- Bloopers.
Las luces se encendieron en la gran sala de un lujoso cinema; el sitio estaba vacio excepto por una chica morena en un elegante vestido negro, sentada en el palco principal, la cual se dirigió a la audiencia de inmediato.
"Buenas tardes, y sean bienvenidos al capítulo extra de 'Cuando Las Rubias se Enfrentan', historia escrita por José Ramiro Acosta Pérez, protagonizada por Helga Pataki y el resto de los personajes de 'Oye, Arnold!', con la participación estelar de Angelica Pickles, de 'Rugrats Crecidos'. Por supuesto que ustedes, mi adorado público, saben quién soy; Rhonda Wellington Lloyd, su co-anfitriona… o la única anfitriona, si mi compañero no llega pronto…"
"Disculpa mi tardanza, Hermosa."
"Curly, ¿qué te pasó? Ya empecé la presentación yo sola y…" Rhonda notó que Curly estaba vestido con un chaleco café sobre una camisa verde, y llevaba una calva falsa sobre su cabeza, además de que, obviamente, llevaba algo bajo el chaleco para simular una gran barriga. "Sé que me voy a arrepentir por preguntar, pero, ¿de qué te disfrazaste?"
"De Jay Sherman; tú sabes, 'El Crítico'." Curly sonrió antes de sentarse y mirar a la audiencia, imitando al personaje. "Pero, ¡qué asco!"
"Curly, en primera, la historia no puede ser un asco si yo estoy en ella."
"Ahí si no puedo discutirlo."
"Y en segunda, no vamos a criticar nada; sólo vamos a presentar el capítulo extra. Uf, y quítate esa panza, y ese plástico de la cabeza."
"Como órdenes, Adorada." Curly se quitó la calva y luego sacó la almohada que usaba para simular su barriga. "¿Quieres la almohada para tu asiento?"
"Mmm… no, gracias, así estoy cómoda." Rhonda respondió antes de volverse a dirigir al público. "Bueno, si podemos continuar, esta capítulo es una pequeña colección de los incidentes que tuvimos durante la historia."
"Si; es inevitable que ocurran algunos accidentes, o que cometamos un error o dos, aunque todos somos profesionales certificados." Curly añadió.
"Y más si algunos también son dementes certificados." Rhonda señaló a Curly, girando los ojos. "No sé quién necesita más la ayuda psicológica; tú por las razones obvias, yo por aguantarte, o Tommy Pickles por haberla hecho de director."
"Por cierto, ¿por qué Tommy dirigió todo? Claro que hizo un buen trabajo, pero Ramiro pudo hacerlo él mismo."
"Porque Ramiro es escritor, no director, y Tommy, en su propia serie, es un director amateur de capacidad reconocida. Además, él sólo tiene dos escenas en toda la historia, y quería cooperar."
"Buen punto, mi Venerada Musa. Me parece que ahora es el momento correcto para revelar a los lectores los pormenores a los cuales nos exponemos durante el proceso de darle vida a una historia." Curly dijo en tono dramático.
"O sea, que tan feo podemos meter la pata." Rhonda comentó. "Vaya, estoy pasando demasiado tiempo con Helga."
"Ve el lado amable, mi Dulcinea; es un pretexto excelente para que tú y yo estemos juntos en un cine sin nadie que nos mire mientras el público ve los errores." Curly se quitó los anteojos, revelando una mirada seductora dirigida a Rhonda.
"Eh… bueno, mientras no me pidas un poco de mi cabello. Además, me encantan tus ojos." Rhonda sonrió antes de hacer el anuncio. "Muy bien, corre video."
ENTRAN LOS 'BLOOPERS'.
X- X- X- X
"Hey, Zilla, es hora de desayunar." Helga llamó a su lagarto monitor, quién dejó su lugar de reposo para comer las tripas y los cuellos de pollo que su dueña le trajo. "Eres afortunado, pequeño monstruo; yo solamente voy a comer una manzana pero, bueno, yo cuido de ti mejor de lo que Miriam lo hace conmigo… patético, ¿ver…? ¡AUCH!" Helga brincó mientras agitaba la mano.
"¡CORTE!" Tommy, en ropa de director, entró al escenario. "Helga, ¿estás bien?"
"Sí, fue mi culpa… no solté el pollo a tiempo." Helga volteó a ver a Zilla, quién de algún modo parecía entender que había hecho algo malo. "¡No muerdas la mano que te alimenta, Lagartijo!"
X- X- X- X
La chica asintió y bajó del auto; su cabello le llegaba al hombro, y llevaba varios brazaletes, jeans azules, sandalias y aretes rojos, y una camisa naranja. Después de caminar algunos pasos, un chico pelirrojo, pecoso, con una nariz muy larga, de estatura considerablemente menor a la de ella, se distrajo con el aspecto de la rubia, olvidando el asta-bandera enfrente de él.
Aunque pasó a un lado, sin golpearlo.
"¡Corte! Eugene, tienes que chocar con el astabandera."
"Lo siento, Tommy." Eugene se detuvo. "Vaya, primera vez que no me accidento, y fue un error."
X- X- X- X
La chica asintió y bajó del auto; su cabello le llegaba al hombro, y llevaba varios brazaletes, jeans azules, sandalias y aretes rojos, y una camisa naranja. Después de caminar algunos pasos, un chico pelirrojo, pecoso, con una nariz muy larga, de estatura considerablemente menor a la de ella, se distrajo con el aspecto de la rubia, olvidando el asta-bandera enfrente de él.
¡¡¡CLANG--CUAS!!!
Eugene no se golpeó, sino que pateó el asta y cayó de bruces.
"...estoy bien..."
"¡Corte!"
X- X- X- X
"Déjenme adivinar; ¿admirador de Los Tres Chiflados?" Angelica le susurró a Nadine, quién rió suavemente mientras Lila se movió a un lado para que el chico pasara; él prácticamente ignoró a las otras muchachas mientras se enfocaba totalmente en Rhonda.
"Oh, Rhonda mi amor, ha sido una tortura no estar en el mismo salón de clases. He extrañado tu voz, tu belleza clásica… el olor de tu cabello…"
"¡Ugh! ¡Curly, detente, ¿quieres?!" Rhonda dijo, asqueada, pero luego le habló en un tono astuto. "Pero, si de veras quieres hacerme feliz, se lindo y paga mi almuerzo."
"Lo que sea por ti, mi Amada Majestad." Curly se inclinó respetuosamente frente a la morena.
"Bien; entonces, ve a la cafetería y guárdame un lugar en la fila de la comida antes de que se acabe lo mejor."
Al momento que terminó de hablar, Curly le dio un beso en los labios, el cual duró varios segundos, antes de salir corriendo, dejando a una aturdida Rhonda y a varias chicas riendo.
"¡Corte! ¡Curly, no tienes ninguna escena de beso con Rhonda en esta historia!"
"¡Razón de más para hacerlo a la primera oportunidad!" Curly regresó, sonriendo y sin nada de arrepentimiento.
"Curly, si esto se vuelve a repetir…" El tono enojado de Rhonda cambió a un murmullo en cuanto estuvo más cerca de él, "trata de que el beso sea más largo."
X- X- X- X
"Qué curioso; nosotros también tenemos un Harold, pero no es exactamente un 'geek'." Nadine dijo mientras finalmente entraron a la cafetería.
"Si, es más como un adicto a la comida y tan delicado como un toro en una cristalería." Rhonda señaló a la fila de la comida, donde un chico de rasgos rudos, ligeramente más bajo que Stinky y bastante más corpulento, vestido con una chaqueta azul sin mangas y jeans negros, se quejaba y gruñía.
"¿Pueden apurarse? Me estoy muriendo de hambre, ¡y si no como pronto, golpearé a alguien y no será gracioso!"
"Bueno, tiene el apetito de mi amigo pero la semejanza termina ahí." Angelica le comentó a Rhonda."¿Crees que tu esclavo de amor pueda comprar mi almuerzo también? No quiero pararme detrás de ese Harold; nunca se sabe si comió frijoles en el desayuno."
PUM!
