Misstake

Notas previas:

"Mi humor no ha cambiado desde ayer, creo que es peor"

Hare lo mejor para que el texto se vea bien hecho. No quiero andar con mamadas.

Cáp.8

"Cuando te enamoras de forma estúpida,

Y no te figas si te ama de verdad"

En esas cenas de lugares costosos y finos siempre fue fácil de actuar para ella, tomo la copa de vino tinto mientras la llevaba a sus labios. Miró a la persona con la que estaba compartiendo una aburrida cena, estaba harta de escucharlo hablar sobre su dinero y su mansión. No engañaba a Inuyasha con esta persona, ni siquiera se atrevía a contestarle un par de besos. Con mucha tranquilidad le regalo una sonrisa mientras pensaba totalmente cansada que era mejor estar con Inuyasha que con este idiota, se levanto mientras decía que iba al baño y al ver que el creía su pequeña mentira comenzaba a mancharse del lugar.

Eran pasadas de las diez de la noche, su hijo posiblemente estaba en el cine con su papá en el trabajo así que decidió hacerle una pequeña visita, fue a su carro y con mucha elegancia comenzó a marcharse de ese lugar para dirigirse a la empresa de su esposo, en el camino se puso a pensar que había pasado con ellos dos. Sonrió con nostalgia, el tiempo hizo que se hartaran de verse los rostros, tal vez eran tan jóvenes que ni siquiera sabían si entre ellos se podrían tolerar. Aceleró de manera desesperada rebasando el límite de velocidad un poco. Busco sus cigarros mientras miraba levemente hacia el camino y hacia su bolso, y luego con una mano acomodaba su cabello. Ojala que Inuyasha no estuviera haciendo algo malo con sus modelos, su mente perversa estaba maquinando la forma perfecta de vengarse.

No necesito decir quien era, el rostro era conocido por todo el lugar. Conocida como la perra que criticaba todo, o como la buena persona que fingía ser. El elevador la llevó al piso donde estaba su esposo trabajando, había pocas personas trabajando en ese lugar, y la verdad no tenía ganas de hablarles y decirles un cordial "buenas noches" era egoísta y estaba apurada por saber más sobre la semana que había tenido su hijo.

Escuchó un par de voces, una era de Inuyasha y la otra de Kouga. Los dos parecían discutir de una modelo, sus ojos cafés vieron a su hijo que estaba picándole a los botones del teléfono de la secretaria, se acercó a el mientras el decía un "mami" totalmente entusiasmado.

-Que haces?-preguntó Kagome mientras su hijo le enseñaba los dibujos que había hecho y luego como el niño con cierta experiencia marcaba un par de botones del teléfono, Kagome sonrió. Su hijo había aprendido a marcarle a su papá cuando necesitaba algo-

Inuyasha molesto había salido de su oficina con Kouga para señalar a su hijo y ver con sorpresa a Kagome.

-Creí que estas en una cena con tu...-No quería decir la palabra delante de su hijo, Kagome rolo sus ojos mientras saludaba a Kouga el cual parecía estar apenado ante el trato que Inuyasha le daba a su esposa-

-Yasha esta aburrido-decía Kagome mientras el miraba a su esposa-

-Llévalo a casa, me quedare un rato-decía mientras le quitaba un par de carpetas a Kouga y simplemente continuaba viéndolas de manera intensa-

Kouga entró a su habitación y tomo su saco para comenzar a irse, no parecía demasiado contento de salir tarde del trabajo y entrar demasiado temprano. Miró a Yasha mientras el le sacaba la lengua demasiado divertido y Kouga simplemente le acariciaba el cabello.

-Kouga, podrías llevar a casa a Yasha?-preguntó Kagome mientras su hijo sentía que sus papás lo estaban traicionando por su tío Kouga, tomen en cuenta que el pequeño veía discutir a su papá y a Kouga mucho así que Yasha solo quería que su papá y el continuaran discutiendo porque era divertido ver a su papá molesto-

Kouga tomo la mano del pequeño y el simplemente pareció contento con eso. Kagome miró a Inuyasha.

-Te ayudare con lo que tengas que hacer-decía de manera tranquila mientras el rolaba sus ojos de manera cansada y entonces entraban a su oficina-Y, que paso?-preguntó mientras el llevaba su mano a su cuello totalmente cansado. Porque sentía que era la primera vez que Inuyasha se veía tan frustrado y ella tenía ganas de estar con el?-

De seguro era una pervertida. Porque Dios había hecho demasiado sexy a su esposo?

