Disclaimer: FMA no me pertenece en absoluto, solo hago esto por diversión y sin intenciones de lucro, ya que nadie pagaría por leer mis parodias paranoicas faltas de sentido alguno.
Advertencias: este Capitulo contendrá lemmon (escenas con contenido sexual)
NA: se q demore milenios, pero hubieron inconvenientes q no tenia en mente enfrentar. Dedicado a todos aquellos me han dejado comentario y/o han leído esta historia.
Especialmente dedicado a mi gran amigo Fran n.n ¡Feliz Cumpleaños!! ¡19 años ya! Joder… crecen tan rápido ;;
Narración
-Dialogo-
Narración-pensamiento del personaje
IV. Gravedad
Riza se acerco cautelosamente a Roy después de q este llevara varios minutos en el suelo sin moverse, él joven general de brigada se encontraba aparentemente inconsciente en el suelo.
La rubia se agacho levemente a su lado para cerciorarse que su superior se encontrase bien. Lo contemplo unos momentos, tierna y tímidamente se atrevió a acariciar la mejilla del hombre en el suelo. En su mirada inundada de amor se dejaba entrever el miedo –"si tan solo no fuera tan complicado"- pensó.
Lentamente fue delineando las facciones relajadas de Roy, hasta detenerse en sus labios, los delineo delicadamente con la yema de los dedos al tiempo q suspiraba, la mujer no sabía de donde había sacado el valor de seguir sus impulsos y acariciar así al hombre por quien negaba sentir cualquier cosa aparte de una sana y cómoda amistad. Se tranquilizo al ver q Roy no parecía reaccionar, al tiempo q una punzada de culpabilidad la invadía, alejo esos pensamientos de su mente y se concentro nuevamente en los labios de su superior, los volvió a acariciar y sus ojos estaban fijos en esa boca prohibida. Un nuevo impulso la asaltó, necesitaba besarlo. Se regaño mentalmente por ello, pero era tan tentador. Una oportunidad única, después de todo nadie lo notaria; y Roy jamás tendría por que enterarse…
Se sentía como toda una quinceañera enamorada apunto de acercarse al chico que le gusta, se acerco lentamente a Roy, con suavidad y precaución, hasta q sus labios estuvieron a menos de un centímetro de distancia. Sentía la respiración calmada de Roy en sus labios, comenzaba a arrepentirse, nuevamente el temor ganaba terreno. Estaba tan cerca… pero a la vez sus temores e inseguridades la alejaban de el y creaban una pared de hielo; comenzó a alejarse lentamente, no deseando alejarse de él, pero es lo que pensaba debía hacer.
Sorpresivamente Roy la detuvo con un brazo que posiciono en la espalda de la rubia, al tiempo que se incorporaba, de ese modo volvió a dejar su rostro a escasos centímetros del de Riza.
-¿No planeas terminar lo que comenzaste? Le pregunto con voz suave, y seductora, según se le antojó a Riza. Y le sonrió a la rubia con picardía.
-Yo... Yo lo siento Mucho señor, será mejor q me retire- Riza Extremadamente perturbada y sonrojada intento ponerse de pie, para salir huyendo de ahí antes que algo mas ocurriese, su racionalidad le decía q saliese de ahí lo mas rápido posible. Solo no contaba con que no la dejarían escapar.
Roy la sujeto firmemente del brazo, impidiendo que Hawkeye huyera una vez más de él.
Se incorporo aun más hasta quedar de rodillas frente a Riza, aun reteniéndola, rodeo con su otro brazo a Riza atrayéndola hacia él, la miro unos segundos a los ojos, ella estaba completamente paralizada y muy a pesar de si misma no mostraba resistencia alguna. Entonces la besó, fue un beso gentil y tierno cargado de emoción. Él contuvo su pasión mientras ella inconcientemente bajaba sus barreras.
Un beso demasiado ansiado por ambos lentamente se fueron separando, Roy aun la abrazaba con un acertado temor a que ella intentase escapar, puesto q ella tenia la culpabilidad pintada en el rostro, pero no, no la volvería dejar escapar " no otra vez" pensó Roy, no dejaría que ella volviese a escapar de si misma y de sus sentimientos.
La volvió a besar un poco a la fuerza, juntando su cuerpo al de ella, no dejándola oponerse, derramo en ese beso la pasión y la necesidad, mordió mesuradamente el labio inferior de la mujer, haciéndola emitir un suave quejido y entreabrir los labios lo cual el aprovechó para meter su lengua en la boca de la rubia en busca de su lengua masajeo suavemente la lengua de Riza con la propia y exploro la tan ansiada cavidad con hambre y devoción.
