SECRETOS OCULTOS

­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­SECRETOS OCULTOS

-No te permitiré que le hagas daño –era la voz saliente de las penumbras de uno de los largos pasillos.

Como respuesta a esa exclamación vino una risa perturbadora hasta para le mente mas sana y cuerda –No necesito tu permiso –la voz ronca de algo se dio a escuchar- Hace ya años que me diste la libertad y eso era lo único que necesitaba de ti –la risa macabra hizo eco nuevamente, resonando en cada uno de los rincones de aquella ya vieja Institución.

-Lo se…-el joven de no mas de 22 años de edad miró a la criatura frente a él, ese ser gélido, frío tanto por dentro como por fuera, escabroso hasta en la forma de sonreír al mostrar sus afilados colmillos y sus demás dientes depredadores- y por ello pago mi multa cada noche alimentándote con mi alma –en aquellos ojos azules no había miedo, ese sentimientos lo había dejado hacia años atrás, era una presa y aún así ya no sentía nada- no te acerques a ella…-el desafío fue lo único que pudo trasmitir con su cristalina mirada, un desafío que no estaba muy seguro de poder ganar.

-Ya me he acercado –arrastró cada una de sus palabras acercando su afilada uña al pálido cuello del joven – tu alma ya no me satisface….necesito algo más

-¡No! –Tembló de impotencia- no la tendrás a ella, al librarte del sello fue nuestro trato, te daría mi alma pero a ella ¡la dejarías en paz! –Gritó desesperado-

La despiadada criatura le miró por encima cual si fuera un insignificante insecto al que solo había que aplastar para desaparecer, y sin previo aviso rodeó el cuello del joven con su grande, delgada y esquelética mano y sin dejar de mirarle habló trémulamente- Yo soy quien pone las reglas…y ella será mía –relamió sus ensangrentados labios con su viscosa lengua tras repetir las ultimas palabras ante la mirada indescifrable del joven quien luchaba no solo por soltarse…sino por encontrar la manera de librar a esa persona que por tantos años había protegido – y pronto al deshacerme de cada uno de los que invocaron mi valiosa presencia, seré libre para llevar a cabo mis planes y saciarme sin límites –la criatura rió ante la mirada de impotencia del individuo que sostuviese del cuello.

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La lluvia no cesaba y el fuerte viento hacía que pareciese mas violenta, ya era algo tarde, pero parecía aún de madrugada por lo nublado del día, Akane se removió en su cama como siempre lo hacía, sin embargo, esta mañana algo estaba diferente, respiró hondamente sintiendo lo fresco del clima, y justo al querer darse vuelta reparó en un brazo masculino que la asía de su estrecha cintura con fuerza y posesividad, de manera asustada abrió los ojos desmedidamente solo para observar la cara de un apuesto joven que días atrás hubiese estado evitando, su corazón empezó a latir furiosamente, "pero que diablos había hecho…no! Corrección que diablos habíamos hecho", quitó el pelo que obstruía su vista y lentamente esperando que lo que pensaba no fuese cierto, levanto la sabana con cuidado afirmando que lo que pensaba si era lo correcto, -rayos...- ahora que haría, que le diría, como le miraría, pero lo más importante ¡¿que fue lo que le pasó?! en sus seis sentidos jamás hubiese consentido esto que acababa de suceder, sin embargo de pronto se le vinieron miles de escenas en su cabeza las ultimas la hicieron tomar un color rojo intenso, trató de levantarse, pero solo el intento de movimiento dio como resultado que el joven a su lado ahora la aprisionara con sus dos fuertes brazos, como si fuese un suave y esponjoso peluche.

Akane no cabía en si, que debía hacer, despertarle y decirle, "Hola Ranma, buen día, anoche dormimos juntos, pero sinceramente no se que sucedió, en mi sano juicio jamás lo hubiera hecho" , como diablos le diría eso, mordió su labio inferior respirando agitadamente a causa del nerviosismo y la ansiedad creciente, miró el rostro del chico a su lado, era tan guapo, este pensamiento nuevamente la hizo sonrojar como ya era costumbre en ella al estar junto a él, y es que era simplemente perfecto, tanto que parecía irreal, su ansiedad iba disminuyendo cuando vio como el bello durmiente a su lado empezaba a despertar y nuevamente el pánico guiado por la ansiedad se hicieron presentes, cerró sus ojos, tal vez si fingía el estar dormida el se daría cuenta de el error que cometieron y el que tendría que buscar algún argumento sería el y no ella, y aunque una parte recóndita poco escuchada de su mente, le dijo que era una cobarde, no importo , eso era lo mejor, se dijo a si misma, así que mantuvo los ojos cerrados.

