CAPITULO XVIII: FRENTE A FRENTE CON CAO LU
A pesar de que Yusuke y Kuwabara eran los más cercanos al Bosque de los Tontos, por la culpa de Kazuma tuvieron un retrazo, ya que sólo dieron un par de vueltas en círculos, lo cual provocó que fuese Anya la primera en llegar…
– Ahhhhhh, eres tú! – con algo de alivio le dice Jin, quién se tensó un poco al ver cómo unos arbustos se movían – Y… dónde está Touya, Jotshin y Kurama? – al ver que nadie la seguía
– Probablemente para éste momento los tres… ya estén muertos!
– Qué dices?
– Otros dos de ellos ya vienen hacia acá; así que es mejor que te concentres en detenerlos! – la expresión en el rostro de la chica, no se parecía a ninguna de las que le hubiese visto antes; aunque cabe mencionar, que sólo fueron un par de veces las que se vieron, antes de ésta
Jin se queda observando unos instantes a la muchacha, quién se pierde en la oscuridad de la cueva. Siente como es que más ansias lo invaden, después de lo que ésta le ha dicho sobre Touya y Kurama, porque muy a pesar de todo, está seguro de que no podían haberse matado entre sí. De cualquier forma, se eleva por los aires y trata de divisar, quiénes son los que se aproximan y percibe como es que 4 energías, provenientes de diferentes lados, van en dirección a donde ellos se encuentran…
– Kuwabara ya deja de estar perdiendo el tiempo!
– Pero Urameshi… tengo un mal presentimiento, es por eso que debemos de ir por éste lado!
– Por estar siguiéndote, ya hemos perdido mucho tiempo! – molesto lo agarra del cuello, por la parte trasera de su gabardina y lo arrastra, llevándolo por dónde él sabe, que es el camino correcto
En tanto por la parte Este del Bosque…
Hiei camina lentamente por delante de la Detective del Mundo Espiritual, misma que siente como es que hay algo de tensión entre ellos dos; aún así no se atreve a preguntarle nada, ya que parece ser que el chico, está bastante malhumorado…
–– Flash Back ––
Había pasado por lo menos una hora, desde que terminaron sus peleas contra Suzuki y Shishiwakamaru. Karol se había enroscado a un lado de Hiei, para ella también poder descansar. De pronto algo exaltado el joven de la Llama Negra despierta, asustando a la chica igual y con quien sin querer, terminan el uno como el otro en los labios de su compañero.
Hiei vuelve a sentir esa rara sensación que percibió, poco después del ataque que los separó de sus amigos. Esa emoción que era tan cálida y agradable y aunque odiara admitirlo, era algo que comenzaba a gustarle y por un momento deseó, que no terminara jamás.
Los dos están sorprendidos por la acción imprevista en la que se encuentran, pero continúan en la misma posición, viéndose directamente a los ojos, hasta que pareciera que les cayó el veinte y con las mejillas sonrojadas, se separan volteando hacia otro lado…
– Lo… lo siento! – seriamente le dice Hiei
– No te preocupes… fue un accidente! – chocando ella sus índices por ese hecho, además de que sentía como estaba empezando a interesarse en él. En ese momento, él se percata y mirándola
– Tú… curaste mis heridas? – ligeramente sorprendido y ella sólo asiente – Gracias! – le dice aún muy serio. Se levanta frente a ella y le ofrece su mano, para que también se ponga de pie – Tenemos que apresurarnos a llegar con los muchachos! – con éstas últimas palabras, ambos emprenden su camino en silencio, hacia la cueva donde posiblemente se reunirían, con el resto de sus amigos
–– End Flash Back ––
En tanto dentro de la cueva…
Koenma y Botan continúan a la expectativa de todo lo que está sucediendo, mientras que su captor, espera justo a unos pasos de la entrada de la cámara, que aún lo mantiene prisionero…
– Querida mía, al fin has vuelto! – le expresa con algo de entusiasmo al verla llegar y la recibe con los brazos abiertos – Veo que nuestro plan salió, tal como lo ideamos!
