CAPITULO XIX: CAO LU ES LIBERADO
Hiei golpeaba con bastante fuerza la cara, los brazos y el pecho de Jin, quién a pesar de recibir estos, contestaba con más ímpetu los mismos, logrando con ello dañar también al pelinegro, que ya se estaba comenzando a cansar, por la perdida de energía y de haber descansado, tan sólo una hora entre sus peleas anteriores y la actual.
Yusuke, Kazuma y Karol, dudaron un poco en contestar a la "proposición" de su anfitrión y más que nada, porque el primero buscaba las palabras correctas para no oírse tan aparente, al negarse. Por fin Urameshi da un paso al frente y le responde…
– Por primera vez en toda mi vida, he tenido que utilizar mi cabeza para encontrar una forma, no tan obvia de decir… – tomando aire – ESTÁS MÁS QUE OPERADO DEL CEREBRO, SI CREES QUE ACEPTAREMOS FORMAR PARTE DE TU EQUIPO, SIN PELEAR! – respirando agitadamente después de gritarle su pensar, con el que hizo que la vena de la frente de Cao Lu, le comenzara a saltar. Éste último se pone de pie y al fin, pueden ver la estatura que el demonio tiene en realidad. Toma aire
– Y TÚ… QUÉ PARTE DE LO QUIERAN O NO, ES LA QUE NO ENTENDISTE? – a poca distancia del Masoku, ya que caminó hacia él
– POR ESO TE ESTOY DICIENDO QUE NO VAMOS ACEPTAR; NO SIN PELEAR! – aparte de estar gritándose, se miraban dirigiéndose descargas eléctricas, con los ojos y con el rostro más que fruncido, por el coraje que les había provocado, esa "conversación"; al menos hasta que Cao Lu sonríe y rompe el ciclo, que se había formado entre ellos, en ese instante
– Me alegra ver que al menos, sí tienes espíritu combativo… algo muy característico de los Masoku!
– No digas estupideces! – le interrumpe el chico rebelde
– Sabes… conocí a tu padre… – muy cínicamente le hace notar – Cuando él sólo era un niño salvaje y caprichoso, sin gran poder e inteligencia!
– Estás mintiendo! – y sin que lo viera venir, el prepotente demonio lo golpeó en la cara con tal rapidez y fuerza, que lo estampó en la pared sin nada que pudiese hacer al respecto; se estrelló junto a Botan, que gritó todavía más asustada al sentir el impacto del muchacho, ya que ninguno de los dos prisioneros, logró ver el ataque, hasta que Urameshi golpeó contra el muro
– Yusuke! – expresaron con energía y al unísono, Koenma, Karol y Kazuma, en tanto el afectado ya en el suelo, se coloca en sus cuatro extremidades, para que con su mano izquierda, se limpiara la comisura derecha que le sangraba
– Todo esto me recuerda mucho, a cuando me enfrenté a Toguro en el torneo de Artes Marciales… – con cierto aire de felicidad, que hace que una de las cejas de Cao Lu, se alce perspicazmente – Realmente el poder que posees, no se compara en absoluto al de ningún enemigo, con el que me haya enfrentado antes! – reconoce al tiempo que se ponía de pie
– Ves ahora, que es inútil que se opongan a mí… – volviendo a su asiento – Ya que soy demasiado poderoso para ustedes y lo único que lograrán, si continúan desafiándome, es salir muy lastimados… si no es que muertos! – soltando una gran carcajada, poniendo más enojado a Yusuke
– Reconozco que tu poder es enorme… – caminando a él como charro acabado de bajar del caballo – Pero sí fueras tan "poderoso" como dices serlo… – con todo y la seña de dedos, haciendo comillas – Ya te habrías librado del encierro en el que estás!
– Ouh! – justo igual que Homero, expresan con todo y gesto al unísono Botan, Koenma, Karol y Kazuma, al escucharlo decir esas palabras; ya que ahí sí que le dio un golpe bastante bajo, por lo que sólo se le ve a Cao Lu, como le cambia la cara de felicidad a expresión seria y sin mencionar, el notable tic en la ceja. Por más o menos un largo minuto, todos permanecieron en silencio esperando la respuesta de Cao Lu, quién no quitaba su última expresión de la cara. Al fin éste le dice
– No sabía que fueras también, de los que les gusta la batalla psicológica… – la verdad es que yo tampoco, pero más bien creo que es porque no lo conoce, jiji!
– Pero qué dices? – expresa bastante extrañado, ya que jamás se imaginó que alguien le dijera algo así, que hasta sintió feo y como sí lo hubiesen insultado; mientras los otros ponían cara de molestia, por las palabras de su rival; quién por primera vez al darse cuenta de las expresiones de ellos, expone
– Qué? – bastante incrédulo e incómodo por las miradas de todos – Acaso dije algo malo!? – con expresión y tono muy inocente
– Se ve que no conoces para nada a Yusuke! – cerrando sus ojos y moviendo la cabeza, le responde Koenma
– Él no piensa cuando pelea! – cruzando sus brazos y con la misma actitud del Príncipe, declara Kuwabara
– Es más… – agrega Botan – Él nisiquiera usa su cabeza; así que mucho menos podría pensar, en recurrir a una batalla psicológica!