Riza se estremecía en sus brazos sentía la fuerza y la pasión de ese hombre y esto la llenaba. Su propio deseo la impulsaba a responder, pero su racionalidad la detenía, su miedo a que fuera solo un juego. Su miedo a sentir y vivir
Inconcientemente pego más aun su cuerpo al de Roy, al momento que sus brazos se enredaban en el cuello de Mustang y lo obligaban a profundizar más el beso. Roy se estremeció, y sus manos comenzaron a acariciar y bajar por la espalda de la rubia hasta llegar a sus caderas y acariciarlas de manera lasciva y sensual.
Roy termino bruscamente el beso alejándose centímetros de ella, bastante agitado, No debía continuar, tenia que controlarse. Ella lo miraba entre avergonzada y curiosa, seguían abrazados. Esta vez ella no intento alejarse de el, decidió simplemente dejarse llevar, era demasiado fuerte lo que sentía estando cerca de el sentía que el pecho se le reventaría de emoción. Roy apoyo su cabeza en el espacio entre el cuello y el hombro de la mujer, aspirando su fragancia y calmando su respiración.
-Riza, Admite que sientes algo Mas que amistad por mi, es ridículo que sigamos con esto ¡Por favor!- la voz de Roy estaba bastante baja, ronca y denotaba desesperación, provocándole escalofríos a la teniente y ese por favor claramente buscaba más que una confesión y era exactamente lo q ella sentía, su cuerpo pedía a gritos q se entregara a el, lo deseaba tanto… pero no debía, no podía, jamás le diría que lo amaba, por que seria entregarle su alma, su corazón y su vida y tenia demasiado miedo de ello, sintió la nariz de mustang acariciando su cuello y se estremeció; intento separarse, pero Roy la sujeto mas fuerte contra el.
- No podemos seguir, debo volver a la oficina… la revisión- Logro decir con un hilo de voz en un intento de ser liberada de esa deliciosa retención, Su cuerpo la traicionaba, debía alejarse de el ya mismo. Él se alejó de su labor sin soltarla, solo para mirarla a la cara y sonreírle de manera seductora.
- Me temo que no puedo dejarte ir Riza, no hasta que lo admitas, creo que ya te lo había mencionado antes dijo de modo triunfal y le volvió a sonreír "te sacare de tu terquedad quieras o no". Ohh si él tenia bastante claro que este era el mejor método de "torturarla" para que confesase, por eso la atrajo hacia su casa en primer lugar, Todos tienen un punto débil y el de Riza es que después de todo no es de acero y corre sangre por sus venas; al igual que por las propias y si el apenas soportaba contenerse de besarla y hacerla suya ella no podría ser la excepción, la haría enfrentar sus sentimientos, aunque también fuese una tortura para el y tuviese q contenerse, después de todo jamás le haría algo a Riza que ella no desease abiertamente, la respetaba demasiado para eso, pero a situaciones extremas… soluciones igualmente extremas, volvió a hundir el rostro en el cuello de Riza, y comenzó a mordisquear lentamente la piel a su alcancé.
Riza dio un salto y de su boca salió un gemido – ¡Roy!- Exclamo de sorpresa. –De-déjeme ir señor… por favor- jadeaba y la voz le temblaba, pero aun así no hizo nada por apartarse del hombre.
Roy soltó una pequeña risilla traviesa
– Sabes bien lo que debes hacer para que te deje ir pequeña- le dijo en tono cantarín, para luego lamer lascivamente el cuello de Riza, a lo cual ella reprimió un gemido de sorpresa y sintió como perdía fuerzas.
- Si lo dices terminare con esto Riza, solo debes decir lo q sientes- Roy siguió Lamiendo su cuello esperando una respuesta, Riza guardo silencio, no lo haría, vencería a Mustang en su juego y no diría lo que el deseaba oír, no se opondría ni participaría de su juego pervertido y esperaría a que el bajara la guardia para escapar, si eso es lo q haría, era fuerte y tenia mucho auto control. No señor, sus bajos instintos no la vencerían… ¡Alto! ¿En que Momento se había dejado acomodar en el suelo por Roy? Si, definitivamente tenía tanto auto control… Se regaño mentalmente por eso
Se tenso inmediatamente, Roy se separo de ella para mirarla y tranquilizarla.