– Así es! – sin la menor emoción le responde
– Por ahora…! – dice levemente Koenma y Botan, sólo le mira aún con miedo
– Vi que pudiste tomar tu venganza contra ese demonio! – Anya no podía apartar de su mente, la mirada de decepción que Kurama puso, al darse cuenta de todo – No te preocupes amor mío… pronto terminará todo esto y nuestra venganza, al fin estará completa!
Ella sólo le sonríe y se entrega en sus brazos, buscando en ellos consuelo; pero no le fue posible hallarlo, ya que el calor humano que Suichi le mostró, era tan distinto a lo que Cao Lu le hace sentir; es por eso que su corazón se estremeció y lloró, internamente en amargo silencio.
Poco antes de llegar a la cueva…
Yusuke, Kuwabara, Hiei y Karol, se encontraron y al hacerlo…
– Me alegra verlos de nuevo chicos! – aún arrastrando a Kazuma de la gabardina – Por lo visto no tuvieron ningún problema, en deshacerse de sus oponentes!
– Bah… pues qué esperabas!? – Hiei cruzándose de brazos y poniendo los ojos en otro lado, algo molesto le expresa – Nosotros no somos tan débiles como ese tonto que traes arrastrando! – en ese instante, el malencarado se libera de Yusuke y colocándose frente a él, le grita
– A quién le dices débil?
– Sí ya lo sabes, para qué preguntas?, idiota! – con su clásica actitud le responde
– Ya… dejen de pelear y vamos, que no tenemos más tiempo que perder! – reclama Yusuke – Y por cierto… saben algo de Kurama y Anya? – para ese momento, ya estaban más cerca de donde Jin se encontraba, quién al oír esa pregunta les contesta a sus espaldas
– Probablemente Kurama ya esté muerto… o por lo menos, eso fue lo que Anyanka me dijo! – sonriendo como si se tratara de una persona extraña a ellos, de la que hablaban
– Qué dices? – Yusuke corre hacia él molesto, por que todos ellos se unieron a ese demonio, traicionándolos. Jin sabía que lo golpearía por lo que dijo; no obstante, no hizo nada por evitarlo y salió volando, cayendo con fuerza y derrapando unos cuantos metros. Se levanta y sobándose el rostro
– Ese fue un gran golpe! – aunque sí le dolió, lo emocionó mucho más; tanto que sus orejas, comenzaron a moverse rápidamente
– Dime Jin!? – insiste el Masoku – Estás listo para morir? – tomándolo por los "tirantes" que viste, acercándolo con mucho coraje a él
– Sabes que he deseado enfrentarte desde hace tanto tiempo…
– Que te quedarás con las ganas de hacerlo, todavía más! – interviene Hiei – Ya que combatirás contra mí!
– QUÉ? – tanto Yusuke como el Amo del Viento, pegan el grito en el cielo
– Pero por qué es que vas a pelear tú con él, Hiei? – poniéndose de frente a éste, mostrándole los dientes como si quisiera comérselo
– Sabes que no tenemos más tiempo que perder y de ustedes 3, tú eres el más fuerte y podrás enfrentarte sin problemas a Cao Lu, mientras ellos dos se ocupan de rescatar a Koenma y Botan, ya que no sabemos exactamente qué es lo que pasó con Kurama!
