CAPITULO IX: EL SECUESTRO DE KOENMA
En la escuela los chicos estaban muy entretenidos con su proyecto de ciencias, observando los cambios de acuerdo a los experimentos que iban haciendo, en tanto ellas tomaban nota de los resultados, cuando de pronto el celular de Anya, acaparó la atención de todos, en especial la del zorro…
– Pasa algo malo? – pregunta Karol, al ver la seriedad con la que lee el mensaje
– Yo… lo siento tengo que irme! – recoge su cuaderno y pluma, además de su portafolios – Pueden terminar el trabajo sin mí?
– Sí, pero… – le dice Keiko – A dónde vas?
– Después les cuento, nos vemos! – camina a la puerta y antes de cruzarla, Kurama la detiene
– Qué pasa Anya?
– Nada…
– Vamos dime… o es que no me tienes confianza!? – ella miró al piso antes de contestarle
– Mi… mi mejor amiga en Mushiori, está en el hospital, no sé que le pasó… tengo que irme, lo siento!
– Quieres que te acompañe?
– No, no es necesario… yo te llamo después, Ok!? – dándole un beso rápido en la mejilla, dejó al chico ahí parado mirándola alejarse
– Uuuuuuh! – alzando sus cejas una y otra vez Kazuma expresa al ver la escena
– Kuwabara… déjalo en paz! – Ukimura dándole con el dorso de la mano en el brazo – Sólo porque Yukina no te trata de la misma forma, no tienes por qué burlarte de Kurama! – al chico mal encarado, se le llenan los ojos de lágrimas, en tanto Karol se tapa la boca para no soltar las carcajadas, que eso le había provocado. El pelirrojo regresa a la mesa con ellos – Todo bien Kurama?
– Sí… – algo serio y tajante – Terminemos, quieren? – así lo hicieron sin hablar más al respecto
Tal como Cao Lu lo había ideado, con ese grupo de demonios iba empezar a crear caos en éste mundo, pero sin perder a ninguno de sus actuales súbditos, así que les dio algo más de energía para que hiciesen su trabajo.
El primer paso a seguir, era ir a la fortaleza de Mukuro, en donde aún permanecían bajo su mando 77 guerreros y someterlos; así que la única regla a seguir en contra de ellos, era: "el que opusiera resistencia, moriría en el acto". De éste modo sólo Jotshin y Shishiwakamaru, eran los que se encargarían de esa labor, en tanto otros dos escoltarían a Anyanka de regreso a la cueva, una vez cumplida su misión.
De vuelta en el Mundo Humano…
Koenma y Botan salieron de un hotel, con eso de que iba a necesitar uno para esconderse…
– Pero Príncipe Koenma, qué tiene éste de malo?
– Vamos Botan, no me refugiaré en un hotel que no tiene SPA ni servicio a cuarto! – en pose indignada
– Ya llevamos 5 hoteles y no se ha decidido por uno!
– No me voy a hospedar en cualquier hotelucho de segunda… – le replica – Sí voy a estar "secuestrado", al menos quiero estarlo en uno que valga la pena hacerlo!
Mientras discutían, una persona los seguía de cerca, esperando el momento apropiado para actuar y ese fue, cuando doblaron la esquina a un callejón sin salida, todo por ir discutiendo además de estar leyendo los folletos. Rápidamente se acercó a ellos, empujó fuertemente a Botan quién al estamparse contra la pared, se golpeó en la cabeza, quedando inconsciente…
– Botan!? – preocupado expresa Koenma al escuchar el porrazo y al voltear hacia la persona que está detrás de él – Pero… tú… por qué?
– Qué tenga felices sueños… Koenma–sama!
– Espera…– y con un movimiento rápido le golpea a un lado de la cabeza, dejándolo inconsciente y así llevárselo tranquilamente consigo, a su nuevo hogar
Minutos después en la frontera de éste mundo con el otro, Touya y Suzuki, esperaban por ellos y escoltarlos a la cueva, siendo Suzuki el de la tarea de cargar todo el camino de vuelta, al Príncipe que seguía desmayado.
