CAPITULO XII: LA CARTA
El exdetective y el demonio de la llama negra, acababan fácilmente con todas las apariciones que se encontraban a su paso; de hecho algunos de ellos, huían con tan sólo mirarlos, ya que sabían de antemano el enorme poder que estos poseen…
– Esto se está poniendo muy aburrido! – comenta Urameshi con los hombros colgados – Esperaba que dieran un poco más de pelea! u.u
– Qué pasa Yusuke? – le cuestiona su amigo, mientras que con su katana, corta la cabeza de otro espíritu – Eres demasiado poderoso como para hacer éste tipo de trabajo? – de manera muy sarcástica
– No es eso, pero después de no haber peleado por poco más de 2 años, creí que tendría algo más de acción con estos tontos!
– No cabe duda que el haber regresado a éste mundo, los ha cambiado tanto, que ya casi ni los reconozco! – ambos de un puñetazo, eliminan a otros dos entes – Hasta ese idiota, se ve muy diferente…
– Todos hemos madurado… – responde el Masoku – Pero he de confesarte, que extraño mucho los viejos tiempos! – tras éstas palabras, ambos muchachos ya no dijeron nada más por un considerable rato, hasta que artos de eliminar apariciones por doquier o de ver, como es que huían de ellos
– Vayamos de una vez con Genkai! – comenta Hiei – Hemos acabado con bastantes de ellos y el resto, no serán problema cuando estemos todos juntos!
– Cierto, vayamos para allá… no vaya ha ser que algo malo le haya pasado ya, a Yukina… – con cierto sarcasmo y tapándose la boca de la risa, sólo para sacar más de quicio a su amigo, a quién le salta la vena por ese hecho
– Idiota…
Después de que Shiziru y Kazuma eliminaron algunos demonios, llegaron a casa de Yusuke, donde la Señora Atsuko estaba cómodamente tirada en el suelo, abrazando una botella vacía de whisky, misma que la había acompañado por gran parte de la mañana hasta que ésta… murió. Kuwabara se la puso en la espalda y salieron de nuevo a toda prisa, para llegar lo más pronto posible a casa de Ukimura.
Habían pasado cerca de 2 horas que la Detective Espiritual, había perdido el sentido y cuando al fin lo recuperó…
– Botan, Botan… – la llamaba al incorporarse, pero al ver que no contestaba, la buscó impaciente por todo el departamento hasta que en la mesa, vio la nota que dejaron y tras leerla – Por Dios, esto no puede ser nada bueno… mejor le aviso de una vez al Rey Enma! – después de un par de pasos, se detiene y mira de nuevo la nota – Sólo espero que no mate al mensajero! – T.T
Kurama llegó apurado a su casa y abriendo apuradamente la puerta frontal, se cercioró que su familia estuviera bien. Antes de irse, dejó un par de las Plantas de la Muerte en el jardín, para protegerlos sin que ellos se dieran cuenta y se dirigió, con Anya quien seguramente estaría asustada de estar sola y aún, sin poder recordar nada.
A cierta distancia de la casa de ésta, la mira de nuevo con dos espíritus, así que apresura más su paso; sin embargo, a metros de llegar con ella, ve como es que ellos explotan ante los asombrados ojos de ella y los suyos propios…
– Anya… – susurra y al dispersarse el humo que las explosiones crearon, la miró en cunclillas cubriéndose con sus brazos la cabeza, lo mejor que podía – Anya? – le grita y corre de nuevo a ella
– Suichi!? – se dice a sí misma aún en la misma posición al escuchar su voz, cuando siente unas manos en sus hombros y mira quién es – Suichi!? – lanzándose a sus brazos
– Pero qué estabas haciendo fuera de tu casa? – medio reclamándole – No debiste haber salido…
– Lo siento, tenía mucha hambre y fui a comprar unas frituras y un refresco! – sin dejar de abrazarlo – Perdóname!
– Eso ya no importa… me da gusto ver que estás bien! – y diciéndose a sus adentros – Ese poder…
– Entremos de una vez, quieres!?