– Pe… – Kuwabara quiso decir algo, pero el Urameshi le ganó
– Cierto, pero de ustedes… tú también eres el más fuerte y yo, realmente quiero pelear con él! – haciendo levemente un berrinche, por lo que a eso mismo, se anexa Jin
– Oye sí! – ya junto de ellos como si nada – Tú vete a pelear contra Cao Lu y déjame pelear a gusto con Yusuke… y ah!?, no se olviden de Anyanka, que ya está de nuestro lado otra vez! – sonriendo con sus ojitos cerrados, haciendo que a todos a su alrededor, les salga una gota por detrás de sus cabezas
– Ya dejen de decir estupideces! – molestándose todavía más, Hiei expresa – Tú, Karol y Kuwabara, hagan lo que les digo que yo me encargaré de éste tonto! – los ojos del Dragón estaban como encendidos; por lo cual al exdetective no le quedó de otra, más que hacer lo que éste les indicó
– Vámonos! – dirigiéndose a Karol y Kuwabara con decisión
– Yusuke…? – tratando de que cambiara de opinión
– Lo siento Jin, pero nuestra pelea tendrá que esperar, para otra ocasión! – dando la media vuelta, emprende la carrera dentro de la cueva; siendo Kazuma el que iba detrás de él y antes de que Karol les siguiera, Hiei la mira de reojo, a quién detiene un segundo con sus palabras
– Ten cuidado Detective… y mantente muy alerta, ya que ese demonio es mucho más poderoso, de cualquier cosa que te hayas enfrentado antes! – ella sólo asiente con una sonrisa y corre alcanzar a sus compañeros
– Vaya Hiei… – sorprendido expone el pelirrojo – No creí que tú fueras de los que se enamoran!? – el pelinegro no le responde nada y de sopetón, se quita su gabardina
– Empieza ya! – desenfunda su katana y poniéndola sobre su brazo izquierdo, toma su posición de pelea
En tanto dentro de la cueva…
Cao Lu estaba sentado tranquilamente en su especie de trono de piedra, esperando pacientemente a que Yusuke y sus amigos llegaran. A pesar de que se sentía terriblemente impaciente, porque pronto sería liberado, les gustara o no la idea de hacerlo; controlaba considerablemente sus ansias, ya que no se le notaban en absoluto.
Koenma se encontraba demasiado tenso, al punto de que en cualquier momento gritaría, por la incertidumbre de lo que estaría por suceder y sabía bien, que sin su poder espiritual, no podría ayudar en lo más mínimo a sus amigos y era muy seguro, de que una vez que liberarán a Cao Lu, las cosas se pondrían peor que color de hormiga.
Anyanka por decisión de Cao Lu, tenía que mantenerse lo más posible al margen, ya que de verdad no deseaba que algo malo le llegase a suceder, porque él pensaba que una vez que todo eso terminara, estarían juntos por la eternidad como los nuevos gobernantes, del Reikai, Nigenkai y el Makai.
Yusuke iba al frente, Karol le seguía, siendo Kazuma el que les cuidaba la retaguardia. La cueva estaba considerablemente en penumbras; ya que sólo una que otra antorcha con bastante distancia entre ellas, alumbraba levemente el lugar y sólo para indicar el camino a seguir, más no para mostrar, lo que había en ella o que tan profunda era.
Continuaron caminando en silencio y sólo a la expectativa de cualquier ataque sorpresivo, que pudiesen llegar a recibir, mientras se adentraban en la misma…
– Urameshi… siento un fuerte escalofrío! – le dice Kuwabara con algo de miedillo, al sentir como se le eriza toda la piel y ese aire, que le recorría lentamente la espalda
– Lo sé… ya casi llegamos! – responde con desdén
– Cómo lo sabes… ya viste algo? – asomándose como para tratar de ver que había frente a ellos
– No tonto… – contesta Karol y él sólo gruñe – Pues por qué crees entonces que sientes ese escalofrío?
– Uy… ya nos creemos mucho; con eso de que somos los nuevos detectives del Mundo Espiritual…!?
