- Enfrentamiento.

"Angelica, deja que te diga esto de la forma más educada y elegante posible; chica, la regaste." Rhonda gruñó en el teléfono, con Angelica al otro lado de la línea.

"Pues ella debío tener más cuidado con esas patotas que tiene para mover el camión que tiene por cuerpo; necesita un letrero de 'Doble Semirremolque'."

"Escucha, aunque me encanta señalar las deficiencias en moda y estilo de mis compañeros, te pido que por favor no insultes a Patty. Puede que no tengamos clases juntas pero es una buena amiga mía."

"Okay, acerca de eso…" Angelica se sentó en su cama, frotándose las sienes. "¿Cómo puedes ser amiga de La Reina Kong?"

"Aunque no lo creas, y aunque su sentido de la moda es muy deficiente, Patty tiene modales exquisitos y, casi siempre, es una chica muy agradable." Rhonda explicó. "Incluso, me ayudó a pasar una clase de etiqueta hace ya algunos años y hemos sido amigas desde entonces… sin embargo, igual que nosotras, ella tiene que cuidar su reputación. Si la haces enojar, te golpeará, y la he visto vencer a los chicos y chicas más rudos de la escuela sin sudar siquiera; debe estar muy enojada contigo si te dio esa advertencia de 'mañana a las 3' en vez de pegarte ahí mismo. La última vez que hizo esto, el chico tuvo que dejar el equipo de football y entrar al de ajedrez porque es el único deporte donde puedes jugar sentado."

"Pues si está pensando asustarme, déjame decirte que lo está logrando." Angelica tomó aire para calmarse. "Mira, si ustedes dos son tan amigas, entonces… ¿puedes convencerla de que no me destroce el cráneo mañana? No tengo ningún problema en disculparme, incluso en público, y si es tan temida nadie me considerará una cobarde por hacerlo, así que mi reputación y mi cara estarán a salvo."

"Bien; voy a llamarla y además le pediré a Lila que hable con ella porque Patty también es su amiga. Te diremos mañana en la escuela."

"Gracias; te veo luego." Angelica suspiró y colgó el teléfono, el cual sonó un instante después.

"¿Hola? Si, soy Angelica Pickles… sí, la que va pelear mañana con Patty Smith… ¿quién llama?" Angelica palideció y tragó saliva. "¿Tienda de Protésis y Equipo Médico de Hank? No; ¡no me interesa comprar una silla de ruedas!" Angelica colgó, furiosa, y se secó algo de sudor frío de su frente.

"Esa Pataki… si no se hubiera aparecido para poner a la troglodita contra mí; no me sorprendería que hubiera planeado todo esto. Me siento como si estuviera filmando 'Golpes del Destino' pero sin los dobles y los Oscares."

Angelica, aún de mal humor, y considerando llamar al tal Hank, decidió ver sus correos electrónicos; leyó el de Susie con mediano interés, pues aún estaba preocupada por el asunto de Patty, pero su expresión se iluminó al leer otro correo.

"Hola, Angelica. Susie nos dijó que estaba bien si te escribía, así que… bueno, no tengo muchas noticias que decirte, excepto que las cosas han estado algo aburridas por aquí, además de muy silenciosas para mi gusto. Lo más interesante que nos ha pasado últimamente fue mi accidente semanal; involucró café caliente y una maceta. Lo chistoso es que te extrañe mucho cuando esto pasó y no estuviste para reírte de mí. Creo que el ridículo que hago a veces por mi torpeza es mucho más fácil de soportar cuando sé que hizo sonreír a alguien. Bueno, me tengo que ir. Cuídate mucho y, si tienes tiempo y no interfiere con tu agenda, por favor, contesta este correo. Gracias. P.D. De verdad te extraño mucho, Angelica."

Angelica rió silenciosamente al leer el correo, sorprendida de lo bien que se sintió al hacerlo, excepto por la sensación en su pecho y estómago cuando leyó las últimas líneas. La chica, por el momento al menos, se olvidó de Patty y de cualquier cirugía que pudiera requerir si Rhonda y Lila no podían salvarla, y empezó a escribir.

"Es bueno saber que ni siquiera mi ausencia te quita lo 'geek', Finster…"

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Al día siguiente.