Todos en la cafetería se taparon la nariz, excepto Harold, el cual se ruborizó y sonrió nerviosamente.
"De hecho… si desayuné frijoles."
"¡Corte! ¡Quiten ese micrófono de ahí… y fumiguen!"
X- X- X- X
Helga alcanzó a oír la conversación, y, después de excusarse con Phoebe, se fue al baño, cerrando la puerta violentamente. Un momento después, le habló a su relicario con la foto de Arnold.
"Esa bruja… no lleva ni un día aquí, ¡y ya me está volviendo loca! ¿Y ahora tiene la atención de Arnold? ¿La atención que yo y solamente yo merezco?" Helga entonces miró el relicario, la vieja foto reemplazada con una más reciente. "Oh, Arnold, mi adorado, mi único amor… tan noble, generoso y caballeroso… ¿por qué tu sabia cabeza de balón, que ha salvado y provisto de asistencia a todos a tu alrededor en incontables ocasiones, es tan ingenua cuando concierne tu propia vida? ¿Cómo no te das cuenta de que esa chica no es más que una tramposa sirena, usando su falso encanto y voz maligna para robarte de mí, separándonos aún más? Pero no temas, Arnold, pues te protegeré del terrible monstruo que amenaza nuestra felicidad…"
Wheeze… wheeze…!
Helga detuvo su monologo amoroso e hizo una mueca molesta, conociendo perfectamente quién estaba detrás suyo. La chica reaccionó como de costumbre, enviando un poderoso puñetazo de reversa a la cara de su acechador, noqueándolo antes de salir del baño, furiosa.
"¡Corte!"
"¿Corte? ¡Si esa escena salió perfecta!"
"Si, ¡pero le pegaste al que estaba deteniendo el micrófono, no a Brainy!"
Helga vio que, en efecto, había un técnico de sonido, todavía sosteniendo un enorme micrófono, noqueado en el baño, mientras Brainy intentaba reanimarlo.
"Oh, Criminal… era con el otro puño, ¿verdad?"
X- X- X- X
Helga se detuvo y se movió a un lado, pretendiendo atar sus agujetas; cuando se dio cuenta de que Angelica iba a pasar a su lado, la chica Pataki sacó una pequeña lata de aerosol que tenía guardada en el bolsillo de sus shorts, rociando el contenido en el camino de Angelica. Era algo que su hermana usaba mucho cuando venía de visita, y, como de costumbre, cocinaba todas las comidas; siempre usando aceite bajo en calorías.
"WHOA!" Angelica resbaló, la chica tan cansada y sorprendida que no tuvo tiempo de reaccionar y cayó sobre su trasero. Helga se levantó, riendo, y regresó a correr después de decirle algo a su víctima.
"Buen aterrizaje; ahora tu trasero se verá como tu cara."
Angelica, frotando su espalda baja, revisó su zapato izquierdo, dándose cuenta que tenía algo resbaloso en la suela, y adivinó que su caída no había sido accidental.
"¿Estás bien, Angelica? ¡YIKES!"
WHOMP!
Lila, que había regresado para ayudar a su nueva amiga, se resbaló con el aceite también y aterrizó sobre la rubia. Helga hizo un gran esfuerzo para contener la risa, pero no tuvo que hacerlo por mucho tiempo ya que las otras chicas empezaron a reírse de la escena también, pensando que era un accidente gracioso hasta que la Pickles gritó.
"¡CORTE!"
"¡Angelica, yo soy el director; tú no puedes gritar 'corte'!" Tommy entró a escena, molesto con su prima, hasta que notó que la rubia se estaba cubriendo la nariz con ambas manos, y que había sangre en ellas.
"¡Es que Lila me dio un cabezazo en la nariz cuando se cayó!"
"Oh, cielos… ¡Enfermera!"
X- X- X- X
Arnold sonrió y ofreció llevar los libros de la chica, algo que ella aceptó inmediatamente. Unos momentos después, llegaron al casillero de Angelica y ella lo abrió, ignorando que Helga le había dejado una sorpresa un par de minutos antes.
Pero nada pasó. Arnold y Angelica se sorprendieron y él echó una mirada al casillero.
"¿Qué ocu…?"
POOOOOOOOOF!
Arnold se cubrió la cara, víctima de la bomba fétida, mientras Angelica lo auxiliaba; Helga, quién estaba cerca para esta misma escena, entró corriendo para ayudarlo también.
"¡CORTE! ¿Quién colocó el detonador de esa bomba?"
X- X- X- X
"¡Déjame ir! ¡Mi dama necesita mi asistencia a todas horas!"
"¡Cállate, Maniático!" Angelica empujó a Curly contra un casillero, reteniéndolo ahí con una mano mientras mantenía la vista fija en él. "¿Qué tanto te interesa Rhonda?"
Curly no respondió porque se estaba retorciendo del dolor.
"Oh, por… Curly, ¿te lastimé?" Angelica soltó a su compañero y notó que había abollado el casillero donde lo azotó.
"Angelica… bájale a las espinacas…" Curly se quejó mientras se sobaba la cabeza.
"¡CORTE!"
X- X- X- X
"Está bien, tú no lo sabías. Mis abuelos están bien y todo pero son algo… excéntricos." Arnold frotó la parte de atrás de su cuello. "Sobre todo mi abuela; puede ser un poco… diferente a veces. También, está es una casa de huéspedes, así que tengo una familiar extendida muy interesante; no exactamente convencionales, así que te pido que seas paciente y no te alarmes por favor."
"Ah, bueno, mientras no sean peligrosos, puedo soportar un poco de locura." Angelica respondió, su tono calmando a Arnold. El chico le pidió que se hiciera a un lado de la puerta mientras la abría, e inmediatamente un pequeño grupo de perros y gatos salió en estampida, seguido por un gordo animal rosado.
"¿Ese era un cerdo?" Angelica preguntó sorprendida pero Arnold no le pudo responder porque la chica pronto tuvo a dicho cerdo brincándole a las piernas. "¡Oye!"
"¡Abner, déjala!" Arnold sujetó a su mascota.
"¡Uf, ¿por qué siempre le caigo bien a los animales que no se bañan?" Angelica gruñó mientras veía la suciedad que Abner había dejado en su ropa.
X- X- X- X
"No… pero quizás debería." Arnold suspiró al tiempo que llegaban a la escalera que daba al ático. Al entrar al cuarto, Angelica le dio una buena mirada; tenía que admitir que Arnold tenía buenas habilidades para la decoración.
"Bonito lugar; si yo fuera un chico, me gustaría una habitación así." Angelica dijo mientras se sentaba en un pequeño sillón. "Entonces, ¿algún libro favorito con el que quieras trabajar? Y el catálogo de Victoria Secret no cuenta."
"Uh… de hecho, tengo algunos libros aquí." Arnold, sonrrojándose un poco por el comentario de la chico, sacó unos libros de su librero. "El quinto de Harry Potter, mis antologías de Rudyard Kipling y Jack London, 'Moby Dick', algo de Sir Arthur Conan Doyle… un momento; ¿qué hace un programa de carreras de caballos aquí?"
Oskar abrió la puerta con su clásica sonrisa de 'ya metí la pata'.
"Disculpa, Arnold, eso es mío."
"¡CORTE!"
X- X- X- X
Helga abrió el candado pero no abrió el casillero de inmediato sino que se movió a un lado y le pidió a Phoebe que se moviera al lado contrario. Se miraron una a la otra y entonces, en un movimiento rápido, Helga abrió el casillero sin mirar adentro, preparada para cualquier explosión o truco sucio.
"¿No tiene trampa, Pheebs?" Helga le preguntó a su amiga, quién, cautelosa, hecho una mirada y quedó sorprendida.
"¡Helga, no hay nada aquí!"
"¿Y por qué te asustas?"
"Ese es el punto… ¡no hay nada! ¡Tu ropa desapareció!"
Helga miró dentro del casillero y gritó; como Phoebe dijo, no había nada adentro. Por suerte ella siempre cargaba su relicario así que no estaba perdido, pero el resto de sus cosas habían desaparecido.
"¡Esa pequeña ladrona… se lo robó todo!