- Tranquila Pequeña, pero de rodillas estábamos demasiado incómodos ambos ¿no lo crees?- ella solo lo miro con enfado al momento que el pasaba una pierna a cada lado del cuerpo de la rubia y le sujetaba las muñecas con una mano sobre su cabeza (de Riza) ella intento liberarse pero no había caso estaba atrapada entre el peso del cuerpo de Roy y el suelo, forcejeo una vez mas sin resultados.
- sabes lo que debes hacer si quieres irte Riza-
- …
Roy volvió a su labor de "tortura" ligera hasta q ella hablase y se concentro en devorar los labios de la mujer la que gustosa lo recibió y correspondió el beso, ambas lenguas se masajeaban con hambre, ella deseaba esto tanto como el; lo que representaba un gran Problema para Mustang, ya que le era demasiado difícil contenerse ante esto.
Él se separo lentamente de ella, dejando que solamente un hilo de saliva uniera sus bocas, la miro directamente a los ojos mientras rompía aquel hilo con su propia lengua.
Ambos habían llegado a un punto sin retorno.
Roy fue bajando con su lengua desde la boca al cuello de Riza, mientras soltaba sus manos para comenzar a despojar a la teniente de su uniforme, ella se dejo hacer resignada a que su autocontrol era inexistente cuando se trataba de Roy, ya entregada a las caricias de él se levanto y extendió sus brazos, para que él la despojara de su chaqueta con completa libertad, al volver a recostarse en el destrozado piso estiro sus brazos hacia arriba para disfrutar de un escalofrió que la recorrió de pies a cabeza gracias a Roy y sus jugueteos con sus senos; al estirar completamente sus brazos sobre su cabeza su mano derecha se topo con el frió metal de su arma, en el rostro de Riza se formo una sonrisa siniestra que Roy no vio ya que estaba muy ocupado subiéndole el sujetador con la nariz.
Si alguien hubiera entrado a la casa del General de brigada Roy Mustang en esos momentos, creería que entró a una dimensión paralela, o a un campo de batalla, pero lo mas chocante de la escena y lo que desencajaba por completo esa escena con la realidad conocida era ver al General, posicionado sobre su teniente con la blusa de esta completamente abierta, el sujetador completamente fuera de su lugar y al General delineando con su lengua el ombligo de la mujer mientras ella gemía discretamente.
Dimensión paralela o No es lo que ocurría en estos momentos en la sala de la casa del General.
Riza sentía como se iba humedeciendo por todos lados a la par que el calor de su cuerpo subía de manera exquisita, se notaba muchísimo la experiencia de su superior en estas situaciones -"maldito mujeriego, pero eso se acabara muy pronto"- pensando eso subió un poco mas su mano derecha hasta tener completo acceso a su arma de fuego, la tomo firmemente y fue bajando sus brazos con sutilidad. Su mano izquierda se situó sobre la cabeza de Roy (que intentaba desabrochar los pantalones de Riza en ese momento) mientras la derecha empuñaba correctamente el arma.
Roy ya tenia abiertos los pantalones de su subordinada que extrañamente no siguió resistiéndose, es mas, le había acariciado hace un momento y el estuvo a punto de ronronear de felicidad, claro que jamás lo admitiría ante nadie, menos ante ella. Tan ensimismado estaba que no se dio cuenta que la mano de Riza se retiro de su cabeza, cuando estaba a punto de bajarle los pantalones a la mujer para comenzar a juguetear con esa bonita ropa interior, escucho el sonido de un arma que se prepara para ser disparada y sintió el frío metal sobre su sien… no era necesario ser un genio para saber que debía parar, paso saliva con dificultad por su garganta, levanto lentamente el rostro que estaba a la altura de las caderas de la mujer para mirarla a los ojos. No supo si excitarse aun más o salir corriendo, Los ojos de Riza llameaban en pasión y decisión y tenia una sonrisa no muy confiable bailándole en esa misma boca que le había devuelto sus besos con devoción. Un escalofrió recorrió toda su columna y el arma de Riza seguía firme en su mano apuntando directo a su cabeza.