-Un cliente cancelo, y tengo que hacer el papeleo-decía molesto mientras Kagome suspiraba y veía los documentos-

Se había desconcentrado, se había acomodado el cabello negro y este parecía caerle como cascada, sus ojos estaban divertidos viendo cada cosa que leía y entonces le entregaba una carpeta rosada mientras le decía un suave "son estos?" y entonces el reía totalmente divertido, no estuvieron cinco minutos y ella había encontrado los documentos que el necesitaba. Su esposa era de buena suerte. Ugh, era Kagome.

-Como se porto Yasha?-preguntó mientras iba por dos copas y entonces Inuyasha contestaba con palabras monótonas-Sabes, el sujeto con el que salí-decía mientras hacia un gesto divertido llenando de curiosidad a Inuyasha-Uff, difícil de olvidar-Fingía estar enamorada con esas tontas palabras, Inuyasha estaba molesto-

-Hey, soy hombre que quieres que te diga? Que te consuele?-preguntó molesto mientras ella notaba como de un de repente ya estaba ella pegada en la pared mientras el movía sus manos y las colocaba a sus lados impidiéndole un efectivo escape, lo miró molesto con la copa en su mano y sus mejillas sonrojadas. Maldito Inuyasha-

Se acercó de manera lenta mientras besaba con salvajismo sus labios y movía haciendo que las rodilla de Kagome por poco se doblaran, no existió nada más que ellos. Y, jamás había sido besada por el de esa manera, quería que lo volviera a hacer pero al poco tiempo de haberse dado cuenta de lo que había hecho la aparto de el.

Sentía que su mente se estaba mareando.

-Tenemos que hablar-decía Kagome mientras acomodaba con nerviosismo su blusa y su cabello. Miró muy lejos de donde Inuyasha tenía su mirada, estaba muy nerviosa. La forma en que el la estaba mirando, parecía querer quitarle la ropa con esa mirada. Y, por más que ambos quisieran hablar no podían salirles las palabras.-

Era el silencio más incomodo que ella pudo haber experimentado en su corta vida.

-Y bien?-preguntó el haciendo leves movimientos para evitar a su esposa. Evitarla en el sentido de no tener que escuchar sus suspiros, y recordar de manera insolente como ella tendía a desnudarse, y luego se metía a bañar para tentarlo hasta que conseguía meterla entre sus brazos. Estaba impaciente de escucharla hablar, como se arreglaba de manera excesiva su cabello y como intentaba mover sus labios para decir alguna cosa-

-Bien, se que algo te molesta-decía mientras meneaba su cabeza haciendo que su cabello negro se moviera ante tan agresiva y repentina meneadera. Quedo idiotizado por segunda vez, nadie competiría con la belleza de su esposa-

Y lo que era irónico es que siendo su esposa debía de compartirla.

-No se lo que es, pero...-No pudo terminar porque el ya de nuevo envuelto por el agarre de la desesperación se había acercado a besarla de manera apasionada. Sus lenguas estaban totalmente juntas, sus respiración se transformaron en el sonido que la excitación emanaba, el deseo de querer estar juntos era tan poderoso que no pudieron parar por segunda vez-

Siempre iba a ser así? Una relación basada en el sexo solo llevaba a problemas.

-Espera-decía ella con los labios hinchados, y su mirada totalmente perdida en los ojos dorados-Es importante-decía mientras el intentaba no ser apartado de sus brazos. Y graciosamente ninguno de los dos se separo, lo único que se separaron fueron sus bocas al momento de hablar. El deseaba que en verdad fuera importante-No podemos seguir así, me amas o no?-preguntó mientras intentaba leer la respuesta en los ojos de Inuyasha-

No había esperado una respuesta, simplemente tomo su bolso y comenzó a irse. El seguía estando sorprendido, todavía sentía sus labios como llamas que descongelan el más grande de los hielos.

Se había ido de ese lugar totalmente cansada, criar a un hijo jamás fue sencillo no sabía como o mejor dicho no supo como, rasco su nuca mientras se detenía al ver el alto, odiaba esas noches porque se encontraba sola y desesperada. Como se le ocurría hacerle esa pregunta? Ni siquiera espero por una respuesta, encendió un cigarrillo con impaciencia mientras clavaba sus ojos cafés sobre la autopista, odiaba esas noches. Odiaba ser madre a joven edad, abandono sus estudios y abandono las salidas con sus amigas.