– Oigan!? – volteando hacia ellos – Ustedes están de mi lado o contra mí!? – bastante molesto por las palabras de sus compañeros
– Estamos de tu lado… – los tres al unísono – Sí bien sabes que eres nuestro héroe! – con grandes sonrisas dibujadas en sus rostros
– Sí claro! – murmura con la boca chueca – Sólo porque siempre termino salvándolos… ¬.¬ – tanto Cao Lu como Karol, se llevaron la mano a la frente y los ojos, para no continuar viendo los gestos de los otros presentes
A pesar de que el chico de la Flama Negra, no había disminuido el ímpetu de su ataque, su cuerpo ya comenzaba a resentir el desgaste del mismo; tanto que Jin, ya se estaba percatando de ello; por lo que comenzó aumentar proporcionalmente la energía en sus golpes y así provocar, aún más deterioro en Hiei.
La batalla poco a poco se estaba tornando a favor del Amo del Viento, quién al darse cuenta de ello, con una gran sonrisa satisfactoria, le expuso…
– Por qué no de una vez nos dejamos de tonterías… y te resignas y decides unirte a nosotros!?
– Idiota… – sin desistir de atacar y defenderse a la vez – Acaso crees que yo aceptaré recibir ordenes de alguien, aunque éste sea un ente muy poderoso… – le interrumpe
– Pero las aceptaste en su momento de Koenma e incluso de Mukuro! – al escucharlo decirle eso, se irrita más, golpeándolo con tanto brío en la cara, que por fin se separan y algo jadeante por el altercado, le responde tajantemente
– Yo jamás obedecí las órdenes de Koenma ni de Mukuro; sólo los utilicé mientras servían para mis propósitos!
– Sí tú lo dices! – burlándose de él – Pero ya me cansé de éste tonto juego… así que prepárate porque acabaré contigo!
– Eso es lo que tú crees!
Ambos jóvenes concentran su poder demoníaco, para de una vez, utilizar sus mejores golpes y dar fin, a esa contienda que ya estaba durando más de lo necesario.
Para no utilizar más tiempo esencial, Jin crea su Remolino en ambos brazos, para no dar oportunidad a Hiei, de lastimarlo e igual, dejarlo como mínimo fuera de combate, sino es que matarlo de ser posible.
Por su parte, el joven demonio del Jagan, piensa en utilizar su Impacto de Dragón; pero había algo le decía, que éste no sería suficiente contra Shura Sepu Ken de Jin, ya que con sus remolinos, podría muy bien desviarlo; de cualquier forma, tenía que arriesgarse o pensar en cómo deshacerse de ellos antes, de utilizar su En Satsu Koku Ryu Ha…
– Ojalá y estés preparado para morir y que no dejes ningún asunto pendiente, porque éste sí que será tu fin! – con una maléfica sonrisa y con los ojos llenos del poder maligno, que Cao Lu le había otorgado; cosa que al darse cuenta el pelinegro, indiferente levanta los hombros y responde
– Termina de una vez!
Cao Lu ya está más que arto de la situación en la que se encontraba. Ahora con la presencia de Yusuke y su grupo, decidió que era tiempo de poner orden en ello y dejar, atrás su cautiverio y empezar su reinado, tal y como lo había soñado, casi desde que tuviera uso de memoria.
La tensión estaba muy presente en el ambiente. Todos sabían que de un momento a otro, la situación actual estaba por cambiar y nadie mejor que Yusuke, podía sentirlo en lo más profundo de sus entrañas y hasta la medula; por lo que en voz baja alertó a sus compañeros, para que se preparasen y a su señal, liberasen a Botan y Koenma y huyesen con ellos, sin mirar atrás, pasase lo que pasase.
En su siguiente parpadeo, el inminente ataque de Cao Lu comenzó. Primeramente contra Karol, quién apenas pudo protegerse con ambos brazos la cara, pero no lo suficiente, como para librarse del golpe contra la pared, que la dejó fuera de combate en un segundo. Aunque Kazuma que estaba cerca de ella trató de impedirlo, le fue imposible, ya que con un simple empujón de éste, lo lanzó al otro lado del cuarto para que no le estorbara.
Tras ver esto, Yusuke se lanzó contra él a gran velocidad; pero para Cao Lu, es como si él estuviera pegándole en cámara lenta, ya que apenas sentía los golpes que el rebelde trataba de imponerle; por lo que sólo con un rayo de su poder, nuevamente lo impactó contra la pared, sacándole un poco de aire y otro tanto más de sangre.