"Siete horas, cinco minutos y venticinco segundos, Pickles." Helga pasó junto a Angelica, tarareando la Marcha Fúnebre, mientras la otra rubia ponía un libro dentro de su casillero.

"Qué bueno que no se necesitan más de 2 neuronas para leer la hora, Pataki, o estarías perdida."

Helga frunció el ceño al escuchar el comentario de Angelica pero su sonrisa burlona regresó casi de inmediato, y regresó a tararear la tonada mientras iba a su salón.

Angelica respiró profundamente y se frotó las sienes; el recordatorio de Helga la puso aún más nerviosa. Desde el momento que Angelica llegó a la escuela esa mañana prácticamente todos la habían visto con lástima o tristeza, y unos pocos alumnos incluso soltaron algunas lágrimas; además, Eugene la llamó antes de salir de casa para darle el número del banco de sangre. Angelica sintió un leve alivio cuando vió a Lila acercándosele pero el gusto le duró poco al ver la expresión de la pelirroja.

"¿Hablaste con tu amiga?" Angelica agarró a la pecosa por los hombros y la agitó un poco en su desesperación.

"Sí, y no estaba muy feliz, Angelica."

"La noticia del año." La rubia soltó a Lila y se frotó la frente. "Sólo dime que se va retirar a su cueva para hibernar temprano este año."

"Pues… no, pero accedió a hablar contigo hoy en la biblioteca; su período libre es el mismo que el nuestro."

"Mientras sólo quiera hablar y no morderme."

"Uh… Angelica, quizá deberías ser un poquito más cuidadosa respecto a la forma en que te expresas de ella." Lila sugirió. "Patty es muy sensible."

"Igual que mi cara." Angelica bajó la vista y asintió. "Okay, Lila, voy a vigilar mi lengua para que no me la arranque."

Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Angelica tenía que reconocerle algo a Patty; pese a su tamaño, era muy buena para ocultarse. Hallaron un área en la biblioteca donde podrían hablar sin ser vistas, la sección de Matemáticas; en cuanto Phoebe se fue de ahí, nadie quedó cerca, un consuelo muy grande para la rubia que ya no aguantaba otro comentario de 'Niña Muerta Caminando'. Angelica amaba ser el centro de atención pero no de esta manera; muchos alumnos le habían dado flores ese día como muestra de respeto, y varios, incluso de otros grados, expresaron sus condolencias y hasta hubo quiénes prometieron visitarla en el hospital. Lo peor fue cuando la gente de la Cafetería no le cobró el almuerzo en caso de que fuera su última comida sólida por algún tiempo (o su última comida, punto) y Eugene le dio más números telefónicos, esta vez de varios terapeutas, médicos, dentistas y enfermeras; si no podía resolver el problema con Patty ahora, Angelica estaba segura de que necesitaría algunos.

"Bien, empieza a hablar." Patty, muy seria, se cruzó de brazos frente a Angelica.

"Mira, sé que te debo una disculpa, pero debes entender que me pisaste y yo seguía en modo de entrenadora, cuando le grito a todos…" Angelica calló por un momento. "Como sea, sólo quiero decir que lo siento y que la forma en que te traté fue muy estúpida y mala de mi parte. Si te hace sentir mejor, me disculparé en público incluso si me degrada un poco; mejor mi rango social que mi cabeza."

"Si lo hubieras hecho ayer, te hubiera aceptado la disculpa sin problemas." Patty suspiró. "Lo malo es que Helga ya le dijo a todos y está haciendo un escándalo de todo esto; si no te golpeó, todos empezaran a insultarme y a burlarse de mí… las chicas como yo son blancos fáciles, ¿sabes? Fea, grande, con cara de tonta; he recibido más insultos de los que te puedas imaginar."

"Soy muy imaginativa." Angelica respiró profundamente. "¿Por qué no, tú sabes, pretendemos que ya me pegaste? Soy muy buena con el maquillaje; unos cuantos moretones aquí y allá, un ojo morado… hasta traje una camisa vieja que podemos rasgar un poco."

Angelica se sorprendió al ver a Patty sonreir un poco y hasta soltar una risita.

"Hice ese truco hace años; ¿conoces a Arnold, verdad?" Patty hizo una pausa en lo que Angelica asintió. "Bueno, me convenció de perdonar a una chica que me había insultado, y usé el mismo plan que sugieres, excepto lo del maquillaje; un poco de mugre, rasgar su ropa, y hacer mucho ruido en el gimnasio de la Primaria mientras todos esperaban afuera, combinado con una buena actuación de parte de ambas, y todos se lo creyeron. Lo chistoso es que ella era Helga."

