Los personajes de HP no me pertenecen, bla bla bla…¡disfrutad del segundo capítulo!

CAPÍTULO 2: En algún alejado, escondido, minúsculo rincón

Cuando Ron apareció en la cocina Kreacher ya había acabado de lavar los platos. Cuando colocó el último plato en la escurridera se giró hacia Ron y le dedicó una exagerada reverencia, seguido de un – Qué se le ofrece al señor- .

- Kreacher tengo una importante tarea para ti. Acabo de curar a tu amo Harry de una herida y necesito que te deshagas de estas toallas.

- El señor Ron es generoso, cuida del amo Harry…

- Sí, eso yo cuido de tu amo. Ala, a deshacerte de esto eh… Kreacher.- Le dio unas palmaditas al elfo y este se desapareció.

Vaya, Hermione había quitado el horrible cuadro de la cocina, pero no el oxidado espejo que estaba junto a la despensa. Entonces se dio cuenta. Una gota de sangre, además bastante grande se había quedado adherida al relicario. Se pasó la cadena por la cabeza mientras se acercaba al fregadero para limpiarla. Ya tenía el relicario en la mano bajo el grifo. Comenzó a frotarlo fuertemente hasta quitar la mancha. Luego lo colocó en la encimera mientras buscaba un trapo para secarlo cuando notó un destello, como un flash en sus ojos y… ¡plop!

- ¡Ronald! – Hermione estaba en el umbral de la cocina con cara de pocos amigos.

- ¿Hermione? Qué… ¿qué pasa? – Ron se encontraba extraño. A ver… hace un momento estaba cenando con sus amigos… cree que se peleó con Hermione (otra vez) y ahora estaba solo en la cocina con las manos mojadas.

- Que sea la ÚLTIMA VEZ que me vuelves a hablar de esa manera. – Parecía realmente enfadada. Bueno sólo la había tachado de hiper-responsable. Quizá estuviera más susceptible de lo normal debido al cansancio. - ¡LA ÚLTIMA! – y esto lo dijo levantando el dedo con tanta rabia, que le temblaba la mano.

Antes quizá le hubiera contestado, pero… en fin, estaban intentando portarse bien, por ellos y por el pobre Harry que llevaba siete años aguantando sus peleas.

- Perdooooona.

- No es tan fácil, ¿entiendes?

- Lo siento.

- Lo sientes… - Hermione quizá estaba aún más indignada por la disculpa tan simple que él le había ofrecido.

- ¡OH AMA, NO OS ENFADEIS CON EL POBRE RON! – comenzó a golpearse la espalda con el trapo flagelándose medio en broma, mientras imitaba al pobre Kreacher - ¡SOY MALO, SOY UN MAGO MALVADO!

- Vale, vale, no te burles de Kreacher, por favor. – Pero en realidad no había podido evitar que se le escapara una pequeña sonrisa. No por la improvisada actuación, o por esa vocecilla que había puesto Ron, sino porque entre esas palabras (¿había oído bien?) él le había llamado AMA.

En algún extraño rincón del corazón de la bruja le hubiera gustado tener a Ron por esclavo. Poder mandarle hacer lo que ella quisiera y dominar con un solo gesto aquel carácter tan difícil que él tenía. En algún alejado, escondido, minúsculo rincón; que conste.

Cuando Ron se apartó de ella para dejar el trapo vio el relicario sobre la encimera. Aquel horcrux que tanto les había costado conseguir estaba ahí tirado como si nada. Definitivamente Ron no tenía solución.

- Ron, ¿no olvidas algo?

- Emm, pues; no.

- La cadena.

- ¿Cómo?

- De acuerdo. Ahora la llevaré yo.

- ¡Ah! ¡El horcrux! ¡Mierda es verdad! – Ron se dirigía a cogerlo pero Hermione fue más rápida.

- Ahora me toca a mí. ¿Estamos?

- Vaaaaaale. (Pero admite que te morías por llevarlo) – pensaba el pelirrojo.- Me piro a dormir. - Ron subió hacía el primer piso.

Hermione se colgó el relicario y se preparó una infusión. ¿Dónde se habría metido Kreacher? Bueno, en verdad eso podía hacerlo ella. ¿Era posible que se le estuviera empezando a pegar la vagancia de Ron?

Ÿ Ÿ Ÿ

Cinco minutos después Ron bajaba las escaleras hacia el salón. Oía el agua que caía del grifo de la bañera. Al parecer Harry iba a darse un baño de esos relajantes de dos horas porque llevaba mucho tiempo dejando el agua caer.

Había decidido dormir esa noche en el sofá, que le tenía ya pillado la postura, cosa que le costaba enormemente en la dura cama de su nueva habitación. Y allí se tumbó. Se tapó con la única manta que se había bajado y se dispuso a dormir.

