Misstake
Notas previas:
I'm not another deal my friend!
"Y esos dos corazones latían como si fueran el hardware de una computadora"
Capitulo 20: último error.
Los mareos y las nauseas jamás iban a terminar. No sabía que le pasaba y nadie quería decirle lo mínimo, desde la última visita de Inuyasha todo había mejorado. Las flores siempre hacían que su cuarto tuviera más color. Y el aroma de esas rosas le duraba durante un día, sonreía porque su vida no era la peor de todas.
Quería ir a su casa y ver que la estaba esperando.
Pero solo estaba esperando en ese hospital.
Un poco más.
Nunca demasiado porque demasiado es un exceso.
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No sabía ni creer, no había nadie en casa que quisiera jugar un poco con el. Tenía que estar con su tío Souta y no saber nada de su mamá; Extrañaba tanto a su mamá, ella siempre le contaba historias graciosas mientras caminaba de manera aristócrata y luego el la imitaba después y ambos reían. Pues ya no sucedía nada de eso, su padre solo lo veía por menos de cinco minutos, besaba su frente y luego se marchaba evitando siempre la pregunta de '¿Dónde esta mama?' a veces creía que todos pensaban que el era estúpido.
Pero para Yasha todos los demás eran estúpidos por no querer decirle que estaba pasando. Intentó ver las noticias, pero no había nada de su mamá. Solo una fotografía con su mejor sonrisa, y aunque era una fotografía creía que con esa fotografía ella iba a saber de el. Las lágrimas le quemaban las mejillas, quería ver a su mamá. Todos le prestaban atención, y el no deseaba la atención de los demás. No deseaba saber como estaban los demás, el quería saber de su mamá. ¿Acaso ya lo habían abandonado? Las lágrimas continuaban cayendo con mucha facilidad, se metió al baño mientras se subía al banco para lavarse el rostro.
Iba a ir a ver a su mamá, sabía que estaba en un hospital. ¿Otra hermanita más?
A esa hora Souta de seguro estaba cuidando a las gemelas, se colocó sus zapatos mientras se ponía una ropa limpia. Tomo una mochila que tenía debajo de su cama mientras comenzaba a salir apresurado de su casa.
El hospital estaba enfrente de un casino. Fácil de llegar, había pasado varias veces por ese lugar con su mamá en el carro. Abrió el grande portón mientras comenzaba a caminar de manera lenta, le dio miedo pero la determinación estaba pintada en su rostro. Iba a seguir caminando para llegar a su madre, sus pies pequeños daban cortos pasos. Mujeres con poca ropa, pasaban a su lado y hombres con botellas en sus manos. Adolescentes que subían a su carro, iba caminando. Cruzaba cuando la luz estaba en rojo, mientras miraba a todos lados esperaba llegar rápido porque poco a poco comenzaba a cansarse.
Resbaló, y la lluvia comenzó.
Continúo caminando con su cabello mojado y su ropa húmeda el continuo caminando.
Sentía que cada vez estaba más cerca.
Se sentí en unas escaleras de algún lugar, no iba a poder llegar. Estaba perdido en una grande ciudad, una mujer con ropa roja se acercó a el. Se hinco enfrente de el y lo miró con ternura, parecida a la manera en que su madre lo miraba de vez en cuando.
-¿Qué tienes amiguito?-Preguntó mientras pasaba su mano suave por su mejilla, si el fuera grande no dejaría que esa mujer lo tocara pero en esos momentos deseaba un poco de tranquilidad-¿Perdido?-Preguntó mientras continuaba esperando una respuesta, ella desprendía olor a tabaco. Y un perfume demasiado barato, su cuerpo era muy bien moldeado y su cabello era rosado posiblemente una peluca-
-Quiero ir al hospital que esta enfrente de un casino...-La muchacha entonces sonrió mientras comenzaba a llevarlo de la mano bajo esa lluvia hacia el lugar donde el niño se dirigía-
Llegar al hospital fue fácil, claro acompañado de una mujer adulta.