"¿En serio?" Angelica abrió los ojos al máximo por la sorpresa.

"Si… y es por eso que no puedo hacerlo de nuevo; sirvió para engañar a niños de Cuarto y Quinto, pero a chicos y chicas de Secundaria, no lo creo. Insistirán en verlo todo."

"En otras palabras, las dos lo sentimos, pero vas a hacerle al Mike Tyson conmigo." Angelica tragó saliva pero unos segundos después su sonrisa astuta apareció. "A menos que yo le haga al Don King."

"¿Perdón?" Patty la miró, confundida.

"Te veo en el armario del conserje en cinco minutos; si esto funciona, salvaremos nuestras reputaciones y mis dientes al mismo tiempo." Angelica se retiró; Patty se encogió de hombros y esperó un par de minutos antes de dejar la biblioteca.

Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

"Cinco minutos y contando." La voz cantarina de Helga estremeció a Angelica mientras la Pataki y Phoebe dejaban el salón, aprovechando que el maestro tuvo que irse un poco antes de que sonara la campana. La Pickles ya no usaba la camisa púrpura y falda azul que llevaba al llegar a la escuela sino una vieja camisa negra, jeans azules, y un par de tenis viejos y algo gastados; también se había quitado sus aretes por el momento así como la mayoría de sus brazaletes excepto por uno rojo brillante en cada muñeca.

"¿Crees que esto es seguro, Angelica?" Lila, visiblemente preocupada, murmuró a Angelica.

"Si, tengo mis dudas." Rhonda señaló; ella, igual que todos los del grupo popular y Nadine, sabía sobre el plan improvisado.

"Será como montar un toro salvaje." Peapod añadió. "Domesticado o no, sigue siendo un toro."

"Amigo, no estás ayudando." Lorenzo le dijo a su compañero mientras que Nadine se puso pensativa.

"Quizá podamos sacarte de la escuela sin que nadie lo note." La rubia de las trenzas sugirió.

"Y luego, Patty tendría que emboscarme mañana temprano." Angelica dijo. "Desearía que este plan estuviera mejor pensado y ensayado, pero pienso mejor bajo presión, como en este caso, es decir, no es común que la mitad de la escuela se prepare para mi funeral."

Unos momentos después, la última campana sonó, y Angelica y compañía se dirigieron al gimnasio; varios alumnos los siguieron.

"Creo que necesitaremos otro asistente para el coach muy pronto." Wolfgang rió.

"Sí, tienes razón; la chica está perdida." Ed soltó una risa tonta.

"Calláte… oh, ¿a quién le importa? Sigue riendo." Wolfgang sonrió malvadamente al pensar en Angelica recibiendo una golpiza. Unos cuantos pasos tras de ellos, un chico de baja estatura en ropa formal, El Gran Gino, con dos enormes chicos escoltándolo, arreglaba apuestas.

"¿Alguien apuesta a que Angelica va a ganar?" Un chico le preguntó a Gino.

"No; apostamos a cuanto tiempo va a durar. Las apuestas están 2 a 1 a que va a quedar embarrada en el suelo en menos de un minuto." Gino explicó mientras contaba el efectivo.

"Esto es malo, Gerald." Arnold murmuró. "Traté de hallar a Patty para convencerla de olvidar el asunto, pero no la pude encontrar en todo el día."

"Arnold, eso es lo malo de ser un bienhechor como tú; a veces, simplemente no puedes arreglar las cosas." Gerald meneó la cabeza.

"Qué lástima; Angelica era bonita." Sid le comentó a Stinky mientras ellos, como muchos otros, entraban al gimnasio. La Pickles ya estaba en el centro del edificio, con Rhonda y compañía alrededor de ella, mirando a todos buscando un lugar en las gradas.

"¿Qué estos chicos no tienen nada mejor que hacer que ver un espectáculo sangriento? Parece circo Romano aquí." Rhonda gruñó.

"Gracias por la imagen mental, Rhonda." Angelica dio una rápida mirada a su alrededor; Arnold ya estaba ahí, visiblemente preocupado, y Helga se estaba sentando del lado opuesto del gimnasio, echándole a Angelica una mirada de superioridad, la cual fue reemplazada por una ligeramente molesta cuando miró a Arnold.