"Helga, mira hacia arriba." Rhonda, quién se había acercado junto las demás, señaló al techo. Helga no podía creerlo; toda su ropa estaba sobre su cabeza, pegada al techo con litros de pegamento.
"Cómo… es decir… pudo… digo… ¡CRIMINAL! ¡Alguien traiga…!"
SPLOOCH!
Helga no terminó su línea porque toda la ropa y el pegamento le cayeron encima.
"Ve el lado amable, Helga; al menos esta vez no fue porquería de paloma." Rhonda rió.
"Muy chistosa, Princesa; ¿y qué tarado compró el pegamento más barato?"
"¡CORTE!"
X- X- X- X
Angelica ya iba de salida cuando notó a una enorme persona mirando al gimnasio; sólo podía verla de espalda, pero, por la talla y complexión, grande y aparentemente muy fuerte, la rubia adivinó que era un muchacho. Aparentemente le gustaba el azul tanto como a Phoebe pues usaba un suéter azul cielo y pantalones azul oscuro, con una gorra blanca y azul cubriendo un corto peinado café.
"Quizá quiera entrar al equipo." Angelica pensó mientras se acercaba desde atrás, sin ver a Helga oculta detrás del mismo basurero donde Curly ocultó el pegamento y la escalera un par de horas antes. La chica Pataki agarró un guijarro y le apuntó a la persona grande; cuando Angelica estuvo lo bastante cerca, y antes de que pudiera abrir la boca, Helga aventó la piedra, golpeando su blanco y haciendo que se moviera unos pasos hacia atrás por la sorpresa, pisando el pie derecho de Angelica por accidente.
"¡OUCH! ¡Fíjate, imbécil!" Angelica gritó, furiosa.
"Espera un momento, Angelica." Patty se inclinó mientras se frotaba el ojo derecho. "Helga me pegó en el ojo."
"¡Lo siento!"
"¡CORTE! ¡Enfermera!"
X- X- X- X
"Okay, acerca de eso…" Angelica se sentó en su cama, frotándose las sienes. "¿Cómo puedes ser amiga de La Reina Kong?"
"Aunque no lo creas, y aunque su sentido de la moda es muy deficiente, Patty tiene modales exquisitos y, casi siempre, es una chica muy agradable." Rhonda explicó. "Incluso, me ayudó a pasar una clase de etiqueta hace ya algunos años y hemos sido amigas desde entonces… sin embargo, igual que nosotras, ella tiene que cuidar su reputación. Si la haces enojar, te golpeará, y la he visto vencer a los chicos y chicas más rudos de la escuela sin sudar siquiera; debe estar muy enojada contigo… como lo estoy conmigo misma, ¡porque se me olvidaron las líneas!"
"¡CORTE!"
X- X- X- X
"Antes de que cualquier cosa pase, debo hacer un anuncio." Angelica habló en voz alta para que todos la oyeran. "Yo, Angelica Pickles, me disculpo públicamente por haber ofendido a Patty Smith, y prometo no volver a hacerlo otra vez."
Todos miraron a Patty, quién le dijo a Harold que fuera a las gradas junto a los demás, y luego volteó a ver a Angelica con una expresión sumamente seria.
"Y yo acepto la disculpa, pero para poder enseñarte algo de respeto, te voy a golpear un poco para que nunca olvides esa promesa." Patty tronó sus nudillos y Angelica caminó unos pasos atrás.
"Aquí viene la masacre." Helga sonrió maliciosa al ver a Patty preparando su puño derecho.
Para sorpresa de todos, Angelica no intentó evadir el ataque, sino que lo bloqueó con su brazo izquierdo antes de lanzar un puñetazo con el derecho. Patty no resultó lastimada por el golpe pero se puso furiosa y se lanzó contra la rubia, quien se movió a un lado en el último momento, y, cuando Patty lanzó otro puñetazo, Angelica…
POW!
Lo recibió entre ceja y ceja.
"¡CORTE!" Tommy y otros miembros del equipo se acercaron a ver a Angelica, la cual estaba visiblemente mareada.
"¡Ay, Angelica, disculpa!" Patty ayudó a su compañera a mantenerse en pie. "Me equivoqué de mano."
"Hey, no hay problema, Su Majestad," Angelica contestó, haciendo bizcos y meneando la cabeza. "Yo descubriré América… sólo necesito 3 carabelas y una tripulación, o al menos un boleto para el autobús y un guía de turistas…"
X- X- X- X
Patty, ya más acostumbrada a la velocidad de la rubia, ya no la tenía detrás o al lado todo el tiempo, y podía lanzar y bloquear más golpes; la Pickles todavía bloqueaba la mayoría de los ataques pero empezó a recibir algunos bastante fuertes, sobre todo en el pecho y los hombros. Angelica contestó con unos golpes de karate bien colocados…
KA-POW!
Incluyendo un upper-cut que Patty no esperaba, y que le pegó de lleno en la barbilla.
"¡Oh, rayos! Patty, ¿estás bien? ¿Patty?" Angelica paró la pelea y agitó una mano enfrente de Patty, la cual ya estaba tambaleándose y se inclinaba peligrosamente sobre la rubia, la cual intentaba mantenerla de pie sin mucho éxito. "Ay… esto me va a doler."
WHAM!
Patty cayó como árbol talado justo sobre Angelica, la cual no se movió de su lugar para poder proteger a su compañera del impacto contra el suelo, pero no pudo evitar quedar aplastada por el enorme cuerpo de la otra chica.
"Auch; creo que Pickles debe entrenar menos el boxeo y trabajar más con las pesas." Helga comentó, ella, igual que todos los presentes, entrecerrando un poco los ojos e imaginando lo que la chica estaba sintiendo.
"¡CORTE!" Tommy gritó. "¡Rápido, hay que ayudarlas!"
"Traigan una grúa." La voz quejumbrosa de Angelica apenas y se podía escuchar. "Está aplastando mi costilla favorita…"
X- X- X- X
Patty notó que Angelica se estaba cansando de nuevo, e hizo un movimiento rápido; en lugar de intentar golpear a la rubia, Patty la empujó, tirándola gracias a su peso y fuerza superior. Angelica rodó en el suelo para protegerse de otro ataque y levantarse, pero fue capturada por los brazos de Patty, quién le aplicó un candado a la cabeza. La Pickles forcejeó para escapar pero Patty no la soltó, manteniendo su agarre por más de un minuto; algunos chicos le gritaron a Angelica que se soltara mientras otros animaban a Patty para continuar, hasta que la grandulona soltó a su oponente, la cual cayó al suelo como muñeca de trapo y quedó inmóvil. Todos guardaron silencio, pensando que Patty había estrangulado a Angelica, especialmente por la forma en la que Patty se erguía ante la chica caída como un animal salvaje sobre su presa… y Angelica no se movía… y no se movía… y no se movía…
"¿Angelica?" Patty se asustó y se inclinó para zarandearla. "¡ANGELICA!"
"Uh…" Angelica finalmente reaccionó y tosió un poco. "Se te pasó la mano, Patty."
"¡CORTE! ¡ENFERMERA!" Tommy gritó y luego suspiró y giró los ojos. "Esta escena va a ser la pesadilla del seguro de gastos médicos."
X- X- X- X
La multitud formó un círculo alrededor de las rubias.
"¡Mira quién habla, Aliento de Drenaje!"
"¡Al menos yo no me baño en esa basura que llamas perfume, Pickles! ¿Cómo se llama; Desechos de Zorrillo?" Helga agitó una mano frente a su nariz.
"Se llama 'Jabón'; úsalo alguna vez."
"Olvida tus puños; tu bocaza es más peligrosa que la de un tiburón, ¡y tienes el mismo temperamento!"
"¡Y tus piernas son iguales a un palo de escoba!"
"Ah, te gustan mis piernas… ¿quieres que las use para patearte donde no brilla el sol?"
"Tu recámara, ¿verdad? ¡Parece que te vestiste en la oscuridad, Rosadita!"
"¡Sigue asi y te daré una probada de la Vieja Betsy!" Helga puso su puño frente a la cara de Angelica.
