Misstake

Notas previas:

I'm driving with the devil 'coz the angel on my right got sick of me. That motherfucker…

Capitulo 16:Notbroken

"El con sus manos al volante, y ella manejando su velocidad con sus manos,

Entre su paquete"

-Señora Kagome debe tranquilizarse-Había dicho su psicóloga, no es que la necesitara pero su ginecólogo le había dicho que podía ver a alguien que la ayudara a pasar esa decepción sin necesidad de medicamentos (primero era la salud del bebé). Al momento en que entro, la psicóloga continúo sonriendo. Y así fue como termino yendo con una psicóloga-

No la estaba escuchando, simplemente estaba preguntándose ¿Por qué sonreía? O también si en verdad era feliz, si ella fuera psicóloga se volvería loca. Es decir, escuchar a los pacientes decir topos sus problemas para únicamente decir "¿Y eso como te hizo sentir?" siguió conversando con su psicóloga, hasta que la doctora llamada 'Kagura Tokaido' toco un tema un poco intimo que ella no planeaba revelar.

-¿Y su esposo?-Preguntó interesada mientras comenzaba a anotar un par de cosas, Kagome mordió un poco su labio mientras movía sus manos. Permaneció en silencio, y después molesta de no tener con quien desahogarse exploto-

Dijo todo lo que había, menos que Kikyou había chantajeado a Inuyasha. La psicóloga estaba anotando cada cosa, no importaba si era interesante o no. Ella anotaba todo apurada, dejo que todo su ser se tranquilizara al momento en que dijo todo, hasta se sintió más delgada. Sonrió, y la psicóloga continúo haciéndole preguntas absurdas.

Se encontraba muy bien, todo el día duró contenta. Yasha estaba haciendo su tarea, y ella simplemente miraba la televisión, Souta ya le estaba ayudando a hacer la tarea a su pequeño sobrino. A decir verdad esos dos comenzaban a quererse aun más, en la televisión pasaban puros programas tontos. Y aunque eran "graciosos" ninguno la hizo reír.

En esos programas todos experimentaban algún sentimiento, más a ella la televisión no le transmitía nada. Sacudió su cabeza al sentir sus parpados pesados. Eso de estar embarazada, la hacía sentir demasiado vulnerable.

No soñó nada a decir verdad no deseaba soñar. Porque eso le hacía recordar que soñar es solo arrancar un deseo que ella necesitaba de su piel, y así su subconsciente reconocía su debilidad.

A las siete de la mañana, la puerta de su cuarto se abrió y fue como ella despertó sintiendo la agitación que su hermano, y Sango estaban experimentando. ¿Quién te despierta a las siete de la mañana?

Sus ojos apenas se acostumbraban a la luz, y simplemente estiro su cuerpo. Murmuró un buenos días de mala gana, y fue como el periódico le cayo justo en su regazo. Leyó de manera tranquila, vio la portara del periódico y sus ojos se llenaron de rabia.

Sus ojos apenas y podían leer lo que decían, y por el rostro enojado de Souta y de Sango algo no decía bien con el titular.

Se detuvo tranquilamente para leer.

"Modelo Higurashi oficialmente abandonada. Según una fuente importante nos dice que su esposo la abandono con su hermana, y ella esta embarazada. Hemos realizado una votación a más de cien personas y todas dicen lo mismo, primero tendrían que ser ciegos para dejar a Kagome Higurashi.

Al parecer esta pasando por un trauma, ni su hijo sabe que le pasa a su padre. Según se rumora, un día llego la señorita Kikyou Higurashi y fue como Inuyasha Taisho esposo de Kagome la dejo huyendo a mitad de la noche, sin importarle que su esposa estuviera embarazada. ¿Trágico? Eso no es todo, solo se espera saber quien va a encargarse de los negocios de Inuyasha Taisho. Fue un gusto mantenerlos al tanto de la vida de una celebridad.

