Al fin...todos sus pedidos fueron escuchados....en especial los mios...el cap 4!!! ia llegaron al apartamento d Genesis...y q demonios hace Zack ahi??! xD
vaia no soi wena hablando, weno ni interesa...dedicado a la autora y a mis amigos dl msn (a los q les hable d esto jajaja)
LA TERCERA TAREA
Nuestros dos héroes estaban llevando a Genesis de vuelta a su apartamento.
Hasta que Sephiroth se tropezó con una piedra, haciendo que su amigo se cayera de cara, causando que Angeal golpeara a Sephiroth por no actuar como siempre, el cual se estaba burlando malignamente de la resaca de Genesis. Aun estaba enojado con su amigo, por tener más fan clubs que él.
Así que terminaron volando en vez de caminar, Genesis gruñendo un sinfín de palabras bastante coloridas hacía su amigo de cabello plateado por todo el camino. Al menos no había trafico aéreo por causa de fanáticas. Y también por ese fanático de Genesis.
El solo pensar en eso, los hizo temblar de pavor.
"No volvamos a hablar de eso jamás," Angeal murmuro contra los vientos, su ojo haciendo tic. Todos se pusieron de acuerdo. Genesis gimió, así que contó como un sí.
En pocos minutos ellos lenta y cuidadosamente descendieron al apartamento de Genesis, entrando tan silenciosos como si fueran sombras. Caminaron por los pasillos y usaron las escaleras (Sephiroth y Genesis aun tenían esa fobia por los elevadores a causa de esas fans.) Pero esto era una molestia, subiendo las escaleras y cargando a Genesis al mismo tiempo (quien estaba durmiendo profundamente a causa de su "agotadora y dura" prueba.) Después de muchos insultos, susurros furiosos, y un mal uso de un hechizo de Trueno (la cual ocasiono un apagón en el edificio, Sephiroth le gruño de manera malvada a Angeal) finalmente llegaron al pasillo oscuro que tenía al final la puerta de Genesis.
Los pasillos oscuros siempre son una mala señal.
"Los pasillos oscuros siempre son una mala señal," Angeal susurro temblando, pasando el brazo de Genesis por sus hombros para que fuera más cómodo. Ojos verdes se posaron sobre el. "¿Que acaso no ves películas de horror?"
"Es la vida real Angeal," especifico como si fuera la cosa más obvia del mundo entonces señalo su frente con su dedo. "¿Te lo memorizaste?"
Angeal levanto una ceja oscura, seriamente preocupado por la salud mental de su amigo. "…Amigo, aléjate del alcohol, en serio."
Sephiroth suspiro, girando sus ojos. Se alejo un poco (así que ahora todo el peso de Genesis lo aguantaba Angeal) miro de un lado para el otro y camino hasta pararse enfrente de la puerta de Genesis. La miro mientras Angeal decidió seguirlo.
"¿Debería tirar la puerta?" pregunto, parpadeando al obstáculo enfrente. Su amigo (el consciente) le dio su mirada patentada de desaprobación.
"No, sus alarmas se activarían, pensando que somos ladrones," dijo, dándose cuenta de lo pesado que era su amigo. "Tiene que tener una llave por algún lado."
Sephiroth se volteo, dándole una mirada rara.
"¿Dónde...?"
"En su bolsi…llo… ¡Oh!" Angeal se quedo boquiabierto con los ojos abiertos, los hechos golpeándolo en el estomago.
"¿Qué bolsillo?" Sephiroth continuo, luciendo aún más asustado. Angeal movió su cabeza
"El bolsillo trasero... si, No seré yo quien revise. Ya lo estoy cargando. Tú revisa. Ya has hecho de esta noche una misión demasiado estresante."
"Bueno yo no revisare, pareceré un pervertido."
"Oh Gaia, sálvanos."
"¡¡PELIGRO!!"
Angeal y Sephiroth gritaron con toda la fuerza de sus pulmones, saltando hacia atrás en susto con sus corazones latiéndoles al ritmo de la velocidad de la luz. En todo el caos Genesis fue descuidadamente olvidado y lanzado al piso. El simplemente siguió roncando mientras sus dos amigos, agarraban sus corazones con sus manos. Sephiroth lucia bastante fastidiado mientras que alguien empezó a reírse.
