Disclaimer- Bueno, ningun personaje es mio, si lo fueran yo no haria fanfictions, asi que no me demanden que es solo por amor al arte.
Aqui les va el capitulo 2, talvez un poco aburrido para el gsuto de algunos, tal vez no para otros, pero espero que igual les guste. Me vuelto a cambiar de nombre, por decimosepta vez, PERO ESTE ULTIMO LLEGO PARA QUEDARSE!
Hermionedepottergranger-Me gustria decirte cuantos capies va a tner pero la verdad nose, aunque no seran muchos, maximo cinco o seis.
Elizabethsach-la verdad Cho no es de mis favoritas, pero es alguien importante en la historia, al final tendra un cambio drastico(muajajajaja) y tal vez les sorprenda.
Krypotter- lo que vio Hermione en el espjo se sabra luego, tambien se sabra porque se divorciaron conforme continue la historia, y si, si van a terminar juntos.
Pattym- gracias por tu review, creeme que me encanta recibirlos, espeor que este te guste tanto como el anterior!.
Capítulo II
El salón en el que Hermione se encontraba era totalmente majestuoso, pavoneando orgullosamente la antigüedad y riqueza de sus paredes, demasiado contrastante con los gustos de su prima Zoe. Y a pesar de estar algo confundida de que el Traslador, siendo oficial, se hubiera equivocado y la hubiera llevado a quien sabe donde, se sorprendió cuando las puertas de una extremo del salón se abrieron de par en par y más al ver al joven que le sonreía desde el marco portal.
- Bienvenida, Hermione. Tanto tiempo sin verte.- dijo un joven carismático de cabellos negros y cortos.
- ¡Neville! Por poco no te reconozco.- dijo Hermione con una sonrisa.
Neville Longbottom, quien antes era un chico regordete, con poco atractivo y un tanto torpe; ahora era un joven de cuerpo atlético con una cara que revelaba su gusto por la vida con un porte de caballero que quedaba algo quebrado con el toque de inocencia de sus facciones faciales. Portaba un traje de viaje que junto con el corte de cabello lo hacían atractivo a la vista.
- Luna dijo que dirías eso- dijo Neville, dándole un abrazo amistoso a Hermione de bienvenida.
- ¿Como esta ella?- pregunto Hermione cuando se separaron.
- OH, bien, aunque va a tardar un poco en llegar.
- ¿Que no esta aquí?
- No, ha tenido que quedarse en casa, pero llegara esta noche seguro. Esta tarde una galería mostrara sus obras, a resultado ser una excelente pintora.- dijo Neville con orgullo y amor dirigidos hacia su esposa de cabellos rubios.
- Pues, espero que no tarde mucho, me muero de ganas por verla. ¿Es tuya ésta casa, Neville? Se supone que el traslador me llevaría a la casa de Zoe, y dudo que esta lo sea.
- Cierto.- dijo Neville con una mirada de disculpa y la sonrisa llena de vergüenza.- lo siento, se suponía que yo te enviaría una lechuza explicándote. Zoe esta vendiendo su casa, se mudara con Richard, y han tenido algunos visitantes con intenciones de comprarla, por eso cambiaron la destinación de el traslador.
- Entiendo.- dijo Hermione y luego agrego con una risa.- Me parece sureal que Zoe vaya a casarse. Recuerdo que siempre decía, "¿Casarme? Ni a los cuarenta"- dijo la morena, imitando la voz de su querida prima.
- Lo mismo decía Richard.- dijo Neville riendo.- "Señoritas, no se comprometan que tienen Richie para rato"- dijo el joven, citando la frase que hizo famoso al gran rompe corazones, Richard Trudeau.- Ven, vamos a los jardines, Richard dijo que llegarían en unos minutos.
Salieron del salón hacia un pasillo con alfombra de lado a lado. Las paredes adornadas con diversos cuadros, paisajes de villa, bosques, o mundos imaginados por el pintor; autorretratos de muy buenos pintores, otros no tanto; frescos que databan de una época antigua; y una que otra copia exacta de pinturas famosas en el mundo mágico, Meredith, Pegssel, Tituslly, Soxtus (N/A¿se nota que me los acabo de inventar?) y una chistosa mujer parecida a la Mona Lisa.