-¿Por quien pregunta?-Preguntó la enfermera de mal humor, mientras mascaba su chicle. Yasha le indico a su nueva amiga que bajara y le dio el nombre de la persona que estaban buscando-¿Kagome Taisho?-Preguntó la enfermera mientras reía junto con las demás-Lo siento pero dieron reglas de que ninguna mujer de su clase la visitara-Dijo mientras de nuevo las enfermeras comenzaban a reír-
-¡Oh! no, el niño viene a buscarla-Dijo mientras señalaba a un niño un poco sucio. La enfermera levanto su ceja mientras, la enfermera intentaba tomarlo para llevarlo fuera del lugar pero Yasha se apresuró para comenzar a gritar "mamá" por todo el hospital, subió las escaleras con facilidad aun gritando el nombre de su mamá. Y de todos los pacientes salieron tres mujeres del piso octavo. Una mujer era demasiado joven y estaba embarazada, la segunda era Kagome y la tercera era una rubia-
-¡Niño!-Dijo la enfermera molesta, mientras Yasha corría a los brazos de Kagome-
-¡Mamá!-Continuo diciendo Yasha mientras lloraba, Kagome clavo su mirada castaña en el cuerpo del niño asintiendo y diciendo que estaba todo bien. Al cargarlo para llevarlo a su cama sintió que ella ya había visto a ese niño, lo llevó a su baño cerrando la puerta para así quedar ellos dos. Lo llevó al baño para ahí ayudarlo a limpiarle la cara, y partes de su cuerpo que estaban sucias. Pero el niño no se dejo y continúo abrazándola. Sentía cálida la forma en que el la abrazaba, como si así la intentara proteger-Pensé que jamás te iba a encontrar-Volvió a decir mientras las lágrimas continuaban cayendo de su rostro-
-... ¿Cómo te llamas?-Preguntó con temor Kagome mientras Yasha se separaba un poco de ella, asustado. Intentó formar una sonrisa pero esta no apareció nunca-¿Te sientes mal?-Preguntó Kagome preocupada mientras luego lograba recordar algo muy pequeño, solo una imagen la forma en que ella corría para perseguirlo y como luego los dos terminaban riendo. 'Yasha' pudo lograr escuchar, fue un recuerdo muy pequeño y las lágrimas cayeron de sus ojos. Lo abrazó mientras le daba miles de besos en su mejilla-
Yasha estaba aceptando las pequeñas muestras de cariño que su mamá le estaba dando.
-¿Mamá ya no me quieres?-Preguntó mientras Kagome entonces comenzaba a ir a su cama y el continuaba siguiéndola-No has ido a la casa, papá ya no pasa tiempo conmigo...Y las bebes lloran mucho-Eso sorprendió aun más a Kagome-
-¿Las bebes?-Preguntó confundida mientras el subía a la cama sin pedir permiso-Te extrañe ma...-Dijo mientras abrazaba a su mamá aun más temiendo que ella fuera a desaparecer-
Pero ella estaba con el abrazándola.
No había duda era su mamá. Un poco diferente pero era su mamá.
-Speaking words of wisdom let it be-Había escuchado esa canción, pero no estaba de donde o cuando. Y entonces sintió que todo estaba bien que aunque solamente lo recordará a él todo iba a estar bien-
-Si alguna vez tienes miedo llama mi nombre a la luna, y yo estaré cerca de ti-Le dijo mientras comenzaba a abrazarlo, a los pocos segundos Yasha se había quedado dormido y ella le hizo compañía-
En la mañana ella despertó con la sorpresa de que Inuyasha estaba viéndolos a ambos dormir. A ella y a Yasha, no supo que decir posiblemente ella no era demasiado atractiva en esos momentos. Pero el estaba sorprendido de cómo Yasha había llegado a los brazos de Kagome.