Angeal parpadeo y respiro, reconociendo esa risa demasiado bien. Una pequeña figura se acerco, sonriendo por su broma exitosa.
"¡¿Zack?!" Angeal grito furioso. Los ojos de Sephiroth se abrieron, viendo a un chico adolescente con cabello negro puntiagudo (Sephiroth detestaba el cabello puntiagudo ahora) se acerco. "¿Que fue eso?"
"¿Que eres tú?" Sephiroth volvió a preguntar, sus ojos puestos en Zack.
"Una lección en el arte de…unagi," Zack respondió, colocando dos de sus dedos en su frente, determinado a ser fuerte en la presencia del general. La mano de Sephiroth se soltó al escucharlo, incapaz de creer que esta persona tan rara sea el estudiante del responsable y estricto Angeal. Qué manera más bizarra de conocerlo.
"¿Eso no es un tipo de sushi?" Soltó al fin, aún mirando a Zack como si fuera un loco psicópata. El chico parpadeo sus redondos ojos azules y sonrió, frotando la parte trasera de su cabeza.
"Si--¡Quiero decir, no! ¡Esto es algo que leí! Es una táctica de sorpresa," Zack exhorto con un poco de terquedad, luciendo bastante serio con esas palabras. Sephiroth levanto una ceja, bastante perturbado. Angeal parpadeo un par de veces.
"No sabía que podías leer..."
Zack se ruborizo y bajo su mano mientras Angeal pasaba la suya por su rostro.
"No creo que hayas leído eso bien," Sephiroth soltó un bufido con una mirada amenazadora.
"¿Qué voy a hacer contigo?" Angeal se quejo. Zack dio un paso adelante.
"Pero--"
"No."
"¡Angeal!"
"No."
"Yo--"
"NO. Zack. No," Angeal dijo severamente, negando con la cabeza.
"¿Qué haces aquí de cualquier manera?" Sephiroth dijo, cruzandose de brazos. Zack sonrió, revisando su bolsillo.
"¡Vine a ayudarlos!" Saco una brillante llave plateada, atrayendo su completa atención. Angeal se recupero y la tomo de la mano de Zack, quien estaba sonriendo muy alegremente.
"¿Así que puedo ayudar?" Zack pregunto de manera adorable. Angeal lo pensó, Sephiroth negaba con la cabeza detrás de él pasando desapercibido. Zack le dio a su mentor los enormes ojos de cachorrito triste, con su labio temblando.
Angeal lanzo un suspiro.
"Okay."
"¡Asombroso! ¡Gracias, Angeal!" Zack festejo, lanzando un puño al aire mientras que la mano de Sephiroth tembló un par de veces involuntariamente. Angeal sonrió, dándole a Zack la llave antes de que fuera hacía la puerta, parándose detrás de su estudiante mientras que él abría la puerta. "¡Ya está!"
"¿Te has vuelto loco?" Sephiroth gruño, jalando a su ya lavado del cerebro amigo mientras que el pequeño Zack entraba al apartamento, pacíficamente tarareando una canción. Angeal se molesto recuperando su brazo
"Ya vamos. El solo quiere ayudar. Zack es un buen chico."
Sephiroth gimió y los siguió de manera dudosa, bastante seguro que Zack no era nada bueno. Camino por el pasillo y se fue a la primera puerta en la derecha lo que lucía como una sala. Zack estaba parado en el centro luciendo bastante feliz mientras Angeal caminaba, colocando las manos en sus bolsillos. Sephiroth suspiro.
"¿Dónde deberíamos empezar a buscar?" Zack pregunto, ojos brillantes como estrellas. Sephiroth se preguntaba como Angeal sobrevivía enseñándole a este chiquillo loco. Y por que pensaría en darle objetos puntiagudos. Como una espada por ejemplo.
"¿Dónde colocarían algo que prácticamente veneran?" Angeal le pregunto a sus dos amigos en esta importante misión. Las respuestas que consiguió no sirvieron para nada.
" El armario del baño."
"Refrigerador."
