¡El fin al fin! Gracias por leer.


El libro abierto

Yasuchika corría por toda la casa en persecución de Satoshi, quien nunca se cansaba de hacerlo enojar.

- ¡Devuélveme mis lenteees! – gritó, saltando un sofá como un atleta en una carrera de vallas. - ¡Es mentira, no me parezco en nada a mi hermano!

- ¿De qué hablas? ¡Eres la viva imagen de Mitsukuni aniki! – respondió Satoshi, subiendo por las escaleras. Chika chan enrojeció y soltó un grito rabioso al escuchar la comparación. Los sirvientes de la mansión Morinozuka simplemente se limitaban a esquivar elegantemente a ese par de bólidos para evitar ser tacleados. Satoshi se metió a una habitación pero en el segundo que le tomó abrir la puerta Yasuchika aprovechó para saltar sobre él. Ambos cayeron al piso alfombrado, llevándose consigo un perchero y varios libros que estaban sobre un restirador. - ¡Tatata-ittaiii! ¡Qué bruto eres, ya quítate de encima!

- ¿En dónde estamos? – dijo, quitándole los lentes para ponérselos de nuevo.

- En el cuarto de mi hermano, ¿nunca habías entrado aquí? – respondió sorprendido Sato chan. Yasuchika se había puesto de pie y le extendió la mano para ayudarlo a levantarse.

- No es mi estilo curiosear en una casa que no es la mía. – entre ambos se pusieron a recoger los pertrechos y a devolver cada cosa en su sitio. Chika chan recogió al último un libro de pasta dura que estaba escrito a mano. - ¿Qué es esto?

- Parece un diario, ¡no sabía que Takashi tuviera uno! – dijo, arrebatándoselo para hojearlo.

- Mejor déjalo donde estaba, mi primo no tarda en llegar en cualquier momento…

- ¡Oooh, ¿así que Taka aniki te da miedo, eh?!

- Claro que no, nunca he visto a Mori enojado desde que tengo uso de razón… pero no me gustaría poner a prueba su paciencia. ¡Además, revisar un diario ajeno es de mala educación!

- Pero… ¿no te da curiosidad al menos saber qué cosa tiene en la cabeza?

- Mmmh… - Yasuchika le quitó el diario de una vez y lo dejó en el restirador.

- Vamos, vamos, hay que echarle una ojeada pequeñita, ¡al menos a lo último que escribió!

A Chika chan se le empañaron los lentes. No pasaba tanto tiempo con Mori como lo hacía con Satoshi y a veces lamentaba no conocerlo mejor. Leer su diario era entonces una gran tentación. Yasuchika ya se estaba dirigiendo a la puerta, pero de pronto se detuvo en seco y giró en redondo.

- Creo que no sería tan malo si miramos un poco.

- ¡ASÍ SE HABLA!

- ¡Shhhhh, cállate, nos van a escuchar! – regresó sobre sus pasos y entre los dos abrieron el libro:

16 de Febrero

No sé qué le ven de interesante regalar dulces y chocolates a los muchachos por estos días. Ya es febrero, miro atrás y no puedo creer que ya haya pasado tanto tiempo en el Host Club. A los gemelos se les ve bien, jamás creí posible que de hecho desbarataran ésa vaina tan dura que los envolvía. Es raro que yo admita esto pero me alegro mucho por ellos… en general me estoy divirtiendo. Al principio dije: "Sólo estaré aquí un par de días a ver qué pasa" y resultó que ese par de días se transformaron en meses. Creo que la culpa la tiene en parte mi propia curiosidad, ya que a sólo dos semanas de haber abierto el Host Club se presentó un chiquillo de baja estatura, aunque un poco más alto que Hani y con una pinta igualita a ése mago Harry Potter.

En fin, era Fujioka Haruhi, que rompió un cántaro de porcelana fina por accidente. En realidad no era tan caro, pero Kyouya y los gemelos se las arreglaron para hacerle la vida imposible. Estuve a punto de ofrecerle al chico mi ayuda para que pagara el jarrón de una vez por todas, pero un increíble giro en los eventos me hizo cambiar de opinión. Resulta que a Fujioka san le faltaba arreglarse un poco más. El chaval es bien parecido y las señoritas están locas por él, ya que transmite mucha naturalidad e inocencia, eso no fue lo que me impidió darle el préstamo. Todo pasó muy rápido, Haruhi tiene una sonrisa arrolladora ¿sabes? No sólo su boca, también sus ojos sonríen. Esto le pareció increíblemente dulce a Tamaki y comenzó a acosarlo de inmediato ése día. "¡Mori senpai, AYÚDAME!" gritó Fujioka. No supe cómo pasó, mi cuerpo simplemente reaccionó al escuchar a Haruhi en problemas.