-No sabía que tenía un hermoso hijo...-Dijo mientras Inuyasha se acercaba para darle un corto beso en los labios-Dijo algo de unas bebes-Empezó a decir confundida mientras Inuyasha asentía un poco preocupado-
-Los dejo solos...Estoy haciendo lo posible porque regreses a casa-Dijo mientras comenzaba a irse, lo vio la espalda. Diciendo adiós y apenado por haber dicho esas cosas, después de todo aun se avergonzaba de decir cosas lindas.-
-Gracias...-Dijo mientras el se giraba un poco y veía la forma tierna en que su esposa le sonreía. Le regresó la sonrisa mientras Kagome continuaba viendo a su hijo dormir-
Y por fin su personaje le comenzaba a gustar más.
Quería recordar más. Quería saber quien era pero lo que sabía en esos momentos era suficiente para ella. Se metió a bañar porque necesitaba estar lista para cuando su hijo despertará. Deseaba ir a su casa, deseaba saber que clase de vida llevaba.
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Se sentía muy bien de estar en casa. La melodía que escondía esa escena no era una de tragedia, era una más tranquila. Varias personas viéndola, mientras brindaban con ella.
Reglaba sonrisas porque se sentía en confianza, Inuyasha estaba observando lo bien que platicaba con los demás. Se dedico más a escuchar que a opinar, y aun estaba sorprendida de que ella fuera alguien importante. Ella debía de recordar por si misma, pero no deseaba recordar. Y estaba todo muy bien, después de varias horas ella comenzó a sentirse cansada y fue cuando todos comenzaron a retirarse incluso su hermano Souta el cual dijo que iba a tener una cita. No los conocía demasiado, pero ya los apreciaba.
Yasha estaba feliz de tener a su mamá con el. La tomo de la mano mientras la llevaba apresurado hacia donde estaban sus dos hermanas. Las bebes eran hermosas, estaban juntas mientras se acercaba para cargar a una bebe, Yasha observaba como su mamá miraba a sus hermanas. Era la misma mirada que había visto en ella desde hace muchas noches. Yuki y Yaki las gemelas que había tenido del hombre que estaba amando de nuevo.
No había palabras para describir lo que estaba sintiendo.
Eran tan pequeñas y vulnerables. Tan frágiles. Deseaba estar cargándolas, pero necesitaba dar un recorrido por la casa para no perderse, dejo a la bebe sobre su cuna mientras tomaba de la mano a Yasha y justo cuando iba a salir vio como entraba una niñera. No era muy joven y de hecho se veía agradable. La niñera le regalo una sonrisa y fue a cuidar de sus hijas en lugar de ella.
Yasha decidió quedarse con la niñera a hacerle un poco de compañía y en cuanto estuvo sola caminando por la casa los fuertes brazos de Inuyasha la sujetaron. La acercó a el y sus labios unió con los de ella; Sabía cuanto había esperado para esto. Cerró sus ojos y sintió que sus rodillas estaban flaqueando.
Sintió las mariposas y aun no creía que estuviera casada, tuviera hijos y un grandioso esposo.
Claro que deseaba saber todo; A veces un arma solitaria era más peligrosa que miles de navajas. Con sus ojos cerrados concentrándose en sentir los besos de su esposo, después lo separo de ella. Sus ojos estaban llenos de temor. Justo cuando todo estaba por salir bien, en verdad todo va mal. Fue como ver todo en cámara lenta, los ojos de ambos bajaron hasta donde se encontraban las gotas rojas que ella desprendía.
Ella llevó sus manos hasta su vientre, intentando apretarlo pero las gotas rojas continuaban cayendo. El intentó cargarla, pidiendo que llamaran a una ambulancia. Estaba totalmente asustado, no sabía que hacer. De los gritos la niñera fue por el teléfono, y Yasha estaba viendo como su propia madre estaba brotando la sangre. Kagome estaba gritando mientras llevaba sus manos a su vientre, se retorcía del dolor y hacía sentir dolor a los demás.