"¡Ay, que linda, le pusiste nombre! ¿Y cómo se llama el ciempiés sobre tus ojos; El Señor Peluches?" Angelica señaló a la ceja de Helga, haciéndola enojar aún más.
¡JA, JA, JA, JA!
Todos se detuvieron al escuchar la risa, y luego la voz de Tommy.
"¡Corte! ¡Sid, no te rías tan cerca de los micrófonos!"
X- X- X- X
Lo que ocurrió después fue tan rápido que nadie pudo detenerlo y a la vez tan lento que todos notaron cada detalle. Las chicas, sin siquiera notar la presencia de Arnold, lanzaron cada uña un puñetazo derecho, y el chico usó su propio entrenamiento de karate para bloquear ambos ataques, mostrándole la espalda a Angelica y encarando a Helga pues pensó que Helga lanzaría el golpe más fuerte y por ello requería más atención. Sin que él lo supiera, ambas chicas tuvieron la misma idea; usar un golpe falso, de bajo poder, mientras preparaban uno más fuerte. Un instante después, Angelica lanzó su patada más poderosa mientras que la Vieja Betsy entró en acción, con Arnold todavía a mitad del camino.
WHACK!
POW!
Todos quedaron impactados por al escena, sobre todo Angelica y Helga; Arnold ahora estaba en el piso, en una posición casi fetal, luego de que Angelica literalmente le pateó el trasero… y también un área incluso más sensible; y una de las manos del chico cubría su mejilla adolorida debido al puñetazo que lo hizo ver estrellas y escuchar campanas; Arnold estaba tan aturdido y dolido que ni siquiera podía gruñir o quejarse.
O eso es lo que pensaron hasta que Arnold levantó una mano y habló sumamente dolido.
"Se… reventó… la protección… en mi… ropa… interior…"
"¡Oh, cielos! ¡CORTE, Y ENFERMERA, RÁPIDO!" Tommy, los otros actores, y el resto del equipo de producción rodearon a Arnold.
"Ups." Angelica se veía bastante apenada. "Mejor si le bajo a las espinacas; total, ni me gustan."
X- X- X- X
La chica suspiró y entró en su armario, moviendo una cortina que ocultaba las pruebas de su amor secreto; un altar casero dedicado a un chico con cabeza de balón, y varias cajas con cuadernos cuyas páginas estaban llenas de poesía inspirada por la obsesión de Helga. La rubia se arrodilló frente al altar, su cara llena de arrepentimiento y tristeza.
"Oh, Arnold, ¿serás capaz de perdonar mi horrendo sacrilegio? Todos estos años que he ocultado mi amor detrás de la máscara del odio, expresando mi afecto incondicional a través de insultos y bromas infantiles, pero aún así sin llegar a causarte daño directo con mis tendencias violentas… y ahora, una mera distracción, un segundo en el que permití a mi ira nublar mi razón, ¡y tú terminas sufriendo por mi causa! ¿Cómo puedo esperar que finalmente veas a través de mi alma torturada que anhela tu cariño y atención, que vive sólo para adorar el suelo que pisas, ahora que he dañado las adorables y apuestas facciones que adornan tu sabia cabeza de balón? ¿Cómo pude usar mi mano vengadora en contra de aquel que hace que mi vida valga la pena?"
WHEEZE! WHEEZE!
Helga dejó de hablar y, por puro instinto, lanzó su clásico puñetazo de reversa, noqueando al chico detrás de ella.
"¡CORTE! Brainy, ¡tú no estás en esta escena!"
X- X- X- X
"Aún así, admito que estoy algo preocupado, Chaparrito." Phil dijo a su nieto. "No me gustaría irme a la gran casa de huéspedes del Cielo sabiendo que mi descendencia termina contigo."
"Si; queremos nietos." Gertie se unió a la conversación.
"Pookie, él es nuestro nieto."
"Oh… entonces no hay problema." La mujer sonrió y empezó a comer su sopa. "Qué buena sopa; felicítenme al chef."
"Pookie, no improvises; ese no es el diálogo de esta escena."
"¿Escena? ¿Nos están filmando?" La abuela sonrió y se paró sobre su silla. "Si es así, ¡pido ser Betty Davis o Greta Garbo!"
"¡Corte! Por favor, alguien dele su medicina."
"¿Y esa voz?" Gertie preguntó mientras veía a los lados y hacia arriba. "Normalmente cuando escucho voces y no hay quién hable, la voz está en Swahili."
X- X- X- X
"Es una petición razonable, Bob." Buckley dijo. "Después de la fusión, mantendrás el 70 por ciento de las acciones de tu propia empresa, en caso que luego quisieras separarte de nuevo, siempre que cumplas los términos del contrato, y recibirás el 10 por ciento de las ganancias de la compañía incluyendo nuestros otros intereses. Yo recibiré el 25 por ciento del neto pues soy el principal inversionista local y los Pickles tendrán otro 25 por ciento; el resto se invertirá en el negocio, por supuesto. Además, Carlota, Drew y yo mismo buscaremos nuevos inversionistas por lo que tendremos que hacer ajustes al contrato después, pero las cláusulas principales permanecerán iguales."
"Está bien para mí; solamente solicito que esté presente siempre que se hable de una gran suma de dinero para que todos recibamos nuestra par… -¡cough!- par… -¡coff, coff!" Bob empezó a toser y no se detuvo hasta que Carlota le dio una palmada fuerte en la espalda. "Perdón… se me fue el bocado por el otro lado."
"¡Corte… la carne antes de tragarla, Señor Pataki!"
X- X- X- X
"¡Dime algo que no sepa; apuesto que tú no admitirías que eres una idiota!"
"¡Yo no admito lo que no soy!"
"¡Si lo eres!"
"¡No lo soy!"
"¡Si lo eres!"
"¡No lo soy!"
"¡Si lo eres!"
"¡No lo soy!"
"¡Si lo eres!"
"¡No lo soy!"
En ese momento, un hombre calvo, de baja estatura, con ropa de cazador, entró al baño.
"Disculpen, niñas, pewo me paweció oír a un pato y a un wonejo discutiendo. ¿Los han visto?"
"No, y se equivocó de estudio." Rhonda gruñó. "Además, ¡este es el baño de mujeres!"
"Ups, disculpen." Elmer cerró la puerta, apenado, mientras las chicas giraban los ojos y Tommy gritaba.
"¡CORTE! ¡Y llamen a seguridad!"
X- X- X- X
"¡YA BASTA!" El grito enojado de Rhonda detuvo a las rubias, quienes finalmente notaron la presencia de la chica Lloyd. Helga no podía recordar haber visto a la morena así de molesta.
"Me van a escuchar las dos; yo no soy La Señorita Paciencia… esa es Phoebe; y no soy La Consejera Milagrosa… ese es trabajo de Arnold; y definitivamente no soy Lila, asi que tampoco soy La Señorita Dulzura; en otras palabras, no tengo el tiempo, las ganas o la intención de de arreglar su problema, pero no voy a arriesgarme al rídiculo y al escándalo social, o mis futuras visitas a este restaurante, donde preparan un delicioso postre de chocolate y vainilla francesa, así que se callan y ponen atención, y me esperan tantito ¡porque se me siguen olvidando las líneas!"
Rhonda gruñó a la vez que se palmeaba la frente, y Helga y Angelica se reían.
"Ay, Rhondaloide, estás muy joven para tener Alzheimer."
"Es fácil para ti, Helga; ¡tú estás acostumbrada a decir líneas super largas!"
"¡Corte!" Tommy entró a escena. "Cinco minutos de descanso para que Rhonda repase su diálogo… o le consigamos un apuntador."
X- X- X- X
Después de 2 clases, Angelica fue al baño de las chicas, y cuando vió que nadie estaba cerca, empezó a revisar los azulejos cercanos a la puerta, encontrando uno flojo. Lo removió y encontró una pequeña hoja de papel en el agujero que el azulejo estaba cubriendo.
"Por favor no rompas esta cadena, y envía esta carta a 10 personas…" Angelica leyó en voz alta antes de arrugar el papel mientras escuchaba las risas del equipo de producción. "Muy chistosos, muchachos."
