Hola de Nuevo!! Espero que me perdonen por la tardanza, sinceramente no tengo excusas. Simplente ahora tengo poco tiempo, con eso de que voy a la escuela, estudio Inglés, Francés, y eso, me queda poco tiempo... Pero bueno, aquí estoy de nuevo y espero que me perdonen y que les guste el capi. Es bastante corto, pero traté de subirlo de todas maneras para que vena señales de mi y para que vean que no me olvidé del fic, y también lo subi por la insistencia de Yun Sakka ya que sin su insistencia todavía no lo subiria.

Bueno, por si se han perdido en que parte de la historia quedé, les haré un brevisimo resumen:

La historia "empieza" la noche en que muere Dumbledore, y los primeros 6 capítulos ocurren el mismo día, desde la noche de la muerte de Dumbledore, hasta la tarde en donde van a rescatar a Narcissa Malfoy de la prisión de Nerohearts. Algunos me preguntaron porque ahora que Draco y Harry apenas se hablan, ya se tienen tanta confianza, unas que lo hicieron, porque lo hacen como si han hecho muchas veces. Pues, solo deben pensar en el pasado... ¿Conocemos todo el pasado de ambos? Y pues, aquí es donde vienen los demás capítulos en donde relato el pasado, antes de la muerte de Dumbledore y todo lo que secedió. Recuerden que Harry Y Draco estan castigados y deben cumplir juntos el castigo, haciendo trabajos para Transformaciones...

Bueno, esta será la única vez que hago un resumen, y lo hago por que hace tanto que no actualizo para hacerles un favor... Espero que les guste, aunque es un poco corto.


Reflexiones Dudosas: Parte 2

Era medianoche y la luna se dibujaba como gran lumbrera encima de sus cabezas. Por un momento, el chico la miró sintiendo ese extraño vacío que siempre sintió. Volvió a bajar la vista y terminó de cruzar el Patio de Transformaciones siguiendo a Blaise. Cruzaron otros pares de pasillos y subieron unas escaleras hasta llegar al tercer piso. Blaise miró a los costados que no hubiese nadie y abrió la puerta con un simple hechizo, que evitó que la puerta tronara. El rubio lo siguió, y cerró sigilosamente la puerta tras si. Era una habitación bastante pequeña, en una zona del castillo que nunca había visto. No estaba muy lejos de los demás salones, pero suficientemente bien escondida como para que pocas o casi nadie la encuentre.

-¿esto es lo que has conseguido?- le preguntó Draco a su amigo que se dirigía al final del pequeño cuarto.

-Si, y es suficiente- y llegó hasta una chimenea en donde el fuego ardía débilmente iluminado la habitación de un color fuego apagado. Draco se acercó a la chimenea, y se sacó la capa que llevaba puesta por el frío que hacía afuera. Blaise le pasó unos polvos flú que había conseguido esa tarde y se los pasó a Draco.

-¿sabes a donde ir?- le pregunto Blaise tratando de no subir el tono de voz

-Supongo que mi madre esta en la Mansión- tomó los polvos flú y los arrojo en la chimenea mientras pronunciaba -Mansión Malfoy-. Hubo destellos de luces verdes y las brasas crujieron.

El rubio señaló la puerta y le dijo a Blaise que la asegurara. Este se acerco rápido hacia la puerta con la varita afuera y dijo –Silencio- seguido de un –Poste- para trabar la puerta.

Draco acercó su cabeza hacia las llamas de color verde que salían de la chimenea y su cara se fue en ella. Luego de un momento vio que su cabeza estaba dentro de la chimenea de su mansión. Dijo el nombre de su madre para llamarla, pero nadie acudió. Desde ese punto de viste veía el living de su casa, un sillón exactamente en frente y otros dos a sus lados. Volvió a llamar a su madre y quién vino fue el elfo domestico.

-¿Dónde esta mi madre?- le preguntó Draco antes de que el elfo comenzara con su discurso para darle la bienvenida.