"Arnold se preocupa por ella; otra razón para que te destrocen, Barbie." Helga apretó los dientes. "Finalmente va a recibir una lección, Pheebs."

"Helga, debo objetar; ¡este plan es barbárico! Para ponerlo en términos sencillos, ¡Patty va a hacerla puré!" Phoebe tragó saliva, sintiéndose tanto molesta como un poco culpable por su participación en las bromas.

"No te preocupes, Phoebe; Patty no es tan mala. Va a acabar esto tan rápido que Pickles terminará noqueada antes de que le hagan un daño permanente… claro, puedo estar equivocada." Helga sonrió al decir la última parte, haciendo que Phoebe se sintiera aún más incómoda.

Patty llegó en ese momento, con Harold a su lado, y caminó hacia Angelica; algunos estudiantes notaron que usaba guantes negros, como los de un motociclista, algo no muy común en ella.

"Creo que quiere proteger sus manos cuando destroce a Pickles." Wolfgang le comentó a Ed mientras miraba a Angelica haciéndole una seña a sus compañeros, los cuales se alejaron de inmediato, mientras la Pickles iba al encuentro de Patty; ambas chicas pronto quedaron una frente a la otra, justo en medio del gimnasio, mientras todos alrededor guardaron silencio.

"Antes de que cualquier cosa pase, debo hacer un anuncio." Angelica habló en voz alta para que todos la oyeran. "Yo, Angelica Pickles, me disculpo públicamente por haber ofendido a Patty Smith, y prometo no volver a hacerlo otra vez."

Todos miraron a Patty, quién le dijo a Harold que fuera a las gradas junto a los demás, y luego volteó a ver a Angelica con una expresión sumamente seria.

"Y yo acepto la disculpa, pero para poder enseñarte algo de respeto, te voy a golpear un poco para que nunca olvides esa promesa." Patty tronó sus nudillos y Angelica caminó unos pasos atrás.

"Aquí viene la masacre." Helga sonrió maliciosa al ver a Patty preparando su puño derecho.

Para sorpresa de todos, Angelica no intentó evadir el ataque, sino que lo bloqueó con su brazo izquierdo antes de lanzar un puñetazo con el derecho. Patty no resultó lastimada por el golpe pero se puso furiosa y se lanzó contra la rubia, quien se movió a un lado en el último momento, y, cuando Patty lanzó otro puñetazo, Angelica corrió detrás de su enorme oponente para ponerse a salvo de sus golpes.

"Vaya; Angelica sabe moverse." Sid pensó en voz alta mientras él y todos los demás miraban sorprendidos la escena, especialmente Helga, y un momento después prácticamente todos estaban animando a Angelica o a Patty; claro, Helga era la voz principal haciendo lo último.

"¡Vamos, Patty, agarra a esa tonta!" Helga gritó, furiosa y frustada. "¡Criminal, esa chica está bailando a su alrededor!"

Como Helga dijo, todo parecía una danza rápida y violenta; Angelica se mantenía al lado o detrás de Patty todo el tiempo, evitando cualquier golpe o agarre, y cuando Patty se las arreglaba para enfrentarla, la rubia bloqueaba o esquivaba los puñetazos; curiosamente, cuando Angelica respondía los ataques, Patty hacía lo mismo, así que no recibía ningún daño tampoco.

"¡No puede ser!" Helga pensó en voz alta. "Es como si… Pickles y Patty pudieran leer los movimientos de la otra."

Arnold miró la pelea en silencio por casi un minuto antes de darse cuenta.

"Es karate."

"¿Qué dijiste, Arnold?" Gerald se volteó un poco, tratando de no perderse mucho de la acción.

"Angelica está usando movimientos básicos de karate… eso y algo de baile, pero sí, estoy seguro que es karate."

Gerald recordó que la abuela de Arnold era cinta negra y que le había enseñado algunos movimientos a Arnold, aunque este último solía evitar las peleas. El moreno volvió a dirigir toda su atención a la lucha, y pronto se sintió dudoso, al igual que varios chicos a su alrededor, quienes no sabían a quién apoyar; Patty era la opción obvia, pero Angelica estaba haciendo una pelea decente y hasta parecía tener una ventaja mínima a veces.