Para Kagome:

Espero que no perdones a Inuyasha."

Eso no fue todo lo que escribían, también escribían otras cosas más personales. Se molestó. Y rompió esa nota que hablaba de ella, se enfureció y pudo escuchar como estaban tocando débilmente su puerta.

Las tres personas mayores vieron quien era, Yasha con ojos brillantes y apretando sus dientes estaba entrando. Al principió fue corriendo a su mamá y golpeo débilmente sus piernas, Kagome miró a las otras dos personas, Souta lo cargó y lo alejo de Kagome. Un golpe más fuerte podía arruinar el estado del bebe que Kagome cuidaba en su vientre. Un bebe que esperaba salir dentro de poco tiempo.

-¿Por qué no me dijiste nada?-Preguntó Yasha mientras intentaba ver a su mamá, pero sus ojos dorados evitaban ver los ojos de su mamá. Sango comenzó a irse, y le susurro buena suerte a Kagome, Souta lo dejo en el suelo y cerro la puerta. Kagome se sentó, mientras veía como Yasha movía su pierna, intentando morder su labio para así contener su coraje. ¡Pero que difícil era contenerlo!-¡Yo creí en papá! Los dos mintieron-Dijo mientras llevaba su mano a sus ojos evitando esconder sus lágrimas-

Se rió un poco por sorpresa de Kagome, ella se acerco a el. ¡Maldito Inuyasha! Fue lo que pensó, ver a su hijo llorando era algo que jamás quiso ver; Se le partía el corazón ver así a su hijo.

Yasha estaba experimentando una traición, el entendía todo pero no entendía a la vez nada. ¡Odiaba a todos! En esos momentos, su cuerpo temblaba, su flequillo negro cubría las lágrimas.

¡Traición, traición, traición! No sabía de que otra forma llamar eso que sus padres habían creado. Su mundo alegre se había desvanecido.

-Escúchame, no quise que pasara nadie quiso que pasará el se fue...Y estamos tu y yo...-Dijo Kagome mientras se hincaba ante su hijo, besos sus manos-¡Perdóname Yasha, perdóname!-Y ella continuaba llorando. Yasha entro a la realidad cuando vio a su madre hincada llorando solamente para el, la modelo fuerte que todos creían que era estaba hincada para el, besando sus manos y pidiéndole perdón. Lloró aun más-

Los hombres no lloran, se estaba diciendo en su mente. Pero el ya se encontraba llorando, era una de esas pocas veces que lloraba. Su mamá era demasiado buena como para no perdonarla, termino dormido sobre su regazo mientras ella cantaba alguna canción de cuna.

-When you find yourself crying…Don't worry my darling your mother will be always standing by your side. If the night gets cold and there's nobody by your side, don't panic just call my name to the moon and I'll be right next to you-Esas palabras siempre le habían gustado a Yasha, lo tranquilizaban. Y aunque Yasha no las entendía, ella sabía perfectamente lo que significaba.-

Claro que el estuvo triste por dos semanas, pero después Souta se encargo de sanarlo. Kagome le dijo que no odiara a Inuyasha que después de todo era su padre, pero Yasha simplemente sonrió y negó. Yasha decidió odiarlo en silencio.

Tiempo después.

Lugar: Hospital.

-¡NO PUEDO MÁS!-Gritó Kagome mientras, comenzaba a sentir como se desgarraban todas sus entrañas. Como si estuviera expulsando algo, los doctores se miraron entre ellos-

Souta y Sango estaban afuera de la sala de partos esperando por los informes, estaban respirando y diciendo que todo iba a estar bien.

Dentro de la sala, los doctores estaban lidiando con la sangre. Y con la forma en que la señora no podía aguantar aun más el hecho de que su hija venía en camino.

