Misstake

Notas previas:

Dime todos mis anhelos.

Capitulo 12 casa

"La vida es una perra"

El solo estaba ahí en su mente, manteniéndola al margen de que no podía engañarlo. Agitó su cabeza cuando continuo estando acostada en la sala en una posición fetal, solía pasarla cuando estaba deprimida. ¡Y estaba deprimida como los fans de Britney al enterarse de que estaba loca! No podía cambiar su postura, las lágrimas caían de sus ojos. Era una de esas madrugadas en que se sentía peor. El mensaje que estaba guardado en la contestadora, lo escuchaba todos los días para escuchar la voz de Inuyasha.

El hablaba con Yasha todos los días, pero ella evitaba hablar con el. Estar separados dos meses no era algo que le gustara, no tenía nada que hacer. Tenía que jugar con su hijo, continuo en posición fetal mientras cerraba sus ojos, le gustaba sentir el frío del piso de su casa. Su cabello estaba esparcido en su suelo, abrió sus ojos al escuchar un par de pisadas demasiado ligeras, sintió dos manitas ponerse en su brazo. Y como la movían un poco.

-Ma...-Murmuró mientras Kagome simplemente se giraba un poco para ver a su hijo, pudo sentir como su hijo se sentaba y colocaba su rostro sobre su brazo. Al menos ya no hacía tanto frío en esa noche, la lluvia estaba muy fuerte y posiblemente eso despertó a su hijo-¿Estas enferma?-Preguntó su hijo mientras brincaba a su mamá y se acostaba para verla a los ojos-¿Extrañas a papá?-Preguntó su hijo, mientras entonces Kagome lo volteaba a ver. Su hijo limpio esas traviesas lágrimas que caían de sus ojos-Yo también extraño a papá-Murmuró Yasha mientras comenzaba a sentir sus ojos arder, su hijo continuaba hablando. Y trataba de escucharlo-Ma...-Dijo su hijo asustado de que su madre estuviera en un trance-Te extraño-dijo mientras comenzaba a clavar sus ojos cafés sobre los ojos dorados de su hijo. Su hijo comenzó a llorar, y entonces ella agito su cabeza y se enderezo para abrazarlo-

Le transmitió un perdón que iba a necesitar. Cuando abrazó a su hijo, ella no pudo ver la sonrisa que se le había formado en los labios; Las mamás eran fáciles de chantajear, pensó Yasha. Obviamente el sabía que sus papás odiaban cuando el lloraba, y cuando el quería atención de sus padres lloraba, como era esa noche. Tembló cuando cayó un relámpago, o trueno. Se abrazó aun más fuerte de su mamá, era el castigo por haber llorado simplemente por un poco de atención.

-Eres un hijo de mami-Bromeo Kagome mientras lo cargaba y comenzaba a llevárselo a su cuarto. Era una noche cargada de electricidad, le coloco un par de audífonos y lo cubrió con sus abrazos para que así dejara de temblar, el había salido de vacaciones de invierno, pero no deseaba salir a otra ciudad porque luego la prensa y todo eso se enterarían de que Inuyasha no estaba con ella, o de que ella estaba subiendo de peso, de manera lenta.-

Durmió abrazada de su hijo, a las dos horas dejo de llover. Y fue cuando noto que no había dejado de agarrar la pequeña mano de su hijo, Tuvo uno de esos ataques depresivos, en los que de repente te sientes sola y no sabes que hacer, su casa adornada con cosas navideñas. Pero no había espíritu navideño, su hijo extrañaba su padre y ella también. Se levanto apresurada, mientras corría al baño. El aroma dulce que estaba en su baño la hizo sentir diferente, lo poco que había cenado lo regreso en cuestión de segundos, hizo ese sonido de querer vomitar.

Y había vomitado, lavo su boca mientras le bajaba al excusado. Se sentía horrible; De una forma en que ya se había sentido hace varios años. Pero ignoraba ese sentimiento, regresó a abrazar a su hijo.