Todo era bonito como estaba, pero tuvo que haberlo hecho sin condón.

Cubrió sus ojos cansada de algo que desconocía, y tiró la colilla del cigarro por la ventana. Regresó a casa tarde, y el carro de Inuyasha no estaba todavía en la cochera entro a casa y dejo que la noche la consumiera de manera pesada, fue un vaso lleno de alcohol no tuvo el poder o las ganas de llenarlo en un fino vaso. Algo la estaba consumiendo, se quedo acostada en el sofá y poco a poco mientras la noche iba pasando ella se fue quedando completamente dormida.

La fría noche hizo que su cuerpo temblara un poco.

Los brazos de Inuyasha la habían cargado y la habían llevado a la cama exactamente a las cuatro de la madrugada, le había llegado el olor de alcohol y decidió que posiblemente su esposa había pasado una noche pesada igual a la de el. La amaba? No sabía que responder, pero si la quería era la madre de su hijo, del hijo del cual podía fanfarronear.

Al tocarla sus manos sintieron esa sensación que no había experimentado con las modelos, una sensación que solo experimentaba con ella. La observó dormir, y decidió acostarse a su lado y seguir contemplándola.

---

-No estás concentrada-dijo el fotógrafo cansado de ver a su modelo estrella fracasar en unas simples tomas, decidió darle otra oportunidad mientras preparaba de nuevo la cámara y dejaba que su modelo posara un par de veces, no. La modelo Kagome seguía sin captar el contexto de la sesión fotográfica, dejo que descansara por cinco minutos y al girarse sintió como su hijo corría hacia ella y brincaba encima de su mamá, Kagome simplemente sintió el calor de su hijo al abrazarla-

-Mamá...Ya me quiero ir-dijo mientras miraba su brazo de la manera en que su padre también miraba su reloj y decía que ya era tarde-Es tarde-El no tenía un reloj, y su papá estaba enseñándolo apenas a decir la hora-Es aburrido-decía mientras el fotógrafo de nuevo le pedía con poca tolerancia que dejara a su hijo y se pusiera a trabajar. Yasha se tuvo que esperar por dos horas hasta que su mamá por fin pudo sacar esas fotografías. Habia valido la espera pensó el fotógrafo mientras veía como el niño miraba a las otras modelos-

Yasha había creído que su mamá era hermosa, pero al ver a las otras mujeres que pasaban con ropa interior y miraban de manera extraña a su madre, se había equivocado había muchas mujeres hermosas que el todavía no había visto; Kagome vio como estaba Yasha bostezando mientras se acostaba en ese sofá y observaba como estaban dos modelos sentadas a su lado tomándose fotografías con un niño de seis años.

Se acerco a las modelos y vieron como estaban cargándolo mientras le hablaban y le decían lo hermoso que era. Llenaban su cabeza de puros halagos a los que el contestaba con un poco de arrogancia y continuaba sonriendo, Kagome se acercó y lo llamó para que el se despidiera de las modelos y se acercara a su mamá, hizo un saludo que según una modelo hacían los franceses y Kagome extendió su mano para despedirse, se desvestía y se ponía su ropa normal y sería la mamá que Yasha adoraba. Su hijo observaba como la desmaquillaban, y aprendía todo lo que pasaba entre las modelos.

Habia aprendido que solo hablaban de moda y belleza. Y escuchó como un hombre halagaba a su mamá, eso le causo cierto malestar ya que solo quería que su papá le dijera que se veía hermosa. Arrugó de manera graciosa su nariz y al ver a ese señor hablarle con demasiada confianza a su mamá justo cuando estaba en ropa interior, la abrazo para que el señor entendiera de quien le perteneciera.

