Capítulo
8:
Luz entre tanta oscuridad.
Harry despertó en su cama y consultó la hora en su reloj; seis y uno. Se levantó e hizo un poco de aseo para luego salir a comprar alguna cosa para preparar de almuerzo. Compró una gran variedad de verduras y dos trozos de pavo. pero aún era muy temprano para preparar la comida así que se sentó en uno de sus cómodos sillones y sintonizó un canal de noticias local. Vio algunas noticias de gente famosa a las que no les prestó ni la más mínima atención hasta que escuchó una que él conocía muy bien.
-Hoy en la mañana fue procesado Antón Jocks, el padre que mantenía sedada a la hija de su esposa, deberá cumplir una cadena de cinco años y un día sin posibilidad de libertad condicional. Entretanto la pequeña niña afectada esta siendo tratada en el hospital y los médicos han pronosticado que despierte en los próximos días.-
Harry
se acomodó bien en el sillón y cerró los ojos un
momento.
-Todo
esto es
real…- pensó
dando un suspiro y apagando la televisión.
Hermione
caminaba con las manos en su chaqueta hacia el departamento del
ojiverde, temprano había tenido que dar una larga clase y
contestar un montón de preguntas de sus alumnos así que
estaba un poco cansada, tomando en cuenta de que en la noche rara
vez podía dormir bien y descansar.
-Harry
Potter…-
últimamente ocupaba gran parte de su tiempo pensando él,
desde que lo vio supo que tenia algo especial, aquel chico tan
silencioso, reservado, educado y tenia que admitirlo, bastante
atractivo a sus ojos. Sus labios formaron una leve sonrisa cómplice,
no había querido darles espacio a los hombres en su vida ni
siquiera como amigos, esos últimos seis meses lo habían
cambiado todo, incluso tuvo que terminar con su antiguo novio ya que
éste intento convencerla de que estaba loca además de
que la internó a la fuerza en una clínica psiquiatrica, pero Harry, estaba siendo practicamente inevitable no dejarlo entrar a su vida.
Sus pensamientos se vieron interrumpidos por su llegada al elegante edificio en donde vivía Harry.
-Buenos días señorita Granger- la saludó el portero amablemente.
-Buenos días…- le respondió educadamente antes de subir al ascensor.
-Hermione, te estaba esperando…- la saludó sintiendo como una ráfaga de alivio lo azotaba de pronto.
-Hola Harry…- le dio un suave beso en la mejilla, le fascinaba acercarse y poder sentir su atrayente aroma.
La chica dejó sus cosas en el sillón y se acercó a observar a Harry mientras él cocinaba.
-¿Qué estás preparando?- le preguntó curiosa intentando mirar dentro de las ollas.
-Un salteado de verduras y pavo al limón- respondió orgulloso de sus no muy desarrolladas habilidades culinarias.
-¿Te ayudo?-
-No gracias, ya está casi listo-
-Puedes traerme mis lentes por favor…- le pidió indicándole la puerta que daba a su habitación, Hermione asintió y fue hacia allá.
Desde pequeña siempre fue muy observadora y en esta ocasión no fue la excepción, a pesar de que ya había estado en la habitación de Harry nunca la observó con detenimiento; era de color celeste, con libros y papeles por todas partes pero todo muy ordenado, el olor al ojiverde estaba impregnado en la habitación, en la mesita estaban los lentes, los tomó y salio de ahí.
-Gracias…siempre olvido ponérmelos y cuando veo mal me acuerdo- dijo mientras se los colocaba y sonreía.
-Esto está realmente exquisito Harry- volvía a repetir la castaña y pudo ver como Harry se incomodaba ante el cumplido otra vez.
-Eh… gracias…- respondió avergonzado rascándose la cabeza.
-No te apenes… porque es la verdad- le decía mientras el moreno miraba a cualquier otra parte.
-Oye, quería disculparme…- al ver la mirada de desconcierto de la choca continuó -…La otra vez, cuando me preguntaste sobre mi familia...-
-No te preocupes, no era mi intención invadir tu privacidad- lo interrumpió para no forzarlo a una respuesta que anteriormente no habia querido compartir.
-Es que yo no tengo a nadie, me crió mi padrino pero falleció hace poco- confesó sintiendo un nudo en la garganta y bebiendo un poco de jugo para intentar deshacerlo.