– Dime una cosa… – en ese momento es cuando el recuerdo que lo había estado molestando desde hace días, le golpea la cabeza, además de percatarse que el brazalete que llevaba en su muñeca izquierda, se le hace realmente conocido – Ese es….!?
– Pasa algo malo?
– Tenemos que ir a casa de Genkai… mis amigos estarán ahí, además de que en ese Templo, estaremos más seguros que en tu casa! – sólo asiente y se dirigen aquel lejano y escondido lugar
Karol llegó rápidamente al salón, donde el Rey Enma estaba hablando con varios mensajeros espirituales, los cuales le estaban reportando todos los contratiempos, ocurridos en el Nigenkai…
– Es que ninguno de los detectives sabe lo que está pasando? – muy enojado y casi echándoles fuego por los ojos
– Gran Rey Enma… – dirigiéndose hasta el trono donde él está sentado – Yo… yo sé lo que sucede y por eso, es muy importante que lea esto de inmediato! – extendiéndole la carta y después de hacerlo, suena la alarma dando aviso a las fuerzas especiales de ataque, los cuales en segundos estaban frente a él
– Necesito que vayan de inmediato al Mundo Humano y traigan, a ese Masoku junto con sus amigos, ante mi presencia! – a lo que los hincados guerreros sin decir nada, en un instante desaparecieron del lugar
– Gran Señor… si no le importa, me gustaría poder participar en esa misión!
– No, por el momento necesito que te quedes aquí a esperar a que ellos vuelvan! – tanto los mensajeros como la Detective quedaron en silencio, siendo sólo los primeros quienes desalojaron el salón
Jin y Suzukoma, entraron tranquilamente a la cueva, donde ya se les esperaba ansioso Cao Lu y Koenma al verlos…
– Botan! – la chica sigue desmayada y por ello no le responde – Cómo pueden seguir ustedes las órdenes de ese maldito? – los chicos lo miran indiferentemente como si no lo conocieran
– No te molestes Koenma… – le dice su captor – Aunque quieran resistirse a mis órdenes, no pueden hacer nada al respecto para contrariarlas! – y dirigiéndose a los recién llegados – Atenla junto a él y déjenos solos! – en silencio, lo hicieron – Sólo un poco más y todo habrá terminado! – le reitera al "pequeño" Príncipe
– No cuentes con ello! – fueron las últimas palabras que se dijeron por largo, largo tiempo, por lo menos hasta que la mensajera espiritual recuperase el sentido
De camino a casa de Genkai, el zorro miraba por la ventana del tren perdido en sus pensamientos, mientras Anya observaba el brazalete intentando recordar algo más de su pasado, pero sólo flashes de eventos aislados que no tenían nada que ver, con lo que el chico le había contado de su vida. En ese momento un recuerdo anterior de ese mismo joven, reapareció en su cabeza, haciéndola saltar y llenar sus ojos de lágrimas…
– Anya… qué es lo que pasa? – ella voltea a verlo y se siente confundida
– Yo… sé que es tonto lo que voy a decirte, pero… estás seguro que nos conocimos afuera de la escuela!?
– Por qué lo dices?
– Siento como si te conociera desde hace mucho más tiempo!
– Lo sé… yo también siento lo mismo! – las manos de él tomaron las de ella, mientras se veían directamente a los ojos, todo alrededor pareció detenerse en un instante, a pesar de todos los problemas que había en esos momentos a su alrededor. Sus corazones poco a poco se iban acelerando más y más, él le suelta una mano y la toma por la mejilla suavemente y la acaricia, para después acercarse tiernamente a ella y fundir sus labios, con los de ésta dulcemente, en el beso que sus corazones tanto habían anhelado, desde el momento en que sus ojos se cruzaron, por primera vez fuera de la escuela
– Qué hermoso! – suspiró antes de ella expresar eso y mirándose cariñosamente a los ojos, sonriendo y con sincera felicidad. Ella finalmente recarga su cabeza en el hombro de él – Jamás lo olvidaré!