Ranma por su parte, abrió lentamente los ojos, y lo primero que vio fue una linda cabellera azul, tal vez estaría soñando, hasta que un peso adicional e inusual en su brazo le hizo comprender la realidad, estaba con Akane en su casa y específicamente en su cama, por la situación no era difícil imaginarse que no solo habían dormido esa noche.

Con delicadeza y cuidado sacó lentamente su brazo de la posición en la que estaba, apoyando su cabeza sobre su ahora libre brazo, miró a la chica con infinita atención, habían tenido una noche juntos y lo molesto del asunto era que no recordaba absolutamente nada.

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Encendió la última vela tratando de recrear lo que había sucedido hacia años, tenía que acabar con esto y lo tenía que hacer ya, cada movimiento y cada objeto lo colocaba y lo hacía prácticamente por recuerdos de alguien más, lo cual hacia más complicado y rogaba a kami que todo lo que hacia en ese momento fuera lo más idéntico a los relatos que su hermana le había confesado.

-Yo no seré una cobarde como ella…-susurró con molestia recordando el episodio vivido antes de salir de su tribu-

…………..--…………Flash back-……………--…………--

-¡No puedes dejarlo así hermana! –prácticamente gritaba la joven hablando en un mandarín perfecto ante la joven representante de las amazonas.

-Ella eligió ese destino, desobedeció mis ordenes –su voz por lo general dulce fue indiferente y al extremo fría.

-Ella necesita ayuda…lo eh soñado…ella me…-bajo la mirada desesperada para elevarla de nuevo con determinación- ¡nos pide ayuda..!, Como puedes ser tan indiferente al llamado de una hermana…eres nuestra representante, la guerrera mas fuerte tu deberías…

Sus palabras fueron tajantemente calladas por la joven frente a ella solo unos cuantos años mayor – Yo ya he hecho lo que debería…olvidar –por primera vez en toda la conversación dirigió su violeta mirada hacia ella- Ran Ran tu deber como amazona es permanecer en la aldea y cumplir con nuestras leyes, tener un sueño no es razón para salir a buscar algo que no existe –hablo aparentando compostura, fortaleza y frialdad, pero muriendo por dentro de dolor, miró tras su carátula la impotencia de su joven hermana, sintiéndose de lo peor, desvió su mirada ante la primera lagrima que vio emerger de la pequeña frente a ella –olvida el tema también y sigue con tu vida como todas hemos continuado ya, deja descansar a los que ya no están –finalizó dándole la espalda y empezando a caminar alejándose de la dolida y llorosa chica.

-Tú fuiste la culpable…-apretó los puños con fuerza- te admiraba…¡¡tus historias la mataron!! –Gritó con fuerza mientras miraba con rencor la espalda de quien fuese su superiora – ni siquiera pudimos darle sepultura…esa cosa desapareció a mi hermana completamente…la tiene atrapada de entre su colección…y ella está sufriendo…como su gemela…lo siento y la he visto –suplicaba con la mirada llorosa.

-Rin Rin me desobedeció, el enemigo ante él cual se enfrento, sabía que era invencible para ella…y aún así fue tras él –apretó los puños tratando de mantener controladas en ellos sus emociones- desobedeció, no hay forma de sellarlo…deja esa idea y continua con tu vida –hablo con fuerza y carácter-

-Pero...tu nos dijiste que había una forma…-le miró ya enojada, desesperada con sentimientos de impotencia al por mayor-

-Mentí…solo fue un complemento inventado por mi –en ese momento se giró y enfrento la mirada de impotencia de su hermana menor- No me desobedezcas, hemos rezado por RinRin y hemos sufrido por ella, no quiero perder una hermana más –a pesar de sus palabras su voz aún era autoritaria y fría.

