Misstake.

Notas previas:

Ughh! Se me borro el capitulo.

Lo bueno: Solo era como una hoja y media o más.

Lo malo: Estaba bien narrado¡Hasta use bien las comas, puntos y todo los anexos que valen pa' pura chingada!

Ahora para vengarme, haré algo terrible "Dejare los errores de ortografía" wahahaha .(No mamen, a la verga que mala soy-Sarcasmo por favor-)

Cáp.10Letit be.

"Te ahogaste en el mar de mis recuerdos,

Y por desgracia no supiste nadar"

¡No! No le gustaba que tocaran su cuerpo, pero ¿Qué demonios podía hacer? Era una modelo y debía aferrarse a las reglas del diseñador. No era ni la mejor, ni la única modelo como para poner sus caprichos y sus deseos como parte del contrato; Ella debía acatar las reglas, y prácticamente ya ni renegaba.

Los dedos de la costurera estaban doblando varios dedos del vestido holgado con rayas de colores. La forma picuda, y de diferentes niveles hacía que se viera muy alta. La asistente del diseñador se encontraba buscando los zapatos adecuados para ese vestido, y hasta le arreglaba cosas para que ese vestido holgado, y primaveral se viera completamente hermoso, la calefacción indicaba un ambiente agradable para todos los modelos y los trabajadores de esa oficina.

Se quito el vestido ya que lo iban a arreglar, y se paseo por su camerino con su ropa interior. Tomo asiento, se miró en el espejo y no pudo desear la vida de otra persona, adoraba cada parte de su vida, suspiró y soltó el suspiro de manera ronca. Sacó de su pequeño bolso negro, una cajetilla de cigarros. Primero jugo con el encendedor y después de varios minutos se digno a encender el cigarro con mucha elegancia. Recargo sus brazos sobre el grande tocador. Lo que rodeaba al espejo tenía luces para que las modelos pudieran arreglar su maquillaje a su gusto, y comodidad. Siguió con el cigarrillo en la boca, jamás aprendió a fumar como un experto, pero le quitaba el estrés en la parte de la espalda y la hacía sentir una mujer grande.

Cuando se harto de eso, lo apagó en su encendedor y decidió girar un poco en la silla. Así eran los días de trabajo, a veces debía de quedarse en su camerino esperando por sus trajes, u otros días debía de practicar sus poses, y su caminar. Era algo tedioso, pero también te acostumbrabas y hasta aprendías algo nuevo cada día, eso si no te hartas.

Admiraba a todas las modelos. Una de las modelos con las que iba a trabajar era una que fue seleccionada para portadas de revistas tres veces seguidas, ella solo había conseguido salir en un espectacular enfrente de una tienda comercial.

Estaban ensayando para el desfile de cambio de estación de año, a ella le había tocado iniciar el desfile y al igual lo cerraría. No tenía idea de muchas cosas, solo que iniciaría el desfile y lo terminaría. No sabía quienes iban a estar o que podría pasar, recargo su codo en el tocador y encima puso su cabeza. Llevada dos días sin poder dormir, y la cafeína dejaba de hacer efecto de manera seguida. Cada vez necesitaba más café, y más energetizantes. No drogas, solo bebidas energetizantes. La falta de sueño le provocaba ganas de beber, y así perder la conciencia. Hizo un gesto demasiado gracioso, mientras veía como entraban dos modelos, ellas eran sus amigas. Y casi siempre o a veces salían a algún bar a divertirse.

-¡Kagome!-Anunció la rubia mientras juntaba sus manos entusiasmada, y se hincaba un poco para estar a la altura de su amiga-Vamos a un bar a embriagarnos, al cabo tenemos más de dos días para el desfile ¿Qué dices?-Preguntó la modelo mientras la tercer modelo observaba si alguien entraba por ese camerino, Kagome asintió entusiasmada y luego sus dos amigas se fueron-

Estuvo ensayando varias horas, Kagome era más presionada por ser la apertura. Y las demás por ser el contexto, era como si Kagome fuera el prologo, las demás la historia y luego Kagome sacará la conclusión. Pero no por eso no iba a participar en el contexto.

Media hora después. Cuando se arregló más su maquillaje, y escogió un vestido de regalos que el diseñador daba fue que decidió ir a la limusina que las estaba esperando afuera del edificio, había en total más de ocho modelos. Usando vestidos más sueltos y escotados, o más cortos y formales. En la limusina había vino, hielos y copas. Dos modelos abrieron un vino haciendo que la espuma se esparciera por la alfombra costosa del carro, a la dueña pareció no importarle mucho ese acontecimiento. Bebió una copa de la manera más lenta, y después llegaron al club nocturno donde se iban a divertir.