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-¡No!-Gritó una mujer, con sus ojos cafés viendo con rencor a sus padres, su madre simplemente estaba temblando de miedo. Y su padre solo la miraba con asco-¡Yo no soy Kagome!-Volvió a decir mientras miraba a su padre hacer un extraño sonido con su garganta, su mamá estaba conteniendo las lágrimas y su padre solamente la estaba viendo con asco-¡Kagome se iba a casar con el!-Dijo mientras apuntaba con su mano a sus padres-

-¡No menciones el nombre de tu hermana!-Le dijo su padre igual de furioso-Te casaras y esta decidido, no más fiestas, no más salidas-Dijo mientras miraba a su esposa simplemente mirar el suelo-Vete a tu habitación-Volvió a decir mientras su hija mayor solamente chillaba por una oportunidad más, el se la negó-

Negó el deseo de que su hija no se quisiera casar en algún matrimonio arreglado. Siguió observando a su esposa la cual con la mirada le decía todos los sentimientos que estaba guardando, refunfuño y comenzó a salir de su oficina. A el no le importaba si su hija se quería o no casar, ella debía de casarse porque si no iba a perder millones de dólares solo por no hacer la fusión de su empresa. Al llegar a la sala vio como su hijo menor llegaba totalmente ebrio, sin camisa y sin zapatos.

¡Y también tenía que hacerse cargo de el! Lo tomo del cuello bruscamente, y entonces pudo sentir que su hijo solo estaba riéndose. Souta había regresado a el hace más de dos semanas, y no mostraba indicios de querer estudiar lo que le daba aun más de vergüenza a su familia; Le habló, y Souta solo lo insultó diciendo lo idiota que era y lo harto que estaba de tener que escucharlo. Hubo un momento en que los golpes se hicieron presentes, su esposa como era demasiado blanda fue y tuvo que ayudar a Souta.

-¡ME VOY DE LA MALDITA CASA!-Gritó Souta mientras le hacía una grosería, y comenzaba a subir corriendo a su cuarto por un par de cosas, se colocó una camisa. Y sonrió al ver su guitarra, tomo su guitarra la cual estaba guardada. Y un par de cigarrillos, llevó su cartera y saco dinero que había tenido escondido. Con solo eso iba a salir, beso a su madre antes de salir y le grito más cosas a su padre-

Ya era demasiado grande como para cuidarse solo.

Vago con un cigarrillo de compañía, el humo que esparcía por sus labios lo hacía sentir mayor. El aire que el soltaba y dejaba a la interfería se combinaba con los gases que los carros expulsaban, el sonido era el ruido que el estaba teniendo como música. Su corazón latió con fuerza por varios minutos y de repente se vio enfrente del aeropuerto. Con decir su apellido le basto a la señorita para venderle un boleto, no tenía con quien ir. Pero conocía una persona que le abriría las puertas de su casa, miró una vez más al lugar en el que iba a entrar. Su padre se había negado a que tuviera una novia como la que tenía, soltó cierta sonrisa que lo hizo sonreír. El sabía que su padre se oponía rotundamente a lo que lo involucrara a el y a Kagome.

Iba a enfrentar la vida de manera ruda porque enfrentarla con la protección de su padre iba a ser como dejarse atrapar. Quería huir de el, y lo iba a hacer porque estaba harto.

Estaba harto de formar parte del apellido de una familia que era disfuncional.

Con una guitarra y unos cigarrillos el iba a formarse una nueva vida.

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Embarazada: El verbo que se les da a las mujeres que tienen una vida dentro de ellas; Volvió a ver la prueba por cuarta vez, y al ver que seguía diciendo que estaba embarazada la tiró al bote de basura. No Se sintió triste o desesperada como la vez anterior, esta vez se sentía diferente. Llevó sus manos a su abdomen y entonces sonrió. Mordió su labio y se sintió una mujer feliz, para que no hubiera dudas iba a hacer una cita con su ginecólogo.