-Tienes un hijo posesivo, me pregunto como será el padre-Decía burlesco mientras Yasha le sacaba la lengua y continuaba abrazando a su mamá, pudo ver por el grande espejo que su mamá estaba seria y que estaba sacando un vestido de lo más normal, no entendía como su mamá no corría de su camerino a ese sujeto. La estaba viendo en ropa interior! Pensaba el niño-Y, bien cuando te irás a Italia? supe que tienes una buena propuesta con un diseñador, claro si vas no puedes llevar a tu hijo-Dijo de manera molesta al tener que ver a ese pequeño-

-Eso es algo que no te importa-dijo Kagome mientras se polveaba un poco el rostro, y cargaba a su hijo mientras le daba un beso en la mejilla-Además no es Italia es Alemania-dijo mientras bajaba a su hijo para dedicarle una tierna mirada-Ya agarraste tus cosas?-preguntó mientras el corría y buscaba sus juguetes y después regresaba y tomaba la mano de su mamá, su mamá jamás se había comportado mal. Ella siempre le decía que tenía que ser un niño bueno-

-Hasta luego Kagome-dijo una muchacha mientras estiraba su mano y Kagome también le contestaba el gesto-

Al salir de ese lugar llevó a su hijo aun parque, con sus lentes grandes y su cabello suelto espero en una banca a que su hijo se cansara de usar el columpio. Fue a comprarle una nieve de limón, mientras ella pedía una de chocolate. Se la entregó y al ver como su hijo con el impulso y su mala forma de agarrar las cosas le tiraba la nieve en la espalda a un hombre grande, Kagome lo tomo de la mano y comenzó a huir con el.

-Señora debe de cuidar más su hijo, ha notado lo que ha hecho-Dijo el señor de cuarenta años, señalando su saco mientras Kagome asentía de manera despistada-

-Cállese abuelo-dijo Yasha mientras le sacaba la lengua y Kagome cubría su boca mientras el señor comenzaba a gritar y a decir miles de cosas-

-Oh, vamos solo fue una nieve...-dijo Kagome mientras tomaba su nieve y se la embarraba en la cara-Espero que mi nieve lo endulce un poco-contesto Kagome agradable mientras comenzaba a irse con Yasha de la mano, su hijo se empezó a reír-

Fue una tarde divertida. Yasha quiso rentar varias películas, y ella estaba viendo las películas que el rentaba. Una pareja estaba entrando también, más bien había varias parejas. Kagome le había enseñado a su hijo que no debía tirar la comida, o comprar cosas que jamás iba a usar.

-No, Yasha solo debes de rentar una-dijo mientras le enseñaba las dos que iba a rentar. Una era de unos carros y la otra era Nemo-

-Pero mamá, papá dice que 'Tenemos un friego de dinero'-Kagome iba a tener una larga platica sobre las frases que decían en la casa-Podemos rentar las dos, sí?-Alargo su voz mientras hacia esos ojitos que ella no podía rechazar-

-No, rentas una o ninguna-Dijo de manera dura Kagome. Inuyasha lo estaba echando a perder, quien se creía al decir cosas atrevidas frente a su pequeño?-

-Kagome?-preguntó una voz detrás de el. Ella se giró para ver quien le estaba hablando, un muchacho de dos años menor que ella con una muchacha en su otro lado, reconoció esos ojos y esa sonrisa. Si no era ella era Souta-Vaya! Tienes un hijo-decía entusiasmado mientras miraba al pequeño y lo miraba-Como te llamas?-preguntó Souta mientras Yasha le volteaba la cara y miraba a su mamá-

-Mamá!-Decía mientras sus mejillas se coloraban al ver a otro muchacho hablarle-Me esta molestando-Souta se señalo mientras Kagome rolaba sus ojos-

-Yasha el es tu tío Souta-Souta seguía sonriendo y posiblemente eso le daba miedo a Yasha. Todos acostumbraban a estar maldiciendo y a no sonreír, según su papá los hombres que sonreían eran idiotas-

-Pero Miroku también es mi tío, porque el tiene que ser mi tío?-preguntó de mala gana. Obviamente si no tenía las dos películas no tenía porque ser agradable con las otras personas-

-Porque es mi hermano-Dijo Kagome intentando ganarle a la lengua larga que su hijo poseía-

-Pero yo no tengo hermanos-Contesto Yasha mientras luego la muchacha le halagaba sobre sus ojos y su malhumor desaparecía-

Al parecer iba a ser arrogante como su padre pensó Souta.

-Ella es mi novia-decía Souta mientras mostraba a una sonriente muchacha de cabello castaño con ojos verdes, Kagome se presento y ella la reconoció por salir en una de sus revistas favoritas, platico por cinco minutos con Souta y después al ver como Yasha estaba impaciente y diciendo que quería ambas películas, Kagome decidía que tal vez pudieran ir a su casa-

-Ya renta las dos-decía cansada Kagome mientras Yasha sonreía de manera triunfante y comenzaba a brincar cerca de su mamá, Souta quiso pedirle ver la película, pero Yasha negó y fue corriendo al carro de su mama-

-Igual al papá-dijo Souta mientras entonces Kagome reía-

Encontrarse con Souta fue pura casualidad, Souta había abandonado sus estudios y se había dedicado a viajar junto con su novia obviamente sus padres no estaban de acuerdo con eso y decidieron ignorarlo y dejarlo que hiciera lo que quisiera.