Kagome estaba con Ayumi y Eri que eran sus amigas, siguieron a las otras modelos entrando a ese club como las estrellas de la noche. Mucha gente con ver quienes entraban ahora simplemente estaban más ansiosos de querer entrar a ese club, algunos intentaban mover sus influencias para entrar pero los de seguridad no eran tan idiotas como para creerse que "eran hermanos de Kagome" o que "Susan los había invitado" Ocuparon la mejor mesa de ese club, segundo peso, cerca de los baños y del barman. El mesero más guapo se les había enviado. Las primeras dos bebidas por persona iban a ser gratis, así que comenzaron con algo ligero algunas una "piña colada" Kagome simplemente sonrió mientras se levantaba con su bebida e iba al centro de la pista del segundo piso a bailar un poco como gente normal.

Otra de sus amigas la tomo de la mano y la acercó a ella para susurrarle algo; Kagome miró hacia el muchacho del que se encontraban hablando, regaló una sonrisa un poco seductiva. Se terminó la bebida, y a los pocos segundos su cuerpo ya se encontraba detrás de el. Le toco el hombro con delicadeza, mientras el se quedaba mudo de la sorpresa, mordió su labio. Se levanto de puntitas. Y postro sus labios carnosos sobre los del tipo, había metido su mano para tocar algo que le llamó la atención y le dio una grandiosa idea. Lo que había agarrado posiblemente era más grande que el pene del tipo, cuando se separo de el simplemente le dijo adiós y sus amigos lo felicitaron por ese gran beso.

Al separarse de el, siguió abrazándolo mientras pegaba un poco sus senos al pecho masculino.

-¿Tienes novia?-Le preguntó la modelo sin parecer un poco sospechosa-

-Si, se llama Carol-Y con eso, Kagome le dio un par de palmadas y comenzó a irse-¿Secreto?-Le preguntó el cuando ella había dado un par de pasos, ella asintió mientras volvía a caminar hacia sus amigas-

Regresó con una sonrisa y un poco exhausta. Simplemente fue algo de verdad o castigo, para así poder entrar y no ser la modelo buena de Kagome de Taisho. Mostró un celular a sus amigas, mientras reían y la felicitaban.

-¡Wow! Jamás esperamos eso de ti-Anunció una muchacha de cabello castaño mientras se levantaba y abrazaba a su amiga por los hombros-Con ustedes Kagome...-Dijo sonriendo, eran buenas mujeres solo que tenían mente de niñas y una grande tolerancia al alcohol-

-Hey ¿verdad o castigo?-Dijo divertida mientras cruzaba sus brazos y mostraba su celular. Una rubia que estaba concentrada con su Martini sonrió y se levanto para tomar el celular y mirar a la modelo-Llama a Carol, es su novia-Siguió diciendo Kagome con maldad-

Después de todo cada persona tiene algo de divertido y malvado en su cuerpo. Para la modelo Cindy, el teléfono estaba marcando, esperó por dos minutos hasta que por fin se escuchó la voz de alguien.

-Si es que te informo que tu novio se acaba de besar conmigo, y después me dijo que tenía una novia así que...Creo que es un cerdo-Sentenció mientras colgaba y le regresaba el celular de la misma manera, dándole un beso y luego regresó con sus amigas-

Estaban bebiendo cada vez más, la cuenta iba pasando los mil dólares pero como tenían dinero no tenían de que preocuparse.

Jamás había visto a una mujer tan enojada como la pelirroja que había entrado con un llanto a punto de explotar. Kagome la siguió con la mirada y golpeo la pierna de Ayumi, para que juntas pusieran atención.

-¿QUIÉN FUE?-Gritó mientras se acercaba al que parecía ser su novio, lo agarro de las solapas y continuo observándolo totalmente enojado-¿FUE UNA DE ESAS?-Gritó señalando a las modelos, el muchacho la obligo a que se soltará de él, y la tomo de las manos para intentar sacarla del lugar-

-¡Fui yo!-Dijo Kagome, y luego una pelirroja también se acercó para abrazar a Kagome por la espalda-

-Y yo lo bese después-Anunció con sus mejillas coloradas debido a la emoción-

-Descuida fue un reto-Le dijo Kagome a la mujer, mientras los dos se quedaban sorprendidos-