Patty, ya más acostumbrada a la velocidad de la rubia, ya no la tenía detrás o al lado todo el tiempo, y podía lanzar y bloquear más golpes; la Pickles todavía bloqueaba la mayoría de los ataques pero empezó a recibir algunos bastante fuertes, sobre todo en el pecho y los hombros. Anelica contestó con unos golpes de karate bien colocados, pero debido a su fuerza y buena defensa Patty resistió muy bien. Angelica entonces sorprendió a todos de nuevo al arrojarse a los pies de Patty, abrazando sus piernas fuertemente y haciéndola caer; Patty usó sus manos y brazos para minimizar el impacto. Angelica siguió abrazando las piernas de Patty hasta que recibió un buen golpe en el costado, lo cual hizo que la rubia soltara a su adversaria; la rubia se levantó tan rápido como pudo y Patty trató de hacer lo mismo pero tropezó y cayó; Patty lo intentó de nuevo con el mismo resultado mientras Angelica recuperaba el aliento.

"¿Qué le pasa a Patty?" La pregunta de Sid fue respondida por Stinky, quién se levantó de su asiento para señalar a las peleadoras.

"¡Angelica ató las agujetas de la Gran Patty!"

Mirando con cuidado, todos notaron que Stinky tenía razón; mientras abrazaba los pies y piernas de Patty, Angelica ató juntas las agujetas de sus zapatos; el nudo estaba bastante bien hecho, sobre todo considerando lo rápido que la rubia lo hizo, y ahora Patty tenía problemas para levantarse.

Angelica, ya más repuesta, pateó los costados de Patty, la cual puso sus manos alrededor de su tórax y abdomen para minimizar el daño; después de recibir algunas patadas, Patty atrapó el pie de Angelica y le torció el tobillo para hacerla caer sobre su trasero. Patty usó esta pausa para quitarse los zapatos y pararse, tratando de pisotear a Angelica casi de inmediato, pero la Pickles se puso de pie con rapidez y volvieron a pelear; ahora, mientras Angelica intentaba bloquear los puñetazos de Patty, su adversaria no sólo debía cuidarse de las manos de la rubia sino también de sus zapatos, pues la Pickles intentaba pisarle sus ahora expuestos pies.

"¡Oh, rayos; estamos perdiendo dinero!" Gino se quejó; la lucha ya había durado más de 3 minutos, asi que la misma apuesta de Gino ya estaba perdida.

Patty notó que Angelica se estaba cansando de nuevo, e hizo un movimiento rápido; en lugar de intentar golpear a la rubia, Patty la empujó, tirándola gracias a su peso y fuerza superior. Angelica rodó en el suelo para protegerse de otro ataque y levantarse, pero fue capturada por los brazos de Patty, quién le aplicó un candado a la cabeza. La Pickles forcejeó para escapar pero Patty no la soltó, manteniendo su agarre por más de un minuto; algunos chicos le gritaron a Angelica que se soltara mientras otros animaban a Patty para continuar, hasta que la grandulona soltó a su oponente, la cual cayó al suelo como muñeca de trapo y quedó inmóvil. Todos guardaron silencio, pensando que Patty había estrangulado a Angelica, especialmente por la forma en la que Patty se erguía ante la chica caída como un animal salvaje sobre su presa, hasta que Angelica empezó a moverse de nuevo, frotándose el cuello y tomando aire a bocanadas.

"¿Suficiente?" Patty le gruñó a la rubia, quién alzó la vista y asintió. Patty hizo lo mismo y entonces le ofreció la mano a Angelica, la cual aceptó la ayuda para levantarse mientras casi todos a su alrededor aplaudían y vitoreaban excepto por algunos como Gino que habían perdido mucho dinero y aquellos que realmente querían ver a Angelica vencida y humillada, sobre todo Helga.

"¿Eso es todo? ¿Sin huesos rotos, hemorragias internas o una gran reparación dental?" Helga dijo en voz alta mientras Phoebe respiraba aliviada.

Sin que nadie lo notara, Patty y Angelica estaban hablando en voz muy baja.

"No puedo creer que esto funcionara, Angelica." Patty dijo con discreción.

"Pues yo no puedo creer que todavía tengo cabeza."

Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

FLASHBACK.

