Acababan
de resolver un caso complicado, Booth se encontraba en su despacho
rellenando el papeleo necesario, Brennan estaba escribiendo el primer
capitulo de su nueva novela, el editor la estresaba con tanta fecha
limite que ella de una u otra manera conseguía aplazar.
-Cielo,
es tarde me voy con Jack a casa.
Brennan
contesto con un débil murmullo y le deseo una buena noche a Angela.
-Descuida,
la tendré…-dijo con una sonrisa picara antes de salir del
despacho.
La
relación de Hodgins y Angela iba viento en popa. La detective que
habían contratado para encontrar al antiguo marido de Angela estaba
consiguiendo persuadir-lo para que firmase el divorcio, ¡y de que
forma!, la relación de la detective y el brasileño no era solo por
negocios y cuando el divorcio fuera oficial se casarían y se irían
a vivir juntos.
Brennan
seguía tecleando en el ordenador, ensimismada no se daba cuenta del
mundo exterior, cuando una voz rompió su concentración:
-¿También
salgo en esta?
-¡Booth!
¡Es privado, no lo puedes leer!- le reprendió sonrojada mientras
cerraba el documento.
-Pero
si luego la vas a publicar….¿Que mas te da que la lea antes?
-
Hay cosas que he de retocar…frases que a veces se cambian…actitud
de los personajes… ¿Por qué has venido? ¿Tenemos otro caso?
Si
tenían otro caso no tendría porque escribir su novela y la podría
atrasar…de nuevo. La razón de porque no quería escribir es que no
sabia que final darle, havia llegado a un punto en que los
protagonistas habían agotado el coqueteo hasta el aburrimiento, las
indirectas, las miradas... O a ella se le ocurrían frases nuevas
para poder continuar en esa situación o pasaban a otra fase.
-No,
pero vamos a cenar al Dinner.
De
nuevo esa actitud de Macho Alfa, ni siquiera le havia preguntado si
quería ir o si tenia algún otro plan.
-No
te has planteado que a lo mejor tengo una cita- le respondió
enojada.
-Vale
mira tu ordenador, dime si tienes alguna otra cita y si no nos
vamos.- Booth sonrío, con plena seguridad en si mismo.
Brennan
lo fulmino con la mirada pero tenia que mirar su agenda no se
acordaba si tenia algo planeado para esa noche, con cierto disgusto
por darle el placer de obedecerle, abrió el calendario, y lo que vio
la desconcertó:
20:00 h Cenar con Booth en el Dinner
Booth sonrió triunfalmente, una sonrisa que lo delataba.
-Bueno
Huesos, ¿Nos vamos?
-¿Cómo
lo has hecho? ¿Cómo te has metido en mi ordenador?-pregunto ella
perpleja
-¿Olvidas
que te conozco muy bien? Se tus contraseñas…
-Pero…pero…-ella
no salía de su asombro.
-Bueno,
Huesos… ¡La cena nos espera!- dijo agarrando sus cosas al tiempo
que la empujaba hacia la puerta del despacho y apagaba las luces.
Pero
cuando iban a subirse al coche, una mujer alta, rubia y muy bien
vestida se les acerco acompañada por su novio.
-Hola
Booth, Dra. Brennan. ¿Tras un nuevo caso?
-Rebeca
y…-pregunto indirectamente Booth sin mucho entusiasmo
-Robin,
David Robin.- se presento el mismo, estrechando la mano.
-Ah,
él debe de ser el capitán fantástico ¿no Booth?- pregunto
inocentemente Brennan.
-¡Huesos!
David
rió y así se alivio la tensión del momento. Booth tenía prisa por
marchar, nunca le havia caído bien el novio de Rebeca.
-Bueno
Huesos y yo nos vamos a cenar. Es un placer veros – y dicho esto
agarro posesivamente a la doctora por la cintura.
-Booth,
tengo algo que decirte
Las
palabras de Rebeca resonaron lentamente en la mente del agente.
-¿Le
ha sucedido algo a Parker?- inquirió hecho un manojo de nervios.
-No,
no es eso.
La
doctora y Booth soltaron un largo suspiro. Lo cierto es que el
pequeño se havia ganado el cariño de Brennan y lo apreciaba mucho.
-¿Entonces…?-dijo
impacientemente mirando el reloj.
-David
y yo nos vamos a casar y después, viviremos juntos.
Brennan
miro a su compañero, pues no estaba segura de la reacción de él.
-Caray,
vaya noticia. Me alegro por vosotros. Pero tu casa es
pequeña…¿Viviréis ahí?
-David,
Parker y yo nos mudaremos a París.-pronuncio las palabras lentamente
casi arrastrándolas. Cada palabra fue como un golpe, pero no tardo
en reaccionar:
-París
esta muy lejos, no podré ver a mi hijo.
-Lo
podrás ver cuando quieras, las puertas siempre estarán abiertas-
intervino David tratando parecer amable.
-¿Y
el dinero del viaje?¿Y mi trabajo? Parker tiene su vida aquí,
Parker tiene que quedarse…Parker debe quedarse.
-Booth…-susurro
Brennan con los ojos vidriosos.
-La
decisión esta tomada…Y es Rebeca quien tiene la
custodia.-sentencio David.
-¿Sabes
David? Me acabas de dar una idea, puedo conseguir la custodia de MI
hijo, de esa manera MI hijo se quedara con SU padre- pronuncio con
cierto énfasis las palabras que le hacían ver que el verdadero
padre era él.
-No
me hagas reír- se burló- Sin pareja estable, trabajo con riesgo, tu
sueldo no te permite mantener a una familia…
-Pero
mi sueldo si- le interrumpió Brennan.
-¿Acaso
eres su pareja?¿Estáis casados? Ningún juez te concederá la
custodia Seely.
Booth
miro a Brennan como pidiéndole permiso, ella se lo quedo mirando no
comprendía que le quería decir.
-Temperance
y yo estamos saliendo- dijo firmemente el agente, y de nuevo la
agarro por la cintura y la atrajo hacia si. Brennan puso unos ojos
como platos…¿Qué pretendía hacer su compañero con aquella
mentira? Todas las miradas se posaron en ella esperando una
respuesta.