La rubia levanto un poco su torso apoyándose en su brazo izquierdo, sin dejar de mirar a Roy, esperando a que quitara esa cara de enajenado mental y dijera o hiciera algo. Al ver que Roy pensaba quedarse inactivo por tiempo indefinido Riza movida por la necesidad y la maldad lo empujo lejos de su cuerpo sin dejar de apuntarlo en ningún momento, se puso de pie con agilidad, mientras Roy tenia una expresión indefinible en el rostro, debatiéndose entre arriesgar su vida y tirársela ahí mismo, o continuar viviendo por si algún día podía ser la cabeza del ejercito, todo esto sin percatarse de lo que sucedía a su alrededor en ese mismo instante.
Roy Mustang, arrodillado en el suelo, con la camisa mal puesta y un bulto bastante sospechoso en sus pantalones de vestir era una imagen perturvadoramente irresistible a los ojos de cualquier mujer, pero lo que realmente completaba el cuadro seductor a ojos de Riza eran esos ojos extraviados e indefensos ante ella; eso Si que la encendía.
-Ponte de pie Roy, ahora vas a pagar por tomarte tantas libertades conmigo-
Roy levanto la vista y enfoco sus ojos negros en la mujer frente a el, recorriendo su cuerpo con la mirada, aun tenía la blusa abierta y señales claras de agitación, aunque el sujetador ya no lo tenia (no recordaba en que momento se lo había quitado, pero estaba seguro que ella misma no se lo quito), Semblante serio, eso de ninguna manera era una buena señal en Riza (aunque pasara seria casi toda su vida) se puso de pie lentamente obedeciendo a Riza, no quería morir tan joven después de todo.
- vamos, te pasa por pervertido- Riza lo empujaba hacia la segunda planta de la casa
- en ningún momento te oí quejarte, mas bien lo contrario-gruño Roy por lo bajo bastante molesto.
Al estar ya en el corredor que daba a las habitaciones Riza se lo quedo mirando evaluando la situación.
-¿Cuál es su habitación?- se puso frente a Roy cerrando su blusa discretamente con la mano izquierda.
-¿Que?- eso desconcertó aun mas a Roy, dudaba mucho que ella fuera a seguir con su "juego", aunque aun tenia la leve esperanza.
-No ponga esa cara de pervertido, solo deseo cambiarme, ya que arranco varios botones de mi blusa- le espeto sonrojándose levemente
-por aquí- gruño malhumorado encaminándose a su habitación.
Ya estando ambos adentro de la habitación, él se sentó en la cama resignado, mientras le indicaba con una mano a Riza donde estaba el armario, ella comenzó a rebuscar entre sus cosas mientras el miraba su propia camisa, a medio desabotonar y mal puesta, sintió que el ajetreo de la rubia en su armario cesaba y levanto la vista para ver que se había puesto. Santo Dios… estuvo a punto de sufrir una hemorragia nasal, ella estaba completamente desnuda, con su cabello suelto y mirándolo de una manera endemoniadamente sexy, Pudo sentir como su mandíbula inferior callo sin control alguno y como la sangre se le iba a las mejillas y a la entrepierna. Luego se dio cuenta de un ínfimo detalle… Riza lo volvía a apuntar con su arma y además tenia unas esposas en la otra mano, y la sonrisa de la despampanante mujer le empezó a parecer un poco tétrica.
- no ponga esa cara y acuéstese en la cama… general- dijo la mujer con clara voz de mando y una cara de estar disfrutando muchísimo la situación.
Eran innegable el morbo que le provocaba tener a Riza dominándolo, así que solo acato las órdenes de su teniente, pero antes de acostarse se quito la camisa tirándola lejos.
-Vaya, que... cooperador, ahora ponga las manos sobre su cabeza- Así lo hizo él , Por su lado Riza se subía a la cama y gateaba por encima de Roy pero con sus manos y sus rodillas a los costados del cuerpo el hombre para no aplastarlo, el moreno hizo amago de bajar una mano para acariciar a la exuberante mujer que tenia sobre el, pero una mano de Riza lo intercepto, ella quedo a la altura del rostro de Roy, ambos mirándose a los ojos…el perdiéndose en esos hipnotizantes ojos rojizos y ella sintiéndose caer en esos pozos negros que absorbían toda su cordura.
Paseo sus manos desde los antebrazos del hombre hasta sus manos, le apresto una mano con un lado de las esposas, paso la cadena y el otro lado por detrás de la cabecera de la cama para apresar la otra mano del hombre con un seco clic.