"...Chicos... estamos hablando de una obra, no de productos de cabello o comida," Angeal siseo con un brillo fiero en sus ojos. El otro SOLDADO cruzo sus brazos, suspirando. Miro al reloj por casi un minuto, entonces parpadeo, sus ojos mako abriéndose de par en par.
"¿No nos estamos olvidando de algo?" Pregunto, su voz casi rompiéndose en horror.
"No, ¿por qué?" Angeal dijo tranquilamente, buscando entre los papeles y revistas en la mesita del café por esa maldita obra.
Lentamente cruzaron sus miradas. Zack salto de repente, sus manos en su cabeza.
"¡¿Dónde está Genesis?!"
Veamos, así que después de lanzarse muchos hechizos de Hielo entre ellos mientras se insultaban mutuamente, convirtiendo a Zack en un helado y DESPUÉS más insultos, unas risitas, usaron un hechizo de Fuego para descongelarlo (aunque Sephiroth no quería hacerlo) los SOLDADOS salieron del apartamento para abrir la puerta con un golpe estruendoso.
Y ambos posaron sus sorprendidas miradas en el piso.
"Mm… cheesecake gigante," Genesis murmuro con una sonrisa en sus sueños felices, moviendo su pierna como si fuera un perro corriendo dormido. Ambos parpadearon en mutua sorpresa.
"Genesis habla cuando duerme," Angeal dijo en shock.
"Genesis tiene cheesecake," Sephiroth dijo en sorpresa. Antes de que Angeal pudiera decir algo simplemente se volteo y entro nuevamente.
"Nunca lo entenderé," Angeal murmuro para sí mismo, levantando a Genesis. Entro al apartamento y se dirigió a la sala para dejar al hombre inconsciente. Observo por todos lados, viendo a Zack buscando la obra con diligencia.
"¿Encontraste algo?"
"No, aquí no hay nada," Zack respondió frunciendo el ceño y levantándose. "Deberíamos revisar la otra habitación."
Angeal se cruzo de brazos.
"¿Dónde está Sephiroth?"
"No sé," Zack se encogió de hombros. "Estaba buscando la cocina, cuando deberíamos estar buscando la obra…"Se detuvo, volteándose completamente hacía su mentor. "¿Por qué él esta en la cocina? ¿Acaso Genesis la dejo ahí, tal vez?"
"Espera aquí," Angeal ordeno, sintiendo algo de nervios. "Y vigila a Genesis."
Angeal rápidamente se dirigió a la cocina, sin notar que Zack miraba concentrado al dormido soldado de Primera Clase, tomando la misión bastante serio. Angeal se detuvo a la entrada, examinando el área. Estaba bastante limpio, amplio y moderno. Y la puerta del refrigerador estaba abierta.
Qué extraño.
Silenciosamente Angeal, camino rodeando el mostrador. Lo que vio hizo que sus ojos se dilataran en sorpresa.
"¡¿Sephiroth?!"
El plato que el general estaba sosteniendo fue tirado al aire, no esperando un grito de la nada. La comida que estaba en el plato voló por el aire hasta que llego al piso limpio de golpe, justo después de que el plato se rompiera.
Las manos de Sephiroth se quedaron en la misma posición como si aún lo sostuvieran, una mirada vacía en sus brillantes ojos. Angeal dio un paso atrás, boquiabierto frente al fiasco que había causado. Fuertes pisadas llegaron por la puerta detrás de él.
"¡¿Qué sucedió?!" Zack pregunto asustado.
"Um, nada. Solo seguimos con la búsqueda," Angeal balbuceo, mirando sobre sus hombros. Le dio una mirada seria. "Vuelve cuando Genesis se levante."
Zack asintio y volvio a la sala. De manera incomoda Angeal se volteo y se apoyo en la mesa, mirando a su amigo en silenciosa angustia.
"...¿Sephiroth?"
"¿Mm-hm?"
"... ¿Qué estás haciendo?" Angeal forzó la pregunta de manera educada, demasiado sorprendido como nunca se haya visto esta noche. Apoyándose en la mesa Sephiroth mantuvo su mirada en el casi comido cheesecake ahora demolido en pequeños pedacitos frente a sus pies. Angeal parpadeo un par de veces antes de arrodillarse al piso para recoger los pedazos.