– Tampoco yo! – susurró él y en silencio disfrutaron del momento, olvidándose de todo lo demás, por lo menos hasta llegar a su destino
Hiei y Yusuke llegaron a casa de Genkai sin ningún contratiempo, pero encontraron un par de cadáveres de demonios, tirados al pie de la escalinata que lleva a la casa de ésta, lo cual sin pensarlo dos veces, el chico del Jagan apresuró su paso y en un santiamén, parados frente al salón donde tranquilamente Genkai y Yukina, tomaban el té…
– Los estábamos esperando! – aún de espaldas a ellos y dando un sorbo a su vaso, les expresó Genkai con mucha apacibilidad
– Qué pasó Genkai, quiénes eran esos demonios y qué querían? – hincándose a un lado de ellas, mientras Hiei sólo permanece parado con sus manos detrás de su espalda
– Olvidas qué éste territorio es sagrado y que, está protegido por pergaminos y así evitar, que espíritus insignificantes, no traten de romper con la calma del lugar, ya que por muy débiles que sean, son los más problemáticos que hay, si no se les aniquila enseguida!
– Ya ves Hiei, te dije que no habría por qué preocuparse!? – riéndose de su amigo
– No digas estupideces! – le reclama, con la vena saltándole una vez más, En tanto ellos platicaban un poco de la situación, Kurama y Anya arribaron al lugar
– Qué bueno que llegaste Kurama!? – la Maestra le expresa igual, que con sus amigos
– Ya averiguaron algo más de la situación?
– Sólo estamos esperando que Botan y Karol regresen del Mundo Espiritual! – responde Yusuke, cuando el súper galanazo de nuestra historia favorita, se hizo presente al abrir de golpe la puerta y con su acostumbrado grito de
– "Hermosa Yukina!"…
– La próxima vez que entres gritando de esa manera… me aseguraré, que sea la última vez que lo hagas! – con gran decisión, le expone la dueña de la casa haciendo al chico, sentirse chiquititito cuando una voz fuera, acapara la atención de todos ellos
– Yusuke Urameshi; sabemos que está ahí… por favor salga; necesitamos hablar con usted!
– No salgas Urameshi! – dice su amigo mal encarado, mientras trata de ver, de entre las orillas de las puertas de quién se trata, como todo un experto en el arte de espionaje – Puede ser una trampa!
– No seas estúpido! – responde Hiei – De ser así, no se habrían anunciado! – poniéndole solamente cara de ¬.¬. Yusuke sale y ve a 4 elementos de las fuerzas especiales
– Hola chicos… cuánto tiempo sin verlos!? – con su tan clásica tonta expresión – Veo que Botan y Karol los contactaron! – mirando para varios lados del jardín – Por cierto… dónde están ellas?
– Necesitamos que venga urgentemente con nosotros! – responde el jefe de ellos – El Rey Enma solicita su presencia de inmediato!
– El Rey Enma! – asombrados Kuwabara y el Masoku expresan
– Debo de advertirles antes, que yo no tuve nada que ver con el secuestro de Koenma, sí es por lo que han venido… – más que una confesión, era un aviso por si tenían todas las intenciones, de ponerse rudos con él
– Nosotros sólo seguimos las órdenes, que nos da el Gran Rey Enma sin cuestionarlas; así que por favor acompáñennos por las buenas!
– Acompáñenos? – pregunta el pelirrojo
– Se nos ordenó llevarlos a ustedes 4 ante nuestro Rey; así que por favor, acompáñenos de una vez que el tiempo apremia!
Sin ningún comentario extra, se encaminaron al Reikai para averiguar, qué era lo que les esperaba en aquel lugar…
Botan al fin recobró el sentido y al verse en un lugar desconocido para ella, su primera reacción fue sentirse muy asustada y al voltear a su lado izquierdo, se da cuenta de quién es el que está a su lado…
– Príncipe Koenma! – expresa con emoción al verle – Hemos estado muy preocupados por usted!