– Kuwabara, deja de decir estupideces y prepárate, que ya llegamos! – expone Yusuke, para que ambos se pongan más alertas
La luz de la cámara donde se encuentran sus anfitriones, está ya justo frente a ellos. Yusuke siente como le corre una gota de sudor por un costado de su cara. A cada paso que avanza, siente como su cuerpo se tensa más y más, tanto que parece que desprende pequeñas descargas de energía, por todas sus extremidades,
Por fin se hace la luz y los tres chicos, se quedan parados al pie de la entrada y tanto como los recién llegados, como los anfitriones, se quedan en silencio por un instante, hasta que…
– Vamos chicos; por favor no sean tímidos… los hemos estado esperando más de lo debido!? – con cinismo expresa Cao Lu, aún cómodamente sentado en su trono y recargado en un descansabrazos, apoyando su cara sobre su mano
– Así que tú eres el maldito que mató a los más poderosos de éste mundo e hizo, esclavos a nuestros amigos!? – el enojo que sentía Urameshi, era muy notable
– Ay por favor… no me digas que tú eres, de los que se fija en esas pequeñeces! – el tono de éste, era como si en realidad se sintiera desconcertado de que éste, no llenaba las expectativas que él se había formado, por ser el famoso hijo de Raizen
– Sí para ti la amistad y fidelidad es una pequeñez, haré que te arrepientas de tus palabras! – apenas pudo dar un paso al frente, cuando
– No te estás adelantando un poco a los hechos!?
– De qué rayos estás hablando? – pon fin Cao Lu, quita la postura que había conservado desde el momento, en que ellos llegaron
– Ustedes no sólo vinieron hasta aquí para salvar a sus amigos… – los tres chicos se sacaron mucho de onda con esas palabras y volteando hacia Koenma, que sólo los ve con cierto aire de temor
– Claro que no sólo hemos venido a rescatar a nuestros amigos! – reitera Kazuma – Sino que también hemos venido a matarte!
– En eso sí que están muy equivocados! – con sonrisa malévola – Porque ustedes no sólo no podrán hacerlo, sino que… me liberarán y se unirán a mí, lo quieran o no!? – con un brillo rojo y malévolo en los ojos
– Pero qué dices? – expresa mucho muy sorprendida Karol, ya que de todo lo que cruzó por su mente, mientras caminaban hacia ese lugar, jamás pensó que ese demonio los quisiera como aliados y a decir verdad, es que tampoco yo… (nervio)
Hiei observa detenidamente los movimientos de Jin, quién gracias a su poder levita por los aires, en posición de loto y aún muy molesto y con sus brazos cruzados, por no haberlo dejado enfrentarse a Yusuke…
– Vamos… qué es lo que esperas!? – con ese tono de enojado que suele tener – Deja de perder el tiempo y empecemos de una vez o te juro, que te mataré en éste mismo instante!
– Está bien! – poniéndose de pie, aún flotando a unos 5 metros del piso – Yo tampoco tendré piedad de ti! – y emprende su vuelo a las alturas, respirando el ambiente de aquel momento, para de nuevo regresar a toda velocidad hacia Hiei – Y menos después de entrometerte entre Yusuke y yo!
El chico del Jagan, sabía perfectamente lo que el Amo del Viento haría, ya que hasta el momento no había cambiado para nada su forma de pelear; es por ello que tenía dos opciones, una era hacer exactamente lo mismo que Suketsu y combatir en el aire, tal y como ellos lo hicieron o dos, esperar a que regresara y en el instante que pasara cerca de él, embestirlo con su katana, cosa que le sería más viable, ya que él no puede volar .ete. Una vez que dicho lo anterior, Hiei estaba listo para atacar.
Jin admiraba el Makai desde las alturas y pudo ver, que éste despedía un aire de desolación y hasta cierto punto, se asemejaba más a la calma que preside antes de la tormenta, cosa que estremeció al chico y a pesar de negarse a continuar con lo que estaba por hacer, un poder dentro de él lo impulsó a seguir, llenándole hasta los ojos con esa energía maligna, poniéndolos todos de color rojo…
– Muy bien Hiei… – hablando como con eco para sí mismo – Te arrepentirás de haberme desafiado! – dando un buen suspiro, emprende su viaje a toda velocidad hacia el chico de Negro, quién lo esperaba atentamente
– Está bien Jin… qué empiece la pelea! – al ver que éste se acercaba rápidamente a él
Hiei pensó que pasaría a un lado de él como suele hacerlo y a su vez el pelirrojo, supo que éste efectuaría su movimiento en cuanto lo hiciera. Sabiendo ambos esto de antemano; primero el Amo del Viento iba decidido a golpearlo y el Dragón Negro, optó por aparecer a sus espaldas en el momento, en que más cerca estuviera de él.