"¿Para qué son los vendajes?" Patty, escondida con Angelica en el armario del conserje, le preguntó a la rubia quién había sacado algunos rollos de vendas de una pequeña caja.

"Estoy usando un ungüento por mi urticaria, así que me cubro el pecho y la espalda con las vendas para que la medicina no arruine mi ropa. Si me pongo algunas capas extras debajo de la camisa me dará algo de protección extra contra tus golpes; también tengo un rollo extra para que te lo pongas bajo el suéter y no te lastime cuando me defienda."

"Así que debo evitar pegarte en la cara y enfocarme en el cuerpo." Patty opinó. "Aún así, no te va a proteger mucho."

"No te preocupes; mi abuelo fue luchador amateur cuando era joven, y crecí viendo lucha libre por televisión con él… no muy seguido, y siempre le cambiaba el canal cuando él se quedaba dormido, pero aprendí un poco viendo y también de sus historias, sobre todo la forma de caer. Además, tomé clases de karate por algún tiempo hasta que perdí el interés, pero avancé a cinta amarilla; suficiente para defenderme de alguien de mi tamaño y, espero, de alguien más grande si contienes un poco tus golpes." Angelica explicó antes de mostrarle sus brazaletes a Patty.

"Ahora, durante la pelea, voy a usar estos brazaletes para que no pierdas de vista mis manos; si vez que hago un puño, quiere decir que te voy a pegar con esa mano, y si me vez abriendo la mano quiere decir que estoy lista para bloquear. También necesito que tú uses algo así para que pueda leer tus movimientos."

"No me gustan los accesorios, y todos notarán algo raro si los uso durante una pelea." Patty se frotó la barbilla. "Tengo un par de guantes para protegerme las manos cuando juego vencidas y levanto pesas; eso puede servir."

"Bien, úsalos; ahora, debemos discutir y practicar algunos movimientos, y pensar en uno que termine la pelea; debe verse real pero sin lastimarme mucho. No nos queda mucho tiempo, y de seguro me voy a llevar algunos buenos golpes, pero es mejor que la otra opción, sobre todo para mí."

FIN DEL FLASHBACK.

Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Tanto Angelica como Patty estaban satisfechas con el resultado; la chica Smith había salvado su reputación como la chica más ruda y fuerte de la escuela, y la rubia, excepto por algunos moretones que podían cubrirse con maquillaje, estaba básicamente bien, y su propia reputación había mejorado como la única persona que le podía aguantar una pelea a Patty. Los populares rodearon a Angelica para revisar sus golpes mientras que Harold abrazó a Patty después de regresarle los zapatos; la multitud rodeó a las chicas para felicitarlas, sobre todo a la que enfrentó a una oponente mucho más grande.

"Debo decir que eso fue lo más impresionante que he visto desde que uno de mis tíos agarró a un puercoespín con sus propias manos; ahora le decimos el Tío Siete Dedos." Stinky le comentó a Angelica a la vez que la rubia recibía miradas de complicidad de Rhonda, Nadine y Lila; la pecosa se alejó un momento después para ir con Patty y compartir una mirada similar.

"Aunque me desagrada la violencia y las mentiras, debo admitir que eso estuvo interesante." Lila pensó mientras le sonreía a Patty.

"¡CRIMINAL, ¿TODOS ESTÁN CIEGOS O QUÉ?!"

Todos voltearon a ver a Helga, quién se acercaba a Angelica con mirada amenazante.

"Vamos, Helga; no te molestes sólo porque Angelica le duró más a Patty de lo que tú jamás has podido." La cara burlona de Sid desapareció cuando Helga lo miró.

"¡Cállate o hago que te tragues el pepino que tienes por nariz, Tarado!" Helga volvió a ver a la Pickles. "¿Llamas a eso una pelea? ¡Eso estuvo más falso que discurso de senador!"

"Oh, sí, Pataki, dos chicas que fingen una pelea para salvar sus reputaciones." Angelica giró los ojos antes de mirar a Helga y sonreír con malicia. "¿Qué edad crees que tengo; nueve?"

Helga se congeló al oír a Angelica, dándose cuenta de que Patty le había dicho sobre ese incidente; Helga, mentalmente, se dio una buena reprimenda por olvidar la amistad de Patty con Lila y Rhonda, quiénes seguramente intercedieron por Angelica tal como Arnold una vez lo hizo por ella.