-¿Ves?-Dijo el muchacho intentando ver a su novia a sus ojos-

-¿Qué son, niñas?-Preguntó molesta mientras daba un paso para encarar a Kagome, claro la muy tonta y arrogante había pensado que solo por ser más alta podía meterse con ella ¿no? Pues se iba a llevar una grande sorpresa la muy tonta-

-Tengo catorce-Dijo una que si aparentaba tener esa edad-

-¡¿CATORCE?!-Dijeron el muchacho y su novia al mismo tiempo. Su semblante de sorpresa se hizo notar en menos de tres segundos, la muchacha simplemente guiñó el ojo y al ver un guardia que algo pasaba decidió acercarse para saber si todo estaba bien-

-No, esta tipa nos esta molestando-Dijo Kagome mientras daba media vuelta y comenzaba a alejarse-

-No cabe duda las modelos de hoy en día son muy zorras-Reprocho la muchacha mientras regresaba a agredir a su novio, y a insultarlo. A las modelos y a Kagome ese comentario no les resulto agradable, estaban seguras de que a la muchacha le debió de haber creado también cierto malestar en la boca, aunque el mal rato iba a durar días en pasársele. Ya nadie perdonaba en estos tiempos que tu novio se bese con una modelo-

-Pues deberías de cuidar más a tu novio-Le dijo Ayumi haciendo sentir como una tonta a la mujer. Se alejaron un poco, pero la mujer que se llamaba Carol no estaba de acuerdo en dejar las cosas así. Hizo un par de llamadas con su celular, y en media hora ya había más mujeres enojadas con las modelos.-

Unas modelos simplemente decidieron irse, pero Kagome y sus amigas sabiendo que esto se iba a poner muy bueno decidieron quedarse un poco más de tiempo.

Carol había llamado a sus amigas, por temor de no señalar a las modelos como zorras y ante tremendo escándalo que había provocado no quedo de otra que las modelos se retiraran. Ahora solo eran seis, y las otras eran como cinco.

Iban a subir al carro, pero Kagome tomo de la mano a Charol, y a Ayumi mientras miraban que espectáculo daba esa mujer con su novio y sus amigos, definitivamente esperaba que Inuyasha estuviera en casa bebiendo una cerveza mientras le contaba alguna historia a Yasha. ¡Oh! Mañana tenía que ir a la escuela.

-¡Y ESA MUJER TIENE LA CULPA!-Habia señalado mientras sus amigas iban y comenzaban a insultarla a ella y a sus amigas, Kagome evitó reírse principalmente porque al muchacho. Que por cierto besaba muy bien. Se había metido en un grande problema-

-ELLA ME BESO-Gritó el muchacho, y ella le daba leves manotazos para que dejará de hablar-

-YA CALLATE ZORRA-Le gritó Kagome mientras veía como una de sus amigas había abofeteado a otra mujer solo porque le había tirado saliva al momento de hablar, y ahí pasaba por el carrusel del momento de la diversión a la era de los golpes-

Se estaba sintiendo en verdad en sus tiempos de adolescencia, aunque obviamente jamás se había peleado con alguien.

-¿Qué pasa contigo? Tienes un hijo y andas de zorra ¿Qué clase de ejemplo le das a tu hijo?-No le gustaba que metieran a Inuyasha y a Yasha en algo que no les interesaba, con su mano izquierda la estiró y le pego un grande puñetazo en la cara. Al haber hecho esto paró un taxi y decidieron darse a la fuga, de tanta adrenalina ni siquiera recordaba el dolor de su mano-

Se fueron riendo en el camino y habían parado en una licorería en donde la gente las miraba con sorpresa, Kagome compro una botella de boones, ya que no quería llevar más ebria a casa y en un parque se pusieron a tomar mientras se reían de su aventura. A una modelo se le había salido el vodka por la nariz y por la boca, lo cual fue un dolor para ella.

Quería que la noche no se acabara, quería pensar que no tenía esposo o un hijo que la necesitaban, pero si eso fuera realidad entonces sería la persona más infeliz y solitaria del mundo, de por si le costaba poder iniciar una platica pero era más sencillo iniciar una pelea callejera de mal estilo. Así la había calificado Charol.

No había música para ponerse a bailar, y el tiempo se pasaba más rápido ignorando la diversión...

¿Qué más pasaría esa noche? No sé, posiblemente pasaba una patrulla con dos policías gordos que las llevaran a la cárcel por andar haciendo estupideces en algún lugar público.