X- X- X- X
Cuando nadie respondió, Angelica respiró profundamente y entró a la casa, cerrando la puerta por dentro. Cuando caminó un par de pasos la chica escuchó unos ronquidos suaves; siguiendo el ruido, encontró a la madre de Helga dormida, sentada, en un sillón de la sala.
"¿Señora Pataki?" Angelica elevó su voz un poco y se acercó a la mujer, la cual no reaccionó aún cuando la chica la sacudió ligeramente. Angelica aclaró su garganta.
"¡Se ha ganado un millón de dólares y un beso de Robert Redford!"
Sin respuesta… por dos segundos, hasta que Miriam se empezó a reír y a agarrarse la cabeza.
"Angelica, no me grites directo en las orejas." La mujer dijo entre risas; Angelica no pudo evitar hacer lo mismo.
"¡Corte!"
X- X- X- X
Helga dejó la fotografía en su lugar y encendió la computadora de Angelica, pero no pudo sacar nada de información porque tenía contraseña; intentó varias que parecían obvias como el apellido de Angelica, los nombres de sus padres, 'Angel' y cosas así, sin éxito. Un poco frustrada, y recordando que Phoebe no podía entretener a la señora por mucho tiempo, Helga decidió ir a la segura y llevarse la muñeca, pero se detuvo al ver las fotografías junto a la cama de Angelica; todas estas tenían al chico pelirrojo de lentes, con o sin la Pickles.
"Podría ser… no, es imposible; si alguien como esa presumida pudiera interesarse en un chico así, Rhonda estaría loca de amor por Curly." Helga se dijo a si misma. Entonces vió que la gata ahora estaba sobre la muñeca, protegiendo la propiedad favorita de su humana.
"Calma, Bolsa de Pulgas; sólo quiero la muñeca." Helga se acercó con cuidado y se arrodilló para buscar un zapato o sandalia bajo la cama para arrojarlo al felino y tomar la muñeca sin peligro; Helga se detuvo cuando halló otra cosa.
Pelusa brincándole en el hombro y acomodándose para descansar ahí.
"¡Oye, qué no soy colchón!" Helga se quitó a la gata de encima. "Bueno, al menos sólo me quería saludar y no rasguñarme."
"¡Corte!"
X- X- X- X
"'Cuarto de Helga'; gracias por el aviso, Pataki." Angelica pensó al ver el letrero colgando de una puerta. La chica entró a la habitación y se sorprendió; aunque ya esperaba que el cuarto de Helga no fuera muy elegante o femenino, tampoco esperaba que tuviera azulejo, excusado y una ducha.
"Oh, por Dios… ¡muy bien, ¿quién fue el chistoso que puso este letrero en el baño?!" Angelica y el equipo de producción rieron. "A menos que esa sea la silla de Helga."
X- X- X- X
"Bueno, no tengo mucho con que trabajar. Si no fuera tonto pensarlo, casi diría que quieres hacerme las cosas más difíciles, Patonta." Angelica empezó a buscar por el cuarto, molestándose al ver que no había nada que buscar. La chica decidió revisar bajo la cama, en caso de que hubiera algo embarazoso o humillante oculto ahí.
"Vamos a ver… vaya, tiene un cinturón de piel de víbora." Angelica extendió su mano y halló algo… que no era escamoso y tenía ropa puesta.
WHEEZE! WHEEZE!
"¡Ugh!" Angelica sacó la mano de inmediato. "¡Bueno, ya sabemos dónde se esconde Brainy!"
"¡Corte, y saquen a Brainy de ahí!"
X- X- X- X
La chica entonces vio varias cajas a su alrededor; cuando las abrió, halló cuadernos y hojas con algo escrito; al empezar a leer, el miedo de Angelica fue totalmente reemplazado por la sorpresa.
"Arnold, no sé qué tienen tus ojos; no sé qué tienen tu boca; que dominan mis antojos y a mi sangre vuelven loca. No sé como fui a quererte ni como te fui yo adorando; me siento morir mil veces cuando no te estoy mirando. De noche, cuando me acuesto, a Dios le pido olvidarte, y al amanecer despierto tan sólo para adorarte. Qué influencia tienen tus labios que cuando me hablas yo tiemblo, y haces que me sienta esclava y Ama del Universo."
"Esta chica está loca de amor… ¡doble enfásis en 'loca', pero enamorada, sin duda!" Angelica re-leyó la hoja antes de darle una rápida mirada a otras hojas sueltas y a un par de cuadernos, todos ellos con escritos similares. A veces tenían textos larguísimos, que cubrían varias páginas, y otras veces poemas y canciones cortos, todo inspirado por Arnold.
"Amorcito corazón, yo tengo tentación, de un beso." Angelica empezó a cantar mientras veía otro papel; todos en el estudio se rieron. "Perdón, no me pude resistir."
X- X- X- X
"… y ella no es como las otras chicas; le gusta divertirse con los muchachos, y jugar beisbol, futbol y hockey con nosotros… y… no deja que nadie se pase de listo con ella. Es inteligente, ingeniosa, dice lo que piensa… y hemos compartido algunas experiencias…" La sonrisa de Arnold ya era bastante grande para este momento. "En pocas palabras, Helga es difícil a veces, pero creo que no es tan mala como quiere que todos pensemos."
Angelica casi comentó algo en la parte de 'dice lo que piensa', pero se contuvo. La respuesta del chico fue interesante; pese a haber sido abusado e insultado tanto como decía, Arnold apenas y tenía comentarios negativos respecto a Helga.
"Ya veo; bueno, si tú lo dices, ¿quién soy yo para dudar de ti?" Angelica se encogió de hombros… y vio como Arnold se quedaba callado, sonriendo y viendo al espacio.
"¿Arnold? Tierra al Cabeza de Balón." Angelica pasó una mano frente a la cara del chico y lo zarandeó un poco para hacerlo reaccionar.
"Lo siento… ¿me tocaba hablar, verdad?" Arnold sonrió apenado.
"¡CORTE!"
X- X- X- X
Helga agarró a Angelica por el cabello y lo jaló furiosamente, y Angelica hizo lo mismo con la cola de caballo de Helga. La Pataki soltó a su rival pero sólo para sujetarla del cuello de la camisa con la mano derecha y empezar a golpear sus costados y estómago con La Vieja Betsy. Angelica gruñó de dolor y soltó el cabello de Helga antes de darle un karatazo al lado del cuello, lo bastante fuerte para detener su ataque por el momento; las rubias se separaron, Helga frotándose el cuello mientras Angelica tomaba una bocanada de aire antes de taclear a la Pataki, tirándola al suelo, donde Angelica se le subió y empezó a soltar una rápida y dolorosa serie de puñetazos contra la cara y pecho de su oponente.
Helga se las arregló para sujetar las muñecas de Angelica y girar su cuerpo, revirtiendo la posición… pero Angelica se resistió y siguieron rodando en el pasto… y rodando… y rodando…
"¡Chicas, detengan la pelea!" Tommy gritó. "Van a caerse al…"
SPLASH!
"… arroyo." Tommy suspiró. "Corte, y llévenles unas toallas."
X- X- X- X
"Tú… Engendro…" Angelica apretó los dientes.
"Tú… Imbécil…" Helga contestó del mismo modo.
"Rata de dos patas…"
"Culebra ponzoñosa…"
"Alimaña…"
"Animal Rastrero…"
"Desecho de la vida…"
"Te odio y te desprecio…"
Helga y Angelica dejaron de forcejear y se hincaron, lado a lado, y una pasó un brazo sobre el hombro de la otra para cantar a dúo.
"Rata de dos patas… te estoy hablando a ti. Porque un bicho rastrero, aun siendo el más maldito, comparado contigo, se queda muy chiquito. ¿Me estás oyendo, inútil?"
"¡C-c-corte!" Tommy apenas y pudo gritar porque estaba conteniendo la risa, igual que todo el equipo, mientras Angelica y Helga se levantaban y agradecían a su público. "Bueno, bueno, creo que todos nos esperábamos esa."
