Capitulo 8.

Se detuvo bruscamente. Ahí a unos metros de ella estaba Trunks y Mirai, parados en medio de una isla desierta, mirándose, intercambiando miradas frías. Pan podía sentir el enojo que Trunks tenía en sí mismo.

Giró su cabeza hacia atrás, por el camino el cual ella había llegado, y sintió los kis de su padre, de Goten, y Vegeta acercarse hacia ellos, hacia la isla. Seguramente sintieron el ki de ambos Trunks elevarse.
Pan volvió a mirar a los dos hombres parados en la isla, y gracias a sus sentidos de saiyan pudo escuchar como ambos intercambiaban palabras.

"Nunca debiste haber venido" La voz de Trunks era ruda y seria. Y se sentía extraño por estar hablándole a su otro yo de esa manera, porque en definitiva era él mismo.

"Es verdad… Pero no puedo regresar, habría más cambios en la historia de los que ya hay" La voz de Mirai era serena pero firme. El sabía que esto podría ser su culpa: que el matrimonio de su otro yo estuviera cambiando, causar confusión a la mujer que debería haber nacido en su tiempo pero que desgraciadamente no había podido nacer a causa de la muerte de sus progenitores.

Pan, que estaba levitando a unos metros de ellos, no podía dejar de pensar en que debería entrar en escena y parar todo esto. Pero tampoco era conveniente, ninguno de los dos la escucharía, y podría salir lastimada. Era más oportuno dejar que los otros tres saiyans llegaran y lidiaran con esta pelea.
Pan dejó su trance pensativo al notar que los dos hombres ya no estaban parados en tierra firme. Miró un poco más hacia arriba y vio que la pelea había comenzado.

Era una pelea cuerpo a cuerpo, levitando en lo alto, a penas podía ver cuales movimientos estaban realizando. Eran rápidos. Y podía sentir el ruido de extremidades chocando entre sí con un alto nivel de fuerza. Sabía que ninguno de los dos demostraría debilidad en una batalla; los saiyajins y su maldito orgullo.

Pronto los tres saiyans llegaron a destino, y se acercaron a Pan mientras miraban los movimientos de ambos Trunks.

Gohan se acercó a Pan, preocupado, y posó su mano en el hombro de su única hija, mientras ella seguía con su mirada hacia arriba tratando de captar cada movimiento.

"Pan, dime que sucede entre ellos, por qué este repentino comportamiento" La voz de su padre siempre la había confortado, pero en estos momentos tan tensos no encontraba confortación alguna.

Pan miró a los ojos a su padre y lo abrazó. Todo era tan malditamente confuso. Su tranquila vida se había trasformado en algo que nunca había esperado. Su amado esposo engañándola sin motivo alguno, ella tomando venganza de eso; y eso la extrañaba: Trunks no era de ese tipo de hombres que mienten a sus seres queridos, y ella tampoco era vengativa. Tendría que haber una explicación a todo esto. ¿Habría sido por la llegada de Mirai?

"Papá, has que dejen de pelear, esto no trae ninguna solución" Pan dejó de abrazar a su padre.

Gohan miró a su costado, donde estaba Goten y Vegeta.

"Goten, Vegeta… vayamos a detenerlos"

"Si…" Goten asintió con la cabeza.

Mientras Goten y Gohan volaban en dirección hacia Mirai y Trunks, Vegeta se quedó allí levitando con sus brazos cruzados y su típica mirada inexpresiva.

Pan lo miró, y quiso tratar de hablarle, pero él se adelantó primero.

"Trunks no ganará en esta pelea…"

Pan lo miró extrañada, ¿Acaso era solo por eso que había venido? ¿Para verlos pelear?

"¿Por qué lo dices?..."

"Trunks no ha entrenado como es debido desde hace mucho tiempo, y Mirai tuvo que enfrentarse solo contra los androides y Cel..."

"¿Solo viniste hasta aquí para ver cuál de los dos era más fuerte?" El ceño de Pan se frunció.

"No, el más fuerte es Mirai… Pero quería ver como pelearía Trunks por tu causa, los hombres saiyajin tienden a pelear por sus parejas cuando su relación es amenazada por otro saiyajin, está en su instinto"

Como si la vida para Pan no fuera más confusa, aquí se encontraba con sus pensamientos al borde del colapso. Sí, ella sabía todo acerca de los saiyajins y sus parejas. Sabía que ella estaba "unida" con Trunks para toda la vida, pero su padre le había explicado que tal vez no sería lo mismo ya que ellos eran mitad saiyajin, y los términos podrían variar.

Por otro lado, estaban Mirai y Trunks separados por Gohan y Goten. Estaban tratando de detenerlos, pero parecía imposible.
Gohan y Goten no pudieron aguantar más, y fueron golpeados por ambos Trunks, provocando que el agarre fallara y quedaran libres nuevamente.

"No me daré por vencido, Pan es mi esposa…" La respiración de Trunks era agitada, pero todavía tenía fuerza suficiente.