Y así fue, solo que un gordo se había bajado de la patrulla con un hombre alto y rubio. Eran la pareja de diez, uno por gordo y otro por flaco, eran mayores y tenían dinero. Pero eso no les importo a la policía, sin embargo querían algo a cambio de dejarlas en libertad. Charol quiso seducir a un policía, pero su plan no resulto tan bueno ya que terminaron esposadas arriba de una patrulla camino a la cárcel.

Kagome seguía pensando que era parte de su aventura. Ya que ella era positiva, tenían dinero, eran modelos, eran hermosas. Abrían un poco las piernas y conseguían ser libres...Y eso siguió creyendo hasta llegar a la cárcel.

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No le gustaba que la apuntaran con el dedo, ni siquiera que hubiera una luz blanca señalándole el rostro para que dejará al descubierto sus ojeras. Tenía los tirantes de ese vestido desarreglados, y su cabello era un desastre y apestaba completamente a alcohol. El detective le estaba diciendo que lo que había hecho era algo malo, pero a ella le daba igual era mayor y tenía dinero.

Definitivamente no llegaría a ningún lugar repitiéndose mentalmente que tenía mucho dinero. (N/A: es la correccional, no la cárcel x3).

No iba a pedir perdón aunque eso tuviera que hacer, los policías habían hecho este pequeño asunto algo demasiado grande. Reporteros en busca de alguna noticia principal estaban esperando impacientes; La oficial gorda comiendo una torta mientras tentaba los paladares de las modelos, pero ella estaba simplemente con sus piernas un poco mal cerradas, y con su rostro lleno de cansancio.

-¿Ya me puedo ir?-Preguntó mientras el oficial negaba y entonces ella dejaba caer su cabeza con mucha desesperación, tenía que llevar a Yasha a la escuela, necesitaba bañarse e ir a trabajar-

Malas amigas las que se habían ido y las habían dejado.

-¿Y se pelearon?-Preguntó un policía mientras Kagome negaba y entonces se levantaba para verse en ese cristal negro con doble vista, observo sus fachas y decidió que debía de ser tragada por la tierra-

-Solo quiero ir a mi casa-Repuso mientras comenzaba a salir dejando con la palabra en la boca al oficial, fue escoltada a su celda mientras notaba como los periodistas al verla salir tomaban fotos de ella con mucha desesperación-

La ebriedad se le había pasado pero le dolía la cabeza, eran las cuatro de la mañana y quería ir a casa.

Sus amigas seguían creyendo que podían seducir a los oficiales. Pero al parecer no estaban interesados en modelos, o eran homosexuales.

Estaban platicando mientras una comenzaba a pasar sus dedos por los garrotes de la cárcel, tal vez podría pasar debido a que era delgada pero luego se quedaría atorada.

-¡Quiero libertad!-Dijo Kagome mientras se levantaba y se hincaba para sacar sus manos y asomar un poco su cabeza-

-Kagome la vienen a recoger-Dijo un policía con nerviosismo mientras ella se levantaba y comenzaba a salir de la celda, al salir vio a Inuyasha con un cigarro en sus labios y muy molesto. Iba a estar castigada, esperen ¿Qué edad tenía¡Tenía más de veinte! Nadie la castigaba, al salir sintió las luces de las cámaras y las preguntas que los reporteros hacían. Todo se quedaba en el aire, el cansancio y la falta de comida hicieron que ella se desmayara en los brazos de su esposo-

No importaba que no hiciera, de todas formas todos terminaban enterándose.

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La había despertado esa maldita alarma, y recordó algo de Yasha se metió a bañar y se cambio de manera formal, vio como estaba Yasha totalmente enojado desayunando y como Inuyasha leía el periódico.

-¡Buenos días!-Anunció contenta mientras tomaba asiento para desayunar un poco, busco en su bolso las llaves de su carro y noto como Yasha se levantaba sin decirle una sola palabra, se levanto también mientras lo intentaba tomar de la mano para así llevarlo pero el simplemente rechazo cualquier tipo de contacto-

De seguro era un capricho de niños.

Manejo su carro negro con tranquilidad, Yasha había llegado doce minutos tarde a la escuela y ella esperó a que entrara al salón se despidió de el pero Yasha ni siquiera la observo, le dolió que el no le hiciera caso así que decidió pasar con el director. Según Inuyasha tenía algo importante que decirle, entró notando la cara del director un hombre de unos cuarenta con un rostro muy agradable. Y una buena persona.