X- X- X- X
"Puedo… entender eso." Helga se frotó los brazos y bajó un poco la mirada también.
"Cuando éramos niños pequeños todo era más fácil, porque, como soy de las mayores del grupo, ellos tenían que seguirme, obedecerme y respetarme; pero conforme crecimos yo como que empecé a separarme de los demás. Todavía tengo contacto con ellos pero no tanto como antes, y ahora pueden dejarme hablando sola cuando se cansan de mi actitud."
Lentamente, Angelica volvió a sonreír.
"Todos, excepto Carlitos; le puedo hacer cualquier maldad y él todavía regresa a ayudarme cuando lo necesito, aún si es algo que él no disfruta. Muchas veces ni siquiera tengo que pedirle nada porque él es quién se ofrece aunque sabe que puede meterse en problemas. Y cuando nadie más me apoya… él tiene confianza en mi capacidad. Por ejemplo, hace algún tiempo mis padres me enviaron a vivir con mi amiga Susie por una semana para darme una lección de disciplina; la familia de ella es tan grande que sólo pueden vivir todos en la misma casa si siguen una serie de reglas a las que yo no estaba acostumbrada… y tuve que ayudar con varias tareas que no tenía ni idea de cómo hacerlas; cocinar, cambiar pañales, barrer…"
Helga guardó silencio. Y silencio. Y silencio.
"¡Helga, tu turno!" Angelica gruñó.
"Bueno, es que tienes tantas líneas en esta parte que ya ni sé cuando me toca hablar a mí."
"¡CORTEN!"
X- X- X- X
Mientras tanto Angelica como Helga recordaban esa conversación, Arnold, Gerald y Rhonda entraron al salón. El moreno llamó la atención de todos.
"Muy bien, chicos, ya casi terminamos la segunda semana de este año escolar…"
"Y ya se siente como el segundo semestre." Sid se quejó.
"… así que es hora de arrojar la moneda al aire." Gerald continúo mientras se sacaba una moneda del bolsillo; casi todos en el salón estaban ansiosos al ver esto.
"Arnold eligió el año pasado, así que ahora te toca a ti, Rhonda." Gerald se puso entre el rubio y la morena, y luego lanzó la moneda al aire.
"Elijo… ¡cara!" Rhonda exclamó justo antes de que Gerald dejara caer la moneda y esta saliera rodando del salón.
"Oh, rayos… ¡es la única que traje!" Gerald gruñó mientras se apresuraba a recoger la moneda y todos en el salón y el equipo de producción se carcajeaban.
X- X- X- X
El tono y expresión de Angelica era tan honesta y amable que hasta Helga se sorprendió; Phoebe se tranquilizó de inmediato.
"Acepto tus disculpas, y aprovecho la oportunidad para ofrecerte una propia concerniente a cualquier acción inapropiada que pudiera haber cometido en tu prejuicio; sin embargo, también debo insistir en que ceses cualquier comentario hiriente o insensible respecto a mi actual relación con Helga, incluso si se hace de manera humorística y sin otra intención que el entretenimiento público o la diversión personal, ya que nuestra sociedad es estrictamente del tipo amistoso y libre de impulsos hormonales propios de individuos cuya orientación, deseos y moralidad, si bien merecen nuestro respeto, no se encuentran dentro de los lineamientos sociales o biológicos establecidos, lo cual significa que tanto Helga como yo sólo nos sentimos atraídas, de la forma que tú sugeriste, hacia individuos que cargan el cromosoma Y."
"¡Ay, me duele el cerebro!" Stinky se quejó en voz alta.
"Stinky, esa frase es de Harold." Sid le dijo.
"No le estoy robando la frase; de verdad me dolió el cerebro."
"¡CORTE!"
X- X- X- X
"¡Tortugas de chocolate!"
La chica, contenta, estuvo a punto de agarrar una de las dulces delicias cuando un chico bajito, de cabello negro y mirada ansiosa, apareció de la nada.
"¡Si, si, chocolate! ¡Mucho chocolate!"
"¡Contrólate, Goloso!" Angelica le gruñó al chico. "Estas tortugas son para todos; ¡sólo puedes tomar dos!"
"¿Sólo dos?" El chico se veía tan triste como si se le hubiera muerto su mascota.
"Si… pero recuerda esto," Angelica sonrió astuta mientras agarraba su primera tortuga, "una no es ninguna, así que dos es la mitad de una, y tres apenas es…"
CRASH!
"Estoy bien…" Eugene sonrió apenado desde el suelo, con la bandeja sobre su pecho y todas las tortugas regadas alrededor.
"¡CORTE! Traigan más chocolate, y Eugene, no bailes tan cerca de la mesa…" Tommy hizo una pausa para ver lo que otro actor estaba haciendo y giró los ojos. "Y no te comas las tortugas del suelo, Choco Niño."
"¡No puedo desperdiciar el chocolate!" El chico dijo mientras seguía llevándose los chocolates a la boca.
X- X- X- X
"Genial, porque si sigues con esa actitud te convertiré en una." La sonrisa depredadora de Angelica calló a Wolfgang. Los otros jugadores asintieron y Angelica regresó a su puesto. Jack les hizo señales para indicar la jugada que quería que hicieran mientras la rubia intercambió una rápida mirada con las otras chicas; cuando el juego estaba a punto de reanudarse, Angelica y sus cómplices gritaron a coro.
"¡OYE, GUAPO, TE VEO DESPUÉS DEL JUEGO!"
El resultado fue inmediato; la mitad del equipo contrario volteó hacia las gradas o hacia Angelica, olvidándose por completo del juego por algunos segundos hasta que Torvald y compañía se lanzaron al ataque, barriendo con todos sus rivales y permitiendo que Harold, quién estaba sujetando el balón, corriera hacia la línea de anotación y le diera un buen empujón al único jugador que se puso en su camino, y hubiera sido touchdown si no se hubiera tropezado a medio camino.
"Perdón; ¡se me desató la agujeta!" Harold se disculpó, aún tirado en el campo.
"Oh, por… ¡CORTE!"
X- X- X- X
"Bien, es hora de cambiar de tema ahora que Lila llegó." Rhonda se dirigió a todos en la mesa mientras que Lila, como la morena dijo, llegaba a la mesa con su bolsa del almuerzo y con una charola con comida para Angelica… pero se tropezó con una grieta del piso y se le cayeron las charolas sobre Nadine y Rhonda.
"¡Ay, chicas, lo siento!" Lila se disculpó efusivamente.
"No te preocupes, fue un accidente." Nadine se limpió el puré de papa de la cara.
"Si, para ti que no usas ropa nueva, no es nada grave…" Rhonda gruñó. "¡Tommy, grita 'Corte', y llama a Vestuario!"
X- X- X- X
Rhonda gruñó mientras que Curly, vestido en un atuendo estilo Shakesperiano, se le acercó.
"¿Por qué hablas así, Curly? ¡Todavía ni sales a escena!"
"¡Oh, mi amada y reverenciada soberana, el simple mortal a tu servicio es un actor de carácter! Mi perfectamente ensayado, culto y elevado monólogo de 'Hamlet' tendrá éxito en probar mis capacidades en las palabras del inmortal bardo, a la vez que conquisto tu corazón en el proceso." Curly se postró en una rodilla, con una mano sobre su corazón, e hizo una reverencia ante Rhonda. "Ser o no ser…"
"¡Oh, bésame, Loco!" Rhonda se lanzó sobre Curly y le dio un tremendo beso en frente de todos. Cuando ella y el muy contento Curly rompieron contacto, la morena se disculpó. "Disculpen; ¡es que me aloco cuando me habla así! 'C'est la amoure'."
"Oh, Rhonda, ¡estás hablando Francés!" Curly empezó a besarle el brazo a Rhonda. "Di otra cosa… 'Louvre', 'Eiffel', 'Inspector Clouseau', 'Pepe Le Pew', 'Le Pupú le mató le Guagua'…"
¡CORTE!"
X- X- X- X
Escena eliminada.
El director de la escuela aclaró su garganta después de que Curly terminó su monólogo Shakesperiano para presentar el siguiente número.