Y todo se volvió oscuro. ¿No puede ser feliz? Se preguntó mientras sentía que todo iba a estar bien.
Las personas venían a tu vida de manera especial, había personas que no necesitabas odiar. Y todas venían hacia ti de manera especial, y nunca desearías destruirlos pero también estaban esas personas que regresaban demandando un poco de atención y que tú simplemente no deseabas dársela; Ahora que el temor era más grande no podía saber si ella se iba a quedar. La ambulancia fue el carro que más iba a conocer durante ese tiempo. Inuyasha necesitaba más pastillas que de costumbre para poder dormir, sus ojeras tenían bolsas.
Su carácter bromista había acabado y la arrogancia era lo único que lo caracterizaba. Deseaba haber sido el héroe de la película pero desgraciadamente los héroes no nacen siéndolo. O al menos eso creía.
Necesitaba a Kagome porque ella era como su necesidad especial. Entró viendo como ella tenía ojeras, y estaba más delgada que de costumbre. Según los doctores casi no comía nada. Entró mientras la continuaba viendo directamente a los ojos, ella no lo odiaba pero estaba diferente. Más cansada y más desgastada.
No hubo palabras, solamente al ver como ella estaba llorando se acercó para abrazarla. A el las lágrimas no le salieron con facilidad, pero si estaba sintiendo el dolor en su garganta. ¿Cuánto más de sufrimiento? Se estaba preguntando mientras sentía las lágrimas de Kagome sobre su camisa. Jamás imagino que iba a ver a su esposa llorar aun más. El, la persona que deseaba hacerla feliz la estaba haciendo llorar.
Estaba sujetando a su mujer. ¿Qué paso? Todo es fácil de contar, el bebe que iba a nacer se adelanto, hubo una hemorragia. ¿Para que alargar todo? Continúo sintiendo las lágrimas de ella, y aun así la abrazó por más tiempo.
Posiblemente esta herida iba a durar demasiado tiempo.
Su vida llena de errores estaba siendo recompensada, la abrazaba intentando ocultar sus lágrimas con un dolor que fingía no sentir.
No había recordado, pero lo que sabía que olvidarlo. Quería hacer creerles a todos que jamás iba a tener una hija después de su accidente, juraba que al día siguiente iba a ser fuerte y a darles mucho cariño a sus tres hijos. Pero no podía soportar esa noche sin llorar.
Pero solamente estaba pidiendo una noche de consuelo, una noche en que pudiera ser alguien caprichoso.
Había sentido que algo latía por dos dentro de ella, los mareos, las nauseas. Abrazó más a Inuyasha intentando que el le brindará más tranquilidad, era la escena más dramática hecha canción. Era lo que ella trataba de no sentir que estaba expresando. Y lo que es gracioso que solo cometieron un error...El amarse.
El amarse y desearse hasta cometer actos enfermizos.
Al parecer algo más debieron de haber hecho porque sufrían demasiado. Aunque no conociera a su bebe, sentía el grande vació en su pecho. Iba a ser débil por esa noche. No era el perfecto final para su historia de amor, pero era el más adecuado.
Pronto Yasha crecería al igual que Yuki y Yaki. Todos olvidarían que ella perdió a un bebe al igual que la memoria y que solamente vivía por el deseo de que sus hijos necesitaban una madre. Nadie le decía de su familia así que suponía que era huérfana, en su mente se había creado miles de historias de cómo había conocido a Inuyasha y el optó por aceptar que se habían conocido en una feria.
Y los dos se enamoraron a primera vista. Jamás iba a saber lo cruel que fue su infancia o que tuvo una hermana. Tantos misterios ocultos la hacían sentirse agotada pero aunque estuviera agotada y su energía no rindiera durante las veinticuatro horas, estaba satisfecha con crearse una vida que Inuyasha aceptaba. Había inventado sus recuerdos, y así era feliz.