Pero no se encontraban ignorando que tenían otra hija que se acostaba con políticos, y periodistas para darse una buena imagen; Arrugó su nariz en todo el camino, detestaba a su hermana por ser una zorra y haberle querido quitarle a Inuyasha más de dos veces pero Inuyasha había demostrado que era ese perrito fiel al que podía patear, e insultar y todavía seguir con ella. Río con maldad mientras su hijo también intentaba reír, suponía que a su hijo le faltaban un par de años para reír de esa manera.

Souta la había seguido, la puerta del jardín estaba abierta posiblemente Inuyasha había llegado temprano. Dos carros estaban estacionados, a lo mejor había un cliente, pero notaba que algo estaba mal. Yasha bajo corriendo del carro mientras tocaba la puerta con brusquedad y una de sus nanas le abría la puerta, Souta siguió a su hermana escuchar que tener hijos era un dolor en su trasero y más cuando corrían y gritaban.

-Mamá hay una de esas zorras en tu sofá-dijo mientras hacia esa risa que su mamá había hecho, Kagome levantó su ceja y vio a la persona que menos deseaba ver. A su querida hermana usando un vestido demasiado ajustado de color rojo, con sus ojos delineados y su boca brillando debido al labial. Usaba unos zapatos demasiado altos, y su cabello estaba suelto. Una belleza para cualquier hombre-

-Que haces aquí?-preguntó Kagome mientras Yasha iba con su papá y le enseñaba lo que había rentado. Kikyou no había contestado se había acercado a Inuyasha y se había agachado para saludar a Yasha, pero el no se dejo tocar con facilidad-

-Tenía ganas de verte y a mi sobrino-decía mientras se levantaba con sensualidad para provocar a su esposo-Que hace Souta aquí?-Era el turno de ella para preguntar-

-Yasha, sube a tu cuarto-dijo Kagome mientras entonces su hijo asentía y corría hacia su habitación-

Inuyasha había estado en la sala con Kikyou mientras escuchaba un "huye conmigo" pero el se reía de lo zorra que era la hermana de Kagome, hubo muchas preguntas en esa sala, Souta al ver que Kikyou comenzaba a decir cosas absurdas de su novia decidió tomarla de la mano y apuntar con sus dedos a su hermana.

-Podrá ser todo lo que piensas, pero no es una zorra como tú...-Dijo mientras miraba con desprecio a su hermana-Que planeas ahora?-preguntó harto de ser observado siempre por debajo de su hermana, por culpa de Kikyou siempre Kagome y el estuvieron en ultimo lugar abarcando muy poca atención-

-Nada Souta-Dijo mientras fingía ser la niña buena. Kagome rolo sus ojos y miró la hora, eran las siete de la noche, Yasha necesitaba cenar, bañarse y acostarse y su hermana estaba en su sala apestando todo con su fino perfume-Solo vine a saludar a Kagome, además papá esta en la ciudad y creo que quiere ver a Kagome-dijo mientras sonreía y sacaba de su bolso un pase-Dijo que quería verte hoy en este hotel a las nueve con tu familia-dijo mientras sonreía agraciado-Souta, supongo que ya sabes que el espera que regreses a casa así que regresa pronto-Esa zorra fingió muy bien-No falten, me voy tengo que arreglarme-Dijo sonriendo mientras se despedía de todos con un beso en su mejilla y luego procedía a irse-

Habia escuchado muchas mentiras por parte de Kikyou, llamó al hotel para confirmar si lo que le dijo Kikyou era cierto y así resulto ser, así que Souta se despidió diciendo que era su última noche y que le iba a estar hablando a su hermana; Inuyasha y Kagome tenían que arreglarse para una cena formal, Yasha no quería ir. Dijo que la abuela Izayoi era la mejor y no quería conocer a sus otros abuelos, Inuyasha le explicó que si no iba a esa cena iba a poner triste a su mamá así que con mal humor Yasha fue a bañarse y a cambiarse con corbata y toda la cosa.