"Ahora, la señorita Lila Sawyer, presentando…" el hombre miró sus notas, incrédulo. "¿Poesía infantil estilo 'beatnik'?"
Las luces del escenario se apagaron, y un momento después se encendió un reflector sobre Lila, quién estaba sentada en un banco en medio de la tarima, vestida con boina, suéter, pantalón y gafas negras, sosteniendo un micrófono y chasqueando los dedos al ritmo de una suave música de fondo con bongos y contrabajo.
"Pin-Pon."
Lila hizo una pausa; su tono de voz había sido suave y muy calmado, y su cara casi sin revelar emoción alguna.
"Es. Un muñeco."
Chasquido y pausa.
"Muy guapo. De cartón."
Chasquido y pausa.
"Se lava su carita. Con agua."
Chasquido y pausa larga.
"Y con jabón."
Doble chasquido y pausa.
Todos en el público, detrás del telón, y en el equipo de producción miraron boquiabiertos, en silencio y apenas respirando o parpadeando.
"Psst. Oye, T…" Dil Pickles, cumpliendo su trabajo como asistente de Tommy, murmuró a su hermano detrás de cámaras, sin que ellos dejaran de ver el número de Lila.
"¿Qué cosa, Dil?" Tommy respondió con el mismo volumen de voz.
"¿Cómo se les ocurrió esto? Este número está bien bizarro hasta para mi."
"Lila quería demostrar su versatilidad… aunque aquí entre nos, estoy tentado a cortar esta escena."
En el escenario, Lila se preparó para el final.
"Pin. Pon. Dame la mano."
Lila hizo una pausa y estrecho sus propias manos.
"Con un fuerte apretón."
Doble chasquido y pausa.
"Qué quiero."
Pausa.
"Ser tu amigo."
Chasquido y pausa.
"Pin. Pon. Pin-Pon. Pin-Pon."
Un último chasquido y Lila bajó la cabeza, terminando.
Todos siguieron en silencio excepto por algún extra del público que empezó a aplaudir lenta y pausadamente.
"Y ahora, el siguiente poema." Lila habló en su forma normal antes de que la música de fondo regresara y ella volviera al humor 'beatnik'.
"Yo tenía." Pausa. "Diez perritos."
"Definitivamente," Tommy se tapó los ojos, "esto se elimina."
X- X- X- X
"¡Buenas noches, Hillwood!" Angelica hizo su mejor imitación de una estrella de rock mientras agarraba el micrófono, y Arnold le hacía el favor de conectar su máquina de karaoke a un amplificador. "Espero que les guste esta viejita pero bonita, y no, no estoy hablando de Sofía Loren. Pon la número 35, Arnold."
El chico seleccionó la canción y dejó el escenario; unos momentos después, todos en el lugar ya habían reconocido la tonada, y Angelica tomó aire para empezar.
"Pajaritos a volar, cuando acaban de nacer, su colita han de mover…"
Todos en el público aplaudieron al ritmo de la música antes de que se dieran cuenta del error.
"¡CORTE! Esa no es la canción."
"Arnold, ¿no pusiste la 35?" Angelica le dijo al Cabeza de Balón, quien estaba revisando la máquina.
"Si… oh, ya vi; era la canción 25, no la 35."
"Ah, perdón." Angelica se ruborizó mientras todos se reían.
X- X- X- X
Helga saltó sobre Angelica, la cual se hizo a un lado en el último segundo, se paró, y empezó a correr alrededor del escenario con la Pataki persiguiéndola.
"¿Ahora imitamos a Tom y Jerry?" Angelica bromeó mientras trataba de evitar las manos de Helga; cómo los insultos, esto no era actuado, y Helga estaba lo bastante molesta como para estrangularla un rato.
"¡No, es una película de Viernes 13, y ya sabrás que papel hago yo!"
"¿Así que por eso usas esa máscara que llamas cara?"
Angelica no pudo decir nada más porque Helga ya la había agarrado de la camisa con la mano derecha y estaba preparando su puño izquierdo, apuntando a la nariz de la Pickles. Sin embargo, el golpe nunca llegó, porque las dos quedaron muy cerca del borde del escenario, perdieron el equilibrio y…
CRASH!
"¡Corte!" Tommy gritó mientras él y todos los demás corrían a ver si las chicas estaban bien.
"Auch… ese golpe si estuvo fuerte." Angelica se quejó.
"Deja el golpe…" Helga gruñó. "¿Quién fue el puerco que se orinó aquí?"
X- X- X- X
Aunque los dos habían dicho esto como broma, Angelica dedujo, por su tono, que había algo de verdad en ello; el pelirrojo era un pésimo mentiroso.
"Cuídate, Angelica; aunque no lo creas, te extraño a ti y a tu voz. Phil piensa que debo estar loco porque soy el único que te ha escuchado cantar en el video más de una vez."
"Vaya; tu gusto musical está mejorando."
"Tal vez; pero me estoy quedando sordo del oído derecho."
"Tienes suerte de que yo también extrañe tu voz constipada, Finster. Cuidate mucho, ¿okay?"
"Lo haré; buena suerte, Angel."
"Gracias, Charlie." Angelica soltó una risotada, y se podía escuchar a Carlitos riendo del otro lado de la línea mientras la Pickles se dirigía al equipo de producción. "¿Qué? Él empezó, y además está muy bueno."
"¿El chiste o Carlitos?" La voz de Tommy hizo ruborizar a la rubia. "Bueno, ya, corte."
X- X- X- X
Angelica, usando un viejo sombrero de hombre, de ala ancha, y una toalla que servía como capa, se miró al espejo e hizo una postura heroica.
"Soy el Terror que aletea en la Noche… soy el chocolate con coco entre los de nuez… soy… ¡esperen, este está mejor!" Angelica se quitó la capa y se miró en el espejo, con una expresión entre seria y burlona. "¿Me hablas a mí? ¿Me hablas a mí? No veo a nadie más aquí."
"¡Corte!" Tommy dijo cuando por fin se le calmó la risa. "Muy bueno, prima, pero no improvises."
X- X- X- X
"Feliz Noche de Brujas, Señor Pataki."
"Hola, Señor; soy una princesa. Dulce o Travesura."
Helga, mirando desde la escalera, reconoció las voces, incluso la segunda, la cual pertenecía a una niña pequeña. La rubia casi se desmayó cuando Bob se movió un poco y ella pudo ver mejor; Timberly estaba ahí, disfrazada de princesa, y, detrás de ella, Angelica, con un vestido rosa sin mangas sobre una camisa blanca, su cabello acomodado en dos coletas con un gran moño rosa en la cabeza, y una ceja gruesa pintada con maquillaje sobre sus cejas naturales.
"Uh… eh… hola…" Bob recuperó la voz, "América, ¿cierto?"
"¡CORTE!" Tommy interrumpió la toma. "Es Angelica, Señor Pataki."
"Eh… bueno, se parece." Bob frunció el ceño.
"Todos a sus lugares." Tommy le dijo a su gente. "Se repite la toma."
TOMA 2.
"Uh… eh… hola…" Bob recuperó la voz. "Anélida, ¿cierto?"
"¿Anélida?" La chica frunció el ceño.
"¡CORTE!" Tommy volvió a interrumpir. "Angelica, Señor, ¡Angelica!"
"Si, Bob, básicamente le acabas de decir 'Lombriz'." Helga rió. "Y yo soy la única que la insulta en esta historia."
TOMA 8.
"Uh… eh… hola…" Bob recuperó la voz. "Asmática, ¿cierto?"
"No, mis pulmones funcionan muy bien, gracias." Angelica gruñó.
"¡CORTE! Se repite… de nuevo." Tommy se quejó.
TOMA 17.
"Uh… eh… hola…" Bob recuperó la voz. "Alérgica, ¿cierto?"
"¿Es o se hace, Señor Pataki?" Angelica apretó los dientes.
"Desafortunadamente, 'es', Pickles." Helga gruñó.
"¡CORTE!"
TOMA 26.
"Uh… eh… hola…" Bob recuperó la voz. "Amnésica, ¿cierto?"