Hiei, estaba en su rama favorita contemplando sus perlas y esperando, a que Mukuro regresara con las noticias de lo que había sucedido con Natsume; sin embargo, unos fuertes gritos dentro de la fortaleza de ésta…
– Pero qué rayos es lo que está pasando ahora? – guarda en su bolsa una de las joyas, mientras se cuelga la otra y rápidamente, se dirige a donde provienen los signos de lucha
– Ahhhhhh! – oía por aquí y por allá, a su paso dentro del castillo – Señor Hiei! – le dijo uno de ellos extendiendo el brazo y muy mal herido
– Qué ha pasado… quién hizo esto? – tomándolo por la solapa sin importarle lo lastimado que éste estaba – Vamos responde!? – agitándolo para que conteste
– No… vimos… quién fue… – tomando aire – Todo… pasó… muy rápido! – y tras un gemido, cayó muerto
– De quién rayos es ésta energía… es muy poderosa!? – voltea a sus espaldas, buscando por todas partes al dueño de semejante poder, pero a pesar de que el demonio de la llama negra es muy, pero muy fuerte, no pudo evitar que éste pasara a un lado de él, sin lograr detenerlo
– Aún no ha llegado tu hora Hiei… – la voz de éste parece dispersa y a la vez grave – Es mejor que te prepares para cuando nos volvamos a encontrar!
– Maldito… quién eres? – y corriendo a gran velocidad al lugar que parecía provenir la voz, se encontró con los cuerpos de otros de los guerreros, incluyendo a Kiril que parecía también haber fallecido a manos del intruso
Los tres demonios arriban a la cueva con el nuevo huésped. Cao Lu ahora ya está habitando su cuerpo real, llenándolo con la energía que ha robado de las apariciones que derrotó antes…
– Anyanka… querida mía! – extendiendo sus brazos para recibirla – Me alegra ver que has traído contigo a nuestro ilustre invitado… el respetable Koenma–sama! – tomando a éste por los cabellos para ver su rostro, pero en ese momento nota que hay algo extraño en el chico – Un momento… éste es sólo un vulgar humano! – sus ojos se tornan de un color rojo intenso y brilloso
– Estás equivocado! – levantándole igual el rostro por los cabellos, le quita la cinta que trae éste amarrada a la cabeza, para develar el tatuaje de "Jr" que tiene en la frente – Él es Príncipe del Mundo Espiritual! – observa que lo que ella dice es verdad; sin embargo, pareciera que se siente decepcionado de que éste, no es lo que él esperaba
– Atenlo! – muy indiferente les ordena y con cadenas a una pared de esa cámara, lo esposaron por manos y pies
Por largo rato permanecieron apaciblemente sólo Cao Lu y Anyanka, observando al aún desmayado Koenma, quién ya parecía ir recuperando poco a poco la conciencia; mientras tanto, el resto de los chicos seguían causando confusión en casi todos los rincones del Makai…
Botan por fin volvió en sí, gracias a unas lambisqueadas de un perrito que merodeaba por aquel callejón…
– No Mitarai… me estás mojando! – tratando de taparse la cara, pero el perro continuaba lamiéndosela – Mitarai… basta! – una de sus manos tocaron la cara del animalito y poco a poco, ella fue abriendo los ojos y al encontrarse con la lengua y los ojos del cachorro, la espantaron de tal manera que provocó que el perrito saliera corriendo de ahí, asustado también – Qué… qué pasó? – sobándose la cabeza e incorporándose lentamente – Señor Koenma!?
