Holap :3

Ya se que me he tardado mucho, que ya casi me quieren linchar xD

Pero pues al fin, aquí tienen el capi :3, espero sea de su agrado

Este capi esta especialmente dedicado a Helenhr, que es fan del hinasai xD

Y tambien a los otros tantos fans de hinasai :3

Los personajes de Naruto no me pertecen si no a Masashi Kishimoto (T^T Itachiiiiii!!!)

-Puedes escoger la habitación que quieras, buenas noches- y diciéndole esto salio de la cocina.

Hinata bajo la mirada, no sabia porque, pero se sentía mal de alguna manera, puso una de sus manos sobre su corazón, le dolía.

-B-buenas n-noches, S-sasuke-san- susurro Hinata para si, mientras fuera comenzaba a caer la lluvia.

Quería llorar, ese dolor en su corazón quería que lo hiciera, pero no, no lloraría, no lo haría por alguien que no valía la pena.

Busco su ropa en el piso, se vistió mientras pensaba en lo sucedido.

-Pero que tonta soy- se recriminaba mentalmente la Hyuga- ¿Por qué simplemente no lo lleve al hospital, o le dije a los demás?- pensaba mientras se colocaba su chamarra.

-Pero…- miro hacia donde se había ido Sasuke -¿por que no lo hice?-

Sasuke daba vueltas en su cama.

-¿Por qué, por que me siento así?- pensaba mientras miraba el techo –Y… ¿Por qué me enfade cuando me pidió que me detuviera?- ahora estaba acostado sobre uno de sus costados mirando la puerta.

Bufo de disgusto, la Hyuga lo hacía sentir diferente, y eso le gustaba, pero no del todo.

-¿Todavía estará aquí?- pensó Sasuke, cerro los ojos y se concentro, rastreo mentalmente la mansión, y para su sorpresa, no sintió ninguna presencia.

-Se ha marchado- dijo El Uchiha al aire. –Y tal vez no vuelva, ¡Maldición!- se regaño a si mismo, apretando los puños, ¿Por qué no podía controlarse?, era un estúpido.

-Si que has cambiado en estos años Hyuga- dijo Sasuke para si mismo, mientras sonreía lascivamente.

Hinata caminaba por las calles de Konoha, la lluvia la empapaba por completo, pero no le importaba, venia tan metida en sus pensamientos que no sentía el frío de la lluvia.

Levanto la vista el cielo, y cerro los ojos, dejando que el agua mojara su cara.

-Tal vez debería…- -Hinata-san, ¿Qué hace toda empapada?- le interrumpió Sai, que estaba parado junto a ella, cubriéndola con un paraguas que llevaba, el la había visto caminar al dar vuelta en un esquina, así que quiso ver que le pasaba.

Hinata lo miro, de manera triste para volver a bajar la mirada, lo que hizo que Sai quitara su sonrisa habitual, entonces recordó donde había dejado a Hinata.

-Hinata-san- la llamo Sai -¿No se había quedado en casa de Sasuke-san?- Hinata, ante tal pregunta, abrió desmesuradamente los ojos, para luego cerrarlos fuertemente.

-I-ie- dijo Hinata levemente. –E-el ya esta m-mejor, a-así q-que me voy a c-casa- decía Hinata mientras le dedicaba un sonrisa a Sai, tan parecida a las de el, tan falsa.

Sai no se inmuto, sabia que mentía, pero no la obligaría a decirlo, había leído un libro sobre ello, si ella no quería decirle ahora, se lo diría después, o al menos eso suponía.

Sai finalmente volvió a sonreír, pero a su manera, lo que hizo que Hinata se sonrojara.

-Pero antes debería cambiarse de ropa Hinata-san, podría enfermar- decía aun sonriendo.

-A-ah, s-si, pero…- -No hay problema, puedes ir a mi casa- la interrumpió de nuevo Sai.

Hinata no pudo hacer mas que sonrojarse, y asintió no muy segura.

-Vamos- le dijo Sai aun sonriéndole, tomo su muñeca he hizo que lo siguiera.

Sai para que no se empapara más, hizo que Hinata se apegara más a él abrazándola de la cintura.