Lentamente Sephiroth saco el tenedor de su boca, masticando lentamente lo que había aún en su boca. Angeal no podía salir de su asombro, no se imaginaba que su amigo tenia este anhelo hasta ahora. O porque lo tenía. Sephiroth bajo sus hombros, el brillo frio usual de sus ojos derritiéndose.
"Siempre me gusto el pastel cuando era niño," dijo de manera triste. Angeal levanto su mirada, aún más sorprendido. El frotaba su dedo en una de sus rodillas levantadas, sin mirar. Angeal levanto otro pedazo, desviando su mirada hacia abajo. "La compañía no nos deja incluirlo en nuestras dietas nunca."
Bajo sus ojos verdes, luciendo bastante deprimido. Angeal soltó la tensión en sus hombros, sin imaginarse del secreto deseo de su amigo por los dulces.
"Yo...no lo sabía," Angeal murmuro finalmente. Sephiroth no dijo nada. Froto una parte de su cuello. "Disculpa Sephiroth."
Se encogió de hombros, aún frotando su rodilla.
Angeal reunió el último de los pedazos, para después botarlas en el basurero antes de volver con donde él estaba."Bueno, entonces haz lo que quieras."
"Pero..."
"¿Qué? Te necesitan más que tú los necesitas." Sonrío cálidamente. "¿Cierto?"
Sephiroth levanto su mirada, mechones de cabello plateado cayendo encima. Después de poco tiempo, sus labios se curvaron en una sonrisa.
"Gracias Angeal."
Angeal se encogió de hombros mientras Sephiroth se levantaba, limpiándose a sí mismo. Cuando levanto la mirada, Angeal estaba buscando por todos lados, caminando por el pasillo. Quitándose los restos de comida de la boca, lo siguió.
"¿Ahora qué?"
"Revisemos su cuarto. Es el lugar más posible donde guarda LOVELESS," Angeal susurro, caminando por el pasillo oscuro. El piso ni siquiera hizo algún ruido al caminar sobre el. Angeal abrió la puerta al final. "Aquí es."
Sephiroth miro encima del hombro de Angeal. Una oscura y enorme cama tamaño real descansaba en el lado opuesto. Todas las luces estaban apagadas, haciendo difícil el ver como Genesis mantenía su cuarto. El hombre de cabello oscuro le dio un golpe suave a sus botas, ligeramente revisando cualquier cosa que los podría atacar. Dio unos cuantos pasos cuando Sephiroth prendió las luces y cerro sus ojos al abrupto cambio.
"La energía volvió," Sephiroth anuncio. Y entonces algo soltó un maullido, y Angeal estaba bastante seguro que no era su amigo.
Abrió sus ojos y miro por todos lados hasta que vio una bola peluda que era un gato sentado en la cama de Genesis. Era un percal, suaves manchas de negro, blanco y naranja peludo y grueso, sus ojos verdes mirándolos adormilado. Un suave ronroneo se podía escuchar ligeramente, pero su cola se movía de lado a lado.
No está nada bien: Sephiroth y Angeal no son amantes de los gatos.
Pasando saliva Angeal se mantuvo volteando al gato de Genesis. Sephiroth camino hacía su lado, hacienda lo mismo con ojos medio cerrados. El gato solo cerró los ojos, ronroneando y golpeando su cola antes de pararse.
Angeal agarro a Sephiroth del brazo, alejándose con rapidez mientras que su otra mano alcanzaba la puerta, mirando al gato lentamente caminar hacia el filo de la cama. Al momento de encontrar la perilla la abrió de manera agradecida antes de salir disparados, ambos respirando profundamente.
Sephiroth pasó una mano por sus ojos.
"Odio a los gatos," murmuro, moviendo su cabeza.
"¿Sephiroth?"
"¿Sep?"
"Este no es un closet normal."
Sephiroth bajo su mano, mirando de soslayo a su amigo quien miraba hacia adelante con una expresión atolondrada y sorprendida, sus hombros encogidos. Sabiendo que no debía Sephiroth dirigió su mirada a donde la suya estaba.
Su boca se abrió de sorpresa.
"¿Qué demo--"
Una razon mas para q ame a Angeal como loca y porfa dejen reviews asi tengo mas razones para regañar a la autora jajajajajajaja xD