Vio como estaba Yasha jugando con sus videojuegos, ya no le había preguntado cuando regresaba su padre. Lo extrañaba como si no lo hubiera desde hace más de años, lo extrañaba tanto que estaba pensando en irlo a buscar.

Deseaba tanto que el regresara a casa, deseaba poder besarlo y decirle su noticia.

-Yasha, regreso en un par de horas... ¿Si me ocupas?-Preguntó de manera tranquila, mientras su hijo simplemente dejaba el juego detenido y se levantaba para ir a abrazar a su mamá, no la soltó. No quería dejarla ir porque tenía miedo a que ella lo dejara atrás-¿Si me ocupas?-Preguntó mientras se bajaba un poco para estar a la altura de su hijo, y poder ver sus ojos dorados. Podía leer en ellos que no deseaba que se fuera-

-Lloró, y grito hasta que me escuches-Bromeo con enfado mientras Kagome le besaba la nariz y comenzaba a irse-

¡Feh! Si fuera celoso hubiera ido con ella, continuo jugando mientras intentaba pasar de nivel pero hubo algo que lo desconcentraba. Y ese algo era la sensación de vacio que sintió.

El escuchaba como ser el era algo muy emocionante, pues el no sabía que bueno era ser el. Su padre no estaba con el para poder molestarlo, y su mamá era demasiado peleonera como para dejarlo andar corriendo desnudo por toda la casa. Fue a la cocina a buscar un poco de comida, y se encontró con las sirvientas limpiando la cocina. Les pidió que le sirvieran un par de galletas, y leche. Las sirvientas asintieron, mientras el esperaba en la sala.

A veces, creía que nadie entendería su vida. Se sintió furioso cuando ese viejo había golpeado a su mamá, y sintió todas las ganas de sacar toda su porquería que tenía dentro de el. Tocaron el timbre, y fue el quien tuvo que abrir. Vio a ese adolescente que conocía, con su cabello desarreglado, y levemente largo. Sus ojos cansados, y solamente sosteniendo una guitarra.

Le regaló una sonrisa, y solamente porque era hermano de su mamá le sonrió.

-¿Se te ofrece algo tío?-Y no es que estuviera queriéndolo, es solo que su mamá quería que hablara con respeto. Y estaba teniendo esas sesiones con su papá sobre el control de ira y de sus groserías; Algo aburrido para el-

-¿Esta tu mamá?-Preguntó con su tranquila voz, el pequeño simplemente negó y la sirvienta llegó para entregarle el vaso con galletas. Le hizo un movimiento con su mano a la sirvienta para que lo subiera a su habitación, ahora se sentía avergonzado de que su tío le viera comiendo galletas-

-Pero puedes esperarla-Dijo mientras abría un poco la puerta y lo dejaba entrar. Subieron a su habitación, y prácticamente fue sencillo decirle que su papá estaba de viaje y su mamá había salido a ver a unas amigas-

Se pusieron a jugar videojuegos, gritaron de entusiasmo ante cada juego que hacían. Y después hubo cierta sonrisa en los labios de Yasha que asustó a Souta.

Souta había perdido. Y habían apostado.

-Dilo-Le retó Yasha mientras Souta negaba y entonces Yasha levantaba su ceja en total desaprobación de su respuesta, aclaro su garganta dándole una segunda oportunidad-

-Esta bien, esta bien-¡Era sorprendente que fuera domado por un niño de cómo cinco años!-Soy la perra de Yasha-Al decir esto su sobrino comenzó a reírse, hicieron lo que hacen los hombres cuando no hay mujeres alrededor. Comieron galletas, mientras se embriagaban con leche-

Yasha era agradable, con el carácter de su padre y de su madre. Solo ellos dos pudieron haber creado a un hijo demasiado raro.

Con Kagome.

Su corazón dejo escapar un latido, rascó su cuello mientras se quitaba sus lentes y tomaba asiento para ver al doctor. Los resultados ya estaban listos, el doctor estaba listo para dar su respuesta.