Hinata completamente roja de la vergüenza, pero Sai era muy calido, a pesar de sus sonrisas que parecen no trasmitir algún sentimiento, Hinata levanto la mirada para verlo al rostro, miro sus facciones, eran frías e indiferentes, serias…

-Como él…- no pudo evitar pensar en ello, eran parecido, pero al mismo tiempo diferentes.

A Sasuke le gustaba estar sólo, el no mostrar sus sentimientos, dudas o pesares, al igual que Sai, pero este se esforzaba en comprender a los demás, en aprender como tratarlos, como convivir, incluso a Hinata le había tocado verlo, leyendo un libro interesante, le llamo la atención la dedicación que tenía, cada día que iba a la biblioteca, ahí estaba él, leyendo, pero Hinata, no le había hablado en todo ese tiempo, no quería molestarlo.

Sonrió con melancolía, el estar con Sai le hacía recordar a Sasuke, y estar con Sasuke a Sai.

Río por lo bajo, si no los conociera, diría que incluso parecían familia.

-¿Qué sucede Hinata-san?- preguntó Sai mientras bajaba la mirada para verla.

-N-nada Sai-san- decía Hinata tratando de dar su mejor sonrisa, Sai la miro sin inmutarse, sólo se limito a asentir. –Ya hemos llegado- le dijo mientras señalaba un pequeño edificio.

-Vivo en un pequeño departamento aquí, en el último piso- decía Sai mientras guiaba a Hinata a la entrada de aquel edificio.

Mientras subían las escaleras se formo un silencio, el cual incomodaba un poco a Hinata, pero no así a Sai.

Llegaron a su destino y Sai abrió la puerta con una llave, el apartamento estaba completamente oscuro, buscó con su mano el apagador y lo presionó.

Entonces Hinata pudo contemplar el interior del apartamento, tenía un estilo muy neutro, o descuidado, como si no se viviera ahí, sólo había lo indispensable, nada más, entro y pudo apreciar que en el piso había varios dibujos, eran hojas sueltas, y en un pequeño rincón, cerca de la ventana estaba un caballete, con un cuadro cubierto con una manta.

-Pasa- le dijo Sai con una sonrisa, Hinata se sobresalto un poco, pero luego sonrió y asintió.

Al entrar trato de no pisar ningún dibujo, le daba un poco de pena moverlos, pero para su mala suerte, mojo uno, ya que estaba empapada, se agacho rápidamente a levantarlo y secarlo como pudiera, antes de que la tinta se corriera.

Cuando lo tomo en sus manos, vio que era un retrato, el agua no lo había mojado por completo, así que pudo apreciar de quien era.

Abrió los ojos sorprendida, era de ella la imagen que estaba en el papel.

Incrédula, busco a Sai con la vista, y este sólo sonreía con un leve rubor en sus mejillas, se acerco a ella y tomó suavemente la hoja de sus manos, se dirijo a la venta, junto al caballete y deposito la hoja en una pequeña mesita, done había algunas pinturas y pinceles.

Hinata miro todo esto sin decir palabra, aun no entendía el por que Sai había hecho un retrato de ella.

-S-sai-san… p-por que…- quiso preguntar Hinata, pero la pregunta se quedo en sus labios.

Sai la miró sonriente y descubrió la pintura del caballete, y en el estaba un retrato de Hinata, hermosamente pintado, ella vestía un largo vestido rosa y un sombrero del mismo color en una escena digna de la Primavera.

Hinata no pudo contener su asombro, la pintura se veía tan real, los colores brillaban como si de una foto se tratara, no, como si pudiera tocar la imagen y sentir el calor del sol que estaba en lo alto del cielo, pero, ella no recordaba el haber vestido algo así, miró a Sai y el solamente no quitaba su sonrisa.

-No se por que lo hice- dijo Sai, mientras miraba la pintura -pero, desde que te vi en la tarde- hablaba mientras miraba a Hinata –No pude evitar hacer un cuadro de ti- concluía mientras sonreía como siempre.

Hinata al oír aquello se sonrojo enormemente, nadie la había halagado en ese sentido, se sintío aprecia y querida, bajo un poco la vista mientras daba un "gracias" levemente, después levantó la vista.

-E-es muy b-bonito- decía mientras el sonrojo se hacía más notorio y le sonreía dulcemente.

