Bendito sea el Lobo solitario.

Acariciado por el viento agil del Oeste

Alimentado por las benignas islas del Sur, y abrazado por sus corrientes.

Agil siempre entre el rocoso desierto. Firme sobre la Tierra de este Reino.

Maldito sea el Lobo solitario del sur.

Siempre llorando a la Luna.

Siempre apoyandose en las Tierras de este Reino.

Jamás entendiendo de la suave caricia en sus patas,

El consuelo del refugio adecuado.

El impulso necesario.

Una vez el Lobo apago un incendio.

Pero aun antes de eso tenía el favor de la tierra.

Jamas lo supo.

Siempre perdido entre las caricias del Viento del Oeste

Entre los apapachos de las Corrientes Marinas del Sur.