-Así me aseguro de que no va a portarse mal otra vez- le susurro coquetamente Riza al oído, sus cabellos rubios acariciando el rostro de Roy y produciéndole cosquillas. Ella beso con ternura el lóbulo de la oreja del hombre y fue trazando un sendero de cortos besos hasta llegar a la comisura de la boca del moreno, donde lamió dos veces.
-¡Riza!- soltó en un gemido Roy. Necesitaba tocarla y estrecharla entre sus brazos, perderse en sus formas y grabar la sensación de su piel en su mente y cuerpo, la deseaba tanto que dolía y ella al parecer no tenía ninguna intención de apresurarse. Sentía la tela de los pantalones y de la ropa interior presionando dolorosamente su ya muy despierto miembro y quería penetrarla y hacerle gemir, intento aflojar las esposas pero se olvido completamente de ello cuando Riza comenzó a lamer sus labios (los de él) y el sentir el roce de los senos desnudos de la mujer contra su pecho desnudo.
Ella quito el cabellos que comenzaba a estorbar para saborear a gusto los labios del hombre al que dominaba por completo en estos momentos, sintió como este levantaba las caderas en busca de contacto y lo entendía perfectamente… se sentía tan caliente y tan húmeda y lo necesitaba adentro de ella. Se sentó sobre las caderas del hombre, con las rodillas y nos brazos ya cansados de resistir su peso todo este tiempo, Roy soltó un sonido a medio paso de un gemido y de un gruñido, poso las manos en el pecho del hombre trazando con sus manos figuras imaginarias, sentía las caderas de Roy moverse hacia ella y vio su cara de necesidad… lo sentía duro y palpitante, el no necesitaba pedirlo ella también lo necesitaba.
Volvió a cargar el peso de su cuerpo en sus rodillas y descendió hasta sentarse en las rodillas del hombre, acaricio su abdomen y jugueteo alrededor de su ombligo. Siempre mirándolo a los ojos con deseo y malicia impregnándolos, siguió bajando las manos hasta llegar a la orilla del pantalón. Tomo el cinturón y con toda la tranquilidad del mundo lo fue desabrochando, para luego quitarlo del pantalón y lanzarlo lejos. Luego desabotono el pantalón con facilidad, ahora solo restaba bajar el cierre del dichoso pantalón, sintió como roy ondulaba sus caderas hacia arriba, con maldad ella acaricio su pene sobre la tela, logrando que Roy gruñera más. Sabía a la perfección lo que debía estar sufriendo el hombre. El estaba acostumbrado a dominar, era un General de brigada y un militar por esencia, pero con ella no se jugaba y le iba a enseñar eso. Volvió a su tarea de quitarle el pantalón, le bajo la cremallera con parcimonia, lentamente, casi una caricia… al tener la cremallera completamente abajo volvió a la cintura de los pantalones, jugo un rato ahí con sus dedos, y sintió también la de la ropa interior, decidida bajo ambas prendas con rapidez dejando al descubierto el miembro viril de su superior, paso la lengua sobre sus labios, estando muy conciente de que Roy no le quitaba los ojos de encima. Se levanto para terminar de desvestir a su superior, una vez desnudo debajo de ella, se deleito la vista paseándola por el cuerpo el hombre, y deseando sentir ese erecto pene en su interior.
Bajo su cabeza a la altura del palpitante y húmedo miembro y soplo la punta, ganando como recompensa un gemido de Roy, El la miro bastante molesto, las esposas comenzaban a hacerle daño por culpa de las ansias.
Ella evaluó la situación, era evidente que ambos estaban bastante necesitados y no le vio sentido a continuar con el arresto del hombre, paseo sus manos sobre la cama en los costados de Roy, sabía que por ahí debía estar, Ajá ahí estaba la pequeña llavecilla. Se muy cerca del miembro de roy ganándose un gruñido de su parte y se tendió sobre el alcanzando sus manos, lo beso con hambre, mientras sus propias manos intentaban liberar a las de Roy de las esposas. Él al sentir el sonido metálico que anunciaba su libertad se deshizo rápidamente de las esposas para apretar a Riza contra su cuerpo, Era el cielo, su sensación favorita de aquí en adelante, su piel y la de riza juntas sin nada de por medio, mordió el labio inferior de la mujer al tiempo que se sentaba y la ponía a ella abajo, acaricio y apretó sus bien formados senos, lamió sus labios y comenzó a descender a besos por el cuello de riza hasta llegar nuevamente a sus senos y terminar con lo que hacían abajo, lamió sus pezones, pero esta vez no se detuvo ahí, bajo hasta el estomago de riza, donde mordió y lamió, jugando con su ombligo y penetrando ese agujerito con su lengua simulando lo que vendría en unos instantes más, bajo sus manos a las caderas de la mujer, jugueteó con su bello pubico. Ella abrió sus piernas permitiéndole total acceso, extasiada con las caricias. Él comenzó a masajear el sexo de ella, dando bastante pronto con lo que buscaba lo que logro arrancarle un grito de placer a Riza y hacerla sonrojar hasta las orejas. Abrió un poco mas las piernas de la mujer al tiempo que se ponía en posición para penetrarla, dirigió su pene a la entrada y comenzó a abrirse paso lentamente… estaba estrecho caliente y húmedo, las sensaciones lo superaban y comenzó a jadear, la tomo firmemente de las caderas y de una embestida estuvo completamente dentro de ella, no hubo necesidad de preguntar si estaba preparada, la humedad del sexo de la mujer le indicaba que estaba tan lista como él.