-¡AHHH!-Gritó aun más, mientras sentía como si estuvieran expulsando algo.-

-¡Señora necesito que este tranquila!-Le dijo una enfermera, mientras Kagome la tomaba del cabello y la acercaba a ella, se le dificultaba mucho el hecho de ver a alguien directamente a los ojos-

-¿Tranquila¡Intenta parir sin anestesia!-Le dijo de manera agresiva Kagome mientras comenzaba a sentir un dolor más grande, su espalda se encorvaba-

Todos estaban girando.

-¡Son dos niñas!-Dijo el doctor mientras le entregaba las dos bebes a otra persona, estuvo sintiendo todo el tiempo como daba a luz a dos hermosas y pequeñas niñas. Sus ojos se cerraron y entonces un extraño sonido comenzó a escucharse en un aparato. A las bebes las pusieron en una incubadora, mientras intentaban hacerse cargo de la señora Higurashi.-

-Doctor le baja la presión, y pierde conciencia-Dijo una enfermera-

-Señora Higurashi tiene que estar despierta-Le dijo una enfermera, pero en realidad Kagome lo que quería era dormir-

Sentir como en una tarde, ella estaba experimentando un terrible dolor. Un dolor que parecía arrancarle todas las entrañas, el espacio poco a poco parecía reducirse, haciendo que la falta de aire se fuera haciendo presente. Tal vez por eso colapso, y la sangre de su vagina continuaba aumentando poco a poco. La ginecóloga, estaba haciendo lo posible por intentar parar la sangre.

Los doctores intentaban hacerla regresar en si.

Todo era demasiado difícil en esos momentos.

Con un hilo de paciencia es que todos estaban esperando, últimamente esperar no era una virtud para esa familia; Sango estaba bebiendo un café, Souta estaba esperando impaciente sus piernas se movían debido a la desesperación, esos momentos pasaban de manera lenta.

El ambiente del hospital era demasiado horrible, personas llorando por la perdida de algún ser querido. Personas que sonreían contentos de que en las operaciones sus familiares no tuvieran alguna enfermedad extra. No había grito que los asustara, ni siquiera entraban las enfermeras apresuradas para decir las noticias. Lo que si llamó la atención de las dos personas que estaban esperando por una noticia de Kagome Higurashi, es que de la puerta donde la habían metido horas antes, salía una enfermera con sus guantes llenos de sangre. Las personas ignoraban esa situación.

Las personas estaban ignorando que la grandiosa modelo Kagome Higurashi estaba dando a luz a una hermosa hija. Las sombras que en este caso eran los reporteros deseando saber información estaban esperando impacientes en un carro afuera, todos viéndose sin decir alguna palabra. Reían brevemente ante algún chiste, les molestaba el mero hecho de no saber que es lo que estaba pasando. Les molestaba el hecho de que se estaban muriendo de hambre, y desgraciadamente no podían retirarse porque si llegaba a salir Kagome Higurashi, entonces la noticia la tendrían otras personas.

El corazón de Sango se detuvo cuando vio como la enfermera iba por bolsas totalmente llenas de sangre, y como un enfermero le gritaba algunas cosas. Tomo la mano de Souta nerviosa, mientras recargaba su cabeza sobre el hombro de Souta, los dos deseaban respirar sin sentir una opresión en su pecho.

Los dos deseaban saber que tanto estaba pasando dentro, el aire regresó a ella. Su corazón se estabilizo, todo estaba bien no había porque entrar en pánico. Su frente estaba empapada de sudor, y su ropa llena de sangre, los doctores se aplaudieron ante el simple hecho de que habían hecho que la grande modelo Higurashi no estuviera muerta. El bebe empezó a llorar, implorando por un poco de atención.

Kagome no podía hablar, estaba fatigada y agotada. El pujar nunca había sido lo suyo.

En otro lugar.

Su vino era su única compañía, y ese cigarro que estaba encendido expulsando el humo con mucha gracia, el humo creaba figuras que el no alcanzaba a distinguir ¿Era su sexta copa? Lo había olvidado, y no deseaba llevar la cuenta de cuanto vino tinto iba a beber esa noche.