La casa estaba en silencio. Sólo se oía el tic-tac del reloj de pie y el agua de la bañera. Su ruido era muy relajante…

Ÿ Ÿ Ÿ

Tic-tac, Tic-tac. A Hermione, pese a estar en la cocina empezaba a molestarle realmente el ruido del reloj del salón.

Tic-tac, Tic-tac. – (Estúpido reloj, me está poniendo de los nervios, y yo que pretendía relajarme) - Para ser sincera lo que realmente alteraba a la chica era el ruido de las sábanas y mantas de Ron al revolverse en el sofá. Él tan tranquilo en su mundo. Cómo podía existir tal contraste en una misma persona. Serenidad y agitación todo "metidito" en ese paquete que era Ron.

Quizá podía sonar egoísta pensar eso en una situación tan complicada como la que vivían los tres amigos, pero Hermione lo pensaba. Cada día que pasaban juntos en aquella aventura, era un paso atrás en su relación con el pelirrojo.

Cuando empezó el verano, él era extremadamente amable con ella e incluso una vez (cree) que estuvieron a punto de besarse. Pero ahora parecían haber vuelto a ese estúpido juego de "yo tengo razón y tú no". Como esta noche y su pelea por el horcrux. Quizá Ron estaba más cómodo con ella siendo sólo amigos. A lo mejor había estado probándola como novia y se había cansado. Si sólo él le hablara directamente de lo que piensa de ella… si no ignorara hablar del tema... si por una vez él hiciera lo que ella quería. Si por una vez ella fuera SU AMA.

No se había dado cuenta, pero mientras estaba pensando todo aquello se había acercado poco a poco al salón, y ya se encontraba frente al sofá en el que Ron dormía a pierna suelta.

- Por qué me ignoras. – Hermione pronunció la frase ante su amigo pero este continuaba durmiendo. - Soy una estúpida. – Recordó de repente a Ron babeando por Fleur en cuarto, besándose con Lavender… no había duda de que Ron era un chico al que le gustaba hacer esas COSAS. Entonces… ¿por qué nunca la tocaba? Ella no era una chica fácil pero es que él ni siquiera lo había intentado.

Si Hermione fuera su ama le ordenaría… ¡oh no podía ordenarle eso! Le ordenaría… sí que le besara los pies, ¡exacto!. Que se comportara como un verdadero elfo doméstico, esos de los que siempre se había burlado. Sí, sería un castigo genial para él. Hermione sonrió ante la perspectiva.

Ron abrió un poco los ojos al notar la presencia.- Her… ¿Hermione?

- ¡¡IMPERIO!! – Hermione lo había pensado, pero no se imaginó que fuera capaz de hacerlo. Se asustó al ver despertar a Ron y lo hizo sin pensar.

El pelirrojo se levantó todo lo largo que era encima del sofá con la cabeza agachada y la mirada perdida.

- ¡Ron! ¡¡Ronald!! – qué había hecho, nada más y nada menos que una maldición imperdonable, la correcta Hermione Granger. – Ohh, Ron lo siento, yo… yo no quería… perdona. Por favor baja de ahí, yo lo siento…

Y Ron bajó del sofá, se puso frente a ella y adoptó la misma expresión que cuando estaba subido en él.

- Esto me pasa por llevar siempre la varita encima. – Hermione pensó que la mejor manera de arreglar el asunto era mandarlo a dormir otra vez, pero…

"Lo hecho hecho está"

Ya la había oído, su propia voz. Estaba segura que desde el fondo del corazón ella misma se estaba diciendo que aprovechara la oportunidad. Nadie lo sabría. Ni Harry (que estaba bañándose) ni mucho menos el pobre Ron.

- Ron… – (Hazme un café, lava toda mi ropa tres veces, limpia el suelo del salón con un cepillo de dientes) - … quítate la camisa. – Hasta ella misma se sorprendió ante sus palabras.

Y claro está, como obediente esclavo Ron se desabrochó los botones del pijama y se quitó la camisa. Por fin Hermione pudo satisfacer su insana curiosidad y vio que era verdad lo que se decía entre las chicas Gryffindor. Ron tenía una personalidad gruñona pero un cuerpo de infarto. Se acercó un paso a él. A esa distancia tan corta aún se acentuaba más la diferencia de altura que había entre ambos. Realmente Hermione estaba disfrutando de esto.

- Ron… - (Harry estará a punto de bajar, será más prudente dejarlo aquí) Pero no sabía muy bien por qué, la Hermione sensata se había quedado en la cocina. - … bésame.

Ron hizo lo propio, se inclinó sobre ella y la besó.