Llegaron a un recibidor y desde el pasillo se podían ver, en el otro extremo, unas puertas corredizas de cristal que anticipaban la llegada a lo que parecía una terraza. Al salir, Hermione se dio cuenta que la terraza era el punto de salida de un pequeño laberinto con setos que por lo menos le llegarían a las rodillas y en el centro de dicho laberinto, que se extendía por una vasta cantidad de terreno, se encontraba un estanque con flores a su alrededor.
En la terraza había un comedor de cóctel blanco, fue ahí donde se sentaron y desde donde Hermione observo el estanque tan hermoso que le recordaba en pequeñez al lago negro de Hogwarts y... a una chica de cabellos rubios con cara soñadora y actos de inocencia.
FIN DE FLASHBACK
- Hey, Hermione, espera.
Al voltearse, Hermione se dio cuenta de que era Luna quien le gritaba y quien venia corriendo tras ella. ¿Ahora que? Se pregunto la chica de cabellos castaños. Seguramente Ginny la convenció de que yo quiero quitarle a Neville. Hermione estaba cansada de los rumores y chismes falsos contra ella desde la misma fuente, la chica Weasley. Tendría que hacer algo si Ginny continuaba, Hermione no tenia la culpa de que Harry la había elegido sobre la pelirroja.
- Ah, hola Luna.
- Hola¿porque caminas tan rápido?
- Debo llegar a tiempo a mi clase de Runas.
- Ah, necesito hablar contigo.
- Lo siento, pero si es sobre algo que te haya dicho Ginny prefiero dejarlo así.
- No debes dejarlo así.
- Escucha, si te dijo que ando tras Neville es totalmente falso.
- Ven, por aquí hay muchos Wrackspurts y no me dejan concentrarme.
Tomo a Hermione del brazo y la jalo hacia las puertas del castillo mientras la chica se preguntaba que serian los Wrackspurts.
- Oye, necesito estar en clase o la Profesora Vektor me dará detención.
- ¿Como van tu y Harry?- pregunto Luna, ignorando lo que Hermione había dicho.
- Bien.- Aparte de que ayer discutimos por los rumores que hay en el castillo, pensó Hermione. Ahora estaban cerca del lago.
- Pensé que dirías eso.
- ¿que?
- ¿Sabes? Se que muchos me llaman loca, pero tonta no soy.
- Yo no he dicho tal cosa.
- Pensaste que había creído todo lo que dice Ginny sobre ti. Y ayer vi a dos personas salir del Gran comedor con cara de disgusto.- Hermione bajo la cara ante esto, esas dos personas había sido ella y Harry.
- Me gusta el lago cuando hay un poco de niebla- dijo Luna, como si hubiera olvidado el tema de momento.- cuando hay luna llena y poca niebla se ve hermoso. Pero cuando hay demasiada niebla, luce espeluznante y me asusta.- la chica tenia la mirada pegada al lago, embelesada por lo que miraba.
Hermione tan solo la miro, parecía que había perdido el hilo de la conversación, pero entonces Luna la miro y le sonrió.
- Hermione, la niebla es solo eso: niebla. Lo quieras o no siempre estará ahí, algunas veces menos, otras más. Pero tarde o temprano se dispersa y vuelve la claridad del lago. ¿Ves el lago? Cuando hay niebla, demasiada, te asusta y te puedes preguntar si hay lago o si vale la pena seguir viniendo aquí. Pero no dejes que eso le quite lo hermoso.
- ¿Que quieres de...?
- Ooops, voy a llegar tarde a Transformaciones. McGonagall me degollara.- dijo Luna, como si de pronto hubiese recobrado el sentido de la realidad. Y tan fácil como había llegado, Luna se fue. Hermione se quedo más tiempo en el lago. ¿Que quiso decir Luna? Seguramente todos tenían razón en pensar que estaba loca.
- Hey, Hermione¿donde has estado?
- Aquí, pensando.- respondió Hermione mientras se levantaba para encarar a Harry. Pero cuando lo vio lo comprendió.
No dejes que la niebla le quite lo hermoso. No dejes que todos eso horrendos chismes te alejen de Harry.