-Señora Taisho-¡Adoraba como sonaba el Taisho en su apellido!-Su hijo gano un concurso de deportes, y aparte va a presentar un proyecto de ciencias, es muy pequeño pero el insistió en que quería entrar-Anunció el director completamente entusiasmado de tener a un estudiante como el-Si gusta puede venir mañana a las nueve donde el va a jugar en fut, y a las siete de la noche se presentará el proyecto que el escogió-El director sonaba orgulloso de decir lo que su hijo iba a hacer en un solo día, ella también estaba orgullosa. Es decir su pequeño iba a presentar demasiadas cosas en un solo día; Escuchó todo lo que el director expresaba de su hijo, pero hubo un momento en el que el recordaba algo y regresaba a su pose seria-Hemos tenido cierto problema con el carácter de su hijo, ya no es tan contento-Anunciaba mientras jugueteaba con sus dedos como cuando lo hacia de pequeño, Kagome simplemente levanto su ceja-

-Bueno debe entender el va conmigo o con Inuyasha al trabajo, y el jamás será un niño normal...Ningún niño es normal-Sonrió mostrando sus dientes y cruzando sus piernas, podía sentir la mirada de alguien. Y era mirada fuerte y penetrante, decidió hacer un cuidadoso movimiento y se encontró con su hijo observando a esos dos adultos desde la distancia-

¿Cuánto tiempo había durado hablando con el director? Se preguntó divertida, pero tenía que despedirse. Y así lo hizo.

El trabajo era el único lugar donde nadie la reprochaba al momento de hacer algo mal, en el set #12 estaban haciendo un comercial así que tenían prohibido entrar a ese lugar. Una maquillista la tomo mientras practicaba un nuevo maquillaje, probando las mejores pinturas de toda la ciudad. Le arreglaban el peinado día y noche, repetía las mismas poses y aunque era aburrido siempre mostraba una sonrisa, salió temprano y decidió ir a casa. Después de todo mañana sería el gran día para ella y para Yasha.

-Mañana deben de estar listas a las cinco en este estudio-Anunció el diseñador mientras todas asentían, Kagome sonrió aun más. Tenía una perfecta idea, el desfile iba a empezar a las ocho, lo de su hijo sería a las siete. Si todos querían ver a Kagome Taisho debían de esperarse ¿No?-

Salió apresurada del trabajo, después de todo iba a tener una cita muy importante. Iba corriendo en la casa con zapatillos de tacón y un vestido que resaltaba su figura. Su cabello estaba sujetado en un gracioso chongo, eran las nueve de la noche, y se estaba paseando apresurada por la casa, se había topado con el fuerte pecho de Inuyasha a un par de puertas del cuarto de Yasha.

-¿Qué haces, lunática?-Preguntó confundido y agraciado de haber visto a su esposa en esas condiciones, su cabello saliéndosele de esa pinza con diamantes-

-¡Tengo una cita! Y tu no-Anunció mientras le daba un corto beso en los labios a Inuyasha y comenzaba a entrar al cuarto de Yasha, no necesito tocar la puerta lo encontró viendo la televisión y al ver quien entraba decidía apagarla-

¡Maldito sea el carácter de Yasha! Ya había lidiado con Inuyasha y ahora tenía que lidiar con el orgulloso de su hijo, pero conocía la forma de ser perdonada. ¡Siendo completamente cursi! Y se reía de eso, siempre utilizo trucos tontos para no pelearse con el.

Lo cargó como si el niño fuera un saco de papas, y comenzó a bajar las escaleras. El rebotaba y ella sentía algo gracioso que le hacia cosquillas en la espalda.

-¿Qué haces, mujer loca?-Le preguntó su hijo. ¡Por la barba de Merlín! Ya hasta se expresaban igual, que dios la amparara en un par de años.-

-Vamos a una cita¿serás mi príncipe?-Preguntó mientras abría la puerta de la casa y entonces lo bajaba para darle la mano, tenía la ligera sensación de que si soltaba su mano el escaparía y correría a los brazos de su padre¡ella quería los brazos del padre de Yasha! Ella quería ver todo del padre de Yasha¡Uy! Que pervertida resultaba-Ah puedes dormirte tarde-Anunció mientras cruzaba sus dedos y el entonces daba el primer salto de escalón. Salieron de la casa caminando, Yasha se sorprendió de que hubieran dos viejitos tomados de la mano mientras bebían refresco, al menos para el era refresco-