– Él está bien! – responde Cao Lu – Ahora es mejor que te preocupes por ti misma… ya que si no haces lo que te pido, morirás en menos de lo que te imaginas… – la joven todavía con miedo y más por las palabras del demonio frente a ella, pero aún se sentía muy confundida ya que al no saber qué era lo que estaba sucediendo y de qué era lo que éste hablaba…
– Pero qué es lo que está pasando? – asustada pregunta
– Clámate Botan, pronto vendrá Yusuke a salvarnos!
– Ay Señor Koenma… – algo afligida – Lamento decirle que él, hasta ahora no tiene ninguna idea de qué es lo que sucede!?
– No se preocupen tanto… ese… muchacho ya pronto lo sabrá! – interrumpe de nuevo Cao Lu, con la mirada enérgica que los hace callar – Todo se pondrá cada vez mejor… ya lo verán!
Yusuke, sus amigos y el grupo especial de defensa, llegan frente al Gran Rey Enma, quién apaciblemente los esperaba sentado en su trono real…
– Señor, hemos cumplido con la misión que nos encomendó! – el jefe de las fuerzas expresa
– Para qué nos ha traído? – el chico rebelde exige respuesta
– Yusuke, no debes hablarle así al Rey del Reikai! – le dice la detective, desde un lado del enorme trono
– Éste Gran Rey! – señalando al susodicho sin quitar la vista de ella – Me ha tenido bajo vigilancia y con aviso, de ser eliminado a la menor provocación; a pesar de que durante todo éste tiempo, he permanecido alejado y muy, pero muy al margen de cualquier pelea o conflicto… incluso, he madurado para probarlo! – muy orgulloso de su logro personal – Pero todo eso, no ha sido suficiente para éste Rey! – poniendo cara de enfado y mostrando todos sus dientes
– Sé bien lo que has estado haciendo durante todo éste tiempo… – responde el Señor Enma – Pero ahora realmente necesito de tu ayuda!
– Por qué mejor no manda a sus fuerzas especiales, a buscar al demonio ese que tiene a Koenma y lo elimina, como alguna vez pretendió que hicieran ellos conmigo! – poniendo ahora su índice en dirección de estos
– No puedo hacerlo! – aunque los comentarios del joven le estaban molestando, permaneció sereno – El demonio que secuestró a mi hijo… es uno legendario, además de que él mismo, solicita que seas tú, quién vaya a buscarlo! – extendiéndole la nota, la cual solamente decía:
"Tenemos a Koenma y Botan. Si quiere recuperarlos, envíe a Yusuke y su grupo, al Makai por ellos. Cao Lu"
– Pues a pesar de que sea usted o él, quiénes me pidan que rescate a Koenma y Botan… no lo haré! – arrugando la nota en su puño
– Yusuke!? – expresan Kurama y Kuwabara
– Debes hacerlo Yusuke… – insiste Karol
– Denme una buena razón, por la cual debería yo de hacerlo!? – reclama éste – Desde que morí y me revivieron la primera vez, no he hecho nada más, que estar trabajando en muchas cosas, de las cuales nisiquiera me pidieron mi opinión! – muy indignado por el hecho
– Él tiene razón! – agrega Kazuma – Nos hemos puesto muchas veces en peligro de muerte y qué es lo que hemos obtenido!? – muy enérgico pregunta y se responde – Sólo nos clasifiquen como criminales, muy a pesar de que hemos salvado a la humanidad, en más de una ocasión!
– Hemos…?, me huele a manada! – comenta Hiei con indiferencia
– E N A N O!
– Tiene razón! – expone el Rey – Pero sí traen de vuelta a mi hijo sano y salvo, retiraré todos los cargos en contra de ustedes 3!
