Hola!
Aqui esta. El ultimo capitulo de la historia. No se si pueda llamarse epilogo; pero bueno creo que explica como acaba la cosa; aunque tengo la sensacion de que el final ha quedado algo abierto
Se que he tardado mil años en subirlo y que no tengo excusa, de todas formas aqui os lo dejo para que, espero, disfruteis de la lectura ,
La lucha se sucedía a su alrededor; pero él tiene sus sentidos puestos en ella. Escalibur, su espada, choca con la que Illiana esgrima con elegancia. No quiere hacerla daño, solo busca desarmarla para poder decir el contrahechizo y que el vacio la libere, lo único que quiere es que vuelva a ser ella misma y poder sentirla entre sus brazos
Ella le da una patada en el estomago y obliga a Wyatt a retroceder un par de pasos. Se le corta la respiración; pero ella sigue atacándole sin misericordia. El joven lo ve todo perdido, no tiene la destreza de ella ni las ansias de ganar. Entonces los ojos de la joven vuelven a ser los azules de siempre, que le miran implorándole porque la perdone y la libere, porque no quiere seguir haciéndole daño. Ella baja la espada y le susurra algo que nadie mas puede oír
- Sálvame
El asiente mientras las lágrimas escapan de sus ojos igual que de los de ella, sabe lo que tiene que hacer, ella también; pero es lo mejor; aunque eso no lo haga menos doloroso. Cierra los ojos y ensarta la espada en el pecho de su amada
- Te quiero- le susurra Wyatt mientras acaba con su vida
- Te quiero- le responde ella mientras su cuerpo es devorado por las llamas
Wyatt se despierta empapado en sudor. Puede oír los latidos de su corazón retumbado con fuerza en sus oídos. Su respiración esta alterada y siente ronca la garganta, posiblemente por el que grito que ha debido de dar antes de despertar.
Debería de haberse acostumbrado ya a ese sueño. Ha soñado con esa batalla todos los días del último año. El ultimo momento que paso con ella, la forma en la que tuvo que matarla, sus últimas palabras…
Sale de la cama sabiendo que, por mucho que lo intente, no será capaz de reconciliar el sueño. Recorre el pasillo y se detiene frente a la puerta de sus padres, puede oír a su madre llorar, porque sufre por no poder hacer nada por mitigar el dolor que su hijo esta sintiendo. Oír su llanto y las palabras que su padre le susurra para calmarla solo hacen que el mago doblemente bendecido se sienta aun peor. No quiere hacerla sufrir; pero tampoco puede evitar recordar
Baja y enciende la televisión. Ya que no puede dormir al menos podrá entretenerse con algo. Cambia los canales y pronto se cansa de lo que ve. No es algo que le sorprenda demasiado, todas las noches baja y todas las noches es lo mismo.
- Mas de 200 canales y lo único que hay es tele tienda y porno- se queja el rubio antes de extender una mano y hacer que orbite hasta ella un Dvd- "El retorno del Jedi" Genial, esta solo la he visto 20 veces. Dios, necesito pelis nuevas
- Lo que necesitas es una vida nueva- le dice Chris mientras baja las escaleras
- ¿Qué haces despierto enano?
- Es difícil dormir con tus gritos
- Si bueno… lo siento por eso
- Deberías olvidarlo ya Wyatt. No es bueno que te aferres al pasado
- Guárdate la psicología barata. No controlo lo que sueño ¿Vale?- le dice algo molesto
Chris le mira en silencio antes de suspirar y con cansancio sentarse a su lado
- El retorno del Jedi ¿no? Pues venga, ponla
La mañana les encuentra a los dos hermanos tumbados en el sofá. Chris durmiendo y Wyatt con la vista fija en la pantalla repitiendo los diálogos que ella se sabe de memoria. Así es como les ve Piper al bajar, sonríe al mayor de sus hijos y le saluda con la cabeza, a la vez que se abrocha mejor la bata que lleva. Luego se da la vuelta y parte hacia la cocina donde empieza a preparar el desayuno. No tarda mucho antes de que el olor a tortitas y chocolate inunde la casa familiar. Chris se levanta como con un resorte y prácticamente sale corriendo hacia la cocina.
El resto del día parece ser igual a cualquier otro, bueno, no es como cualquier otro día, hoy es el cumpleaños de las gemelas de Pheobe y Coop. Wyatt no tiene demasiadas ganas de ir y de que todos le miren con la misma lastima y preocupación con la que lo han hecho desde aquel día. Por supuesto su madre no le da demasiadas alternativas y con resignación sabe que debe acudir. El único pensamiento que le libera un poco es saber que, al menos en casa de su tía nada le recordara a ella.
Están todos reunidos en el apartamento de la mediana de las hermanas, hablando y riendo mientras las pequeñas gatean por la casa ajenas a lo que pasa a su alrededor. ES el momento importante, están a punto de cortar la tarta cuando sueña el timbre. El rubio se levanta, ya que es el más cercano a la puerta y abre, quedándose sin respiración al ver a la persona ante él.
Allí, con las manos en los bolsillos de unos desgastados vaqueros hay una joven, tiene más o menos su edad; pero eso no es lo que le llama la atención y consigue que el aire no llegue a sus pulmones. No cree lo que ve, porque es imposible que sea ella. Sin embargo es su cara, su cuerpo, sus mismos ojos azules, esa sonrisa que tan loco le había vuelto… lo único distinto es su pelo, ya no es rubio ni por la barbilla, ahora es moreno y largo
- ¿Illy?- dice sin poder evitarlas palabras que escapan de su boca sin permiso
- No Lily- responde ella sonriéndole- Lilianne Mars
- Perdona... es solo que te pareces mucho a alguien que conocia
- ¿Una ex?
- Mas o menos
- Bueno, dicen que todos tenemos un doble en alguna parte
- Supongo- dice no demasiado convencido de ello
- Veras, unas amigas y yo nos acabamos de mudar al piso de al lado y al abrir el grifo sea vuelto loco; porque no deja de salir agua- le explica ella, haciendo que Wyatt se de cuenta por primera vez de que lleva toda la camiseta mojada- Nos preguntábamos si podíais dejarnos alguna guía de teléfonos donde encontrar algún fontanero
- Bueno, yo soy muy bueno arreglando cosas- le dice sonriéndola- Si quieres puedo echarle un vistazo
-¿De verdad?
- Si
-¿No será molestia?
- Ninguna
- Vale
- Genial, espera un minuto
Wyatt entra en la sala donde todos están esperando a que llegue para poder partir la tarta. Cuando lo hace saben que algo ha sucedido. Los ojos del mago doblemente bendecido brillan con felicidad y, por primera vez desde hace un año sonríe con total sinceridad
-¿Quién era?- le pregunta Paige
- La nueva vecina de tía Pheobe, necesita ayuda así que ahora vengo. Cortar la tarta sin mí
Cuando sale al pasillo y la vuelve a ver su sonrisa se amplia. Sabe que ella es Iliana, su pequeña Illy, algo dentro de si se lo dice. No entiende porque no lo recuerda o como ha llegado hasta allí, lo cierto es que tampoco le importa; los caminos de la magia son inescrutables, todo sucede por una razón, no importa que él no la comprenda o que ella ahora se llame Lilly. Lo único que cuenta es que tiene la intención de no volverla a dejar escapar
- Fin -
Que ilusion he terminado mi primer fic!!
Si alguien lo sigue leyendo no me importara recibir un comentario al respecto (era una indirecta, por si no lo habeis cogido) no en serio, me gustaria saber vuestra opinion para poder mejorar