-La señora esta en su recamara señorito Malfoy- dijo el elfo haciendo una pequeña caravana. Y antes de que el rubio saliera de la chimenea el elfo le hizo una pregunta –A Shelby le gustaría saber como se encuentra el señorito Malfoy-

Draco miró al elfo, y en un momento de no saber que responder, solo dijo –No muy bien. Iré a ver a mi madre- y con esto salió de la chimenea.

Segundos después su cabeza estaba dentro del a chimenea de la habitación de su madre. El rubio podía ver desde ahí la cama de su madre justo en frente, y que ella dormía. La llamo y ella solo se movió un poco. Draco no quería gritar mucho porque no sabia sí su padre estaba o no en la casa. Lo más probable era que no, pero no quería arriesgarse, y mucho menos ahora, que no quería ningún tipo de retos de su parte.

Concentró su mente a la de su madre y le transmitió, o trató de hacerlo lo más que pudo, que él estaba ahí.

Su madre se movió en la cama, pero no se levantó. Draco se concentro nuevamente, y dijo dentro de su mente –Madre, despierto, estoy aquí-.

Y esta vez, la madre del rubio se despertó y se sentó en la cama tan rápido que Draco se asustó.

-Draco, ¿que haces aquí?- le preguntó su madre saliendo de la cama y caminando hacia la chimenea. Pero antes de que él respondiera, Narcisa volvió a hablar.-Recuerda que no debes despertar así a las personas. Está bien que lo hagas conmigo, porque sé cubrirme, pero acostúmbrate a no hacerlo, es peligroso-

-Si, si, madre, lo sé. Necesito hablarte. Pasó algo muy extraño y no estoy seguro…-

-¿sobre tu proceso?- le pregunto su madre antes de que Draco continúe.

-Si, sobre eso-

-¿Qué quieres saber?- le preguntó su madre mientras se acomodaba y se sentaba en el suelo lentamente, sin perder elegancia.

-Pues, háblame de la conquista- Su madre dudó un momento y comenzó a hablarle.

-Bueno, Draco, ya se porqué lo preguntas, y te lo volveré a decir por si la vez anterior no te quedó muy claro. Nadie elije a la otra persona. La elijes tú-

-Bueno, ¿pero como podría elegir a alguien que no me gusta?-

-Mira, Draco. Los veelas no se sugestionan. No dicen, "creo que me gusta esa persona, o no se con quién quedarme". Los veelas saben exactamente, desde un cierto momento, quien les conviene. Esta claro que la esencia veela es quien puede detectar quien es esa persona, y tú solo debes dejarte llevar y tratar de encontrar el porque esa persona ha sido elegida. Si crees que ya has elegido a alguien, es porque es esa persona. Aunque no la quieras, solo piensa esto. ¿Estás seguro que no la quieres? O, que aún no la quieres-

Draco lanzó un bufido y miró a un costado sin saber que decir. Trataba de no pensar en eso, porque era lo último que podía decirle a su madre.

-Y, bueno, ¿me dirás quien es?- le preguntó su madre con una sonrisa traviesa como de una niña en su boca

Draco corrió la vista rápidamente hacia ella, y respondió con un simple –¡Claro que no!-

-¿Por qué?-

-Aún no sé quien es, solo preguntaba- respondió Draco, pero sin convencer a su madre. Ella sabía muy bien que ya había encontrado a la persona, y que ahora lo único que tenía que hacer era dejarse llevar. Y que en el momento que la acepte, él mismo se lo diría.

-Es un Secreto-

Y con esto apretó sus labios y salió de la chimenea. Las llamas verdes se tornaron amarillas y rojas nuevamente mientras Draco se sacudía el polvo de su capa.


Sus cabellos negros se movían acorde con el viento, bailando una danza fría y nocturna. Sus mejillas estaba rosas por el frío, pero él no lo notaba. Trotaba detrás de Hermione, para no perderla de vista. Por alguna razón, se había olvidado la capa, pero por alguna otra razón, no había vuelto a buscarla, en el momento en que se había dado cuanta que le faltaba la capa, a tan solo unos pasillos de la Dama Gorda.

