gracias!
– Tienes alguna idea de quién se trate?
– No, no pude distinguir sí era voz de mujer u hombre, además de que su energía no era del todo espiritual… aunque tampoco era demoníaca! – tomándose la barbilla como si en verdad estuviera meditando la situación
– Ok…, no tienes de qué preocuparte Yusuke! – recalca – Yo cuidaré que no le pase nada a Keiko!
– Sabía que podía confiar en ti Kurama! – contesta él – Botan está investigando quién es el Detective del Mundo Espiritual ahora; así que en cuanto sepa algo, te lo haré saber!
– Sí! – dándole una palmada entre el brazo y hombro; se aleja de su amigo para dirigirse a su salón, ya que había sonado la campana de comienzo de clases
En el Reikai…
Botan se encontraba hablando secretamente con el demonio, exsirviente del pequeño Koenma, en uno de los salones del castillo…
– Estás seguro Ugry? – exaltada insiste la mensajera
– Claro que estoy seguro! – con algo de molestia por que ella no le cree – Después de lo ocurrido con Yusuke, el Rey Enma decidió que lo mejor sería que el nuevo Detective, le reportara directamente a él!
– Y me supongo que tampoco sabes cómo se llama?
– No! – chocando sus índices
– Al menos, hay algo que puedas decirme de esa persona? – con notable enojo
– Algo… cómo de qué? – con un gran signo de interrogación en el rostro y su dedo índice en sus labios; por lo cual Botan, le da con el puño cerrado en la cabeza, sacándole un gran chichón al instante, cosa que hizo que al demonio espiritual le salieran unas enormes lágrimas, por el golpe de la mensajera
– Pero qué tonto eres! – le dice ésta – Sí el Príncipe estuviera aquí, estaría muy decepcionado de ti!
– Ugry lo siente! – de nuevo chocando sus dedos
– Será mejor que regrese con el Señor Koenma!
– Yo trataré de investigar quién es el actual Detective Espiritual! – la chica sólo sonrió ante el comentario de su compañero y con su remo, volvió al Nigenkai
De nuevo en la preparatoria…
Keiko y Karol, se sentaban en los penúltimos pupitres de las dos hileras centrales, mientras que Kuwabara y Kurama detrás de ellas. Momentos más tarde y a escasos minutos de haber comenzado la clase, el director interrumpe para señalar que una nueva alumna ha llegado y se unirá, a ese grupo de hoy en adelante…
– Muchachos, quiero que le den la bienvenida a la Señorita Anya Lim, quién acaba de ser transferida a nuestra escuela, desde la cuidad de Mushiori!
Con un saludo general, reciben a la joven y después de que el profesor le indicara sentarse al lado izquierdo de Ukimura; se dirigió a él y así continuasen la lección en turno; en tanto Suichi no le quitó la mirada de encima.
Transcurrió el día de clases sin ningún otro contratiempo, sin mencionar que la nueva chica, era ignorada por el resto de sus compañeros a excepción de Keiko quién siempre se mostraba muy amable y atenta con sus compañeros.
Al término de las mismas, Karol, Kurama, Kuwabara y Keiko (las cuatro "K", jujujuju), se reunieron a la salida de la preparatoria…
– Chicos, quiero presentarles a Karol Hyuga! – comenta con una sonrisa Ukimura – Ellos son Suichi Minamino y Kazuma Kuwabara… amigos de hace tiempo! – le comenta a ella, misma que les extiende la mano
– Mucho gusto!
– Tú también eres nueva en la escuela? – con su pose de galán y tono de voz muy varonil
– No seas tonto Kuwabara! – comenta Ukimura – Sabes que es principio de semestre y siempre tenemos nuevos compañeros! – tanto Karol como Kurama se echaron a reír – Además ella era compañera mía el semestre pasado!
– Hola! – extendiéndole la mano – Soy Suichi!
– Mucho gusto!
– Bueno, vayamos al restaurante de mis padres a comer y ponernos de acuerdo para el trabajo de ciencias! – termina por fin la chica de cabellos castaños y así, se dirigen hacia aquel lugar
Yomi buscaba por todos lados a su hijo a quien desde el día anterior, no podía localizar; cuando de repente de entre la maleza, un encapuchado sale a su encuentro…
– Quién eres tú? – pregunta seriamente el demonio de 6 orejas
– Aún siendo tú uno de los demonios más fuertes! – la voz tan apacible de su atacante comenta – No eres todavía lo suficientemente poderoso como para lograr acabar conmigo!
