*Juro Solemnemente que mis intenciones NO son buenas*
¡Aquí estoy de vuelta! Con un capitulo que tiene mucha, mucha emoción. Así que sino me dejan reviews aquí me rindo jajajajaja. Ahora los agradecimientos…
Lily: ¡Bienvenidos una vez más a este increíble fic!
Alex: ¡Si! Y Bienvenidos una vez más a los agradecimientos (ruido de trompetas)
Harry: ¡De los merodeadores!
Sirius: (entrando junto con Remus y James) ¡Gracias, gracias!
James: ¡Gracias aEvasis!Pero espero que en este capitulo te caiga mejor mi hermana…
Remus: ¡Gracias asusigabi!¿Querías más romanticismo? ¡Aquí te damos más romanticismo!
Sirius: ¡Gracias aRosary Blacu! En este capitulo se cumplirá parte de tú deseo.
Lily: ¡Gracias aClawsy!Gracias por el doble de Review.
Harry: ¡Gracias asusy snape!Esa pelea viene mucho más adelante. Espero que no tengas muchas ganas de verla jiji.
Alex: ¡Ahora si! Capitulo…
Capitulo 22: Primeras Lecciones.
Pregúntame Harry, se que tienes dudas – Harry miro el estudio de su tía, era igual que el de Andacollo, tenía colores brillantes y artefactos raros, alegres y que tenían sonidos por todos lados. Además de varios gatos dando vueltas y algunos otros animales.
¿Fuiste tú quien mato a Nagini? – Sabrina asintió.
Si, fui yo. – Harry la miro frunciendo el seño.
¿Y porque lo firmaste como tú abuela? – Sabrina hizo una mueca y luego señalo el pensadero.
Eso quiero mostrarte, mi abuela me dejo algunas cosas con la herencia, propiedades, dinero, libros, pero sobre todo recuerdos. Hoy te mostrare algunos, cuando sea muy tarde tendrás que irte Harry, esas son las condiciones, ¿Aceptas? – Harry asintió, Sabrina le indico que se inclinara sobre el pensadero y así lo hizo.
La habitación dio vueltas y cayeron en los pasillos de Hogwarts, cincuenta años atrás. Una chica de dieciséis años de pelo negro ondeante y unos ojos negros como la tierra caminaba con libros en los brazos. Era muy parecida a Sabrina, más baja y sin su aire misterioso, pero muy, muy parecida.
¡Elizabeth! – La chica se giro y miro con odio al apuesto muchacho que se le acercaba.
¿Qué quieres Riddle? – Harry miro a Voldemort, miraba a su abuela casi con… admiración.
En una semana hay salida a Hogsmade y quería saber si irías conmigo… - Le pregunto, ni siquiera había titubeado. Parecía muy confiado en la respuesta.
Ya tengo una cita Riddle… - El aludido rió con fuerza.
¿Potter? Potter no te conviene.
¿Y que sabes tú que me conviene a mi? – Dijo ella con sorna apoyándose en la pared, al parecer los libros eran bastante pesados.
¡Vamos Elizabeth! Todos saben que soy un gran partido, cualquier chica moriría por ser tú – Le dijo, ella lo miro con desprecio.
¿Cualquier chica? – Repitió incrédula - ¿Cualquier chica querría salir con el chico que inculpo a su mejor amigo de algo que él no hizo? – Dijo entonces, Tom se puso serio de golpe.
Hagrid era culpable – Ahora la que río fue Elizabeth
No, no lo era. Yo conozco a Hagrid, el jamás traería algo peligroso. – Lo miro fulminándolo y el se quedo callado, ella se empujo de la pared para volver a pararse y lo miro una vez más – Déjame en paz Riddle, jamás saldré contigo – Eso lo ofendió, pero no la retuvo más y no la siguió.
Ese recuerdo desapareció, y volvieron a caer pero en las mazmorras, muchos alumnos esperaban afuera del aula, otra vez estaban al lado de Elizabeth Monroe, que más tarde seria Elizabeth Potter. Su tía le indico a un joven de pelo morocho y ojos color avellana muy parecido a su padre solo que con algunos rasgos diferentes.
¿Ese es…? – Pregunto Harry, su tía asintió.
¡Lizzie! – Dijo el chico que llegaba con una sonrisa. La chica le sonrió al instante.
Hola James. – Harry se quedo sorprendido, pero Sabrina sonrió.
De algún lado salio el nombre – Le dijo, Harry asintió y le sonrió.
¡Ay Lizzie! No he dejado de pensar en ti desde el sábado – Le dijo colocándole una mano sobre la mejilla.