Odiaba las corbatas.

-Tengo que llevar la corbata?-preguntó Inuyasha mientras entraba Yasha con la corbata malhecha, y luego Kagome rolaba sus ojos. Uno quejándose de la corbata, y el otro simplemente usándola mal-

-Nada de quejas-dijo Kagome ayudándole a Inuyasha con la corbata mientras a su hijo también se la acomodaba-

Estaba nerviosa al igual que Inuyasha. Iba a ver a sus papas después de tanto tiempo, y la verdad sentía un extraño cosquilleo en su estomago y su garganta. Yasha simplemente estaba desacomodándose el cabello, y se miraba frenéticamente en el espejo. Su mamá se veía más bonita que ellos dos, no estaba sonriendo a fuerzas y sonreía demasiado. Apoco ver a sus papás era más interesante que ver una película con el?

Meneo su nariz mientras veía a su mamá pasearse por su habitación y ponerse un poco de perfume. Para Inuyasha su esposa se veía totalmente entusiasmada, nada que ver con la mujer molesta y acabada que había cargado la noche anterior; Incluso sonreía.

Tomo a Yasha de la mano mientras le explicaba como debía de hablarles, iba a ser una de las primeras fiestas a las que iría Yasha, sus fiestas de cumpleaños habían sido como el quería, y siempre estaban Sango y Miroku.

El vestido que Kagome utilizaba era uno de color verde pero uno un poco claro y a la vez oscuro, tenía un toque café que combinaba con sus ojos y sus joyas, se ajustaba a su cuerpo y le llegaba por arriba de las rodillas, era muy hermoso y no era algo extravagante. Inuyasha llevaba una corbata que combinara con el vestido de su esposa, y Yasha llevaba una corbata que también combinaba con su mamá.

Estaba seguro de que su mamá era la mujer más hermosa que iba a haber en ese lugar.

Podía sentir que quería tirar todo en ese momento, su corazón se aceleraba ante la distancia que se acortaba. Iba a ver a sus papás, si la habían invitado por medio de Kikyou a una fiesta como esas, eso quería decir que ya no estaban tan enojados. Sonrió mientras Yasha continuaba diciendo cosas que le habían pasado en la escuela, y por accidente había soltado que no hizo su tarea. Inuyasha lo regañó, y dijo "al diablo".

-No se maldice frente a tus padres-dijo Inuyasha mientras Kagome apoyaba a Inuyasha, y Yasha quedaba como el malo del cuento, llegaron al hotel mientras Kagome y Yasha iban a buscar el salón en donde se celebraría algo que ella no sabía. Un par de invitados estaban llegando, y un señor al verla le guiñó el ojo mientras ella deformaba su rostro. Siguió a esa pareja mientras Inuyasha la alcanzaba en cuestión de minutos, entraron los tres y Kagome al buscar la mesa se encontró con Kikyou la cual estaba hablando con un par de señores mientras reía-

Kagome tomo asiento mientras veía que su papá estaba conversando con un famoso señor, se acercó a el mientras tomaba a Yasha de la mano y miraba a Inuyasha en busca de un poco de apoyo el sonrió mientras Kagome se acercaba a su papá, escuchaba las constantes preguntas de Yasha.

El señor Higurashi se sorprendió al ver a su hija enfrente de el. Y su sobresalto fue tan grande como al ver a un niño de unos seis años, se atraganto con el vino y hasta quedo en ridículo frente a su colega, su hija se encontraba sonriendo mientras Kagome le pegaba con la pierna a su hijo y el entonces rolaba sus ojos totalmente enfadado para presentarse.

-Hola soy Yasha Taisho, y soy tu nieto-Dijo mientras se sobaba la parte donde su mamá le había pateado y luego Kagome se acercaba para abrazar a su papá y darle un beso en su mejilla-

-Que haces aquí?-Preguntó furioso mientras le sonreía con los dientes apretado a su socio, y este continuaba sonriendo totalmente divertido. A el no le importaba la edad de la hija de su socio, y mucho menos si tenía nietos-

La única que pareció entusiasmada fue la mamá de Kagome que se acerco para saludar a su nieto, abrazarlo y darle besos. Recibió muchos halagos por parte de su abuela y sus amigas, pero el señor Higurashi se acerco y lo tomo con brusquedad del brazo y dijo cruelmente un "el, no es mi nieto" y al llevar a su hijo furioso fue que Kagome también siguió a su papá asustada de que pudiera hacerle algo a su hijo, Yasha estaba acostumbrado a ser llevado de esa manera, es decir jugaba con Miroku a jalarse de esa manera y la verdad jugar con ese señor así era divertido.