-Yo perdí a mi gemela…y no me resigno –le miro con determinación- si no hay sello, yo lo inventaré, pero mi hermana debe ser salvada…-y sin esperar más se alejó corriendo del lugar, llorando de impotencia y de rabia y dejando a la líder de las amazonas sufriendo la culpa que siempre llevaría, y justo al sentir que el aura de su joven hermana se había marchado, simplemente se desmoronó sobre el pasto verde, y se abandono al llanto que tanto había tratado de contener durante esos días de oscuridad, apretaba con fuerza un pedazo de papel que hubiese leído hacia a penas unos minutos antes de que su pequeña hermana la confrontara.

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Se colocó dentro del pentagrama dibujado con tiza blanca, se arrodilló, apretando en sus manos una daga de apariencia antigua, detallada con al parecer diamantes rojo, blanco y morado, cada uno colocado en forma vertical en el mango del arma, observó con firmeza a la oscuridad del pasillo y con voz tenue pero fuerte empezó a recitar.

Yo te invoco demonio –cada una de la llama de las velas vaciló, y un fuerte rayo se dejo escuchar.

Ladrón de las almas inocentes…-el fuego de las velas delanteras se incrementó-

Bestia infernal del inframundo…-un aire frío empezó a impactar contra su cuerpo, esto no importo, la joven mujer continúo…- es el momento y ha llegado tu turno…-el sonido desgarrante de "algo" se dejó escuchar- no te llevarás contigo más almas inocentes –su voz se endureció…-¡Muéstrate! –Aumentó el volumen- ¡¡Muéstrate!! –se coloco de pie observando como de entre las sombras algo se encaminaba hacia ella y quiso agudizar su vista, lo intento, mantuvo aprisionada con fuerza la daga en su mano derecha, estaba decidida, vengaría la muerte de su hermana.

Mechones de su cabello lacio que se habían salido de su peinado se revolvían danzando con el viento, su mirada no cedería ante nada, el aire era cada vez más frío, y de pronto las velas alrededor del pentagrama que hubiese dibujado se extinguieron, cerro su mano con mas fuerza aprisionando con más ímpetu la daga, el momento se acercaba.

-No eres rival para mi….-sintió el gélido aliento en su oreja izquierda, sintió unas delgadas y frías manos acomodarse en sus hombros-…ni algo que amerite ser parte de mi colección…-sonrío mostrando sus afilados dientes- pero si sigues insistiendo…puedo hacer una excepción –lamió la mejilla de la chica lentamente, cosa que repugnó aún más a la joven.

-No vine a charlar….-y con un movimiento rápido, se dio vuelta con intención de clavar aquella daga en la criatura, pero sus movimientos no fueron lo suficiente rápidos para lograr su objetivo, se encontró acuchillando a la nada, respiró agitadamente, y justo se giraba de nuevo cuando sintió una fuerte opresión en su fino cuello, y justo frente a ella se había manifestado nuevamente aquel ser que sin tomarla, estaba ahorcándola sin lugar a clemencia.

La risa macabra no se hizo esperar- Es como matar a una simple cucaracha niñita –nuevamente río- tu hermana fue un rico postre –su viscosa lengua dibujó un camino por su desgarrada boca- es un desperdicio que tu ya estés echada a perder….-mantuvo su sonrisa.

La daga que con tanto celo apuñaba en su mano, calló provocando un intenso sonido, la criatura no le dio importancia, y mientras esta hablaba con la poca fuerza que le quedaba la arrojó con su pié izquierdo bajo una gaveta, la cual ya había visto de reojo –No….-con extremo esfuerzo intentaba emitir palabra, ya que ahora no solo era la opresión en su cuello la que sentía, sino también era la sensación de que algo le quemaba- te…saldrás….

El demonio volvió a reír –espera te ayudo, ¿no me saldré con la mía? Eso es algo que ya no esta en tela de juicio –su voz se enronqueció- eso debieron pensar antes de liberarme –río de nuevo pero esta vez su risa retumbó en cada uno de los pasillos de aquella antigua Universidad.

-Alguien…más….vendrá…-se sintió desfallecer el aire frío que sentía clavarse en su cuerpo, ya no llegaba a sus pulmones, pensó que eso sería lo ultimo que diría, que de esa manera moriría, pero, no fue así, la opresión desapareció y al momento calló al piso, se sujeto el cuello respirando bocanadas de aire, elevó su vista para mirar aquella figura que se imponía ante todos.