Apretó sus manos, y cuando el doctor le dio el sobre. Ella descubrió que no había estado respirando, su estomago se encogió y entonces el doctor al ver que ella no iba a abrir el sobre, el lo tomo y comenzó a ver a su paciente.

-Felicidades, tienes más de tres meses embarazada-Se sintió la mujer más estúpida de todo el mundo, llevó su mano a su frente. ¿Tres meses¿Por qué no se dio cuenta? Oh si, creyó que solo se le había atrasado el periodo-

Se despidió del doctor, iba ida. Su celular comenzó a sonar y ella contesto de manera débil. Era Sango. Lo cual le sorprendió un poco.

-¿Te encuentras bien?-Oh, las amigas las personas que te conocen demasiado bien y deciden si estas bien por medio de tu voz; Amigas, lo que ella estaba alejando-Estoy embarazada-Simplemente dijo eso, un silencio se escuchó de su querida amiga. Y eso la asusto-¿Podrías decirle al hombre con el que me case que llevo más de tres meses embarazada?-Preguntó de manera calmada, aun sin escuchar nada por parte de Sango-De acuerdo-Escuchó, mientras ella sonreía-

Colgó. Regresó a casa, no, no era infeliz por estar embarazada esta vez ya sabía lo que debía hacer y por lo que iba a pasar. Le preocupaba lo que iba a decir Yasha, el se mostraba orgulloso de ser hijo único.

Empezó a practicar la conversación con su hijo, estaba nerviosa. Sentía que iba a vomitar todo, pero no sería apropiado.

Abrió la puerta, una sirvienta le dijo que había una visita en el cuarto de su hijo y eso la incito a creer que era Inuyasha. Pero solamente fueron creencias cuando vio quien era, corrió a abrazarlo. Beso sus dos mejillas, y descubrió que una de sus mejillas estaban inflamadas.

-¿Qué paso?-Preguntó Kagome mientras Souta simplemente veía como estaba Yasha llegando para abrazarla-

-Papá-Dijo con eso todo, Kagome solo sonrió. Cargó a su hijo y tomo a su hermano de un lado. Entraron a la habitación de Yasha, tomo asiento y miró a su hijo y luego a Souta-

-Puedes quedarte el tiempo necesario-Dijo como un susurró a Souta mientras le guiñaba el ojo-¿Te gustaría tener un hermanito, Yasha?-Preguntó Kagome de manera dulce, pudo escucharlo maldecir pero decidió ignorarlo. No era saludable hacer corajes, o dejar de comer-

-¿Por qué?-Preguntó Yasha de manera astuta-

-Porque mami va a darte un hermanito-Dijo mientras se señalaba el estomago y entonces continuaba sonriendo a Yasha; Souta simplemente levanto ambas cejas totalmente sorprendido, no se veía venir esa noticia-

-¿Podrías regresarlo? Yo solo quiero ser hijo único-Y ahí es cuando ella se aguanta las ganas de reírse. ¿Qué le enseñaban a su hijo? Acaso que los hijos venían de una fábrica-

-No se puede, porque el vive en mi pancita-Dijo Kagome de manera tierna-

-Pero yo pensé que estabas ganando peso-Dijo de manera ruda Yasha haciendo que Souta simplemente se riera, Kagome se molesto un poco y le jalo un poco la oreja-

-¡Que rudo!-Le dijo mientras se cruzaba de brazos-Siempre serás el hijo de mami, pero imagínate tener un hermanito...-Dijo Kagome interesada de hacer que su hijo aceptara esa propuesta-Podrías utilizarlo, y manipularlo-Dijo Kagome mientras Yasha la miraba de manera confundida, Souta solo mordía su lengua para no reírse-

-¡Exacto puedes golpearlo!-Dijo Souta de la nada, mientras Kagome asentía. Yasha pareció pensar la propuesta-

-¿Cuándo llega?-Preguntó entusiasmado, mientras abrazaba a su mamá-

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Sus negocios iban muy bien, por si se lo estaban preguntando. Más de tres semanas sin saber de Kagome, por lo que Yasha le decía estaba intranquila, y una vez la encontró llorando en el suelo.