Los extrañaba, se estaba gritando interiormente. Kikyou era un fastidio, no la soportaba ella deseaba algo que el no podía darle. Kikyou deseaba algo que el no quería darle, siguió bebiendo hasta que la ebriedad se hiciera presente, iba a ser una de sus noches tranquilas. De esas noches en las que disfrutas del frío, y te calientas con el alcohol. Su hermosa mujer estaba de seguro odiándolo aun más, y odiarlo estaba bien porque así no lo iba a olvidar. Dejo descansar la copa encima de la mesa, cualquier movimiento que hacía era como si estuviera pesado.

Su corazón no paraba de latir, y estaba sintiendo una extraña alegría. Estaba a muchas horas de distancia de su esposa, con una mujer que solo deseaba tener sexo con el. Ella no estaba en casa, de hecho estaba "divirtiéndose" podía escapar en ese momento, pero no sabía como ver a Kagome. Tosió mientras llevaba su mano a su boca, y luego limpió su mano en su pantalón, para todos era un simple resfriado con tos.

Para el, era el tiempo su enemigo. El que contaba todos los minutos, segundos y horas el que no podía detenerse solo porque necesitaba un respiro.

Es cierto, vas creciendo y te arrepientes de muchas cosas. Su corazón comenzó a doler, todavía seguía creyendo que iba a regresar con Kagome. Pero jamás creas algo que va a ser imposible.

Sostuvo la copa con mucha aristocracia, evitando pensar en que alguna emoción se estaba llevando al cabo dentro de el. Las ojeras, lo hacían ver viejo, pero aun así guapo, su cabello desarreglado le daba un toque sexy. El estaba viviendo un infierno, sin su mujer, ni su hijo.

¿Por qué el era algo que Dios jamás iba a desear?

Estaba lleno de miedo, su propia debilidad y no había posibilidades que pudieran hacerse realidad para poder escapar de ese lugar. Un lugar que detestaba con todo su roto corazón, Kikyou jamás sería tan buena en la cama como alardeaba, ni siquiera era buena durmiendo. En lo único que era buena, era en embriagarse y crear planes que destruían la felicidad de las otras personas.

La escuchaba llorar, y una vez la abrazó porque le dio lastima, la forma tan infantil en como se había desmoronado y había estado hablando sola como si alguien estuviera con ella.

Sus ojos se estaban llenando de lágrimas, y poco a poco fueron cayendo. Era como si el dios del tiempo las hiciera caer con lentitud, sintiendo el amargo sabor en su boca y la manzana de Adán dolerse ante cada vez que intentaba contener un suspiro.

No llores, se decía pero era demasiado tarde. Había bebido el medio vaso entero de vino que estaba dentro de ese vaso de cristal, y las lágrimas prácticamente ya no caían por dolor o tristeza, caían por miseria. Estaba ardiendo por dentro totalmente solo, siguió bebiendo porque había escuchado comentarios horribles de el. ¡Todo tenía su motivo! Quería decirles, al momento en que golpeaba la mesa y lloraba como un niño pequeño.

Quemaba, algo dentro de el estaba ardiendo los fantasmas del pasado lo estaban cazando porque ellos querían su atención, mientras más lloraba se sentía más en paz consigo mismo.

La belleza de la ciudad nocturna no era nada con los ojos cafés que recordaba de Kagome, ninguna exótica belleza se comparaba con Kagome. Que infierno tan largo había sido ese infierno, saber de ella por noticias en las revistas o por la televisión. Su rostro en grandes espectaculares de esa ciudad, en anuncios que estaban en las carreteras. Una grandiosa y bella tortura que estaba dispuesto a aceptar.

Su cuerpo cansado y agarrotado cayo al suelo, mientras continuaba tosiendo. Cada vez salía algo más vivo de su boca, cada vez la sangre iba de aumento en aumento.

Cada vez se acaba para el las esperanzas, y la vida...