– Shura? – pregunta en voz baja, ya que parece ser la voz de su hijo, pero con un timbre ligeramente más maduro
– Cómo me gustaría que tus ojos pudieran ver lo que realmente está frente a ti… jajajaja! – la expresión de Yomi es de sorpresa, mientras una gota de sudor asalta el costado de su rostro – Bueno, cómo eso no será posible, es mejor que tome de una vez lo que vine a buscar! – volviendo al mismo timbre y serenidad de antes
– Shura… no sé qué nuevo juego estés tramando muchachito, pero ya perdiste todo un día de entrenamiento…
– Aunque tenga la apariencia de tu hijo… – le interrumpe éste – Para mí sólo es un cuerpo desechable, con el que podré cumplir con todos mis planes! – y antes de que el ciego demonio pudiese sentir algo más, un fuerte rayo de energía demoníaca, le golpea el pecho hiriéndolo considerablemente y mandándolo de espaldas a varios metros de ahí
– Quién eres tú? – desde el suelo, le exige una respuesta – Qué haz hecho con Shura?
– Nada que con unos 10 años más de entrenamiento, no hubieses logrado tú! – sin decir otra cosa más corrió hacia él, con una velocidad impresionante y a escasos centímetros, el extercer poder de aquel mundo, logró esquivar el ataque, el cual le hubiese hecho más daño del que ya tenía – Veo que aún puedes pelear! – con gran satisfacción comenta – Será divertido pelear un poco más contigo! – tronándose los dedos de las manos y relajando los mismos del cuello; se prepara para embestir de nuevo a su oponente. Por unos minutos entablan una fuerte pelea cuerpo a cuerpo y con una patada final, manda a volar de nuevo a Yomi, que enojado le grita
– Maldito, te destruiré! – con sus dos manos, forma una enorme bola de energía, que lanza en contra del "poseído" Shura, quién la esquiva sin la menor dificultad y parándose frente a su "padre"
– Sí llegases a matarme… también matarías a tu hijo! – le susurra al oído
– Qué… qué dices? – muy sorprendido de escuchar la voz y sentir esa presencia tan cerca de él
– Es momento que obtenga lo que vine a buscar! – le entierra en el pecho a Yomi, las uñas de su mano izquierda, mientras que con la derecha, sostiene la gema que trae incrustada en su Oni Nekkuresu
– Ahhhhhh! – grita de dolor ya que es como sí le estuviera arrancando el alma, pero en realidad lo que está haciendo, es robarle toda su energía demoníaca y depositarla en el collar que lleva consigo. Moviendo el cuello de un lado para otro
– Pero qué bien se siente… – sacando sus "garras" del pecho del demonio; éste último cae desplomado totalmente al suelo
De nuevo en el restaurante Ukimura…
Los cuatro jóvenes llegan muy alegres y se encuentran en el sitio con Koenma y Botan, quienes disfrutan de una sabrosa comida…
– Keiko! – expresa con gran alegría, la chica de cabello azul y coleta
– Botan… Koenma sama! – las dos muchachas se abrazan – Los atienden bien? – mirando de reojo a Yusuke quien pareciera no estar haciendo nada, aunque en realidad acababa de limpiar una mesa que se había desocupado, instantes antes de la llegada de ellos
– Sí lo dices por Yusuke!? – expone el joven Príncipe – La verdad es que nadie creería lo buen trabajador que es! – con ese comentario, todos se sueltan a reír, cosa que no fue muy del agrado, del chico rebelde
– Deja de decir esas tonterías de mí, Koenma! – como si quisiera comérselo con su expresión
– Vamos Yusuke! – el pelirrojo interviene – Debes admitir que a todos nos sorprende ver, que has madurado tanto desde el último torneo! – colocándole una mano en el hombro para que tome las cosas con filosofía
– Tienes razón Kurama! – y antes de que pueda decir otra cosa más, el timbre de las campanillas cuando un cliente cruza la puerta, acapara la atención de todos hacia la misma
– Ella… aquí? – se dice para sí mismo el muchacho de ojos verdes, al cruzarse de nuevo con los aceitunados de ella, quién sin decir nada, se sienta en uno de los bancos de la barra del mismo
– Qué pasa Kurama? – pregunta intrigado su amigo al ver la expresión de éste – Quién es ella… acaso la conoces?