- Gracias, Luna.- murmuro Hermione cuando se abrazaba a Harry, sin poder resistir decirle te quiero al oído.
FIN DE FALSHBACK
- Hey, Hermione- dijo Neville, pasándole la mano por enfrente de los ojos.- ¿Aún estas en la tierra?
- Lo siento, me perdí en mis propios pensamientos.- se disculpo Hermione.- Pero, cuéntame como te ha ido, a ti y a Luna.
- Bien, fuimos de luna de miel a las Bahamas. Luego nos mudamos a Alemania, donde vivimos hasta ahora. Yo me uni al escuadrón de Aurores y Luna en una universidad de Arte Contemporáneo y Mágico, es en verdad buena, creo que ha hecho un cuadro para ti, pero no se si lo vaya a traer.
- y ¿porque no?
- digamos que ya no concuerda con tu vida.- dijo Neville, en otras palabras, "tu y Harry aparecen el en cuadro."
- Entiendo. ¿Sabes? Esta casa es muy hermosa, no pude evitar admirarla.
- Si, te apoyo. Aún que me sorprende, por lo que se la familia Black tenia un gusto algo 'tenebroso' para la decoración de sus inmuebles y más con los alrededores. Supongo que esta es una excepción.- dijo Neville, observando el hermoso laberinto y las praderas que se extendía cuando este terminaban.
- ¿Black? Me estas diciendo que esta casa es de Harry.- no había dicho lo ultimo como pregunta, si no como un hecho. El heredero universal de los bienes de Sirius Black había sido Harry Potter. ¿Quien no sabia eso?
- Ah...bueno si, pero tan solo dejo que yo la usara por un tiempo, en mi estancia. Creo que quiere venir a vivir aquí.
- ¿Aquí?
- Si, me dijo que iba a casarse de nuevo, aunque no me dijo con quien.- dijo Neville, muy tarde se dio cuenta de que tal vez había metido de nuevo la pata o las dos.
- Vaya, me alegro.- dijo Hermione. Con que esa seria la casa que compartiría con su nueva esposa, una casa muy familiar. Familia. Algo no tenía en mente cuando fue su esposo. Seguramente se casaría con ella. Sin duda alguna sus opiniones contra la familia habían cambiado radicalmente.
FLASHBACK
Desde aquella hermosa boda en Paris, sin luna de miel, se habían mudado a Londres. Ahora, a 13 meses de la boda, Vivian en un cómodo apartamento que estaba muy cerca al lugar de estudios y trabajo de ambos. La guerra se estaba levantando, construyendo sus pilares, tal como su matrimonio. Ambos habían decidido estudiar la misma carrera, Auror. Harry por gusto, Hermione por necesidad pues el mundo cambiaba y decidió no quedarse atrás.
Aunque Harry tena mucho dinero, tanto que no lograría gastárselo en dos vidas, ambos trabajaban en una pequeña joyería con altísima seguridad. Era cierto que su matrimonio era un secreto, pero no querían llamar mucho la atención, en el mundo público(a excepción de algunos confiables amigos) eran simplemente compañeros de negocios. Habían logrado conjurar un hechizo que conectaba sin problemas las casas donde, supuestamente, vivían por separado.
Las tardes que tenían libres la pasaban hablando, conociéndose aún más, claro que no faltaban las típicas peleas de recién casados (Harry, te digo que ese florero se ve mejor sobre la mesa. Pero, Hermione, si se mira mejor en la mesa de acá). La reconsileacion siempre llegaba muy bien acompañada por una satisfactoria velada. Todo marchaba normalmente, pero algo faltaba, según Hermione.
Siendo niña y adolescente siempre se había imaginado que el estar casada era una experiencia que se complementaba con el hogar, la estructura material de una casa, la acogedora casa que sus padres tenían y en la cual había crecido con inocencia. Tal vez era por eso que aquel apartamento le parecía algo sombrío, desigual, no tenia nada que la hiciera sentirse anhelante de regresar (aparte de Harry). Aquellos muros simplemente no le daban el cariño de un hogar.
- ¿No crees que deberíamos mudarnos a una casa?- le pregunto a Harry una noche.
- ¿Casa¿Para que queremos una casa? Aquí hay espacio más que suficiente para los dos.