Al fin en un milisegundo, ya estaba sujetando a Kazuma por la solapa de su gabardina, viéndolo directamente a los ojos y con un semblante bastante aterrador, que pone muy nervioso al mal encarado, mismo que con todo el seño fruncido y mostrándole los dientes…
– No te tengo miedo! – aunque por dentro estaba que se moría de pavor
– Pues deberías, ya que tú serás quién me libere de éste encierro! – sus ojos parecían dos llamitas encendidas de gozo y maldad – Y cuando lo hagas, te arrepentirás de no cooperar conmigo!
– Qué dices?
– Vamos… sé bien que tú puedes crear una espada dimensional, así que haz lo que te digo y libérame!
– Estás loco! – con ese tono de enojo que suele tener – Jamás haré algo así, ya que junto con Urameshi, te patearemos tu demoníaco trasero!
– Haz lo que te digo! – y antes de que Kazuma pueda decir algo más, le encaja sus dedos en el estómago, provocándole un dolor indescriptible
– Ahhhhhh!
– Déjalo… – grita muy molesto y con desesperación Yusuke, al ver el daño que le está haciendo a su amigo, que no deja de mostrar el dolor que le está causando; por lo que el pelinegro decidido le dispara su Reigun, proyectando a Cao Lu lejos de Kazuma – Estás bien Kuwabara? – corriendo hacia él, para cerciorarse que está vivo
El pelirrojo naranja aparentaba haber perdido el sentido; no obstante al abrir los ojos, estos estaban en blanco, por lo que sin decir una sola palabra, se pone de pie y "materializando" su Espada Espíritu Dimensional, se dirige hacia dónde la cadena que aprisiona a Cao Lu está…
– Kuwabara qué haces? – expresa Koenma, mientras que Yusuke trata de detenerlo, pero de alguna extraña forma, se lo saca de encima, como sí éste estuviera protegido por un campo de fuerza o algo por el estilo
– Detente! – y con un sólo golpe de su espada, corta un eslabón provocando una luz dorada y un estallido junto con ella, con la que hace que las demás argollas, se hagan polvo en un segundo
– Ja… jaja… jajaja… jajajaja! – con su risa pausada, Cao Lu invade todo el lugar, produciendo que el miedo invada completamente a todos los presentes, incluyendo a Karol, misma que acababa de recuperar la conciencia y alcanzó a verlo todo
– Estamos… perdidos! – se dice a sí misma en voz muy baja, pero lo suficientemente alto, como para que Anya la escuche; misma que no hace ningún comentario o mueca al respecto
Jin embistió con todo su poder a Hiei, que estaba listo para recibirlo; era la última oportunidad para vencer o ser vencido, para cualquiera de los dos. De ésta forma, Hiei tenía concentrado su Poder Demoníaco en todo su cuerpo, para que de esa manera dejara libre a su Impacto de Dragón, en el instante preciso y así terminar, con la disputa.
El momento llegó, cuando Jin estaba justo a unos escasos 60 centímetros de él…
– Muere Hiei! – al verlo ya tan cerca y sin real disposición de atacarlo
– En Satsu Koku Ryu Ha!
El pelirrojo a pesar de utilizar ambos remolinos, para protegerse de la fuerza y rapidez, con la que el chico Jagan liberó su Dragón, arrastró al demonio por los aires, antes de llevarlo de regreso hacia el suelo; donde por la velocidad con la que lo estrelló, fue formidable, además de parecer que lo enterrara más, en el mismo piso. A pesar de los esfuerzos de Jin, por quitárselo de encima con sus torbellinos, los que terminaron por disiparse y de esa forma, el Koku Ryu Ha terminó por destruirle el broche, que también portaba en el pecho.
Por su parte Hiei, debido a la cercanía con la que golpeó al Amo del Viento, salió volando también, pero no tanto como se pudiese creer; ya que en menos de un segundo, regresó hacia donde Jin quedó tendido en el suelo y con los ojos, completamente en blanco. Cuando el Dragón Negro lo vio…
– Idiota… – comentó al mirar como terminó y fue cuando entonces el estallido y la Luz Dorada, resplandeció completamente la cueva, poniéndolo más en alerta – Demonios, esto se está poniendo peor de lo que esperaba!
Finalmente recuperó su espada y a gran velocidad, se introdujo en la caverna, para alcanzar y ayudar a sus amigos, en la peor de las batallas que han enfrentado…
Hello, hello!
Bueno amigos, perdón por la tardanza, no tengo perdón de dios, pero por mas que le queriba escribir, no se me daba nada, hasta que salió esto y de aqui en adelante, no volverá haber mas retrazos! (pena) y espero que éste cap les quite un rato la intriga de saber que sigue e igual ojalá y sí me dejen sus reviews u.u!
Amiga Lyra-Acuario: Gracias por leyerme aunque sea un poquillo despues, pero mil gracias. Y no, Anya no tiene nada que ver con Maya, ya que cuando yo empecé a escribir este fic, no habia leyido nada del manga hasta hace apenas como 2 meses y vi esa Maya de la que hablas en el tomo 7!
De antemano Domo Arigato!
Salu2 a tochos morochos!
Tschüs! ;D