Yo tampoco. – Dijo ella poniéndose colorada. En ese momento un tercer integrante se unió a la conversación.
Hola Potter – Dijo con falsa modestia, James hizo lo mismo.
Riddle. – Entonces Voldemort miro a la chica que estaba entre ellos.
¿Ya conociste a Potter? ¿El verdadero? ¿Estas listo para salir con alguien de verdad? – Le dijo, Elizabeth sonrió.
Si, conocí a James – Dijo entrelazando sus manos con las del abuelo de Sabrina. – Y estoy muy feliz que me haya pedido que sea su novia – Entonces James sonrió con fuerza y Riddle lo miro con odio.
No puedes hablar en serio – Dijo mirando a James con desprecio.
Jamás hable más en serio en toda mi vida. Lo siento Tom. – Dijo con fingido dolor, entonces Horace Slughorn, más joven y mucho más flaco pidió que los alumnos entraran a la clase…
La habitación volvió a dar vueltas y cayeron otra vez en el despacho de Sabrina, un gato maulló con fuerza y Sabrina lo alzo para acariciarlo. Le indico que se sentara y así lo hizo.
Pregunta – Lo incito Sabrina, el chico la miro serio.
¿Estaba Voldemort enamorado de mi bisabuela? – Pregunto sorprendido, Sabrina negó.
No, estaba obsesionado con ella. Creía que ella seria una gran adquisición como compañera, creyó que luego de enamorarla seria fácil para el hacer que entrara en las artes oscuras y luego hacerla la compañera que el necesitaba. Pero no contaba con que mi abuela tuviera tanta personalidad y eso le atrajo aun más de ella; le recordaba a si mismo… - Harry se quedo mirando a su tía a los ojos unos segundos.
¿Y por qué…? ¿Por qué tú…? – Sabrina le sonrió.
¿Por qué hice parecer que ella había matado a Nagini? ¿Por qué el collar? ¿Por qué Voldemort no quiere cobrar venganza? – Harry asintió, Sabrina suspiro.
La primera pregunta vas a descubrir más adelante el porque, la segunda lo veras en los próximos recuerdos y la tercera, bueno Harry, creo que es fácil. – Harry la miro sin entender. – Pensé que luego de ver esto lo entenderías, bueno tal vez es sencillo para mi pero claro tú no conoces bien la historia – Dijo más para ella que para Harry – Porque aunque odia perder a Nagini es más para él que haya sido mi abuela, quien el admira, la que lo haya hecho. Hizo algo oscuro, algo que solo él hubiera hecho y eso le gusta más que nada. Además, sabe que mi abuela esta muerta Harry, sabe que ella dejo a alguien a su mando… - Harry la miro sorprendido.
¿Y ese alguien eres tú? – Pregunto sin entender.
Creo que es suficiente por hoy Harry, ya es tarde – Dijo señalando la ventana donde el crepúsculo mostraba sus últimos rayos. El chico asintió.
¿Cuándo…?
Te informare luego de nuestro próximo encuentro. Ve rápido a tú habitación Harry.
El chico salio y cerro la puerta detrás suyo, Sabrina comenzó a respirar con dificultad, de pronto la misión se volvía demasiado para ella…
Estas haciendo lo correcto – Dijo una voz de mujer a sus espaldas, ella asintió.
Lo se, pero entonces, ¿Por qué siento que estoy equivocada? ¿Por qué no puedo decirle la verdad a Sally? ¿Por qué Sirius me odia? – Las lágrimas comenzaron a salir de sus ojos, ya no podía más con la opresión de su pecho.
Perdón, jamás debí haberte dicho que tenias que irte Sabri, pero créeme que no hubiera mejorado si te hubieras quedado o si hubieras dejado a Sally, entonces tú hija estaría muerta así como Cameron, Remus seria infeliz al igual que Sally y Sirius te odiaría por no haber protegido a tú hija y así hubiera sido peor, así jamás podría haberte perdonado… - Sabrina lloraba con fuerza se agarro de la mesa, sentía su cuerpo derretirse.
Ya no tengo la misma fuerza – Dijo con voz cortada – Ya no puedo estar lejos de él. Lo amo, más que a mi vida. Ya no puedo quedarme cerca de él cuando me mira con desprecio… - Sabrina intento pararse, pero las piernas le fallaron y cayo de nuevo sobre su silla. Los objetos de alrededor de la habitación comenzaron a temblar.
Sabrina cálmate, alguien viene – Le dijo la voz, pero Sabrina no podía parar de llorar, aunque los objetos se calmaron. Tocaron la puerta de su estudio, intento calmar su voz…
¿Quién es? – Sonó muy quebrada y eso la asusto, hacia mucho tiempo que no se permitía estar tan quebrada.