-Lo siento Harry…-
-No te preocupes… es tan solo mi realidad- dijo resignado mientras juntaba los platos y se los llevaba a la cocina.
Luego de un rato sonó el teléfono y Harry contestó era el portero avisándole que sus amigos ya habían llegado.
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Se saludaron todos y comenzaron a caminar hacia la estación de metro que estaba muy cerca de sus boletos y abordaron el tren. Las chicas se alejaron un poco y comenzaron a conversar animadamente entre ellas.
-Para que le doy con rodeos, es muy linda Hermione, que quieres que te diga, bien hecho amigo- lo molestó Ron dándole una palmadita en la espalda, Harry solo se limito a sonreír y a mirar a la castaña que hablaba de algún tema muy interesada moviendo las manos para explicarse mejor.
-Si, en realidad lo es…- pensó Harry aún sonriendo y justo en ese momento la castaña lo miró y le cerró un ojo.
-¿Y a ti que te pasa?- le preguntó el pelirrojo a Malfoy, Harry dejo de mirar a Hermione y se fijo en que el rubio los observaba a ambos un tanto molesto.
-Nada…- respondió secamente.
Se bajaron del tren y luego de caminar un rato llegaron al cine.
-¿Qué vamos a ver?- preguntó Luna mientras miraba la cartelera.
-Me recomendaron "El Limbo" es de suspenso y terror…- aportó Ginny, todos aceptaron, compraron popcorn, hot dogs pequeños y bebidas para luego entrar a la sala. Se sentaron en la fila de atrás Ron junto a Luna, Draco con Ginny y Harry al lado de Hermione.
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La película trataba de la muerte de una joven que se quedaba atrapada en el limbo de la vida y la muerte.
-Esto me parece muy familiar…- le susurró Hermione al ojiverde cerca de la oreja, Harry sintió cosquillas al sentir su aliento golpearlo y se estremeció graciosamente.
Ni siquiera pestañeaban, todo estaba en completo silencio cuando de pronto apareció un horrible zombie atrás de la protagonista que asusto a Harry.
-¡Mierda!- gritó dando un salto. Ron comenzó a reírse a carcajadas de Harry y Hermione le lanzó un montón de cabritas para defenderlo.
Sentía su corazón latiéndole salvajemente contra las costillas, no podía dejar de pensar en que se le podía aparecer uno de esos en su sueño y morderlo o peor, a Hermione. Pero ocurrió algo que lo dejo con la mente en blanco, sintió la pequeña mano de la castaña entrelazándose con la suya. Ahora el corazón le latía salvajemente de nervios, al cuerno los malditos sueños porque estaba que se desmayaba ahí mismo. Sentir la suave y tibia piel de la chica simplemente le encantó, se sintió un quinceañero en su primera cita.
La película de pronto dejo de ser tremendamente horrorosa y se volvió… ¿cómica?, comenzó a parecerle divertido todo, encontró fallas en la escenográfa y en los disfraces de zombies, se los comentaba a la chica y está también se reía. La película término con un final horrible, la protagonista se quedó atrapada ahí para siempre.
Salieron del cine y se fueron a una heladería.
-Fue un pésimo final…- comentó Luna enojada mientras se sentaban a tomar helado.
-A mi me pareció perfecto…- dijo Draco sin tocar aún su helado.
-¿Por qué?- preguntó con curiosidad Ginny a su lado.
-Porque no todo tiene un final feliz- miró a Hermione de reojo y Harry se percató de esto último.
-Bueno, para la otra veremos algo con un final feliz- dijo Luna dándole un beso a Ron en los labios.
Conversaron un rato y luego cada pareja tomo rutas distintas.
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-Hermione…- la llamó Harry mientras se caminaban por el parque por él que habían trotado hace algunos días.
-¿Si?-
-Lo siento…- al ver la cara de extrañeza de la chica agregó –…por asustarme tanto hoy, es que estoy aterrado con el tema, aún no puedo creerlo- terminó avergonzado.
-Tranquilo Harry… yo también tenia miedo… pero ahora tú apareciste y siento que todo está mucho mejor ¿sabes?- confesó deteniéndose bajo la sombra de un hermoso y frondoso árbol.
Harry no supo qué decirle ni cómo, él estaba aterrado pero también mucho más tranquilo que antes ahora que sabia que ella estaba pasando por lo mismo, la miró a los ojos intentando expresarle a través de su mirada todo lo que sentía en ese momento.