Así iban a ser felices.
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Acostado sobre un cuarto mirando el techo, la única forma en que podía sentirse bien era haciendo eso con su novia. Con sus cuerpos en direcciones opuestas, y sus rostros estando de lado a lado, el cuerpo de el daba hacia el sur y el cuerpo de ella daba hacia el norte. Sus ojos estaban a la misma par, estaba absorbiendo el humo de ese cuarto.
¡Claro que fue muy feliz en su infancia!
Pero ahora todo era diferente. La muchacha con la que estaba acostado en el suelo no le pedía información de donde había estado. Estar así era lo que lo motivo a quererla, su corazón latió con fuerza mientras ella dejaba de ver el techo para verlo a el. Era guapo. Muy guapo. Pero también era lo peor. ¿Qué se podía esperar de su familia?
-Eres hermosa-Habló mientras ella sonreía. Era demasiado feliz estando con su novio-La mujer más hermosa que haya visto en todo el mundo-Volvió a decir mientras ella continuaba parpadeando, no se confundía ante las palabras que Yasha decía porque solo era un adolescente escapando de su vida, creándose una vida mejor a la que tenía con ella-
-Me habían dicho eso...Y jamás lo creí-Repuso mientras se levantaba un poco para ver directamente los ojos dorados de Yasha. Su novia era muy hermosa su cabello era negro y sus ojos eran verdes, los dos estaban viéndose. Podía sentir como ella si leyera todos sus pensamientos con una mirada-
-¿Te hacían estúpida?-Preguntó sin temor de herir sus sentimientos, ella entonces sonrió y se acercó más para que la nariz de el tocara con la de ella-
-No, pero cuando los otros me lo decían jamás sentí nada...Y cuando tu lo dijiste hiciste que algo se encendiera dentro de mi-Y el corazón de Yasha totalmente novato a esas palabras empezó a latir con mucha fuerza, se besaron por grandes minutos y lo que paso después es un grande misterio-
¿Qué fue de su vida?
¿Qué estaba haciendo?
Estaba escapando de la realidad de sus padres. Estaba escapando de una novia que el odiaba, más no podía dejarla porque estaba amándola. Amaba a la muchacha con la que compartía pocos minutos, y a la otra muchacha que lo aceptaba siendo perfecto.
¿Por qué ser el era tan complicado?
Porque tenía dieciocho años, y sus hermanas tenían apenas quince. En su escuela cada vez que su madre iba a hablar con el director todos sus compañeros se le quedaban viendo, como si el tiempo se congelara y solamente existiera su madre en los ojos de esas personas.
Su mamá había recuperado sus recuerdos, y su padre se había vuelto casi loco de la culpa. El jamás se entero de mucho, pero siempre pasaba algo para que sus frases sufrieran; Si se enteraran de que el estaba acostado consumiendo éxtasis de vez en cuando con la novia a la cual engañaba con su novia formal de seguro iban a llevarlo a rehabilitación. Pero estar con ella era un escape. ¿Eso era un error?
Algo le había dicho su padre. "Procura no cometer tantos errores" soltó un suspiro y siguió besando a su novia. Era adolescente iba a engañar a las mujeres y a consumir alcohol. Iba a follar a cualquier mujer que estuviera dispuesta a hacerlo y jamás iba a arrepentirse de algo. Tenía la actitud y era guapo.
Sus compañeros los odiaban solamente porque el dijo una vez "¡Y aquí les presentamos dos grupos de mierda, que van a jugar por una mierda...Ops! Lo siento" Fue algo demasiado pasado pero todos lo amaron.
Intentaban creerse el.