Satoshi y Yasuchika ya estaban sudando frío. ¿Adónde iba a terminar todo esto? Ya eran demasiados cumplidos para un chico en un solo párrafo, ¿acaso Mori se estaba volviendo gay? Siguieron leyendo:

Salté sobre Tamaki y prácticamente le arranqué de las manos al chico… sólo de acordarme empiezo a reírme. Utilicé un poco más de fuerza de la necesaria y al final tenía a Haruhi en alto, como si sostuviera a un bebé. Todo fue muy rápido, uno, en ése momento pensé que era demasiado ligero… demasiado para ser un chico y dos, picosegundos después me dí cuenta que era sumamente raro que un muchacho le pidiera ayuda a otro muchacho cuando lo están molestando. Lo único que pude hacer fue quedarme impávido, me sentí estúpido al no darme cuenta antes, era tan obvio. Un chico no puede ser tan dulce, un chico no puede oler de la forma en que Haruhi huele. Por supuesto, es que no era él, sino una ella. ¿Cómo fue posible no darme cuenta antes de que Fujioka san era niña?

Chika chan y Satoshi voltearon a verse sorprendidos. Siguieron leyendo:

Han pasado muchas tonterías desde entonces y ya es febrero. Mitsukuni tiene una caries en la muela y por lo tanto los dulces están baneados en el club. La cuestión es… que hace un par de días ví a Chiaki san. Parecía estar muy nerviosa y de camino a la biblioteca le pregunté qué le pasaba… me dijo que yo le gustaba y me ofreció un postre por ser día de San Valentín. No sabes la pena que sentí al tener que rechazar su regalo con lo que ello implicaba, pero ¿cómo podía estar yo comiendo pastel en tanto todos los demás se estaban restringiendo por el bien de Mitsukuni? Pero eso no era todo… no acepté porque ahora mismo no sé qué cosa es lo que siento con respecto a Haruhi. "Hay alguien más ¿verdad? De seguro es porque hay alguien importante para ti" dijo Chiaki. No pude responder y me odio por eso. No soy del tipo que guste de hacer sufrir a las chicas… pero sí, de forma increíble acabo de descubrir que existe otra persona que es importante para mí. Aún así deberé moverme con cautela, como siempre lo he hecho en todo este tiempo. No pienso tomar la iniciativa por el momento, si lo hago temo perder la amistad de Tamaki y los demás chicos, que por cierto también idolatran a Haruhi. Me gusta estar en el Host Club y he aprendido a quererlos a todos aunque a mí no me hagan mucho caso. Desearía que el tiempo se alargara para que mi graduación no llegara nunca, pero eso es algo inevitable. Carpe diem…

Una sombra se proyectó sobre ellos y como era de esperarse, Satoshi y Yasuchika pegaron un grito al ver a Mori detrás de ellos con el cabello mojado y una toalla sobre el cuello. Acababa de salir de bañarse.

- ¡Ah, eh…! ¡Nosotros… nosotros! – balbuceó Yasuchika, tragando saliva.

- Estábamos leyendo tu diario.

- Eso veo. – Mori alargó el brazo y su hermano menor le entregó el libro. No dijo nada, se limitó a hojear el contenido y luego los miró a ambos meneando la cabeza. Metió el diario en un cajón y le echó llave. Acto seguido se sentó en la cama para secarse el cabello.

- ¡Hermano, nunca me dijiste que Haruhi era una chica! – exclamó Satoshi, al ver que no parecía molesto.

- No está en mí decirlo.

- Takashi aniki, te debo una disculpa por esto. – dijo Chika chan de pronto y haciendo una reverencia. – Perdóname por favor, fue malo irrumpir así en tu habitación. ¡No te enojes por favor!

- No estoy enojado, no tengo nada que ocultar. Sin embargo, si querían leer mi diario podían haberme pedido permiso. – dijo, lanzándole una mirada a Satoshi. – Y tú, ya verás cuando le diga a mamá, ahora si me disculpan voy a dormir un rato.

- Vámonos, vámonos. – urgió Chika chan, jalando a su primo por el brazo.

- ¿Podemos leer tu diario?

- ¡Fuera! – aunque no lo dijo con mucha fuerza, la voz de Mori sonó imperativa y los intrusos saltaron, saliendo de inmediato de la habitación. - ¡Increíble… esos mocosos! ¡En serio…! – echó a reír estirándose en la cama una vez que se quedó solo.

FINITO


La cereza de éste pastelito es la aparición especial de Satoshi y Yasuchika, a ellos también deberían invitarlos más seguido a los fanfics ¿no creen? Por cierto, corríjanme si estoy mal, siempre quise escribir un fanfic involucrando a esa chica que le ofrece pastel a Mori en San Valentín y que termina rechazada. En el manga Mori al final le da una rosa para que no se sienta tan mal... el problema es que no sé cómo se llama, por eso decidí bautizarla Mariko Chiaki, pero si alguien por aquí sabe cuál es su verdadero nombre, agradecería mucho que me lo dijeran para corregirlo. ¡Espero que les haya gustado!