Capitulo
6.
Mirai no podía creer lo que estaba pasando, sentía los labios de Pan recorrer los suyos. Se sentía tan bien. Pero No! Esto no debía estar pasando. Simplemente, no era correcto.
"Pan…" Trataba de llamarla entre los labios.
Pero a ella parecía no
importarle. Ante el intento de parar de él, Pan profundizó el beso,
dejando a Mirai sin más que rendirse.
El sentía una fuerte
atracción hacia ella, trató de parar, pero la reacción de Pan fue
más fuerte que su razón y se dejó llevar por esos labios
traicioneros.
Pronto se encontraron en la cama, gozando de sus
cuerpos. Suspiros, gemidos, eso era todo lo que se escuchaba en esa
habitación. Mirai no podía creer lo que estaba sucediendo, la
miraba, tan entregada, con sus ojos cerrados subida sobre él, era
algo extraño; incorrecto.
Luego de varios minutos, ambos
parecieron alcanzar su punto máximo y sus cuerpos se aflojaron,
liberando todo el estrés.
Pan cayó rendida al lado de Mirai, y sin observarlo, se dio vuelta dándole la espalda, y cerró los ojos.
Mirai estaba todavía inmóvil, sintió demasiado
silencio, y cuando giró la cabeza, vio a Pan dándole la espalda
mientras escuchaba el leve sonido de su respiración haciéndolo
saber que estaba dormida.
Llevó su mano a su frente, y suspiró.
Luego se dio vuelta y abrazó a Pan por la cintura, para después
cerrar los ojos y quedarse dormido profundamente.
La
mañana estaba asomándose por la ventana, y un celular sonaba.
Mirai comenzó a despertarse ante tan molesto ruido. Todavía
somnoliento, se sentó en la cama y refregó sus ojos, miró al
costado y estaba Pan con su espalda descubierta, sonrió ante tal
figura.
El celular seguía sonando, se levantó despacio para no
despertarla, se puso sus boxers, y buscó el celular. El cual estaba
apoyado en la mesita ratona del pequeño living que tenía su cuarto.
Lo tomó y contestó.
"¿Hola?"
Era la voz de Mirai, Trunks podía reconocerla, era la misma que la suya.
"¿Mirai?"
En ese momento, el cuento de hadas que estaba viviendo se derrumbó, trayéndolo a la realidad. Su cruel realidad. De todas las personas, a quien menos esperó que llamara era Trunks. Pero ahora que lo pensaba mejor, era obvio que en algún momento llamaría.
"¿Mirai? ¿Estás ahí?"
"Sí, si aquí estoy Trunks…"
Lo notaba nervioso. ¿Por qué habría contestado él el teléfono de su esposa? Algo le decía que no era nada bueno, pero suprimió ese sentimiento era demasiado fantasioso.
"Bueno… Mirai, yo me preguntaba si podría hablar con Pan un momento"
Mirai se dio vuelta, mirando hacia donde estaba Pan descansando. Suspiró.
"Mira Trunks, no creo que sea bueno por ahora… Deja que piense más… En estos momentos no eres la primera persona con la que quiere hablar…"
Trunks del otro lado, estaba sentado en la punta de la cama que compartía con Pan, sus codos apoyados sobre sus rodillas, una mano sosteniendo el teléfono, y la otra masajeando su frente.
"Sí, comprendo… Solo dile que la llamé."
"Se lo diré" Y con eso dicho ambos cortaron la llamada.
Mirai volvió al lado de la cama, se sentó. Pan comenzaba a despertarse.
Pan refregó sus ojos, y vagamente se sentó con sus rodillas al pecho. La sábana la cubría en su totalidad.
"¿Dormiste bien?"
Pan abrió los ojos de golpe, y vio a Mirai sentado cerca de
ella. Lo inspeccionó, y su cuerpo estaba desnudo a excepción por
sus boxers.
Lo hizo, realmente fue capaz de tal atrocidad. Los
recuerdos de la noche anterior pasaban por su mente, y verdaderamente
se sentía mal, se sentía sucia, la opresión que sentía en el
pecho era inmensa.
"¿Te sientes bien Pan?" La voz de Mirai retumbó en sus oídos. Sentía asco, asco por ella misma, por lo que había hecho.
"Esto… esto no debía hacer pasado" Las lágrimas salían de los ojos de Pan. Y Mirai comprendió. Se acercó más, y la abrazó.
"No te preocupes, todo va a estar bien" Posó su mentón en la cabeza de Pan, sus brazos la rodeaban.
"Lo siento mucho, estaba tan enojada que
pensé en vengarme… Pero ahora, ahora…" Los sollozos de Pan
hicieron que Mirai cerrara los ojos. El cuento había terminado
definitivamente.
Se dio cuenta que Pan lo había utilizado
solamente, quería vengarse de la traición de Trunks. Ojo por ojo.
Como el viejo dicho.
Pan dejó de llorar, y se separó del
abrazo. Tomó el rostro de Mirai en sus manos y lo miró firmemente.
Ese rostro que era tan parecido al hombre que amaba, pero que por
dentro sentía que era tan distinto. Sentía que él no era capaz de
engañar a nadie, sentía el amor que irradiaba.
Pero ese no era
su Trunks, no era el Trunks que ella amaba. No lo era.
"Debo
irme" Se levantó, enredando su cuerpo en la sábana.
Mirai
también se levantó, y mientras ella buscaba su ropa, le extendió
su celular.
"Toma, Trunks llamó esta mañana… Le dije que todavía estabas muy afligida como para que le hables, pero que después lo llamarías…"
Pan tomó el celular.
"Gracias" Y juntó su ropa, para dirigirse al baño a cambiarse.
Luego
de unos minutos, Pan salió del baño, ya cambiada.
Mirai estaba
sentado en el living, también totalmente vestido, mirando la
televisión.
"Bueno creo que me iré"
Mirai se dio
vuelta, y la figura de Pan estaba frente a él. El solo la miró.
Pan
se agachó un poco, y lo besó en la frente.
"Los siento
mucho" Dijo luego.
Y con eso dicho, dio media vuelta y salió
del departamento.
Cuando Pan salió del edificio, y comenzó a caminar por la calle, pensó en lo que había pasado y en lo que venía a consecuencia. Debía decirle a Trunks lo sucedido, al contrario de él, ella sentía el deber de decírselo. Pero, ¿Cómo haría? Ciertamente estaba enojada con él por lo que había hecho, su traición. Pero ahora ella también lo había traicionado; la venganza nunca es buena.
Mientras Pan caminaba, Mirai
estaba en el living mirando sin mirar la televisión, perdido en sus
pensamientos. La noche pasada, el rostro de pan, las palabras que
habían emanado de su boca. Mirai no quería ser el segundo de nadie,
pero no estaba molesto con ella.
Debería estarlo, lo usó, jugó
con sus sentimientos… Pero aún así él se dejó manipular, se
dejó caer en esa maldita red que lo atraía tanto hacia ella… Y
aún así no sabía por qué.
Tal vez porque era el destino que
Trunks y Pan estuvieran juntos, quizás si Pan hubiera existido en su
línea temporal estarían enamorados. Pero no tenía que olvidar que
este tiempo no era el suyo. Y que esta Pan no le pertenecía, pero a
Trunks sí.