Se estaba preocupando demasiado y no podía controlarse, no rendía bien en su trabajo. Sango decía que trabajaba de más, Miroku también estaba con el intentando controlarlo; Habían demasiados mujeres unas que caminaban con trajes de baño, y otras con ropa muy escasa. Fumaba más de tres cigarrillos al día, y comenzaba a sentir que su cabeza iba a explotar. Necesitaba a su mujer, la necesitaba todos los días.

Es que su esposa no necesitaba darle nada, con solo un beso y una caricia todo para el podía estar bien, pero ahora estaba solitario. Salía solamente a trabajar, y le dejaba miles de mensajes en su celular parecía más un acosador que un esposo. Antes esos dos corazones latían juntos al mismo tiempo, simplemente era una historia de amor demasiado extraña, todo empezó siendo adolescentes y aunque había amor todo simplemente era diferente. Sabía que estaba enojada porque se estaba separando de ella por dos meses, apuraba todo el trabajo porque quería estar cerca de ella.

Estar cerca de ella era como estar lleno, y estando lejos de él era como estar vació. Sonrió al verla en una famosa revista, y ella era la muchacha de la portada, la estaba admirando. Contemplando. Llenándose con solo ver su cuerpo, y su rostro.

Les faltaba un grande camino por recorrer juntos. Sonrió aun más, quería estar con ella porque estaba cargando en su vientre otro hijo de él. Eran muy distintos pero a la vez eran iguales, así lo creía el. Al pensar en ella sonreía de manera enamorada, había besos, caricias, y hacían el amor debajo de esas sabanas.

No Estaba cumpliendo su objetivo: hacerla feliz.

Llamó, espero y al fin ella contestó.

-¿Un hijo?-Preguntó con su voz cansada, eran las tres de la mañana posiblemente allá era más tarde. Posiblemente la había despertado, pero la necesitaba. Su cama era un lugar vació y frío en el que solo descansaba. No escuchó una respuesta, y aunque sabía que ella estaba sorprendida de escuchar su voz, era momento de regresar a ella-Te necesito-Volvió a decirle al teléfono. Ella seguía sin decir nada-¿Quieres que regrese?-Si ella respondía que si, iría enseguida. Le dejaría todo el trabajo a Miroku, y sabía perfectamente que su amigo estaba molesto de verlo a el deprimido-Regresaría por ti-Le respondió con tranquilidad, al fin ella estaba contestando-No te abandone-Volvió a susurrar mientras reía con ironía, si estaba celosa. Molesta. Y al conocerla perfectamente sabía que estaba entusiasmada de escuchar su voz-¿Quieres que regrese?-Volvió a preguntar, escuchó como ella contenía el aliento. Y le susurraba al teléfono un 'si' ella no quería ser egoísta, sabía que su esposo estaba haciendo lo que quería hacer para mantener a su hijo y a ella-Te amo-Volvió a decir mientras ella reía nerviosa-

Colgó el teléfono, mientras se levantaba y comenzaba a guardar sus cosas en la maleta. Le envió un mensaje a Miroku, le iba a decir que iba a ir a casa.

Donde el cuerpo cálido de una mujer lo estaba esperando.

Siempre iría con ella, aunque lo pateara, y lo intentara dejar. Ella no se iba a librar con facilidad de el. Había hecho estupideces antes, pero esto era diferente. Su madre lloraría si supiera que estaba dejando un trabajo pendiente para ir con su mujer; Salió de esa habitación fría y sin calor. Y se dispuso a ir al lado de su mujer.

Continuará

N/A:

Let's play some Tetris motherfucker. (:

Oww no tolero separarlos. En fin, actualizaré "histeria" :D esperen actualización.

Perdón si parece ke abandone este fic es solo que, estoy cansada y eso x.x!

Pero en fin, APORTACIONES se aceptan.

"Mojas tus pantaletas con solo ver su rostro"

By: Willnira-sama.