"Helga, por favor, ¿por qué no hacen las paces?" Arnold colocó una mano en el hombro de Helga; la chica sintió qué se derretía por dentro pero reaccionó de su manera habitual después de unos segundos.

"¡No te metas en esto, Cabeza de Balón! Esta tramposa te engañó igual que a todos los demás; ¡puedo ver a través de ti y tu verdadera naturaleza, Pickles!" Helga y Angelica quedaron cara a cara, apartándose de todos los demás.

"¡Y yo veo a través de ti, Pataki, literalmente; empieza a comer, Flaca!"

"¡Y de seguro que sabes mucho sobre comida, con esa bocaza que tienes; parece ideal para granos y roedores!"

La multitud formó un círculo alrededor de las rubias.

"¡Mira quién habla, Aliento de Drenaje!"

"¡Al menos yo no me baño en esa basura que llamas perfume, Pickles! ¿Cómo se llama; Desechos de Zorrillo?" Helga agitó una mano frente a su nariz.

"Se llama 'Jabón'; úsalo alguna vez."

"Olvida tus puños; tu bocota es más peligrosa que la de un tiburón, ¡y tienes el mismo temperamento!"

"¡Y tus piernas son iguales a un palo de escoba!"

"Ah, te gustan mis piernas… ¿quieres que las use para patearte donde no brilla el sol?"

"Tu recámara, ¿verdad? ¡Parece que te vestiste en la oscuridad, Rosadita!"

"¡Sigue asi y te daré una probada de la Vieja Betsy!" Helga puso su puño frente a la cara de Angelica.

"¡Ay, que linda, le pusiste nombre! ¿Y cómo se llama el ciempiés sobre tus ojos; El Señor Peluches?" Angelica señaló a la ceja de Helga, haciéndola enojar aún más.

"Gerald, hay que detenerlas." Arnold murmuró a su amigo.

"¿Detenerlas? ¡Arnold, deberíamos vender boletos!" Gerald ignoró la mirada molesta de Arnold, y el hecho de que Gino tenía la misma idea y ya estaba aceptando apuestas mientras el intercambio de insultos continuaba.

"¡Eres tan fea que si te pongo un papel para calcar en la cabeza puedo dibujar una cara de alce!" Angelica le gritó a Helga, quién respondió de inmediato.

"¡Y si tú chupas un limón, el limón es el que hace los gestos!"

"¡Si consigues una neurona se muere de soledad!"

"¡Pues el día que te mueras y te hagan la autopsia, los doctores van a enloquecer cuando te chequen la cabeza!"

"¿Por qué; la van a encontrar vacía? Ese es el insulto más tonto y predecible." Angelica se cruzó de brazos.

"No, si van a encontrar algo… ¡y creerán que te moriste de diarrea!"

"¡Dios, no se puede ser más desagradable!"

"¡Se ve que no me conoces!"

"¡Claro que no; no me interesa saber nada sobre Jirafas Anémicas!"

"¡Ni a mi sobre Barbies tamaño natural!"

"¡No, a ti lo que te interesa es el contenido de tu nariz!"

"Un tren sale de la ciudad en una hora; ¡párate en la vía para que te atropelle!"

"Pues tú brinca de una azotea y aterriza de cara… ¡no, espera, ya lo hiciste!"

"¡Criminal! ¡Eres más molesta que enjambre de mosquitos!"

"¡Pues tú eres más fea que el pecado y más desagradable que la blasfemia!"

"¿Así que ahora la diabla se va a poner religiosa?"

"A lo mejor, ¡porque necesito agua bendita y una cruz tan sólo para estar frente a ti!"

"Me disfrazaré de imbécil para el carnaval; ¿me prestas tu cara?"

"Seguro, ¡si me prestas la tuya para probar que hay alienígenas entre nosotros!"

"Pues si yo soy una alien tú eres una leona; ¡La Reina de las Bestias!"

"¿Y por qué no me estás adorando, Mandril?"

"¡Güera Artificial!"

"¡Idiota Natural!"

"Sigue hablando, Pickles; ¡así puedo tirarte los dientes más fácilmente!" Helga apretó sus puños.

"¡No me puedes pegar si te arranco el brazo!" Angelica respondió de la misma manera. Las rubias se miraron con odio y la tensión se hizo tan intensa que podía cortarse con un cuchillo si alguien era tan estúpido como para poner un objeto tan filoso cerca de las chicas.