Se levanta rápidamente buscando por el rededor la presencia de éste, pero al notar que no es así, apareció su remo y se dirigió al restaurante en busca de Yusuke, tratando de recordar lo que había sucedido. Yusuke, Keiko, Kuwabara, Karol y Kurama, se dirigían felizmente aquel lugar, cuando desde el cielo la mensajera grita desesperada…
– Yusuke… Yusuke! – casi cayéndole encima – Yusuke, ha sucedido algo terrible… – el rebelde pensaba que todo era parte de SU plan y ya estaba preparado para su representación
– Qué… pasa… Botan? – arrastrando las palabras y sobreactuando de manera muy dramática (hijole, pensé que sería mejor actor pero… sorry), por lo tanto al verlo de esa manera, a todos les pareció que era algo extraño – Por qué… vienes tan agitada!?
– Han secuestrado al Señor Koenma! – todos se quedaron pasmados ante tal noticia
– Oh no… qué tragedia! – el muchacho expresa como sí de verdad se hubiese sorprendido, así que ella le dio un buen coscorrón para que dejara de comportarse de esa manera – Por qué me golpeas Botan? – ya que sí le dolió
– Estoy hablando en serio Yusuke… secuestraron al Príncipe Koenma y NO ES UNA BROMA! – al fin al rebelde le cayó el veinte, de que eso no tenía nada que ver con lo que habían acordado
– Qué pasó Botan… sabes quién fue? – Kurama muy preocupado ya que el pensamiento que cruzó por su mente, era lo que más le perturbaba
– No lo sé… salimos de un hotel y…
– Oye Botan!? – interrumpe Kazuma – Quieres decir que Koenma y tú…
– Deja de decir tonterías Kuwabara, qué no ves qué esto es serio!? – Keiko le reclama enérgicamente junto con un buen zape – Qué pasó Botan?, dinos…
– Cómo les dije, salimos de un hotel y por ir revisando los folletos que nos dieron, dimos la vuelta hacia un callejón sin salida y antes de que pudiera decirle algo al Príncipe, alguien me empujó por la espalda con fuerza, me estrellé en la pared y perdí el conocimiento! – y muy temerosa por Junior – Al despertar él ya no estaba!
– Pero no viste nada… algo que pueda decirnos, quién fue? – insiste Urameshi
– No… – apareciendo de nuevo su remo – Debo avisarle de inmediato al Rey Enma!
– No Botan, espera! – deteniéndola – Llevamos al lugar dónde todo sucedió, talvez haya ahí algo que nos diga quién lo hizo!
– Kurama tiene razón! – agrega Yusuke – Después le avisarás al Rey Enma sí eso es lo que quieres!
– Está bien!
– Oigan chicos! – expresa Karol – Siento mucho lo de su amigo, pero es mejor que vayan ustedes solos!
– Tienes razón! – reitera de nuevo el exdetective – Botan, Kurama, Kuwabara y yo, nos haremos cargo. Keiko mejor vete con Karol a tu casa… yo las veré más tarde!
– No Yusuke, yo quiero ir con ustedes! – le suplica ella
– No sé lo que encontraremos y no quiero arriesgarme a que te pase algo… por favor Keiko, hazme caso y ve a tu casa! – la mirada en los ojos de el chico es enérgica, así que resignada sólo asiente, mientras los muchachos corren aquel lugar en busca de algún indicio, que pudiese ayudarles a descifrar lo sucedido
– Ya era hora de que despertaras! – aún sintiéndose algo somnoliento, el Príncipe del Reikai trataba de mantener los ojos abiertos – Trae un poco de agua para nuestro huésped! – sin decir nada la chica salió de la cámara, dejando solos por un par de minutos – Dime Koenma, cómo te sientes?, espero que no te haya golpeado muy fuerte!?
– Tú? – al ver de quién se trataba – Cómo es posible que estés…
– Con vida? – le interrumpe
– Cómo es posible? – muy confundido insiste – Se supone que mi padre acabó con ustedes dos!
