ADVERTENCIA: SPOILER DEL FINAL DE LA SEGUNDA TEMPORADA.
Y finalmente tuve que decir adiós.
Mis pasos, por primera vez en mucho tiempo, caminaron lejos de ti. Contra mi voluntad miré de reojo tu sombra cayendo lánguida sobre el suelo; imaginé tus dorados cabellos acariciados por el sol, todos y cada uno de los pequeños detalles de tu rostro que, de noche, a escondidas, me daba permiso de descubrir; esos labios fríos que ardían en deseo, ese cuello fino mostrando orgulloso la noble yugular. Imaginé luego, que no estabas allí. Así, seguro, podría marcharme.
Unos segundos prolongándose, eternos, fueron todo lo que necesite para dudar. Me esperaban Murata y mi hermano, resueltos a volver; me detenía tu aroma colándose entre las ráfagas, impregnándose en mi ser. Mi primer paso fue débil, apenas se notó; el segundo estaba por venir. Como fotografías en mi mente se anidaron los momentos vividos junto a ti. Reuní un rimero de voluntad para poder concluir y dejar caer el siguiente pie.
Escuché tu voz quebradiza llamar. Mis puños se apretaron al sentir en una sola palabra –mi nombre- acumulado tu dolor. Imitando a las manos, los ojos se cerraron y dejaron resbalar mi pena en forma de agua salina.
Y luego, en un momento, ya todo había terminado. No supe cuando fue que mi cuerpo se movió; supongo que ganó el peso del paso anterior y que restó fuerza al giro con el que pretendía a tu lado volver.
Sí, eso debió ser
¿Demaciado corto? lo sé, pero es sólo la introducción, los capítulos, desde luego, serán más largos. Espero que dejen reviews.
Nos vemos.