-No te mereces ni siquiera morir bruja…no está en mis planes matarte, me eres tan irrelevante como un insecto, no vale la pena el esfuerzo-sonrío de lado- así que afortunadamente para ti, estoy de humor y solo jugaremos un poco contigo- sus ojos se agrandaron chispeantes de odio- para que aprendas que jamás podrás conmigo –elevó su mano izquierda y realizó una señal en el aire, en el acto, variedad de criaturas empezaron a aparecer de entre las sombras-Jueguen mis amigos-fueron las últimas palabras del demonio antes de desaparecer.

La chica abrió desmedidamente sus ojos, retrocedió arrastrándose con sus manos hasta ser detenida por una pared, estaba completamente acorralada, y por primera vez en esa noche las lagrimas se escapaban de sus ojos- lo siento Rin Rin….-fue lo último que dijo antes de ser cubierta por una multitud de seres deseosos de "jugar".

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Los ojos de la joven empezaban a abrirse, cosa que por un momento alarmó a Ranma, ya que no encontraba de que manera hablar lo que había sucedido, pero confió en que algo se le ocurriría y lo único que atinó a decir una vez que el despertar de la chica hubiera concluido fue:

-Buenos días- seguido de una sonrisa-

Akane parpadeó algo decepcionada –"Buenos días"- la inteligente frase del chico se repitió en su mente, pero, como decía solo eso estando en la situación en la que se encontraban, frunció su ceño consternada, eso le pasaba por dejar la solución a un hombre, pensó y suspiró fastidiada, cerró por segundos los ojos solo para calmarse ante la mirada de extrañeza del chico, y por ultimo nuevamente dirigió su mirada a los ojos del joven.

-Ranma….entiendes la situación ¿cierto? –Quiso hacer la pregunta, igual y se había acostado con un idiota y ni había reparado en ello, se tranquilizó al ver como asentía, genial no era un idiota, entonces tal vez un pervertido, llegó a esa conclusión puesto que dada su reacción él debía estar acostumbrado a esas situaciones y lo único que causa la costumbre es repetirlo constantemente, ante este pensar empezó a molestarse.

-Akane lo que pasó –Se sentó recargando su espalda en el respaldo de la cama mientras se cubría con el cobertor, dejándole libre a ella la sabana- sinceramente...-rasco su cabeza con nerviosismo- no se como sucedió…digo si se …de que manera suce…dio.. –trataba de explicarse y mientras más lo hacía un tono rojizo era aún mas visible en su cara, detalle en que la chica no reparó con atención…- pero no se como fue que llegamos a esto…es decir, que nos impulso a esto…-las ultimas palabras casi fueron en un susurro de clara emocionalidad para él, de un claro disgusto para ella.

Akane se cubrió un poco más arriba de su pecho, marcando una clara separación entre ambos cuerpos con la sabana mientras giraba su cabeza hacia el lado contrario al chico- Yo tampoco recuerdo nada a detalle…solo nuestra conversación en la sala y después de eso, todo es confuso –mintió en su mayoría indignada por la respuesta del chico, ¡pero que esperaba!, hombre tenia que ser, realmente era una tonta, sus ojos dieron señales de humedecerse y no alcanzaba a discernir el por que, se sentó en la orilla de la cama dando así la espalda a Ranma y sujetando fuertemente la sabana alrededor de ella- iré a tomar un baño- dijo sin mirarle y sin más se levanto y caminó hasta desaparecer tras la puerta del cuarto de baño.

Ranma le miró la espalda en todo momento, no podía creer que estuviese ahí y que hubiera intimado de esa manera con ella…el plan no era ese…y lo que más le confundía era que él no era un hombre que se dejase llevar por sus impulsos…eso había quedado atrás, junto a su adolescencia, pero entonces, que rayos había pasado…

Mientras él trataba de armar el rompecabezas, Akane no se encontraba del todo bien, al cerrar la puerta del baño su tristeza había incrementado…pero debería estar enojada…no triste…no lo comprendía…miraba su cara reflejada en el espejo, se veía horrible, las lágrimas desde hacia cinco minutos no habían dado tregua…-una promesa más rota…-susurró al momento de dejarse caer en el piso de mosaicos azules, abrazo sus piernas contra sí, apoyo ambos brazos sobre las rodillas y hundió su cabeza en el hueco, sollozo y trato de ahogar su creciente llanto de esa manera.