– Corrección… acabó con mí padre! – se levanta de donde estaba y camina lentamente hacia Junior – Pero él con sus últimas fuerzas me protegió; no obstante, el daño hecho por el tuyo, me dejó en un letargo por casi tres siglos! – mirándolo con cierta vehemencia y sus manos a sus espaldas – Y ahora, he vuelto para cobrar venganza de ustedes y reclamar lo que por derecho nos pertenece!
– Les pertenece? – protesta Junior – Ustedes intentaban conquistar el Makai, someter al Nigenkai y destruir el Reikai!
– Pequeñeces… sólo pequeñeces! – al fin regresa Anyanka con el agua
– Tú… – al verla entrar – Tú fuiste quién me trajo aquí… pero por qué?, creí que eras amiga de Kurama y los muchachos!?
– Yo amiga de ese… – a pesar de negar sus sentimientos, su corazón se estremeció sólo de pensar en él – Yo sólo fingía ser su amiga! – dándole de golpe el agua para que no diga más; él da unos tragos y después mueve su cabeza, para ya no tomar más y entonces les reclama
– Sí es que van a matarme, por qué no lo hacen de una vez y terminan con esto!? – ellos sólo le miran como sí nada – Pero déjame decirte que aunque acabes conmigo, hay demonios en éste mundo y en el humano, que no permitirán que concreten sus sucios planes!
– Sí acaso hablas de los amigos de Raizen… o de los de su hijo… – moviendo su mano, se abre un "cámara" donde devela los cuerpos de Enki, Koko, Natsume y los demás, incluyendo al mismo Shura, quién sólo estaba en estado de animación suspendida
– Qué haz hecho con ellos?
– Sólo… les quité lo que necesitaba!
– Pues Yusuke y sus amigos te vencerán, ten por seguro que lo harán! – y de un espejo a un costado de ellos
– Lo dudo mucho! – señalándole para que vea lo que Jin y los demás están haciendo en esos momentos – Cómo puedes ver, ellos ahora trabajan para mí!
– Eso no puede ser posible! – expresa – Entonces… por qué no acabas de una vez por todas conmigo…!? – a pesar de que parecía estar bajo control, poco faltaba para que se muriera de un infarto por el miedo
– No tengas tanta prisa por morir Koenma! – acercándose a él – Tú sabes bien que aunque tenga todo el poder del Makai, jamás podré salir de aquí sin tu ayuda…
– Ya veo! – con un poco más de serenidad – Entonces mi padre te puso SU sello Kekai y por eso es que no puedes salir de ésta cueva, aunque reúnas todo el poder de los demonios más fuertes del Mundo del Mal!
– Por eso mismo necesito que tú lo destruyas ahora… – y tomándolo por la barbilla – Te prometo que sí lo haces por las buenas, te mataré rápido y sin que sufras… pero si te niegas y me obligas hacerlo por las malas… será todo lo contrario!
– No puedo creer que aún no te hayas dado cuenta?
– Dado cuenta…? – susurra ella – De qué hablas? – mientras Cao Lu, observa más de cerca al joven y exaltado expresa
– Tú… tú no tienes ningún poder espiritual! – tomándolo por los cabellos, hace que lo vea directamente a los ojos, pero aún así, la expresión de Koenma es notablemente de burla
Los chicos llegaron al lugar de dónde ocurrieron los hechos. Se separaron a lo largo del callejón, con la esperanza de encontrar algún indicio, huella o rastro que pudiesen seguir y descifrar, lo que había pasado con Koenma…
– Urameshi… ya encontraste algo? – le grita desde el otro lado, pero éste no le contesta, ya que junto a Kurama y Botan, están analizando las marcas que quedaron en el suelo – U R A M E S H I!