Actuaron según sus resoluciones al mismo tiempo, sorprendiéndose ambos al ver el resultado de sus acciones, ya que Jin al ver que Hiei desapareció unos instantes, volteó a sus espaldas, esquivando al instante la estocada de la katana de su oponente…
– Por lo visto, esto va en serio! – insidiosamente le expresa, ya sin ese brillo rojo en los ojos, que lo controlaba
– Yo siempre he tomado enserio a cualquiera de mis oponentes! – le responde – Y no por que seas amigo de Yusuke, creas que te voy a dar tregua… ya que yo no soy igual a ellos!
– Lo sé… – sonriendo aún con más malicia – Es por ello que hubiese sido mejor que te unieras a nosotros… cuando Shura te lo propuso!
– Bah!
– Es una verdadera lástima, ya que si no te mueres aquí… lo harás a manos de Cao Lu, quién estoy seguro que no tendrá compasión de ti, si no te vuelves su sirviente!
– Continúas diciendo puras estupideces… pero yo no soy tan débil ni de mente ni de poder, como para convertirme en una marioneta como lo hicieron ustedes! – esas palabras sí que calentaron la sangre del pelirrojo, quién no esperó más para atacar con su Shura Senpu Ken
El Dragón Negro estaba preparado para ese movimiento, por lo que había creído que sería más fácil, enfrentarlo con su katana. Así mismo el pelirrojo estaba seguro de que ella, era lo que le daba una pequeña ventaja al pelinegro; por lo que su primer paso a realizar, era despojarlo de esa arma, para no tener que preocuparse más por el filo de ésta.
Formó sus torbellinos con cada brazo y decidido, voló hacia Hiei, quién empuñaba su espada a un lado y frente de su cabeza, listo para cortar cualquiera de los brazos de Jin y terminar con el combate, lo más pronto posible y dar alcance a sus compañeros.
El Amo del Viento por escasos milímetros, esquivó la estocada de Dragón; no obstante aunque perdió ese torbellino, no así la fuerza de su corriente, que sacó de balance al chico de negro; por lo que con el golpe de su otro brazo, consiguió arrancarle la katana que voló por los aires, clavándose en las alturas de un árbol que estaba a unos 20 metros de distancia, de donde ellos se encontraban…
– Yes! – alegre por el resultado obtenido de su primer movimiento
– Ya veo… – el dueño del Jagan le dice, cayendo de pie al suelo – Esa fue una muy buena estrategia… – sonriendo levemente – Pero recuerda que no sólo me valgo de mi espada, para poder vencer a mis oponentes!
– Lo sé… – con la misma expresión que el anterior – Pero tu energía está lo suficientemente mermada, después de tu enfrentamiento contra Suzuki y Shishiwakamaru… o me equivoco!? – mordazmente
– Aunque estuvieras en lo correcto… – sin quitar el semblante que tenía – Aún así, continúo siendo más fuerte que tú! – eso si que no le gustó para nada a Jin
– Deja de decir tonterías… porque ya verás que sí acabaré contigo!
– Continuemos!
Sin pensarlo más de un par de décimas de segundo, Hiei arremete contra el pelirrojo a gran velocidad, para no darle oportunidad de que vuele, iniciando de esa manera el enfrentamiento cuerpo a cuerpo, el cual sí que le daba una leve ventaja al de cabellos negros, causándole el daño que por el momento el primero, no esperaba que le hiciera y más que nada, por la energía que ahora él poseía…
Hello, hello!
Bueno amigos, perdón por la tardanza pero pues apenas medio me despejé y espero que éste cap les quite un rato la intriga de saber que sigue e igual ojalá y sí me dejen sus reviews u.u!
De antemano Domo Arigato!
Salu2
Tschüs! ;D