- Pero, una más grande, donde pueda haber niños. Quiero tener hijos, Harry.
- Querida, lo se, pero en estos momentos no podemos y lo sabes.
- Pero, podemos mantenerlo en secreto, nadie sabe que estamos casados ni siquiera se lo imaginan. Además de que nadie sabrá donde vivimos, pues pensaran que seguimos viviendo en departamentos separados.
- Hermione, se cuanto anhelas tener niños, créeme que yo también, pero sabes que no es posible en estos momentos. No quiero arriesgarme.- dijo Harry. ¿No quería hijos en esos momentos¿Entonces cuando? Sentía que quería ser madre, lo sentía, pero el no quería ser padre.
- Todo será en secreto, nadie tiene por que enterarse.- dijo en voz baja. Escucho a Harry suspirar.
- Eres tan testaruda.
- Quiero ser madre, Harry. Decías que no querías casarte conmigo por no arriesgarme y aún así no las hemos arreglado para que nadie se de cuenta. Tan solo tendremos que comprar esa casa, hacer el mismo hechizo que tenemos aquí y listo.
Pero Harry no accedió, al menos a tener hijos, pero compro la casa que Hermione tanto quería. Una casa a las afueras de Londres. ¿Porque no quería tener hijos? Pensó Hermione, y tenemos un año de matrimonio. El siempre dijo que quería tener hijos a un año después de comenzar su matrimonio. Pero, si así lo quería, Hermione tendría que esperar. No se podía embarazar si Harry no quería, además de que comenzaba a pensar que tan vez su adorado marido tenía razón. No valdría la pena traer a un hijo al mundo con tantos peligros, seria mejor esperar.
FIN DE FLASHBACK
La voz de Neville la saco de nuevo de sus recuerdos, e inconcientemente se lo agradeció.
- Hermione... em... supe lo que paso con tu, con tu... tu sabes, antes de la ultima batalla. Y quiero decirte que lo siento mucho, en verdad me hubiera gustado decírtelo antes, pero el tiempo no me lo permitió y...
- No te preocupes.- dijo Hermione. No que le gustara mucho interrumpir a la gente mientras hablaban, pero eso de lo que hablaba Neville " lo que había pasado antes de la batalla final" era algo que aún le atormentaba y le dolía hasta el alma. Se sentía tan bacía con tan solo recordarlo, tal como se había sentido en aquellos momentos, pues en verdad se había quedado bacía por dentro.- No te preocupes- repitió de nuevo, tratando de ocultar las lagrimas.- Yo... yo estoy bien.
- Pero...
- ¡Hegmione! - se escucho un voz desde el recibidor. Al voltearse Hermione no pudo evitar fingir una sonrisa, que pronto se convirtió en una autentica. Zoe y su prometido se dirigían a ellos. (N/A: se que Zoe no es un nombre muy francés, pero me gusto, jeje)
- ¡Zoe!.- dijo Hermione, abrazando a su querida prima con cariño fraternal. Zoe era una chica delgada con cabello negro; mostraba la delicadez de un cisne de cristal y tenia una sonrisa que maravillaba a cualquiera(N/A: Sonrisa colgate, jeje. ) por lo general vestía a la moda, como cualquier joven de su edad y era muy cuidadosa con su apariencia, después de todo por algo había logrado que el derrochador de amor, que muy pronto seria su esposo, sentara cabeza; claro que de sobra esta decir, que tenia una actitud muy amigable.
- Pego, migate. Tan hegmosa como siempge, me sogpgende que solo haiga una boda.- dijo Zoe. Y era cierto, pues Hermione, en vez de ponerse fea con los años, había adquirido más belleza con cada día de vejes.
- A mi me sorprende, sin ofender, que vaya a haber boda. ¿Quien dijo "primero muerta y sepultada antes de casarme"?
- ¡Hermione! Richagd esta aquí.- dijo Zoe en tono de fingido enojo.- Lo siento, no lo he presentado, aunque creo que ya lo conoces ¿cierto?
- Si, un gran amigo de Harry.- dijo Hermione al saludar con ánimos a Richard, un joven apuesto, moreno y de brillantes ojos café claros muy parecidos a los suyos.- pero creo que nunca nos presentamos debidamente. Hermione Granger.