– Pareciera que lo arrastraron… – comenta el pelirrojo, señalando las marcas
– Pero aquí desaparecen y no hay más! – añade Yusuke
– Pero eso qué significa? – pregunta la chica, en tanto Kazuma, sigue gritando como loco desde el otro lado del callejón y sin que nadie le haga caso
– Las marcas de arrastre… talvez signifiquen que quién lo hizo, es más pequeño de estatura que Koenma… – analizando sus palabras y los rastros
– Pero el que desaparezcan de esa forma, quiere decir que no se trata de un humano…
– Qué pasa Kurama? – pregunta la joven
– Nada… – dirige su mirada a su amigo – Pues esto no nos dice nada que pueda ayudarnos… lo único qué podemos hacer, es esperar!
– Y sí vamos con la Maestra Genkai!? – muy preocupada sugiere la peliazul
– Es buena idea, vayamos a verla! – responde Yusuke – Kuwabara… vámonos!
– Ahora sí me hacen caso, no!? – se dice así mismo en voz baja
En el Reikai…
El Rey Enma se encontraba tranquilamente sentado en su trono, disfrutando de un té, mientras leía su novela favorita "La Divina Comedia", cuando las puertas se abren de sopetón…
– Por qué entras de esa forma? – poniéndose de pie .desma
– Disculpe Gran Rey Enma… ha sucedido algo terrible! – aún éste parado, la mira imponentemente
– Qué pasa? – con una seriedad absoluta, que hace que se estremezca mucho más y peor aún, con la noticia que está por darle
– Han secuestrado al Príncipe Koenma… Señor! – le dice – Trágame tierra por favor! – piensa, al ver cómo se le encienden los ojos al escuchar la noticia
– Qué es lo que has dicho? – el grito de sorpresa y enojo del Rey, retumbó por todo el Mundo Espiritual, que incluso se sintió como un fuerte viento que terminó cerrando las puertas de aquel salón, haciendo que el Detective también salga volando, para estamparse de espaldas en las puertas – Cómo puede ser posible que haya sucedido tal cosa?
– Yo…
– En dónde está Botan; por qué no vino ella a informarme lo sucedido? – exigiéndole respuesta – Es que acaso ella no estaba con él, en el momento en que sucedió?… Vamos responde!?
– Yo…
– De seguro está protegiendo a ese Masoku… – y apretando un botón – Mandaré a las fuerzas especiales, para que acaben de una vez por todas con él!
– Yo… lamento decirle Gran Rey Enma, que Yusuke Urameshi no tuvo nada que ver en eso…!
– Ahora tú también estás departe de él? – de haber podido, se lo comería con la mirada
– No mí Señor… yo estaba con él, cuando llegó Botan a darle la noticia… – no le contesta nada, pero con la forma que le veía, le dijo todo – Al parecer ella quedó inconsciente en el momento del ataque y ahora, junto con Yusuke, Kurama y Kuwabara, regresaron al lugar de los hechos, para ver si encontraban alguna pista, que pudiese decirles quién fue!
– Está bien! – a pesar de seguir muy enojado, su tono de voz era un poco más sereno – Regresa con ellos y averigua lo que sepan… y mantenme informado a la brevedad posible! – haciendo sólo la reverencia, sale del salón, dejando a un muy preocupado Rey
– Koenma… en dónde podrás estar? – perdiendo su mirada en el horizonte de aquel mundo, a través de su ventana
Continuará...
Nota: En realidad tanto así como un sello, sello… no es; lo que le puso el Rey Enma es como una especie de cadena espiritual, atada a uno de sus pies, encadenándolo a la cápsula donde permaneció "dormido", donde se supondría que se quedaría así por toda la eternidad :P
Hello, hello!
Amiga Fobia, te agradezco de todo corazón tu comentario y creeme que me encantó recibirlo, espero sigas disfrutando del fic y dejandome tus reviws n.n, Merci Beaucoup! n.n
Les dejo el nuevo capítulo para quien quiera seguir leyendolo (por que sé que lo hacen, nomas que son malos y no me dejan reviews T.T)
De antemano Domo Arigato!
Salu2
Tschüs! ;D