-Hoy me dijiste que no tienes familia, que no tienes a nadie… pero estás muy equivocado, tienes a tus amigos y… a pesar de que nos conocemos hace poco… me tienes a mí- le dijo sin separar sus ojos de las hermosas esmeraldas de Harry que ahora brillaban de emoción. El moreno observó sus profundos ojos miel y supo que tenían un extraño poder de penetración cuando se trataba de leer en las almas.
No pudo articular ni una sola palabra, tragó saliva y sintió como una lágrima caía por su mejilla, no había llorado hacia mucho tiempo, incluso pensó que ya no tenía esa capacidad, ni siquiera lloró en el funeral de Sirius, pero estas simples palabras que escuchó de los labios de Hermione sin saber por qué, lo emocionaron hasta las células mismas.
-Harry…- escuchar su propio nombre en los labios de esa mujer que tenía enfrente era como una caricia, como una exquisita brisa primaveral. Sintió como suavemente le limpiaba las lágrimas que silenciosamente habían dejado un rastro por sus mejillas.
La miró y se sintió hipnotizado, su rostro, de tez blanca y rasgos regulares, tenía la expresión que dan la frente alta y los ojos oscuros y profundos. Deseaba con toda su alma decirle algo lindo y agradecerle por todo, pero no pudo, nunca fue muy bueno con las palabras.
Inconscientemente se mojó un poco los labios y acarició el suave cabello de la castaña haciendo que se ruborizara, se acercó lentamente a ella, esperando cualquier señal de rechazo, pero no ocurrió nada. Sus narices se rozaron y vio como Hermione cerraba sus ojos, lista para recibirlo. Acortó la distancia en escasos segundos y la besó, sus labios eran tibios, dulces y suaves. Hizo el beso un poco más profundo y sintió la lengua de la chica invitando a la suya a juntarse.
Se sentía liviano, contento e incluso saludable, le pareció gracioso todo lo que le provocaba esa persona que tenia en sus brazos. Luego de un momento se separaron y Hermione se fue sin decir ni una sola palabra, observó fijamente como su cabellera tan brillante que rechazaba con destellos los rayos del sol desaparecía a la distancia.
Harry sintió el vacío regresar, ese vacío con el que había estado viviendo condenadamente todo este tiempo y que ahora le pareció más horrible y desesperante que nunca.
Hermione caminó a su departamento, ya dentro se lanzó a la cama y se tocó los labios, aun podía sentir la esencia de Harry en ellos, podía sentir su calor y su agradable aroma impregnado en su nariz.
-Esto está mal…-
Harry se quedó en el parque hasta que oscureció, se fue al departamento y llegó justo a la hora de acostarse. Hermione había estado presente en todos sus pensamientos de las últimas horas. Se dio una ducha caliente intentando quitarse el recuerdo de la castaña pero sin lograrlo. Se durmió al mero contacto de su cabeza con la suave almohada.
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Y ahí apareció nuevamente, pero esta vez frente a la chica que en un par de días le había robado su corazón.
Si, esta era su realidad y todo lo demás había desaparecido.
.-.-.-.-.-.
¡Ay¿Les gustó? Todo mal entre ellos… ¿por qué no les resulta todo de una bendita vez a estos tortolos? xD…
Ya salio el ultimo libro… y como huelga no me lo he comprado jajaja, no pienso leer ese epilogo de los mil demonios xD por ahora.
A más tardar el viernes actualizo. Los quiero (L)
Agradecimientos a misrevieweros XD
Petakiita:que rico que te agradó el chap anterior, espero que este mas porque es un tantito delusional jijiji, ya se vendrá alguno más empalagoso :P cuídate nena y un besote para ti.LoonyPotter¿Ya quieres que acabe? xD queda la mitad aún, pero tengo bastante adelantado por eso voy actualizando seguidito, no te desesperes jiji, cuídate. Surizuice:Jajaja ya se viene ese chap super meloso y cochinon xD y muy subido de tono jajaja también xD, ya nena, un beso enorme, bye. Viko: Respecto a tu review, una aclaración; Hermione si duerme, pero muy poco y descansa poco también. Ojala te guste este chap…y gracias por leer un beso.
¡Saludos!
Yuna
Granger
D..E..J..A...T..U...R..E..V..I..E..W..
