Capítulo 13.
Salió de la habitación, tenía que reunirse con los demás para anunciarles lo dicho por su padre y además quería ver si el pequeño reaccionaba ante la energía de Mirai como con la suya. Se sentía nervioso, ansioso, todo lo revelado era de suma importancia en estos momentos. Sin más comenzó a correr por los pasillos tratando de dirigirse al laboratorio, tanta era su intriga que no notó a su madre dirigirse hacia él, haciendo que ambos chocaran.
"Trunks, ¿qué pasa hijo? Te ves algo… apurado." Dijo su madre mientras se acomodaba su cabello.
"Mamá, Busca a Mirai y dile que vaya al laboratorio, siento que su ki está en la cocina…" su tono era serio, pero Bulma sabía que no era por enojo, sino por algo importante.
"Está bien, solo espero que no sea nada grave…" lo miró con extrañes.
Trunks se relajó, y sonrió, mientras le proporcionaba a su madre un abrazo.
Bulma estaba algo confundida, primero su hijo estaba algo nervioso y apurado, pero ahora podía decir que se encontraba ¿feliz? No esa no era la palabra, ¿Esperanzado tal vez? Aun así ella respondió ante el abrazo y lo estrechó.
"No se que estará pasando, pero por tu cara creo que descubriste algo, y ese algo debe ser bueno." Dijo todavía estrechando a su hijo.
Trunks se separó de ella, y le dedicó una sonrisa.
"Espero que así sea."
Bulma asintió y se dirigió en busca de Mirai. Trunks, volvió al laboratorio.
Trunks abrió la puerta del laboratorio muy apurado, haciendo que Pan lo mirara extrañado.
"¿Qué sucede? ¿Hablaste con Vegeta? ¿Qué tiene que ver él en esto?" El mar de preguntas impuestas por Pan, hicieron que Trunks se acercara a ella cautelosamente, para besarla. Y tal vez así, callarla un poco.
Pan aceptó el silencio
propuesto. El beso fue dulce, duró unos pocos segundos.
Cuando
Trunks se separó de ella, pudo observar como sus ojos se iban
abriendo nuevamente para mirarlo un poco más relajada.
"Prometo explicar todo, pero cuando lleguen Mirai y mi mamá." Dijo con un tono suave. Pan sentía que cada día se enamoraba más y más de él.
En el instante en que ellos se miraban llegaron los demás, haciendo que se voltearan.
"Bulma me dijo que descubriste algo ¿Verdad?" Implicó Mirai acercándose un tanto hacia ellos, para luego mirar un instante a Pan.
"Sí, así es. Esto es algo difícil de explicar, pero haré lo mejor que pueda. Fui a hablar con mi padre, sabía que esto debería tener una explicación saiyajin, o algo relacionado con nuestros genes alienígenas. El me dijo que los saiyajins tienen un sistema diferente a los humanos, ellos cuando encuentran una pareja forman un lazo mental entre ellos que no puede destruirse. Pan está ligada a mí, y yo a ella." Hizo una breve pausa para verificar que todos estaban captando bien las cosas, pero justo cuando iba a continuar, Mirai lo interrumpió.
"Ambos somos la misma persona, eso quiere decir que ¿Pan también está ligada a mí?"
"No, si fuéramos puros saiyajins tal vez así sería. Pero tenemos sangre humana también, los humanos tiene otro método diferente: el amor. Entonces ambas características se mezclaron; Pan me ama, yo la amo, y no se puede amar a dos personas, entonces no importa si ambos somos Trunks. Pan se enamoró del Trunks de su tiempo, de mí, que estuve siempre a su lado." Dijo mirando por último a Pan, y entrelazando sus dedos.
Luego de unos segundos, Mirai pareció captar todo a la perfección.
"Entonces… no tengo nada más que hacer aquí."
Estaba por marcharse, cuando de repente unas manos lo sujetaron del brazo. Cuando se volteó a mirar: Era Pan, mirándolo apenada.
"No te vayas, el que no esté enamorada de ti, no significa que no te querramos aquí. Por favor…"
Los ojos
de Pan eran tan suplicantes que no tuvo más opción que voltearse
por completo, relajando todo su cuerpo y mente.
Trunks apareció
detrás de Pan, tomándola por la cintura.
"Es verdad Mirai, no tienes por qué irte. Dejemos esto en el pasado, y comencemos de nuevo." Su tono era verdadero, y pudo sentirlo.
Bulma le acarició el hombro, tratando de confortarlo, trasmitiéndole esa calidez materna.
"Mirai, ¿Puedes colocar tu mano en el vientre de Pan?" Dijo Trunks repentinamente interrumpiendo el momento.
Mirai lo miró extrañado, pero luego de unos segundos accedió. Miró a Pan por permiso y al ver una sonrisa en su rostro procedió a estirar su mano hacia el vientre.
No pasó nada.
Mirai miró a Trunks cuestionantemente.
"No es nada, déjalo así" y rió suavemente poniendo su mano detrás de su cuello.
Pasaron
años y, Trunks y Pan vivían en su casa… Con su hijo de 2 años,
Gogeta.
Un niño saludable, fuerte, con los ojos de su padre y el
cabello de su madre.
Y Mirai, quien había decidido quedarse
en ese tiempo no estaba solo. Sí, tenía una novia.
La había
conocido hacía dos años, el día en que Pan tuvo a su primogénito.
Ella era una doctora de aquel hospital: alta, de cabellos oscuros,
sus ojos miel y una personalidad encantadora, siempre muy optimista.
Debía reconocerlo, se parecía un poco a Pan. Pero aún así él
sentía que la amaba por ser quien ella era, no por quién se
parecía. Su nombre era Hitomi.
Ella y Pan se llevaban muy bien,
siempre se juntaban las dos parejas, junto con Goten y Bra.
Todos se sentían felices.
El destino siempre pones trabas en el camino para que uno tropiece, para ponernos a prueba de si seremos capaces de levantarnos nuevamente. Pero aún así, sin levantarte, siempre después de cada tormenta sale el sol.
Tal vez Pan y Trunks, necesitaban salir de la rutina.
Y Mirai, recuperar su vida después de tanta guerra y soledad.
Finalmente lo consiguieron.
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