Sai se quedo sin palabras, su sonrisa era encantadora, el sonrojo si hizo más presente.

Un silencio se formo entre los dos, Hinata no sabía que decir, y Sai aun no salía del trance, entonces ella estornudó graciosamente, se abrazo a si misma y se limpio su nariz.

Cuando la escucho Sai reacciono, ella estaba empapada y ya había hecho un charco en el suelo, mientras, Hinata no dejaba de estornudar, Sai se acerco y la abrazo por detrás para calentarla un poco.

-Olvide que estabas empapada, será mejor que te cambies- le decía mientras sonreía.

Hinata no pudo hacer nada más que asentir, su cara estaba más rojo que un tomate o una fresa, esa situación le apenaba muchísimo y hasta creyó que llegaría a desmayarse.

Sai la soltó y la tomo de la muñeca para que le siguiera, la llevó hasta una puerta.

-Este es el baño, será mejor que te duches con agua caliente, para que no termines de enfermarte- le decía a Hinata mientras abría la puerta.

Hinata sólo asintió apenada sin mirarlo, aun estaba roja.

-Entra, ahora te traeré ropa para que te cambies- y diciendo esto se alejo dejando a Hinata sola.

Se quedo parada unos instantes, pero después decidió ducharse, entro al baño y se despojo de toda su ropa, abrió la llave y sintió el agua con su mano para ponerla en la temperatura correcta.

Cuando la sintió lo suficientemente caliente entro a la regadera y dejo que el agua la mojara por completo, su cabello caía con gracia sobre ella, cubriendo sus pechos, cerro los ojos y se dejo mimar por el agua caliente en su cuerpo.

Entonces varias imágenes de lo que había pasado con Sasuke llegaron como flashes a su cerebro, recordó sus besos, sus caricias, todo.

Se sonrojo por completo, cubrió su rostro con sus manos, quería llorar, ¿Cómo era posible que ella estuvo a punto de hacer algo con el Uchiha?, pero, no pudo evitar sentirse bien a su lado, desearlo como él a ella, no podía evitarlo, Sasuke era especial, te hacía ser adicto a él, a su olor, a su compañía, a todo lo que se refiriera a él.

Hinata trato de calmar su corazón, se había acelerado por los recuerdos, no quería admitirlo, pero le gustaría volver a repetirlo, y tal vez, terminar lo que habían empezado.

Inmediatamente agito su cabeza frenéticamente, ¿en verdad ella estaba pensando aquello?

Termino de ducharse y cubrió su rostro con una toalla que encontró, asomo su cabeza por la puerta, Sai ya se había tardado.

-S-sai-san- llamo Hinata mirando para todos lados, pero no obtuvo respuesta, cuando iba a regresar al baño una voz la asusto.

-Aquí esta la ropa- decía sonriente mientras le mostraba a Hinata un camisón doblado, de color gris, y un pantalón negro –Espero te queden- dijo mientras se los entregaba.

Hinata asintió y le agradecía, regresó al baño a cambiarse, vio que el camisón era un poco grande, era largo, pero sus pecho eran muy notorios, y eso no le gustaba, se coloco el pantalón el cual era como el de ella pero un poco más grande.

Salió del baño y comenzó a caminar, hasta dar con una habitación de donde veía salir luz, se acerco lentamente y vio que era la habitación de Sai, había una cama pequeña, para uno, y Sai estaba poniendo una especia de bolsa de dormir en el suelo.

-S-sai-san- llamo ella tímidamente, Sai la miró y sonrió –Puedes dormir en mi cama- dijo como si fuera lo más normal.

Hinata se sonrojo aún más, todo esto le daba mucha vergüenza.

-No, S-sai-san, s-será m-mejor que regrese a c-casa- decía mientras hacía una leve reverencia.

-Es mala idea que lo hagas- le dijo con el rostro serio –No ha dejado de llover y podrías enfermarte, mejor quédate aquí- decía mientras sonreía de nuevo.

Hinata suspiro derrotada, entró a la habitación y tomo asiento en la cama, mientras Sai se sentaba en el piso sobre la bolsa de dormir, lo miró, y sonrió, mientras le daba las buenas noches.