-Ma...-Dijo mientras miraba al suelo un poco apenado-¿Por qué mis compañeros dicen que eres una enferma mental?-Kagome simplemente sintió que su piel se había erizado-En los periódicos dicen que golpeaste a una mujer y la mataste¿eres asesina?-Su hijo no sabía nada de la vida en un par de años iba a conocer todo sobre la vida, pero todavía no. Todavía era muy pequeño, pero el pequeño no era tonto y sabía que había hecho sentir triste a su mamá con esa pregunta, así que volvió a sonrojarse-Los...asesinos son...-Tragó con dificultad al ver como su mamá lo miraba confundida-geniales-Dijo por fin mientras Kagome lo cargaba y lo ponía en su espalda.-

Caminaron o más bien ella camino en silencio hasta que por fin llegaron a un puente de la ciudad donde las luces de los carros se veían fenomenales, y las luces de las casas que estaban alejados parecían cadenas de estrellas. Se sentó en el suelo sin temor a ensuciar el vestido, y entonces con su mano le indico a Yasha que podía sentarse encima de ella.

-¿Me quieres?-Le preguntó Kagome mientras notaba como su hijo asentía, de seguro estaba apenado-¿Quieres escuchar una canción que he tratado de cantarte?-Preguntó mientras el de nuevo asentía-Pero será nuestro secreto...¿De acuerdo?-El entonces se giró sonriendo y puso sus manos sobre los hombros de su mamá-

-¿Promesa?-Preguntó mientras le mostraba a su mamá el dedo meñique, ella también se lo dio. Lo acomodo mientras lo apegaba más a ella, le gustaba sentirse mamá y no una mujer pérdida-

-Cuando crezcas la entenderás...-Anunció mientras preparaba su garganta para cantarle una dulce canción a su hijo. El pequeño estaba atento a lo que su mamá iba a cantar-

No era el mejor lugar de la alta sociedad al que habían frecuentado, pero era el lugar donde las estrellas se veían mejor. Con ese suave viento que acariciaba sus dos cuerpos, ella lo mantuvo abrazado para que no sintiera frío...

When I find myself in times of trouble

Mother Mary comes to me

Speaking words of wisdom let it be.

And in my hour of darkness

She is standing right in front of me

Speaking words of wisdom let it be.

Let it be, let it be.

Let it be, let it be.

Whisper words of wisdom, let it be.

Al terminar la canción había descubierto que su hijo se había quedado completamente dormido.

No quería que el creciera, no quería que odiará lo que Inuyasha odia. Quería tenerlo para el.

-¿Alguna vez te dije lo bien que se siente abrazarte? Pues no es fácil de explicarlo, Y quiero decirte que estoy tratando, creo que ya deje de estar llorando...Pero es que cuando me besas, espera cuando tu me besas solo quiero...Cuando me besas solo quiero decirte...Nena, te quiero...Nena te quiero...-Dijo la voz masculina de Inuyasha mientras se acercaba hacia su hijo y a su esposa¿Cómo supo donde iban a estar? Ese fue el primer lugar al que habían ido cuando ella se había sentido triste por todo-¿Sabes que no se vivir sin ti?-Continuo diciendo mientras llevaba sus manos a su bolsillo y miraba a su esposa, parecía un adolescente con esa pose-Adoro cada cosa de ti, es imposible dejar de sentirme así-Volvió a decir como si quisiera traducir una de sus mejores canciones-

-Jamás fuiste bueno para crear poemas-Le dijo por fin mientras el se acercaba y cargaba a su hijo para luego ayudar a levantar a su esposa-¿Qué le hiciste a Yasha?-Preguntó un poco celoso mientras lo despertaba para que viera el cielo-

-¿Eh?-Preguntó el pequeño mientras entonces Kagome le pellizcaba la nalga haciéndolo sonrojar-

-¿Somos una familia, no?-Preguntó Kagome mientras tomaba del brazo a sus dos muchachitos y caminaban juntos de regreso a casa-

No hay que preocuparse cuando algo anda mal. Miren a la vida, a ella le piden milagros y se carcajea de todos.

Continuará.

N/A:

Beatlemania. ): No puedo evitarlo, aunque eran bien pinches drogos sus canciones eran la mera onda. :D Mi mamá siempre me ponía la de

"Yellow submarine" dice que me ponía bien loca con esa canción y que comenzaba a bailar O.O che morrita ke era xD

EN FIN DEJEN REVIEWS O NO ACTUALIZO. :D Y NO MIENTO

En fin, bye bye :B hasta la siguiente actualización.

"Y les he dicho que dios no me ha matado,

Porque quiere ver como lo iré divirtiendo"

Atte:

Willnira