Solo esperaba como un caballo cansado un poco de libertad.

Esta era la historia de un hombre con el corazón partido, el cual cuando lloraba era como si fuera a ahogar al mundo entero. Y definitivamente Kagome se había enamorado de el, porque cuando sonreía era la persona más linda de todo el mundo.

Y esta era su historia, una historia que pronto iba a acabar, y el estaba esperando que ustedes no se aburrieran.

---

-¡Yasha, no molestes a tus hermanas!-Dijo Kagome mientras comenzaba a batir con más desesperación la mezcla para las galletas, al día siguiente Yasha iba a tener un festival en la escuela y como su madre tenía que asistir y hacer que su hijo tuviera las mejores galletas del mundo, Souta jamás salió de su casa posiblemente iba a ser la costumbre de que ella no estuviera sola, o posiblemente el esperaba que Inuyasha regresará para así poder irse. Y cuando Souta se fuera iba a ser el día en que iba a ganar algo y a perder o tal vez no perder algo-¿No entiendes?-Dijo con una cuchara enorme en su mano, mientras llegaba al cuarto de donde se originaban todos esos gritos provenientes de su pequeña hija Yuki-

La pequeña apenas tenía cuatro meses, era difícil cuidarla y también ponerle atención a Yasha pero definitivamente los tres hacían una excelente familia.

-¡Ma! ellas me están molestando a mi-Dijo Yasha mientras se cruzaba de brazos. No las identificaba, las dos eran igualitas. Así que a las dos les decía Yuki y la que no era Yuki. ¡El no tenía planeado ser su hermano mayor!-

¡Demonios! Ya era muy tarde para hacer que su mamá regresara a las bebes, todos no entendían lo que era ser el. Su papá se había escapado con su tía, estaba bien es decir al menos no fue con un hombre. ¿Siempre podía suceder lo peor, no? Al principio le decían que iba a tener UNA hermanita, y ¿Qué sucedía? Su mamá las compraba a dos por uno, ahora era el hermano mayor de dos niñas.

¡Definitivamente todos estaban en su contra! Menos su tío Souta el cual jugaba con el todo el tiempo, estaba seguro que su mamá ya se había olvidado de su cumpleaños. ¿Por qué se había olvidado de su cumpleaños? Por dos bolas rosas, que solamente lloraban cuando tenían hambre, estaban aburridas o hacían de sus necesidades.

Siguió con su entrecejo fruncido, y como el iba a cumplir cinco años, el debía de cuidar de sus hermanas. ¡Eso ganaba por ser más grande!

Kagome estuvo viendo como Souta se reía, y levanto una ceja mientras pegaba la cuchara en la mejilla de Souta.

-¿Qué te parece un poco de destapa traseros?-Preguntó Souta mientras sonreía, Kagome simplemente levanto su ceja ya ni sabía quien era el niño en esa casa.-¡No me mires así!-Dijo Souta mientras se sentaba en el banco y comenzaba a ver como su hermana batía y luego metía en el molde de estrellas la mezcla-

-Souta no seas paranoico-Dijo Kagome mientras metía en el horno las galletas, dentro de tres horas iba a ser el festival y ella no tenía nada organizado. Souta ni siquiera se había bañado, Yasha estaba haciendo llorar a sus hermanas.- ¿Puedes cuidar a las bebes?-Preguntó Kagome mientras Souta asentía-Te juro que cuando crezcan y tu estés viejo...-Iba a terminar de decir Kagome pero entonces escucho un "Woah" proveniente de Souta-

-¡Momento, momento chica que acaba de parir!-Intento sonar sutil y arrogante, pero una mezcla así solamente la iba a conseguir Inuyasha-Cuando yo sea viejo tu serás más vieja, así que no digas nada de la vejez porque cuando quedes invalida te tirare de la calle más inclinada que exista-Y al decir esto, le dio un beso en la mejilla a su hermana-¿Sigue siendo superman el favorito de Yasha?-Preguntó Souta mientras comenzaba a salir de la cocina-

-No, ahora es Homero-Dijo Kagome mientras subía y comenzaba a ir a bañarse, no se puso la ropa que iba a llevar al festival. Simplemente la saco y se metió a bañar, miró su cuerpo en el espejo. No había engordado en su segundo parto, al contrario había bajado de peso y según el doctor decía tenía que subir de peso, y por más que comía solo lograba subir un gramo casi a los dos meses-

¿Cómo estaba su corazón?