Sirius – Dijo una voz entre asombrada y enojada. Sabrina se paro y como pudo llego al lado de la puerta, pero no abrió.
Si vienes a reprocharme Sirius, te voy a pedir que te vayas – Su voz aun sonaba quebrada, y Sirius lo notaba y le dolía más de lo que había pensando escucharla así. Pero aun así su voz sonaba con desprecio.
Ábreme la puerta Sabrina, no tienes derecho de decirme que no puedo reprocharte – La mujer bufo pero sabia cuanta razón tenía Sirius. Abrió la puerta para que él entrara y no se viera que no era Casandra Méndez, pero Sabrina sabía que no había nadie en el pasillo. Sirius se quedo sorprendido de la imagen de Sabrina, estaba desalineada, el pelo revuelto, los ojos rojos e hinchados aun no paraban de caerle lagrimas…
Vamos empieza. – Le reto ella enojada apoyándose contra su escritorio, Sirius se acerco a ella pero en vez de gritarle como había querido en primer lugar le había agarrado su rostro en manos y le sacaba las lagrimas, Sirius estaba tan sorprendido de sus actos como Sabrina.
Jamás voy a perdonarte – Le dijo en tono menos agresivo y más lastimado. Sabrina asintió pero no aparto las manos de Sirius de su rostro. La hacían sentir protegida, su calor y su olor la estaban mareando, pero lo amaba. Amaba ese mareo, amaba a ese hombre.
Jamás espere que me perdonaras. Me resigne a perderte mucho antes de haberme ido. – Le confeso, Sirius la miro sin entender.
¿Sabias que me enojaría? – La miro incrédulo.
Sabía que para cuando volviera seria muy tarde, que jamás podrías perdonarme. Pero no podía ignorar lo que tenía que hacer. Me arriesgue a perderte – Levanto su lastimada mirada y la poso sobre la de Sirius que se sorprendió del dolor que había en los ojos que tanto amaba, en los ojos que la ultima vez que había mirado hacia quince años atrás estaban llenos de amor y felicidad – Y te perdí – Dijo – Y aunque jamás nada me dolió tanto, no quiero que me perdones. – Sirius la miro sin entender.
¿Cómo?
No merezco tú perdón y no lo voy a pedir. Porque si no me hubiera ido ambos nos hubiéramos quedado sin lo que más amamos: Nuestra hija. Y entonces tú odio hacia mi seria peor – Le dijo, Sirius se quedo callado mirándola, pero no quito las manos de su rostro, que sacaban las lágrimas que caían de sus ojos.
No creí que te podría volver a mirar así – Le confeso acercando su rostro al rostro de Sabrina, que al sentir el olor de Sirius más concentrado cerro los ojos, sintió los labios de Sirius sobre su mejilla izquierda, besándola con amabilidad y con algo inconfundible para Sabrina: Amor. Esos besos ya los había sentido antes, pero hacia quince años que no los tenía y nada podía llenar el vació de Sirius. – Jamás creí – Dijo levantando la boca de su mejilla, pero aun sujetando su rostro entre sus manos. Sabrina abrió los ojos y los puso sobre los de Sirius – que podría seguir mirándote como si fueras un gran lago de agua cristalina y yo un hombre muerto de sed – Se inclino nuevamente y Sabrina cerró los ojos de nuevo, esta vez beso su mejilla derecha con suavidad… Y cuando se inclino de nuevo hacia atrás Sabrina creyó que se estaba volviendo loca, sus ojos ya no derramaban lagrimas, pero su cuerpo sentía una nueva necesidad: Y esa necesidad tenía nombre y apellido, Sirius Black. – Pero sobre todo – Dijo inclinándose para besarle suavemente la nariz y volviéndose rápidamente hacia atrás – jamás creí que podrías hacer latir mi corazón de nuevo tan rápido, jamás creí que volvería amarte aun más que el primer día que te vi, o de la misma manera que cuando me dijiste que seria padre o cuando aceptaste ser mi esposa. Creí que todo eso se había desvanecido, que ya no tenía esta necesidad de abrazarte y consolarte, creí que había hecho desaparecer eso. Pero no puedo evitarlo Sab, cada vez que estoy cerca de ti, es como si todo lo que te odie estos años hubiera desaparecido, como si jamás hubiera pasado – La voz se le fue debilitando mientras acercaba su rostro al de Sabrina una vez más, pero esta vez ambos cerraron los ojos por la cercanía y los suaves y gentiles labios de Sirius se posaron sobre los de su esposa.