"¡Okay, ya basta!" Arnold entró en el círculo, sabiendo que las chicas iban a olvidarse de los insultos y estaban listas para ataques más físicos mientras Gerald murmuró algo en un tono apenas audible.

"Arnold, eres audaz… y un suicida."

Helga y Angelica se miraron con cuidado y cada una empezó a planear su movimiento; la recién llegada no sabía que tan fuerte era Helga pero, de acuerdo a lo que había escuchado, era la más ruda de la escuela excepto por Patty, y Angelica ya estaba dolida por la pelea; Helga, por otra parte, aunque estaba segura de que la lucha había sido planeada, debía admitir que su oponente debía ser al menos moderadamente fuerte para enfrentarse a Patty; por lo tanto, ambas rubias llegaron a la misma conclusión… debían pelear sucio.

"¡Las dos, deténganse ahora!" Arnold se puso en medio de las chicas, listo a defenderse en caso necesario.

Lo que ocurrió después fue tan rápido que nadie pudo detenerlo y a la vez tan lento que todos notaron cada detalle. Las chicas, sin siquiera notar la presencia de Arnold, lanzaron cada uña un puñetazo derecho, y el chico usó su propio entrenamiento de karate para bloquear ambos ataques, mostrándole la espalda a Angelica y encarando a Helga pues pensó que Helga lanzaría el golpe más fuerte y por ello requería más atención. Sin que él lo supiera, ambas chicas tuvieron la misma idea; usar un golpe falso, de bajo poder, mientras preparaban uno más fuerte. Un instante después, Angelica lanzó su patada más poderosa mientras que la Vieja Betsy entró en acción, con Arnold todavía a mitad del camino.

WHACK!

POW!

Todos quedaron impactados por al escena, sobre todo Angelica y Helga; Arnold ahora estaba en el piso, en una posición casi fetal, luego de que Angelica literalmente le pateó el trasero… y también un área incluso más sensible; y una de las manos del chico cubría su mejilla adolorida debido al puñetazo que lo hizo ver estrellas y escuchar campanas; Arnold estaba tan aturdido y dolido que ni siquiera podía gruñir o quejarse.

Después de unos segundos, todos reaccionaron; Gerald, junto con Sid, Peapod y Stinky, corrieron a levantar a Arnold mientras que Harold, Rhonda, Lila, Lorenzo, Patty y Curly hacían a un lado a la gente para poder llevar a su amigo a la Enfermería; por suerte, la enfermera tenía el hábito de quedarse un poco después de que terminaban las clases, así que podía atender al chico si se apuraban a llevarlo; Eugene y su novia, Sheena, quenes debido a los múltiples accidentes del chico pecoso siempre cargaban un equipo de primeros auxilios, sacaron un poco de algodón y lo empaparon en alcohol para que Arnold lo oliera y mantuviera la consciencia; finalmente, Phoebe sacó a Helga, quién había caído en estado de shock, fuera del camino mientras que una ya recuperada Angelica siguió a los chicos que cargaban a Arnold.

"¿Por qué hiciste eso, Arnold? ¡Esa patada no era para ti!" Angelica trataba de sonar severa pero era obvio que estaba muy preocupada también.

"¡Arnold no puede ver a dos amigos suyos peleando!" Lorenzo le explicó. "¡Es la única razón por la que alguien haría algo tan loco como ponerse entre ustedes dos!"

Gino se quedó en su lugar, sonriendo astutamente, y murmuró a sus secuaces.

"Vigilen a estas chicas; puede que podamos hacer un buen negocio."

"¡Helga… Helga, contesta; soy yo, Phoebe!" La pequeña genio sacudió a su amiga, tratando hacerla reaccionar; el resto de la gente ya estaba dejando el gimnasio. Después de unos minutos, Helga finalmente pronunció unas palabras.

"Lo lastimé. Realmente lo lastimé. Golpeé a Arnold."

"Ven, te llevaré a tu casa; no te preocupes, yo le hablaré a Gerald después y te diré los detalles; seguramente Arnold se recuperará satisfactoriamente." Phoebe dijo gentilmente mientras prácticamente arrastraba a Helga fuera del edificio sin que la rubia se recuperara de su estado similar al sonambulismo.