Su corazón estaba bien, un poco lastimado pero eso no era NADA. Había peores situaciones, así que ya no se iba a ahogar con su depresión, o su desquicio de no tener alguien que la amara, si con Inuyasha la situación no se dio iba a darle otra oportunidad al amor; Solo que todavía no.

Mordió sus labios, mientras dejaba que el agua limpiara la suciedad que no había. Quería reírse de aquellas mujeres que eran abandonadas, pero ¡Oh, sorpresa! Ella también fue abandonada. Ya eran dos en su lista de risas discretas, ella se reiría de ella misma.

¿Quieren saber un recuerdo? Porque ella quería recordar, y divertirse sintiendo el dolor. ¡Posiblemente era masoquista!

FLASH'BACK!

-¡No, no, no, no. Una señorita como tú jamás podrá tener novio!-le había dicho su padre mientras ella corría a su habitación llorando demasiado. Sus mejillas estaban rojizas, después de eso la necesidad de ver a Inuyasha se fue haciendo más grande y comenzó con el primer paso de ser mayor. Mentirles a sus padres-

Siempre decía que iba con Sango y otras amigas a estudiar, y graciosamente sus padres la dejaban ir. Tenía libertad, en el día siempre y cuando sus padres conocieran a sus amigas. Y amigos.

Era el sueño de cualquier idiota como el, tenerla y no tenerla. La miró, le gusto y la quiso para el.

Inuyasha jamás había sido escogido entre otras personas¡Feh! El siempre era el que escogía. Ella le había dicho "gracias, pero no estoy interesada" se quiso reír porque en realidad a el jamás le decían esas cosas. Apenas y se denominaban adolescentes cuando empezaron a salir, los dos tenían una hermosa sonrisa y un estilo curioso demasiado gracioso.

A escondidas lo aceptaba, el leía demasiado. Novelas que terminaban con un final feliz, y también leía historias donde los personas tenían personalidades múltiples. Y cuando el le pidió salir (porque lo hizo muchas veces), en un momento de rechazo el le había dicho "Creo que no me has entendido, me quiero reír porque yo jamás he sido escogido entre las mujeres, yo soy el que las escojo a ellas" ese comentario le dio mucha risa a ella porque una curva se formo en sus labios.

Después paso el tiempo, y al tenerla entre sus brazos.

Se sintió nervioso, el jamás. Bueno. Mejor le explicaba a ella.

-¿Qué te pasa?-Le preguntó con un sonrojo, al momento en que el intentaba separarse de su cuello. Le era irresistible, pero ya no había marcha atrás si ella quería de nuevo su virginidad-

-No se como hacer el amor con una mujer como tu-Le dijo de verdad, ella lo alentó con unas palabras al oído y fue como el continuo. Hubo placer, y dolor. Las dos mezclas que no supo como identifico-

Después vinieron las primeras peleas¡Uh! Eso no era nada. Peleas que iban a ser sanadas, pero para cada adolescente cada pelea con su novios/as. Era como un drama, una novela.

-Mi papá aposto con mi hermana que yo no valgo nada-Le había dicho una noche llorando, mientras continuaba abrazando a Inuyasha. Para el antes de andar con ella, era un beso y un abrazo. El siempre intentaba ayudarla, el beso de gracias y el abrazó de lo siento. Una vez, recordaba perfectamente que ella había sido llamada por varios niños. El la vio como estaba siendo burlada por ellos, llegó sin ninguna dificultad y a todos los golpeo-

Le había dicho "¡Mira como me usas!" solo fue para aumentar el drama. "Ni creas que te perdonaré con facilidad" volvió a decirle, pero entonces ella lo abrazó totalmente asustada. Después, la separo y con su corazón latiendo señalo su mejilla mientras sonreía.