Los labios de Sabrina, dudando y temblando dejaron que Sirius la besara. Sirius la tenía sujeta por el rostro, y Sabrina alzo los brazos y se agarro del pelo de Sirius, lo acariciaba lentamente, Sirius dejo una mano en el rostro de Sabrina y atrajo con la otra el cuerpo de Sabrina más hacia él, lo que hizo que Sabrina tuviera que pararse.
Los besos, las caricias, todo parecía igual que antes. Incluso los suspiros, era como si el tiempo jamás hubiera pasado, como si todo lo que Sabrina había hecho hubiera quedado en un pasado lejano, como si Sirius la hubiera perdonado, más que eso, la había vuelto a amar, con la misma intensidad, sin problemas, sin nada.
Dímelo – Le rogó Sirius cuando tuvieron que parar por aire – Dime que el tiempo no lo ha cambiado, dímelo.
¿De verdad necesitas que te lo diga? – Le pregunto Sabrina, Sirius la miro a los ojos y vio la incertidumbre – Te amo, jamás deje de amarte… - Sirius sonrió y la volvió a besar.
Sirius quería detener el tiempo, quería detenerlo sobre esos besos, o esas caricias. Todo lo que lo hacia temblar y sentir que se quemaba cuando tocaba la piel de Sabrina. Sentía que la ropa le molestaba, como nunca antes, sentía que el espacio entre ellos era totalmente innecesario y sentía que tenía que acabar. Tenía que terminar el espacio, tenía que ser parte de Sabrina, como ya lo había sido antes… Poco a poco, la levanto en brazos sin cortar sus besos, la llevo con paso decidido a la habitación que tenía detrás de él, poco a poco, la desnudo y la hizo suya como si el tiempo jamás hubiera pasado…
OoOoOoOoOoOoOoOoO
Buen día – Le dijo Oliver a Alex, ella le sonrió.
Buen día – Le dijo sonriendo, entonces Harry se sentó cerca de ellos junto con Ginny, Ron, Hermione y Cameron.
¿Cam, viste a mi mamá? – Le pregunto – No tengo idea de donde esta… - Harry miro a la mesa de profesores, Sirius y Remus hablaban en silencio, pero la silla que tendría que ocupar su tía estaba vacía.
Esta entrando – Dijo, en efecto, Esperanza Méndez entraba en ese mismo instante por la puerta, entraba seguida de Sally disfrazada, ambas hablaban y Sabrina parecía preocupada.
¿Qué paso? – Pregunto Harry a Alex bajito.
No se, no me deja entrar en su mente – Le confeso Alex también muy bajito, Alex le había comentado a Harry que ella tenía una conexión parecida con su mamá a la que tenía con Harry. Pero más poderosa, mucho más poderosa.
¿Crees que esta relacionado con la misión? – Le volvió a preguntar bajito.
No… No creo. Harry, ¿Qué paso anoche? – Le pregunto.
¿Con tú mamá? Me mostró algunas cosas, sobre los bisabuelos – Dijo.
¿Nada más? – Dirigió su vista a la mesa de profesores. – La veo nerviosa.
No se que paso después de que me fui… Pero antes estaba muy bien – Alex asintió.
Debo ser yo, estoy con los pelos de punta – Cameron se dirigió a Harry con una sonrisa.
El galán aun no la ha besado – Alex lo fulmino con la mirada.
Cállate, vete con tú noviecita – Cameron se puso rojo.
Susan no es mi novia.
Pues, deberías pedírselo, la pobre lo esta esperando – Cameron la miro sorprendido y asustado
¿Tú crees? – Alex asintió.
Si hay algo que se es sobre mujeres. Deberías preguntárselo, de cualquier manera que lo hagas le gustara – Le dijo, entonces Oliver le sonrió a Alex.
¿Quieres dar un paseo esta tarde por el parque? – Alex estaba por contestar, pero entonces Sirius apareció frente a ella y Harry.
Chicos, Dumbledore los quiere ver esta tarde en su despacho – Alex asintió.
OK – Sirius se fue, entonces Alex miro a Oliver.
Lo siento – Le dijo.
No hay problema – Dijo Oliver – Es el destino que no quiere que estemos juntos, ya llegara el momento – Dijo parándose y yéndose.
Eso espero – Dijo Alex…
Les aviso que por más que vean esta reconciliación las parejas aun no están juntas, ya lo verán más adelante. Y si quieren seguir viendo como continua esta historia solo aprieten ese pequeño botoncito y déjenme su opinión. Hasta entonces, esto fue…
*Travesura Realizada*