"Entonces ¿Por qué fuiste infiel?" Mirai estaba agitado también y, al igual que Trunks, todavía tenía fuerzas.

"No lo se, todo esto comenzó cuando llegaste aquí, todo esto es tu culpa" Y con eso dicho, Trunks apareció frente a Mirai y formó una bola de ki para apretarla sobre el abdomen de su contrincante.

Pero Mirai era rápido, y con sus manos pudo empujar aquella bola de energía. La cara de Trunks pasó de sorpresa a enojo. No podía aceptar que Mirai fuera más fuerte que él, no en esta ocasión.

Mirai sentía el enojo que había provocado en su otro yo, y sabía lo que venía, sabía que atacaría con todas sus fuerzas de una vez por todas.

Ambos se miraron, esa energía que recorría por sus cuerpos era de una sola técnica y, aunque no fuera de ellos, la sabían muy bien, era una técnica poderosa.
Se posicionaron, sus manos formando una bola y estirándolas hacia atrás.

La técnica de Goku, para uno; y la técnica de su maestro, para el otro.

Gohan y Goten estaban estupefactos, solo miraban sorprendidos.

Pero Vegeta y Pan estaban muy atentos a todo movimiento. Vegeta ciertamente estaba orgulloso del hijo que tenía, aunque no entrenara mucho sabía que Trunks, gracias a Pan, se había vuelto más fuerte. Quizás que su hijo se emparentara con la nieta de Kakarotto no había sido tan malo. Además, de la familia Son, Pan era la única que seguía entrenando y tratando de superarse.

"KA ME" Los ojos de Pan se abrieron de par en par.

"HA ME" Debía hacer algo, ambos tenían tanta energía que terminarían gravemente heridos, y eso no podía pasar, de ninguna manera dejaría que eso sucediera, No a Trunks. Ni tampoco a Mirai.

"No…" susurró para ella, pero fue suficiente para que Vegeta la escuchara y girara su cabeza para mirarla. Y en ese momento Vegeta lo sintió.

Pan comenzó a elevarse un poco más.

"¡Chiquilla! No cometas ninguna locura" Pero fue tarde, Pan no lo escuchó o simplemente lo ignoró, y salió volando en dirección a esos dos hombres tan parecidos entre sí. Pero que ella sabía muy bien quien era quién.

"¡HA!" Y dos rayos de energía salieron a su encuentro, para chocar entre sí y ver cual de los dos era más fuerte. Pero no chocaron entre sí, chocaron contra algo más.

Pan.

Ambos estaban tan metidos en quien ganaba, que no se dieron cuenta que Pan estaba recibiendo toda esa fuerza.

Eran fuertes, ambos, sentía como estaba quemando su piel de a poco, era un dolor intenso, pero debía soportarlo. Y de un grito de desesperación, dolor, confusión y emociones mezcladas, una aurora dorada la invadió.

Ambos sintieron ese grito, y sus mentes parecieron volver a la normalidad. Entre toda aquella luz dorada pudieron ver a Pan con los brazos estirados tratando de frenar la técnica.
Pero en ese momento de lucidez algo golpeó muy fuerte sus estómagos, provocando que la técnica fracasara.

Pan ya no tenía más fuerzas, e inconscientemente comenzó a caer. Pero Vegeta la tomó entre sus brazos y levito hacia donde estaban sus dos hijos quejándose por sus estómagos.

"Ese dolor no es nada comparado a lo que esta chiquilla acaba de sentir" Ambos Trunks lo miraron.

"¡Pan!" Exclamó Trunks acercándose a su padre.

"Ten, esto es tuyo…" Y le lanzó a Pan, para luego salir volando del lugar en dirección a su cámara de gravedad seguramente.

Gohan y Goten que habían presenciado todo, estaban a su lado, preocupados por ella.

"Trunks, debemos llevarla con Bulma" Gohan estaba confundido, pero ahora lo único que le importaba era que Pan se recuperar, ya habría tiempo de ajustar cuentas.

"Sí, no perdamos más tiempo" Agregó Goten.

Y sin más que decir, los tres saiyans salieron volando del lugar en dirección a la Corporación Cápsula.

Pero quedaba un saiyajin, Mirai.

Su cabeza estaba baja y comenzaba a apretar sus puños. Se sentía defraudado de sí mismo. Sangre comenzó a brotar de sus palmas, recorriendo sus dedos.
Las lágrimas comenzaron a surgir por sí solas.
Levantó su cabeza, y gritó. Gritó hasta convertirse en SS, necesitaba liberar esa energía, esa impotencia, esa soledad que sentía en su ser.

"¿Qué he hecho?" Su voz era tenue, y su aura empezaba a desaparecer.

Se sentía enojado consigo mismo, por haber causado desorden, por no encontrar un tiempo en el cual vivir. ¿Era su destino perder a la gente que quería? ¿Era su destino estar solo? ¿Cuál era su lugar?