Ÿ Ÿ Ÿ

El cuerpo de Harry estaba tumbado en la bañera inconsciente. Debido a que era demasiado alto para encajar perfectamente en ella, Ron lo había dejado en posición fetal, con la cabeza colgando ligeramente sobre un hombro. El chorro de agua le caía justo por el cuello. Su espalda resbaló un poco con el agua y la sangre mezcladas y su cuerpo cubrió enteramente en agujero por el cual el agua se escapaba hacía las tuberías.

La bañera comenzó a llenarse.

Ÿ Ÿ Ÿ

Hermione seguía disfrutando del contacto de los labios de su amigo. A diferencia de ella que siempre estaba helada Ron estaba caliente. Y entonces se le ocurrió una idea genial. Aquel inocente beso estaba muy bien, pero ya que tenia ocasión de hacer realidad sus fantasías…

No lo pensó más. Sí, Hermione Granger no sólo podía hacer maldiciones imperdonables sino que también tenía oscuras fantasías. Entre ellas (quizá algo predecible) la de hacer cosas "no aptas para menores" en una biblioteca. Y bueno la casa de los Black tenía una biblioteca. Lleno de ese olor a libros que tanto la relajaba. ¡Sería inolvidable! (Al menos para ella).

- Ron, atento. Quiero que subas la escalera, que cruces el pasillo y que vayas a la biblioteca. – Intentó atar todos los cabos para que Harry no los pillara. – ¡Ah!, si te cruzas con Harry, ignóralo y sigue tu camino. ¡No, mejor! Dile: voy a ayudar a Hermione, tu vete a descansar… ¡ah, y añade!: Que estrés de mujer. Je, je,je. – Quedó totalmente convencida de que había imitado a la perfección el comportamiento de Ron. Era buena hasta para eso.

Ron sin ni siquiera dirigirle una mirada se dirigió en silencio hacia las escaleras. Hermione volvió a poner su cabecita a funcionar… recordaba llevar en la mochila un vestido violeta pálido, vergonzosamente corto que ella sólo usaba con pantalones debajo. Bueno era más una blusa que un vestido a su parecer. Pero para esa ocasión era simplemente ¡perfecto!

Subió las escaleras y fue como un rayo a su habitación. Cogió su mochila y sacó el vestido. Rápidamente se desvistió, primero los zapatos y calcetines, luego los vaqueros y por último la camiseta. Pero había un pequeño problema. El cuello de la camiseta tenía unos cuantos botones y estos se le enganchaban en la cadena del colgante que llevaba. Lo intentó de nuevo pero era imposible. Tomó el cierre del relicario, lo desabrochó y se lo quitó. Lo dejó encima de una mesita de noche que tenía al lado. Se quitó la camiseta, el sujetador y se colocó el vestido. Cuando se estaba colocando los tirantes algo cegó sus ojos, una especie de flash y… ¡plop!

Hermione estaba un tanto confundida. Estaba en la cocina y Ron le pedía disculpas… ¿pero luego? Quizá se había dormido en la silla y alguno de ellos la había subido a la habitación. Salió al pasillo, la luz de la biblioteca estaba encendida. De pronto reparó en el vestido que llevaba.

- ¡¿Pero, qué?! – así que además de llevarla a la cama "alguien" le había puesto ese minúsculo vestido, solo había una mente lo suficientemente enferma para hacer eso… - ¡¡RONALD WEASLY!,!MALDITO SEAS, TÚ Y TU AMABILIDAD!!...¡¡AHHHHHHYYYYYYYSSSSSHHHH!! – Hermione se agarró a la pared como pudo, había estado a punto de caer al suelo. Su pie debió resbalar con algo.

Así era. El suelo del pasillo estaba cubierto de agua que salía de debajo de la puerta del baño.

- Dios mío… ¡¡HARRY!! – Hermione se acercó a la puerta del baño intentando a duras penas no resbalar. - ¡¡HARRY ÁBREME!!, ¡¿ESTAS BIEN?!, ¡¡CONTESTA!!

- (¡POM!,¡POM!) Los puños de Hermione sobre la puerta del baño resonaban por toda la casa.

- ¡¡RON!!, ¡RON VEN!,!HARRY TIENE PROBLEMAS!

Pero Ron no acudía a su llamada. Asustada corrió lo más rápido que pudo a su habitación, cogió su varita y… - ¡ALOHOMORA!- El pestillo del baño saltó y la puerta se abrió. - (Lo siento Harry, no quiero mirar pero…)

Y allí estaba Harry. Desnudo. En una postura antinatural. Dentro de una bañera que rebosaba agua por todas partes. Agua y… ¿eso era sangre?

(Fin del capítulo 2)

N.d.a: Siento ser tan mala con el pobre Harry (U)

¡¡Hasta el siguiente capítulo y gracias por leerme!! (K.Anzai)