La beso gentilmente en los labios y ella lo rodeo con sus piernas haciendo así que se adentrara aun más en ella. Comenzó con las embestidas, ambos estaban en el cielo, jadeando y sintiéndose tan calientes, Querían llegar al punto culmine, pero también querían quedarse así para siempre, conectados, con ese sin fin de sensaciones contradictorias viajando por sus venas, la adrenalina, el placer y los escalofríos iban en aumento. Ella movía las caderas mas fuerte por la ansiedad y el aumentaba el ritmo de las envestidas, la piel se erizaba, todo estaba hiper sensibilizado. El la beso pasionalmente sabiendo que ambo ya estaban en el punto límite, acaricio sus senos jugando con sus pezones, mientras ella clavaba las uñas en su ancha y masculina espalda. El bajo una de sus manos hasta el sexo de ella y comenzó a estimular su clítoris al ritmo de las embestidas. Sintió como el cuerpo femenino se tensaba bajo el y como su miembro era estrujado por los espasmos de placer que sentía ella en esos momentos al alcanzar el orgasmo. El no duro mucho más y sintió como toda esa tensión acumulada se expandía por su columna y todo su cuerpo. Una sensación indescriptible que le quito el aliento.
Ambos estaban abrazados sobre la cama, el aun sobre ella y en su interior, agotados hasta la medula pero felices a mas no dar. El efecto pos coital fluyendo por sus cuerpos. Aprovechando un momento de lucidez Roy aprovecho la oportunidad.
-¿Me lo dirás Ahora?- le susurro sobre su oído, complaciéndose con el estremecimiento del cuerpo bajo ella
-por si no te acaba de quedar claro con lo que acabamos de hacer y que a ningún estupido más que a ti se lo permitiría… Si te amo Roy Mustang- admitió con voz somnolienta.
El acaricio el contorno del rostro de la rubia, quitando los cabellos que se habían pegado a su piel gracias a la transpiración, con un leve movimiento de caderas salio de su interior y se recostó sobre la cama acercándola a él. Beso sus cabellos cariñosamente y buscaba tientas la sabana de la cama para taparlos a ambos. Cubrió ambos cuerpos con la tela y la acurruco aun mas sobre su cuerpo, la miro a los ojos, ella estaba bastante adormecida. Le dio un beso en los labios y también lo admitió.
-Te amor Riza Hawkeye-
Ambos cayeron en los brazos de Morfeo placida y felizmente definitivamente ambos gravitaban hacia el otro y nada se puede hacer en contra de la fuerza de gravedad.
Continuara…
Me ha costado Horrores, pero el incentivo de que mi hermano pequeño esta de cumpleaños logro el milagro. No se como me habrá quedado, solo se que se me da FATAL emm opiniones tomatazos, asesinatos por la demora… ya saben por que medio
No sirvo para escribir Lemmons, tengo trauma con ellos, y se que me daréis vuestra objetiva opinión sobre mi intento de lemmon xD
Muchos cariños a todos
Y Muy feliz cumple Fran! (mirad la clase de regalos q le doy a mi hermano pequeño -.-, pero ya tiene 19, eso me quita algo de culpa No?)
Si, habrá un capitulo más!. No, no me demorare otro año xD, es el extra prometido por la demora. Espero vuestras opiniones! Besos :se esconde bajo las frazadas de su cama sin terminar de creerse que intento escribir un lemmon:
6 de septiembre 2008