Ranma por su parte se había puesto de pie, se había vestido y justo se encaminaba hacia la puerta de la habitación cuando escucho un ligero sonido de sollozos, indudablemente Akane estaba llorando, que imbécil había sido, como rayos la había hecho llorar, se quedo estático frente a la puerta del baño, indeciso si tocar o dejarla sola, no sabía por que, pero le dolía que ella estuviese llorando, levantó la mano y su puño quedó a escasos milímetros de la blanca puerta, y justo daba el golpe cuando escucho el agua caer de la regadera, bajo su puño y decidió que si el estaba confundido, no podía darse el lujo de explicar lo que había sucedido y así tranquilizarla, y mucho menos debía olvidar el por que de su acercamiento a esa chica, si quería tener paz, primero debería de concluir con ese asunto, tomo el resto de sus pertenencias y sin mirar atrás salio de la habitación y de aquella casa, la lluvia aún seguía reacia a detenerse, prácticamente corrió hacia su casa y se albergó en ella.

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-Samy…-pronunciaba quedamente un joven sonriente ante la impactada mirada de una bella joven.

-Ryu…-sonrío no creyendo el regalo que le daban sus verdes ojos- dios…te extraño tanto –la distancia entre ambos cuerpos era escasa, y ella fue la culpable de desaparecerla, se apresuró hacia él para abrazarlo, sintiendo como él le correspondía –pero ¿Cómo?...-le miró a los ojos, aquel profundo mar que tanto extrañaba-.

-Mi Samy… –respiró su aroma, un olor que por años había añorado, tomó su fina cara entre sus manos, le vio fijamente a los ojos, dos esmeraldas que ahora lloraban- los años me han dado habilidades…solo puedo presentarme en sueños…y en contadas ocasiones…te vengo a advertir…no debes regresar cariño –esto último lo dijo mirándola con infinita ternura.

-Pero…tengo que…-no dejo de ver los azules ojos del amor de su vida- tengo que...volver y terminar con lo que iniciamos Ryu…no puedo dejarlo así…tu hermano va a cometer una grave equivocación y…yo...-desvió su mirada por unos segundos- yo no puedo permitirlo –nuevamente le miró con determinación.

-No…él esta esperando por ti…-la preocupación hospedada en su mirada era visible- no puedo permitir que te haga daño.

-Tu me salvaste una vez Ryu…-una lagrimas mas se escapo de sus ojos- te debo una vida…y digas lo que digas…te salvaré –sonrió ligeramente-

-Samy no tengo mucho tiempo…no seas testaruda…aléjate…mi hermano comprenderá su error por si solo…-soltó el abrazo y se empezó a desvanecer- aléjate…

-Ryu..no te vayas…espera…-estiró su brazo manteniendo unida su mano a la de el, la cual poco a poco se desvanecía- me conoces…no desistiré más…no dejaré pasar mas tiempo…no creo que exista sufrimiento mas grande que el haberte perdido –el llanto se apoderó de ella mientras veía como ese rostro del hombre de su corazón se desvanecía llevándose en su mirar una preocupación y dolor inmenso-¡¡ Ryu!! –gritó con todas sus fuerzas, un grito ahogado por el llanto y la oscuridad de la que ahora era presa.

Un inmenso frío que le hacía sentir temor se apoderó de ella –Ryu…-pronunció ligeramente, cuando el eco de risas se dejaron escuchar.