Y aunque tenía el dinero, la belleza, el amor y la salud. Se preguntaba ¿Por qué no hago nada? Era verdad, la tecnología fue hecha para que los seres humanos utilizaran su cuerpo el mínimo porcentaje. Y nadie iba a la escuela porque quisiera estudiar, iban por sus padres. Después de eso todos valían mierda en su casa, dañaban su cuerpo al fumar o tomar. Destruían su cuerpo sabiendo que solo tenían uno. Y eso a el le fascinaba.
Los labios que estaba besando eran suaves.
Todos cometen errores, pero nadie los corrige. Todo ser cree que su vida es un asco, y no ha visto las otras vidas.
Jamás sabrás lo que sucede detrás de las puertas de una casa. Jamás sabrás si tu mejor amigo te miente sobre sus problemas personales.
Nacerás. Dando felicidad a tus padres. Crecerás. Cometerás tus errores. Experimentaras. Al principio temeroso beberás, y después cuando todos tus amigos comienzan a tomar lo harás tú también ¿Las drogas? Si eres afortunad las evitaras. Adicción. Serás adicto a una cosa aunque sea en tu vida no importa si no es el alcohol, el tabaco, el café, las drogas o el sexo. Cometerás errores. Porque el errar es humano y tú todavía no eres lo suficientemente ético como para decidir lo que estas haciendo.
Envidiaras. Porque no estas conforme con tu vida comenzarás a desear lo de los otros. Odio. Porque un ser humano es capaz de odiar. Romance. Dirás que es amor verdadero pero en realidad es el temor a quedarte solo. Dudaras. Un día pensarás en el que si lo que hiciste estuvo bien. Juzgaras. Odias que te juzguen pero tu eso harás. Serás padre, confidente y amigo. Pero al crecer dejarás de darle las sobras de la fiesta anterior a tu perro, para darle croquetas. Tu refrigerador ya no estará lleno de cervezas, ahora tendrás comida. Envejecerás con la ilusión de que lo que hiciste fue por un motivo y pedirás a Dios estar con el.
Pero todos creen que te perdona. Yo queridos amigos digo que todos tus errores los pagas con tu sufrimiento, y el solamente te esta viendo.
Yasha estaba aun recostando intentando filosofar sobre algo.
-¿Por qué no volamos, Yasha?-Preguntó ella estando encima de el, mientras ella usaba el cuerpo de Yasha como si fuera una cama. Le gustaba estar con el, aunque sabía que el le pagaba para que estuviera con el intentando crear una vida juntos-
-Porque si voláramos no podríamos parar de caer-Le contesto mientras escuchaba el sonido de su celular. Lo ignoró para estar en esa posición un grande momento-
-¿Me amas?-Preguntó mientras acostaba su rostro sobre el cuello de Yasha; Y antes de que el pudiera contestar le susurró un 'miénteme'-
-Si...-Le dijo mientras ella sonreía-
Los dos cometían demasiados errores. El crearse una vida que no llevaban.
Posiblemente iban a pagar sus errores más adelante, cuando la muchacha que estaba en estos momentos con el se enterara pero aun así decidiera quedarse con el. Iba a perder a su novia la que estudiaba con el, y luego por celos iba a mandar a deshacerse de la muchacha que lo aceptaba con todo y sus defectos. Sus padres iban a estar dándole apoyo. Todo iba a dar giros y giros sin saber que iba a pasar.
Pero por ahora quería creer que estaba satisfecho con abrazar a su mujer. Y sentir el aroma de sustancias químicas en ese cuarto.
Ahí. Quieto. Respirando. Sintiendo.
Iba a estar así por un buen momento.
FIN.
N/A:
"-What if I killed my innocence with sadistic words?
-I'll bring your innocence once again"
Quise terminarla así, no con un final completamente feliz.
Me despido. Tengo muchas cosas que hacer en vacaciones de semana santa. (PISTO MACHIN AMIGOS!)
Ya bye.
DEJEN REVIEWS.
"Regrésame todas esas veces que te dije que te amaba"
BY: WILLNIRA!