– Pues… yo no acepto! – responde el Masoku, dando la media vuelta en dirección de la puerta
– Entonces no salvará al Señor Koenma!? – el jefe de las fuerzas especiales, expresa más que con los ojos saltados
– Claro que lo haré! – aún de espaldas – Pero no porque el Rey o ese demoniucho me lo pidan, ni tampoco por lo que me ofrezcan! – volteando hacia estos – Sino porque ellos son mis amigos! – poniendo énfasis en estas últimas palabras; gira y sin decir nada más, él y sus amigos, salieron del salón dejando a todos los demás, completamente sorprendidos y muy pensativos
– Su majestad… sí me lo permite, me gustaría acompañarlos al Makai y ayudar, en el rescate del Príncipe Koenma y de Botan! – a lo que sólo él asiente; corriendo ésta, detrás de ellos para alcanzarlos
– Señor? – pregunta el líder de las fuerzas – Qué hay de nosotros?
– Ustedes, deberán de proteger el Mundo Humano de los demonios que aún sigan en él y sellen la entrada, para evitar que sigan cruzando más apariciones!
– Enseguida! – reuniendo a todo el grupo, igual parten al Nigenkai para protegerlo
– Espera Yusuke! – grita la detective y ellos voltean
– Qué quieres? – algo hostil Hiei le pregunta
– Iré con ustedes!
– No será nada fácil, ni nada agradable! – le responde igual el chico del dragón
– Lo sé… pero aún así iré con ustedes, porque es mi deber como la actual Detective Espiritual!
– Cómo quieras! – dándole la espalda
– Está bien! – contesta Yusuke – Tu ayuda nos puede ser de utilidad!
– Habla por ti mismo! – de nuevo agrega Hiei y así juntos, regresan a casa de Genkai, a investigar un poco más de ese tal demonio Cao Lu…
El Rey Enma se quedó muy pensativo del por qué es que Yusuke, no había aceptado la proposición que le hizo; sin embargo, para sí mismo debió reconocer que Koenma sí que había sabido escoger, a ese chico como Detective del Mundo Espiritual.
Mientras los 4 jóvenes se encontraban en el Reikai, Genkai junto con Yukina y Anya, tomaban tranquilamente el té, hasta que la Maestra rompió el silencio que reinaba en el lugar…
– Y dime muchacha… ya sabes quién eres? – ella niega con la cabeza – Espero que cuando recuerdes tu pasado, reflexiones bien lo que vayas hacer! – con eso saca mucho de balance a la chica y antes, de que ella pudiera decir algo más o la Maestra, los muchachos entraron – Qué bueno que ya regresaron! – tranquila la anciana – Averiguaron algo?
– Si Genkai… – responde Urameshi – Dime… qué sabes tú de un demonio de nombre Cao Lu?
– Se dice que en la antigüedad, él era el hijo del Gran Rey del Makai, Shoel…
– Ahora lo recuerdo! – interrumpe Kurama sin querer
– Qué dices? – pregunta Karol
– Había una historia muy antigua sobre el antiguo Mundo del Mal… donde se decía que Shoel, era el gran gobernante; pero su ambición era tal, que quiso gobernar el Mundo Humano y junto con su hijo Cao Lu, derrotar al Rey Enma!
– Kurama tiene razón… – agrega Hiei – Yo supe que el padre de Koenma, lo eliminó en una gran batalla junto con su hijo, quién se supone que debería de estar muerto también!
– Entonces secuestraron a Koenma y a Botan, para vengarse del Rey Enma? – Kuwabara más que preguntar, pareciera que afirmara
– Te equivocas Kazuma! – con su siempre tierna voz Yukina le comenta
– Qué? – O.o
– Se rumora que de existir ese demonio, estaría "encarcelado" en lo más profundo del Makai, pero nadie sabe dónde está ese lugar! – responde la Koorime
– Yo creo saber dónde es! – las palabras de la joven amnésica, sorprendieron a todo el grupo, dándoles una razón más, para dudar de ella y de sus verdaderas intenciones…
Hello, hello!
Bueno amigos, aquí está un nuevo capítulo para quien quiera leerlo!
De antemano Domo Arigato!
Salu2
Tschüs! ;D
