Capítulo Uno:
El Señor Daisie y su amigo Pacey
-¡Felicidades!- gritó una multitud de gente cuando Christian entró a su casa. Entre todas esas personas había gente que ni conocía, pero no le importaba, era su cumpleaños y la iba a pasar bien.
-Felicidades hijo- le dijeron sus padres y le dio un abrazo. El señor O'Donnell era un hombre alto, tenía el cabello castaño oscuro y aparentaba unos 40 años. La señora O'Donnell, por otro lado, era una mujer hermosísima. Tenía el cabello negro y los ojos verdes que contrastaban con su tez pálida. Ella tenía aproximadamente 34 años.
-¡Gracias!- Chris estaba encantado, todos sus amigos habían acudido y estaban dándole sus regalos para que los abriera. Entre los regalos, estaban unos cuantos juegos para la Nintendo Wii, un balón de Fútbol y dulces.
Cuando se libró de sus amigos (su madre los llamó para darles de comer), Chris se puso a saludar a los invitados mayores, familiares y a los desconocidos. Era muy común ver gente que no conocía en sus fiestas, siendo su padre un Profesor tan reconocido, mucha gente era invitada a la fiesta de cumpleaños de su "único" hijo .
Y ¿Por qué era único? Chris era un muy buen jugador de Fútbol, y muchos equipos grandes de la Primera División Inglesa le ofrecieron un plan de estudios en las mejores escuelas del país para luego, a los 16 años, graduarse y unirse al plantel para jugar en la Liga Profesional. Además de eso, Christian tenía las notas más altas en Oxford, por lo que muchos lo consideraban, hasta más brillante que su padre.
-Christian O'Donnell, un placer- le saludó hombre de unos 45 años- Soy Eli Daisie- añadió estrechándole la mano, Chris no entendía porqué le interesaba tanto a la gente, sus padres habían decidido ocultarle sobre todas las ofertas de los clubes de fútbol.
-Buenos días, señor Daisie- respondió Chris. El hombre le parecía muy extraño, tenía una especie de túnica, Chris nunca había visto algo parecido.
-¡No necesitas ser tan formal!- exclamó Daisie- Simplemente dime Eli. Él es mi compañero, Pacey McNamara- añadió refiriéndose a un hombre que estaba al lado suyo. Era mucho más joven que Eli, y tenía una expresión mucho mas "agradable".
Chris solo saludó con la mano- Necesitamos hablar contigo, también con tus padres, ¿Puedes traerlos?-preguntó Eli.
-¡Claro!- El chico fue corriendo hacia donde estaban sus padres y los llevó donde estaban Eli y Pacey.
-Señores O'Donnell, ¿Será que podemos hablar en algún lugar donde no haya gente?-preguntó Eli.
-Claro, sígannos-dijo la señora O'Donnell. La señora O'Donnell los condujo a un pequeño lounge que se encontraba subiendo las escaleras.
-¿Qué es lo que quieren decirnos?-preguntó el señor O'Donnell.
-Su hijo Chris… Es un mago-dijo Eli. El señor O'Donnell escupió el Whisky que estaba tomando.
-¿Un qué?- preguntó Chris, si esa era una broma por su cumpleaños, no era una broma muy agradable.
-Un Mago-dijo Pacey-¿Nunca notaste que puedes hacer cosas? ¿Cosas que otras personas no pueden hacer?- preguntó Pacey.
Chris se puso a pensar, si hacía cosas… Una vez, en un partido de Fútbol, hizo un tiro muy malo, pero quiso que vaya directo al arco, y lo logró. Pero no iba a decir eso, no podía quedar mal frente a sus padres. Quería que piensen, que él tenía un verdadero talento.
-Pues, generalmente-comenzó tímidamente- Tengo la impresión de leer los pensamientos de mis rivales en el Fútbol, por lo que hago exactamente lo opuesto a lo que van a hacer-concluyó -También, leo la mente de mis compañeros, para sacarles las respuestas en los exámenes que no sé- añadió. La señora O'Donnell puso una cara de sorpresa.