-Como te atreves aparecer frente a toda esta importante gente?-preguntó su papá molesto mientras aventaba al niño haciendo que Yasha se golpeara un poco la cabeza-Es un bastardo, yo no quiero que sea de mi familia-dijo mientras Kagome ayudaba a levantarse a Yasha y entonces Kagome veía si se había golpeado-Me da asco el tener que verlo, por tu irresponsabilidad perdí a un importante cliente, te ibas a casar con el hijo del señor Yorino!-Siguió reclamándole algo que jamás le había reclamado a su hija-Debiste de haberte ido a Londres-Kagome se levanto y Yasha noto la forma en la que su mamá miraba con furia a su papá. Jamás le gusto que su papá se molestara por cosas tontas-Que va a decir la gente?-siguió exclamándose. Kagome no tenía tiempo de responder-

-Pero tu eres mi abuelo, no?-preguntó Yasha mientras estiraba su mano. No le asustaba que el gritará, el gritaba todo el tiempo así que era normal que las otras personas gritaran-"Tal vez hice algo mal"-Pensó al ver como regañaba a su mamá-

-Yo no pedí un nieto!-Siguió diciendo mientras estiraba su mano y golpeaba con fuerza la mejilla de Kagome. Un hilillo de sangre se asomo por su labio, haciendo que el rostro de Kagome se volteara completamente, el señor Higurashi totalmente cegado por la ira miró a Yasha y luego a su hija-No sabes lo decepcionado y avergonzado que estoy de ti Kagome-dijo mientras Kagome se tiraba al suelo y le tocaba las manos a su padre-

-Papá perdóname...-dijo mientras le besaba las manos y su padre tiraba sus manos haciendo que ella se tirara al suelo. Yasha al ver a su mamá llorar se acerco a ella-

-Mamá...-dijo mientras la abrazaba, Kagome también abrazo el cuerpo de su hijo. Yasha miró al señor que era su abuelo, y simplemente lo miró molesto-Yo estoy muy orgulloso de mi mamá...-dijo simplemente mientras veía como Kagome se levantaba intentando hacer que su papá entendiera, Yasha fue por su papá y el al escuchar que el señor le había pegado fue más apresurado al ver como Kagome era doblemente abofeteada-

Inuyasha abrazó a Kagome, mientras el señor Higurashi comenzaba a irse. Algo le había dicho que había sido mala idea venir pero al ver tan contenta a su esposa no quiso decir nada.

Al ver que ella no quería caminar, y quería volver a entrar a ese lugar para seguir disculpándose con su padre. La cargó y comenzó a llevarla así con su papá, pudo sentir como sus lágrimas mojaban su traje y como Yasha miraba asustado a su mamá llorar.

-Ella dejará de llorar verdad?-Preguntó Yasha mientras Kagome continuaba ignorando que su hijo también había sido golpeado y que estaba haciendo una escenita frente a el-

-Si...-dijo Inuyasha mientras tomaba la mano de Kagome y la besaba-Kagome...-dijo mientras se acercaba a ella, y la hacia que lo viera-Te acuerdas de tu pregunta?-preguntó mientras sentía que el corazón se le iba a salir del pecho, ella no quiso contestar nada-Si...Si lo sigo haciendo-Contesto con sus mejillas sonrojadas mientras manejaba por esa inquietante ciudad-

No importaba como, iba a hacer que su papá quisiera a su nieto no importaba como. Pero jamás iba a ser mirado con asco por su papá.

El movimiento del carro, y el sonido de Yasha al momento de moverse de un lugar a otro en la parte de atrás del carro hicieron que se quedara completamente dormida, soñando en un mundo diferente al que vivía.

Continuará.

N/A:

Coño, en verdad he durado un montón en actualizar /:

Perdóneme. Les juro que no volverá a pasar.

:l en fin...Espero que les haya gustado esta actualización, esperen una con paciencia en los próximos días. (:

Pero eso si, dejen muchos reviews. N.n bye bye :D

"Continuaba estando impaciente,

No podía cambiar esa sensación por algo más elocuente"

Atte:

Willnira sabe que tú sabes que ella lo sabe.