Hermione tampoco había dicho algo sobre que estaban corriendo al descubierto, en donde cualquier profesor podría verles. Solo se dirigían a la biblioteca, con cosas mas importantes que pensar, que un simple castigo de parte de un profesor. Cuando llegaron a ella, Hermione abrió la puerta, y se dirigió a la Sección Prohibida, seguida de Harry. Pero Harry se sorprendió, cuando con un hechizo desconocido para él, Hermione movió una sección de libros, y se abrió una puerta, con una escalera que descendía hacia algún lugar, oscuro y sucio, y en donde Harry entró luego del –Rápido- de Hermione.

Una biblioteca desconocida, incluso para Madame Pince, se mostraba en frente de ellos. Tierra por doquier, telarañas en uso y ratas en plena cena.

-Parece como si hace más de un siglo que nadie entra en este lugar- digo Hermione empezando a abrir libros con emoción.

-O mejor dicho, quizás hace tan solo unos treinta y cinco años- acotó Harry interesándose por ningún libro en particular.

En solo unos veinte minutos, Hermione no solo encontró el libro que Harry necesitaba, sino que en su bolsillo llevaba varios libros reducidos, para una lectura bastante "ligera". El libro Animagia Ilegal era muy persuasivo y demasiado bonito como para no tomarlo y leerlo. Harry lo tomó, contemplando su tapa de un color borravino y las letras en plata. Lo redujo y lo guardó en su bolsillo.

Era un lugar fantástico y misterioso, pero por algún motivo, no le dio importancia. Solo volvió a la Sala Común bajo el intenso frío de una noche de principios de Enero, con una Hermione callada a su lado. Pasaron por la Dama Gorda, y se internaron en la oscuridad de la Sala Común, para volver a sus respectivas camas, y descansar, porque al día siguiente, les esperaba un día largo y agotador.


Un reloj en la mesita de noche del moreno, indicaba que en tan solo quince minutos serían las cuatro de la madrugada. La chica morena estaba sentada al pie de la cama, envuelta con una manta, y hablando en voz baja al moreno.

-¿Y harás algo?- preguntó la chica

Blaise no contesto en el momento. Se quedó callado, pensando en la respuesta. Por hacer, había muchas cosas que podía hacer, pero no creía que fuera bueno hacerlo.

-Mira, Pansy, no se si deba meterme. Creo que mejor es que todo siga su curso-

La expresión de la chica se tornó un poco hosca pero luego se serenó. Bajó su cabeza, para que sus pensamientos no sean delatados por sus gestos.

-¿dejaras que todo siga su curso? ¿No intervendrás si es que Draco se descarría?-

-Mira, Pansy, eso va más allá de mí. Yo no puedo hacerlo, y tú tampoco puedes-

-¿Qué no puedo?- dijo casi gritando mientras se levantada de la cama y la manta caía al suelo.- ¡Esto es serio Blaise! ¿Piensas quedarte con los brazos cruzados?- decía Pansy coléricamente

Y en respuesta, Blaise solo se cruzo de brazos. Los ojos de Pansy estaban como si se incendiaran, y sus mejillas estaban rojas de la ira. Se dio vuelta y caminó a grandes zancadas hacia la puerta, y antes de atravesarla, se dio vuelta, para decir con la boca apenas abierta .

-Esto no quedará así. Será reportado-


Bueno, espero que les guste y que me dejen muchos reviews. Ahora si, les prometo que esta historia ya no esta abandonada, y que he vuelto, por lo que en la semana ya tendrán el siguiente capítulo, ahora que ya se vuelven mejores...

Otra cosa, me preguntaron por las escenas lemmon, y pues, no falta mucho. Y si lo quieren, quizás haya algo en el siguiente. Pero solo si lo piden...

Y una ultima cosa... En mi perfil, ariba de todo, hay una encuesta que me gustaria que respondan sobre este fic, la relacion de Harry y Draco...

Saludos y portense bien... Reviews...