– Es una nueva alumna que transfirieron de otra escuela y es parte de nuestro grupo! – responde Kuwabara
– Aún siento algo muy familiar que emana de ella! – se dice a sus adentros, mientras Yusuke comenta
– Ya veo!
– Sin embargo, aún no logro descifrar qué es o por qué, es que siento esto proviniendo de ella!? – en tanto sigue cavilando, agrega el de cabellos negros
– Pero parece que tiene realmente cautivado a Kurama! – abrazándolo y "sobándole" la cabeza con el puño cerrado – Con que al fin una chica ha monopolizado toda tu atención!
– Basta Yusuke! – con jocosidad responde para que pareciera que él está equivocado, aunque había algo en esa chica, que comenzaba a despertar una chispa muy singular en él – No digas tonterías! – tratando de safarse de éste – Mejor comamos algo, que ya tengo hambre! – con éstas últimas palabras, los dejó atónitos, ya que él no es de las personas que piense mucho en comida
– Oigan chicos! – muestra la mensajera espiritual – Qué no piensan venir a sentarse? – ellos voltean a donde el resto se encuentra y se dirigen para allá
– Creo que sería bueno, que invitáramos a la chica nueva a comer con nosotros y a nuestro equipo, no lo creen así chicos!? – expone Keiko – Recuerden que nos falta uno más, para el trabajo de ciencias que tenemos que hacer!?
– Tienes mucha razón Ukimura! – agrega Karol – Vayamos las dos a decirle…
– Esperen! – interrumpe Kazuma con una tonta, pero picara expresión – Dejen que sea Minamino quién lo haga…
– Quién… yo? – bastante asombrado cuestiona
– De esa manera tendrás un pretexto para poder hablar con ella, en lugar de pasarte la vida observándola… – sorprendiendo al pelirrojo – O crees que no me percaté de que lo estuviste haciendo, durante todas las clases!? – las mejillas del tranquilo muchacho, por primera vez se ruborizaron tenuemente y su voz, presentó un leve tartamudeo
– No… es… verdad! – al escucharlo hablar de esa manera, todos sus amigos se pasmaron, ya que él nunca había mostrado esa faceta, ante ninguna situación en la que hayan estado antes, por muy peligrosa o precaria, que ésta haya sido – Será mejor que ustedes la inviten! – tomando el control como de costumbre – Creo que será más sencillo que acepte, sí ustedes lo hacen a que cualquiera de nosotros dos lo haga… podría suponer erróneamente, que se trata de algo más!
– Cosa que no te conviene, no es así!? – con sus siempre atinados comentarios Kazuma expresa
– Kuwabara! – con ese timbre tan enérgico – Deja de estar molestando a Kurama!
– Kurama? – pregunta Karol muy intrigada – Qué tu nombre no es Suichi?
– Claro, claro! – con una sonrisa junto con una gran gota, por un lado de su cabeza al igual que Ukimura – Sólo es un apodo que mis amigos me pusieron!
– Ya veo! – no muy convencida de ello
– Bueno, yo iré hablar con Anya! – por fin Keiko se levanta, para invitar a la joven a que se una en la mesa con ellos, al igual que al equipo para el proyecto escolar…
Nota: Tenemos que recordar que cuando apareció Shura por primera vez, fue en aquella cápsula y notablemente tenía la apariencia de un bebé o un niño de no más de un año de edad. 100 días después (que fue el tiempo que pasó, desde que Urameshi propuso el torneo), se nos presentó como un niño de unos 5 o 6 años de edad. Por tal motivo en mi historia Shura es un adolescente de 14 años de edad.
Hello, hello!
Gracias por leyerme pero espero que esta vez si me dejen sus comentarios o reviews e igual que me sigan leyendo... Arigato again n.n!
Salu2
Tschüs!