Los dos se acostaron a dormir, pero Hinata no podía conciliar el sueño, había comenzado a llover más fuerte, hace unos momentos no le molestaba, pero ahora era mucho más fuerte, incluso varios truenos ocasionales la acompañaban.

Se acurrucó mucho más, odiaba los días de tormenta, le gustaba la brisa, incluso la lluvia, pero odiaba las tormentas.

En un día como esté, lo recordaba perfectamente, había fallecido su madre, recordó como la llamaba, como decía su nombre una y otra vez, llorando, suplicando por ella, por su amor, su cariño, pero nunca acudió a su llamado, en un día como este, había perdido lo más preciado que tenía.

Comenzó a llorar en silencio, las lagrimas caían de sus ojos, mojando la almohada, era muy doloroso recordar aquello, eso, y el hecho de que ella estaba sola, si tenía a su equipo y a su sensei, pero, estaba sólo en su casa, en su vida, en Konoha, Neji era su primo y su protector, pero no llenaba ese vació que sentía, llego a creer que Naruto lo haría, pero, se dio cuenta que era una simple ilusión, que todos los cuentos que su madre le contaba, de cómo la princesa era encerrada en un castillo, y su príncipe azul la rescataba del dragón para vivir a su lado felices para siempre, de que la vida era un hermoso cuento de hadas, y que ella era un Princesa encerrada en un castillo, y que Naruto llegaría a recatarle de aquello.

-Y… vivieron felices… para siempre- susurró Hinata mientras más lagrimas caían de sus ojos, su madre solía terminar cada cuento con aquella simple e inmortal frase.

De pronto un trueno mucho más fuerte se escucho lo que hizo que gritara y se cubriera los oídos, comenzó a llorar más, necesitaba a su madre, necesitaba a alguien, necesitaba sentirse protegida.

Entonces sintió los brazos de alguien que la rodeaban por detrás, estrechándola.

-No llores Hinata- le dijo una voz a su oído. Hinata se sorprendió pero después quería llorar más, se dio la vuelta y vio a Sai, se lanzo sobre su cuello y comenzó a llorar, lloro todo aquello que no pudo, y se desahogó en su cuello, lloro y lloro hasta quedar dormida en su hombro.

Sai la retiro suavemente y la acostó en la cama, la arropo y cuando estaba apunto de levantarse sintió una mano que lo detuvo.

-No te vallas onegai- era Hinata, al parecer hablo dormida, por que no tartamudeo –quédate conmigo- suplico, pero tenía los ojos cerrados, Sai se acercó y se acostó a su lado, Hinata se recargo en su pecho y durmió placidamente.

Sai la contemplo, en verdad se veía como aquellas pinturas que alguna vez había visto en un libro, donde se ilustraban seres celestiales, ángeles.

Acarició su cabello y sonrió, momentos después también calló dormido.

En la casa de enfrente, justo donde estaba la ventana de aquella habitación se encontraba un figura cubierta con una capucha, se descubrió la cabeza y se vieron dos ojos rojos, llenos de furia, lo cuales miraban hacía la habitación, y templaban a las dos personas que dormían placidamente.

Apretó los puños, estaba furioso, decidió seguir a Hinata al ya no sentir su presencia en su casa, y la encontró aquí, en casa de su mala copia, soltó un gruñido, pero luego sonrió con superioridad.

-Ya lo verás Hinata- decía al aire mientras se cubría de nuevo la cabeza. –Me desearas tanto como yo a ti- y diciendo esto regreso a su hogar antes de ser descubierto.

Pero Sai lo había visto, aunque pareciera que había estado dormido, pudo sentir la presencia.

-Uchiha Sasuke- dijo en un susurro mientras no desviaba su mirada de aquel edifico, donde antes había estado Sasuke.

Muajajaja X3

Que creen que pasara? jojojo XD

Neh, lamento no haber podido hacer una escena amm

Subida de tono con Sai xD, pero no se como manejarlo aun x_____x xD

Pero pues soy SasuHina Fan xD, pero haré mi mejor esfuerzo OwO

Lamento haberlos hecho esperar mucho, en verdad lo lamento

Pero es que no había podido terminar este capi xD

Bueno prometo actualizar seguido

Y muchas gracias a todos por su paciencia :3

See ya x3