-Miren, su hijo es todo un Legilimente- dijo Eli impresionado- Después de todo, sí tiene talento-añadió.
-¿Legilimente? ¿Qué es eso?- preguntó el señor O'Donnell.
-Señor O'Donnell, me decepciona, como un buen profesor de Literatura, debería saber que significa-dijo Eli.
-Legens-Leer+Mens-Mente… Leer Mentes-dijo el Señor O'Donnell- Y ¿Eso es común?- preguntó.
-Para nada-dijo Pacey- Pero vayamos al grano- añadió e inmediatamente se puso a buscar en su bolsillo- Toma tu carta- Pacey le entregó la carta a Chris.
La carta tenía un sello, que tenía una enorme H. En la solapa, había un escudo. Chris logó reconocer un León, una Serpiente, un Cuervo, y una especie de Perro.
Abrió la carta y sacó unos pergaminos escritos con tinta verde y leyó en voz alta.
COLEGIO HOGWARTS DE MAGIA Y HECHICERÍA
Estimado señor O'Donnell:
Tenemos el agrado de informarle que usted ha sido aceptado en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. El 1 de septiembre, usted será escoltado por un agente del Ministerio de Magia hasta la estación de King's Cross para que nuestro tren lo lleve al Castillo. En ésta carta, está la lista de materiales para que pueda estudiar en la escuela.
Esperamos una respuesta, por lechuza y le deseamos una muy buena suerte.
Neville Longbottom
Director de Hogwarts
-¿Y bien?- preguntó Eli
-No iré- respondió Chris cortante – Mi vida ya es perfecta así, no necesito ir a que me enseñen a desaparecer conejos…
-¿Nos permiten un momento?- preguntó la señora O'Donnell.
-Claro-dijo Eli. Él y Pacey bajaron las escaleras.
-Creo que debería ir- dijo la señora O'Donnell- Si es un mago, tiene que estar con gente como él-añadió.
-No creo que sería conveniente, ¿y si pasa lo mismo que con Phil?- preguntó el señor O'Donnell con lágrimas en los ojos.
-Lo de Phil fue un accidente-dijo la señora O'Donnell contagiada por las lágrimas de su marido.
-¿Qué pasó con Phil?-preguntó Chris.
Chris sabía que tenía un hermano gemelo, pero que falleció a los pocos días de nacer. Pensaba que sus padres ya lo habían superado.
-Hijo, ya eres suficientemente grande como para que te lo contemos-dijo su padre-Tu hermano… Nunca murió, creemos… Que fue secuestrado, a los pocos días de volver a casa-añadió, era obvio que el no quería hablar de eso.
-O sea, ¿Qué no sabemos donde está?-preguntó Chris desconcertado.
-Exactamente. Pero ya no pensemos en eso ahora, tenemos que ver lo mejor para ti- dijo su padre.
-Mira Chris… Éstos hombres, vinieron muy lejos, sólo para decirte que eres un Mago- dijo su madre mirándolo a los ojos- Sería descortés decirles eso- añadió –Además- continuó – Veo algo bueno en ese hombre… Pacey, confiemos en él-concluyó.
-Está bien-dijeron Chris y su padre al unísono.
-¿Listo?-preguntó Eli.
-Si irá, ya lo decidimos- dijo el señor O'Donnell.
-Perfecto… Ya compramos todos sus libros, aprovechamos de alojarnos en el Caldero Chorreante- dijo Pacey- Pero igual tenemos que volver, para comprar tu ropa y tu varita-añadió.
-Vendremos la próxima semana, a recogerlo-dijo Eli- Bueno, los dejamos seguir con si fiesta… ¡Hasta luego!- en ese mismo instante, se oyó un "Crack" y los dos hombres desaparecieron.