- Mucho gusto, Richard Trudeau.- respondió el moreno con una voz gruesa y una sonrisa en el joven rostro.
- Bueno, no deseo interrumpir, pero si no nos apuramos se cancelara la reservación del restaurante.- dijo la voz del joven Neville.
o
Después de ponerse un atuendo adecuado para un restaurante de la alta sociedad, Zoe y Hermione se dirigieron hacia el coche que las esperaba en la puerta principal de la residencia. Hermione había sugerido esperar a Luna, pero Neville dijo que Luna sabía donde estarían y que ella llegaría al restaurante.
- Créeme, es igual o más persistente que tu.- le había dicho Neville a Hermione, sacando una risa de la joven.
Al llegar al restaurante, que se encontraba en los lugares más reservados de Paris, (y después de un incomodo encuentro con una fan HP que le pidió a Hermione un autógrafo, tan solo por haber poseído el apellido Potter) se reunieron con los tíos de Hermione, padres de Zoe.
- Pero, Hermione, te vez mejor que nunca.- dijo su tía, Ellen Bennett, quien siendo inglesa de nacimiento hablaba perfectamente el ingle(N/A: comprenden eso del lenguaje, verdad y por si se lo preguntan, los padres de Zoe son muggles).
- Hola, Tía Ellen.- dijo Hermione, le encantaban las reuniones familiares. Saludo a su tía con un beso en cada mejilla y se sentó a un entre su prima y su tía.
- Es una lastima que tus padres no puedan asistir a esta cena, pero ese trabajo endemoniado que tienen ni tiempo les deja.- dijo su tía.
- Si, lo se.- dijo Hermione con una risita. Su tía siempre se refería a el trabajo de sus padres como un trabajo endemoniado y en cierto¿a quien le gustaba ir al dentista?
Después de unos minutos de charlas y platicas entre todos en la mesa, el hambre de su tío se dio a conocer con un gruñido de su estomago, ruborizando al pobre hombre al instante ante las risas de sus invitados.
- Frédérique, que pasa contigo.- dijo la tía de Hermione con el carisma distinguido de su actitud.
- ¿porque se tardara tanto Luna?- dijo Neville con preocupación, mirando hacia la entrada principal de restaurante.
- No te preocupes, pronto llegara.- dijo Hermione.
Tras pedir unos aperitivos para calmar el hambre, la charla volvió a entablarse. Se notaba que los padres de Zoe amaban a Richard y más su padre, quien al parecer había escuchado la fama del prometido de hija (por suerte no la de mujeriego) desde que había combatido en la batalla final como Auror que era, junto al gran Harry Potter y sus Aurores ingleses.
- Mira, al fin llego.- dijo Neville, haciéndole señas disimuladas a Luna quien estaba en la puerta detrás de el podio del joven que pedía la confirmación de invitación o reservación.
Al voltear, Hermione no pudo evitar sonreír al ver a su vieja amiga, a la ya no tan loca Luna Longbottom. De momento Hermione se paralizo y se puso algo pálida. Los ojos se le agradaron y sintió algo raro en su cuerpo.
Por la misma puerta por la que había entrado Luna, ahora entraba un joven apuesto que al parecer venia acompañando a la señora Longbottom. El afamado joven apuesto de cabellos rebeldes negro azabache y ojos brillantes de un verde esmeralda: Harry Potter.
- Hey, Luna, Harry, aquí estamos.- dijo Neville para hacerse notar.
Y por primera vez Harry volteo hacia la mesa y la vio a los ojos.
TBC...
Bueno¿que les parece esta historia? Cualquier amenaza de muerte para que no vuelva a escribir, un comentario animador, confusiones(las cuales por lo general se resolverán conforme la historia avance), o cualquier cosa que quieran decirme, tan solo dejen un Review o escríbanme un MP(mensaje privado) o a mi mail y mi respuesta les llegara, de alguna u otra forma. Bueno ahora si los/las dejo, me muero de sueño y mañana tengo un espantoso examen de Química( ¡soy malísima! Jeje). Au revior!
Amor: es una palabra corta, fácil de escribir, difícil de definir e imposible de vivir si nos falta.