-Ehm...Mi beso-Dijo mientras sonreía y cerraba sus ojos, ella sintió como su corazón se aceleraba-

-"Van a venir muchos besos"-Se aseguró ella de pensar, mientras en lugar de besar esa mejilla. Besaba sus labios-

END OF FLASH BACK!

Sonrió, mientras se auto abrazaba. Recordar le hacía bien, porque así lograba perdonarlo cada día un poco más.

No estaba llorando, continuo sonriendo de manera boba...Los recuerdos, la hacían sentir vulnerable ¿A quien vienes a reparar?, no se a lo que se estaban refiriendo con reparar pero ya estaba mejor. Era una mujer que no le molestaba ya en lo absoluto Inuyasha. Le dolía, pero iba a estar bien. Mientras tuviera que comer, y sus hijos tuvieran salud todo iba a estar muy bien.

"¿Quieres ser una estrella? Muy bien, come mucho un día antes de tus audiciones porque después no tendrás ni tiempo para comer". Eso le decía Sango entre bromas a Kagome. "¿Estrellas de rock? Pff, esos solo quieren siete guardaespaldas que les guste golpear a las personas" Sango en verdad detestaba a las estrellas de rock, bueno era obvio uno hasta incluso había dicho que se había acostado con ella cuando en realidad simplemente habían platicado.

Enfrente del salón de Yasha, viendo como el miraba a sus amigos y a las niñas. Ella continuaba sonriendo, entro viendo como todos los padres estaban arreglando a sus hijos para la obra escolar. Kagome simplemente fue a llevar las cosas de Yasha, y las señoras le sonrieron. Sango llegó con un pantalón muy ajustado que le quedaba demasiado bien, y una blusa muy elegante y coqueta. Se veía muy bien, y definitivamente tenía sus mejillas coloradas, y eso solo significaba una cosa "Miroku".

-¡Hola!-Dijo Sango sonriendo, mientras entraba y dejaba un par de bolsas llenas de juguetes, las señoras también querían vestir a la moda y en secreto visitaban a Kagome y a Sango-

¡Todas deseaban ser como esas dos modelos!

Una grande lluvia se había creado, y los niños corrieron hacia la escuela. No querían mojarse, las mamás simplemente se miraron y fueron por todos sus hijos las cosas se estaban arruinando.

Kagome vio como alguien estaba cargando a Yasha, y el sonreía. Dejo las cosas encima de la mesa y corría hacia el patio, miles de personas estaban asomadas viendo a Kagome asustada.

Su corazón se detuvo, y entonces sus ojos se llenaban de lágrimas.

¡Había estado bien, no lo necesitaba!

-¿Kagome?-Preguntó Inuyasha mientras veía como Kagome dejaba de correr para verlo, simplemente parpadeo y se acerco a el. Le quito a Yasha y comenzó a llevarlo dentro de la escuela-

-Ma...-Dijo Yasha sin querer separarse de su papá, el tenía miedo de que su papá simplemente se marchara de nuevo-

-¡Oh vamos Yasha, el se irá!-Dijo Kagome mientras comenzaba a caminar más a prisa-

No había estado lista para platicar con el. Al menos no todavía, ella no quería escuchar sus motivos ni siquiera deseaba perdonarlo.

No deseaba esta situación.

CONTINUARÁ.

Notas previas:

WOW, ame mi fin de semana hoy no saldré tengo que ahorrar para el próximo fin y eso :/!

"Everybody wants to be a rockstar, the drugs come cheap and the girls come easy"

Atte: Willnira

Pd: dejen muchos reviews!