GRACIAS A NATSSY Y BOLIS POR SUS REVIEWS. ME HAN HECHO MUY FELIZ. ESTE CAP ES UN POCO MAS LARGO QUE EL ANTERIOR, YA QUE NO TENÍA MUY CLARO COMO SERÍA LA RELACIÓN DE LISA CON SU PAPÁ, ASÍ QUE SIENTO QUE DEBO RETROCEDER UN POCO EN EL TIEMPO PARA EXPLICARLO…

P.D. GRACIAS ADEMÁS A TODOS MIS AMIGOS DE LA ESCUELA, QUE COLABORARON CON LOS NOMBRES DE LOS PAPÁS DE CUDDY Y ME DAN ANIMOS PARA SEGUIR.

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Entre los judíos, la primogenitura es un asunto de mucha importancia. Cuando un matrimonio espera un bebé, todos anhelan que sea un varón. La alegría de la familia llega al máximo y se considera el mejor de los regalos del cielo.

Isaac Cuddy era un hombre de ideas muy liberales, contrario a su esposa que era tradicionalista y a su madre, la cual vivía con ellos y se entrometía más de lo que a él le gustaba. Aunque de cualquier modo, si le provocaba ilusión el que su primer bebé fuera un varón. De modo que cuando Helen salió embarazada, el se llenó de alegría y se puso a esperar esos largos meses para conocer a su heredero.

Llegado el momento nació ella… Lisa. Su primogénito era una bebita preciosa de enormes ojos azules, que desde el primer momento le robó el corazón. Cuando poco después nació Sarah, Isaac y Helen decidieron no tener más hijos y dedicarse enteramente a ellas.

-¿No quieres seguirlo intentando?- le preguntó Helen a su esposo con la pequeña Sarah en brazos.

-No. Ellas me hacen enteramente feliz. No me importa que ninguna sea varón. Sobre todo no me importa que Lisa no sea varón. Es que… ¡mírala!- le respondió Isaac, mientras alzaba en brazos a la pequeñita que curiosa aprendía a caminar.

-A mí no me importaría seguir intentando. Eres tan liberal…

-Mujer, date la oportunidad de ser feliz con nuestras niñas.

Las niñas crecieron y la abuela Judith, ayudaba a criarlas. No era muy afectuosa, sobre todo con Lisa, ya que le disgustaba bastante la idea de que su hijo mayor no tuviera un primogénito varón, cosa que a Isaac ya no le importaba, ni a Helen tampoco.

Lisa era una niña bastante curiosa. La abuela no le daba miedo, le provocaba más bien curiosidad. Sabía que no la quería, pero no le dio importancia y pensó que si era una buena niña la llegaría a querer tanto como a su primo José. No podía entrar a su cuarto pero su perrito se metió ahí, ya que la abuela había dejado la puerta abierta por accidente. Una vez en el umbral decidió entrar.

Ahí vio un precioso adorno de cristal que la abuela atesoraba. Era tan bonito que quiso tomarlo y extendió su manita cuando…

-¡Que haces aquí!- le gritó su abuela desde la puerta.

Fue tanto el susto que el adorno cayó al suelo, rompiéndose en mil pedazos.

-Abuela perdón, yo no quería…

-¡Eso era el único recuerdo que yo tenía de tu abuelo! Y lo destruiste.

-¡Pero fue un accidente!

-¡Y encima de todo, eres una majadera contestona!- le gritaba furiosa- ¡Isaac! Mira lo que hizo tu hija.

Isaac llegó y vio el único recuerdo que tenía de su padre roto… y enfrente estaba la culpable. La ira lo cegó, y en ese momento olvidó todo lo que sentía por su Lisa, que a sus 7 años ya le había dado grandes satisfacciones y lo hacía el hombre más orgulloso del mundo.

-¡Lisa! – estaba realmente furioso- ¡lo rompiste!

-Pero yo no quise papi, perdón, perdón, perdón- Lisa no dejaba de llorar. Lloraba tanto que parecía que en cualquier momento dejaría de respirar.

-¡No me importa que haya sido un accidente! ¿Por qué tenías que hacerlo?... estoy tan decepcionado de ti… -le gritaba mientras la sacudía.

Lisa lo miró con sus grandes ojos azules y dejó de llorar. Le parecía que todo había sido una pesadilla, ¿su papito decepcionado de ella? No, había algún error, algo estaba mal…

Por la noche Isaac y Helen comentaban el asunto. Lo que no sabían era que Lisa estaba oyendo a través de la puerta.

-Fuiste muy duro con ella.

-Lo sé.

-Me parece que tienes que decirle algo.- le decía Helen a su esposo- la niña es muy sensible y…

-No le pienso decir nada. Tenía todas mis esperanzas en Lisa, yo esperaba que ella jamás cometiera un error, y si no pudo siquiera respetar el orden de la casa… ¿Qué será más adelante en la vida?

-No es para tanto Isaac. Aun es muy chiquita.

-Me siento tan decepcionado… ojalá no se equivoque más.

Lisa oyó todo eso y se hizo un firme propósito: no se volvería a equivocar. Era lo que su padre esperaba de ella y debía de satisfacerlo, ya que por su culpa estaba tan triste. Así que no más diversiones peligrosas, ni aventuras de exploración. Solo una niña perfecta.

-No me volveré a equivocar. Mi papito se pone triste si me equivoco. Cuando sea grande no me voy a equivocar…

Y así nació en Lisa Cuddy el temor a equivocarse y la gran culpa que sentía cuando lo hacía. Sólo que de su memoria desapareció el decepcionar a su padre y ocurrió algo peor… se decepcionaba a ella misma.

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MUCHAS GRACIAS POR LLEGAR HASTA AQUÍ. TENGO PLANEADOS OTROS DOS CAPITULOS PARA ACABAR CON MI EXPLICACIÓN DE CUDDY… ASÍ QUE POR FAVOR ¡DEJENME MÁS REVIEWS! DE VERDAD QUE ME DAN MÁS GANAS DE ESCRIBIR CUANDO LOS LEO. ASI SIENTO QUE VALE LA PENA SEGUIRLO Y QUE NO ESCRIBO PARA EL AIRE… FALTA VER LA RELACIÓN CON SU HERMANA Y EL HUDDY AL FINAL.

¡UN SALUDO!