-Ya es tarde para alejarte –la voz dueña de esas risas se dejo escuchar en la densa oscuridad, sin dar un rostro a la vista-y si lo haces...tu noviecito sufrirá más –rió nuevamente mientras un grito de agonía masculino se escuchaba-

-¡¡Ryu!! –gritó por sobre el llanto desesperada-¡déjalo maldito!...voy a buscarte y me desharé de ti –mantuvo el tono ahora presa de la rabia mientras seguía escuchando los gritos de dolor y las risas burlescas que la desesperaban y le hacían sentir impotencia- te destruiré –dijo apuñando sus manos con fuerza y temblando por un revuelto de sensaciones…

-Pasajeros favor de abrochar sus cinturones, estamos a punto de aterrizar

La voz proveniente del Capitán y reproducida por medio de la bocina del avión, la despertó de su profundo sueño, abrió los ojos lentamente, sintió la humedad en sus mejillas, y lentamente llevo su mano derecha y limpio el resto de agua salada que había decorado sus mejillas, respiró lentamente, tratando de normalizar el latir de su corazón, observó a su alrededor y vio como todos ajustaban sus cinturones, hizo lo mismo con el suyo y llevó su vista hacia la ventanilla por unos segundos y después nuevamente hacia el frente, manteniendo en su mente un solo nombre, el que jamás podría, ni querría olvidar, sintió la presión de descender, el aterrizaje siempre le había incomodado, cerro los ojos y respiró hondo.

-En nombre de nuestra aerolínea, les deseamos una feliz estancia en su visita y esperamos haberles complacido con nuestros servicios –terminaba su discurso una sonriente aeromoza, mientras indicaba la salida del avión con amabilidad.

A Samantha le desagradaba estar entre mucha gente, así que espero hasta que saliera el último pasajero, para así poder salir ella, caminó a través del túnel, que la conduciría hacia el salón donde recogería sus pertenencias y después de eso empezaría su plan para terminar de una vez por todas con aquella condena mental.

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Después de haber pasado buen rato bajo la calida agua de su regadera, se decidió salir a enfrentar la situación, total tenia que hacerlo, no podía pasar todo el día escondiéndose en la ducha, cerró el grifo y seco ligeramente su cuerpo y se colocó una bata sobre su cuerpo, amarrándola concientemente con doble nudo, se dirigió hacia la puerta y lentamente con su diestra tomo la perilla, cerró los ojos fuertemente con indecisión, respiró profundamente para relajarse, abrió los ojos de golpe ya más decidida y giró la perilla con determinación, abrió la puerta y salió.

-Ranma tenemos que…-su frase quedo incompleta al toparse y ser conciente de la soledad de su habitación, abrió la boca ligeramente.

Miró cada rincón de la alcoba, no había rastro, ni siquiera prueba de que él había estado ahí –Es increíble…-camino hacia su closet, sintiéndose decepcionada, reprochándose mentalmente el sentirse de esa manera, ella debería estar relajada por no tener que afrontar la situación, debería empezar a olvidar lo que paso, así como él simplemente con su huida lo hizo, Ranma le había dejado muy claro que no quería saber nada sobre lo acontecido y con su escape solo le decía que era mejor olvidar y hacer como que nada había ocurrido, se sintió molesta de un momento a otro con sus acertadas conclusiones, realmente ese chico era un cretino, mientras seguía sacando conclusiones por cuenta propia, iba sacando un pantalón y una blusa holgada de manga de tres cuartos negra, a fin de cuentas seguía lloviendo y el clima era fresco, se cambió y solo secó ligeramente su corto cabello, decidió que hoy no usaría la secadora, ni mucho menos el maquillaje, cambió de sabanas y edredón su cama e hizo limpieza en su habitación, y al terminar prosiguió con el resto de la casa, debía mantener su mente ocupada para no pensar en lo extrañamente doloroso del vacío que sentía esa mañana.

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Notas de la Autora:

Pues la verdad, que no se ni que decir, solo que la historia la continúo, tengo más escrito, no crean que la he dejado y hasta ahorita me pongo a escribir, nada de eso, en cambio, lo he hecho cada momento en que tengo libre, solo que no quería empezar a publicar hasta no tener buen material que me respalde.

No se si seguirá el interés, pero pues a lo visto en los siete capítulos que publique fue muy escaso, en todo caso yo voy a terminar esta historia, esperaré a ver como responden, y pues disculpas por tanto tiempo sin dar a conocer algo.

En fin, de perdida les pido que dejen un review con dos palabras: me gusto o no me gusto, no les pido un ensayo, ya ni una crítica extensa por si se da el caso de que tengan escaso tiempo, solo saber lo que piensan de mi trabajo.

Y pues, mis acostumbrados agradecimientos a quienes leyeron todo el capitulo.

Saludos.

Aredna-R