"El que tiene amnesia es otro." Angelica ya no soportó. "Okay, o se aprende mi nombre, o mejor que no lo diga y que alguien lo ponga en la edición."
"¡Oye, niña, yo soy un profesional! Repitamos la toma; esta vez saldrá a la primera."
"Sé que me voy a arrepentir." Tommy suspiró, resignado, y cortó la escena mientras que Bob se puso rojo de coraje y vergüenza y Angelica le dio un abrazo a Helga.
"Ahora entiendo tu dolor."
"Gracias, Angelica; y esto es tooooooodos los días." Helga suspiró y le regresó el abrazo.
TOMA 27.
"Uh… eh… hola…" Bob recuperó la voz. "Anestésica, ¿cierto?"
"¡Anestésicos los que se toma su señora!" Angelica se jaló las coletas por la desesperación. "¡Esto es más frustrante que enseñarle los colores a un ciego!"
"¡CORTE!" Tommy gruñó, tan frustrado como su prima. "Muy bien, suficiente; vamos a hacer lo de la edición."
"Espera, Director Maravilla, tengo una idea." Helga se acercó a Angelica y a Bob. "A ver, Bob, préstale un dólar a la chica."
"¿Qué? ¿Por qué haría eso, Niña?" Bob miró a su hija, confundido.
"Tú sólo hazlo." Helga se cruzó de brazos; Bob y Angelica se encogieron de hombros y un momento después le dio el billete a la Pickles. "Muy bien, Bob, ahora… ¿cómo se llama?"
"Angelica." Bob dijo con toda naturalidad, sorprendiendo a todos.
"Ya podemos continuar; Bob nunca olvida a los que le deben dinero." Helga sonrió y regresó a su lugar.
TOMA 28.
"Uh… eh… hola…" Bob recuperó la voz. "Angelica, ¿cierto?"
Una canción se escuchó en todo el foro, y los actores voltearon para ver a Eugene, Curly, Dil, Sheena, Susie y Lila vestidos como el coro de una iglesia, y con una grabadora funcionando a todo volumen justo al lado mientras ellos cantaban.
"Aleluya… Aleluya… ¡Aleeeeeeeeeluya!"
"¡CORTE!" Tommy intentó contener la risa. "Muy chistoso, chicos, pero vamos a continuar. Se repite la toma; esta es la buena."
TOMA 29.
"Uh… eh… hola…" Bob recuperó la voz. "Angelica, ¿cierto?"
"¡CORTE!" Timberly gritó, deteniendo la escena y sorprendiendo a todos.
"Pero qué… ¡Timberly, no puedes detener una escena así nada más!" Tommy, molesto, se acercó a la pequeña, pero se detuvo cuando vio que estaba apretando las piernas y levantando la mano.
"Perdón, Señor Director, pero esta escena ya duró tanto que tengo que ir al baño."
"Ay, me quiero morir." Tommy se palmeó la frente antes de dirigirse al resto del equipo. "Receso de 10 minutos."
X- X- X- X
"Si, Señor, estoy cuidando a esta niña; ahora, si nos pudiera dar algunos dulces, y algo extra para mis primos que no pudieron venir, lo apreciaríamos mucho." Angelica y Timberly abrieron sus bolsas de dulces; Bob se disculpó para ir a la cocina y traer algo para las chicas, y Helga se les acercó en cuanto él se retiró.
"Hola, Helga; me gusta tu disfraz." Timberly saludó a la Pataki.
"Si, si, el tuyo también está bonito." Helga entonces se dirigió a Angelica. "Muy bien, Pickles, ¿qué es lo que pretendes vistiéndote así?"
"Bueno, necesitaba un disfraz que diera miedo, y tú eres la persona más aterradora de Hillwood." Angelica sonrió. "Y cómo vi algunas de tus viejas fotografías la vez que te visité…"
WHEEZE! WHEEZE!
Hasta Angelica se sorprendió cuando lanzó el puñetazo que noqueó al chico detrás de ella.
"Ay, por… que buen disfraz, Pickles; hasta a él lo engañaste."
"¡CORTE!"
X- X- X- X
"Parece que todos están aquí excepto Curly y Angelica." Arnold le comentó a Helga cuando se sentaron a descansar en un sofá cercano a una ventana.
"Bueno, Pickles dijo que llegaría tarde, y dudo que la Princesa Lloyd invitara a nuestro pequeño maniático." Helga se encogió de hombros. En ese momento, con una sincronización casi perfecta, la ventana se abrió y Curly entró a la casa, sin camisa, cubierto de pintura naranja con algunas rayas negras, y llevando pantalones y botas estilo militar.
"Lamento la tardanza; por cierto, si alguien les pregunta acerca de cinco cebras, diez monos araña, dos búfalos de agua y un caimán sueltos por las calles, ustedes no saben nada." Curly le dijo a los rubios, quienes asintieron en silencio. Curly entonces vio a Rhonda y se lanzó a su encuentro. "Querida, he llegado; creo que mi invitación se…"
En ese momento, un mono saltó por la ventana y aterrizó en la cabeza de Curly, interrumpiendo la escena.
"¡CORTE! ¡Los monos no entran todavía!" Tommy alzó la voz. "El encargado de los monos, ¡que saque a ese chango de aquí!"
Un muchacho alto, delgado, vistiendo una camisa amarilla con una gran letra 'M' en el pecho y usando una capa verde, entró a escena y le hizo un saludo militar a Tommy.
"No se preocupe, Señor Hombre Mono Director; este incidente no volverá a Hombre Mono repetirse." El muchacho agarró al mono y le dio un cacahuate que sacó de su bolsillo mientras se lo llevaba. "Changoleón, ya te dije que no te salgas de tu Hombre Mono jaula; tu escena es mucho después."
"¿El Hombre Mono está a cargo de los animales en esta historia?" Helga se palmeó la frente. "Con razón hemos tenido tantos incidentes."
"Bueno, el escritor quería incluirlo en el reparto, pero no quedaba en ninguna escena ni metiéndolo con calzador, así que le dimos este trabajo." Tommy se encogió de hombros. "Además, cuida bien a los animales y trabaja por bananas."
X- X- X- X
"¿Quiénes te crees que somos, Alí y Foreman?" El tono furioso de Angelica impresionó a los tres chicos, haciéndolos retroceder un poco, pero Gino se recuperó pronto.
"Buena comparación, y si, mis expectativas son similares. Sin embargo, desde su pequeño y jocoso acto en el espectáculo de talentos, la mayoría ya no las ve como rivales."
"Bueno, tampoco somos exactamente amigas; más bien, socias por conveniencia."
"Y yo lo comprendo, pero la gente normal no entiende el enfoque de los negocios; debido a ello, muchas apuestas han sido retiradas, y cada una representa pérdidas para mi. Así que, este es mi trato." Gino aclaró su garganta. "Usted molestará e insultara a Helga de cualquier forma posible hasta que ella pierda la paciencia, y, conociendo a esa chica, no tomará mucho. En ese momento, la retará a una pelea, tal y como pasó con Patty; incluso, le permitiré fijar la fecha y hora del encuentro al que la retara a una pelea tal y cómo pasó con Patty… no espera, eso ya lo había dicho…" Gino dejó de hablar mientras que los guardaespaldas dejaron su postura y Angelica giró los ojos.
"¡CORTE!"
"Perdón, es que, bueno, casi no he hablado en la historia y de repente me lanzan este paquete… iré a mi camerino a repasar mis líneas." Gino suspiró, molesto consigo mismo, y salió del escenario. "Llévenme agua mineral y dos bolsas de mentitas."
"Y dicen que yo soy la diva." Angelica meneó la cabeza.
X- X- X- X
"Si te metes con mis amigos te metes conmigo; ahora, vamos a pretender que no ha pasado nada, y vete de aquí. Es obvio que Angelica no quiere estar contigo, así que déjala tranquila." Arnold habló en su usual manera diplomática, pero esta vez tenía un tono molesto que rara vez usaba.
"Nunca pensé que fueras de los que amenazan, Arnold." Gino frunció el ceño.
"No te estoy amenazando; te estoy avisando." Arnold le devolvió la mirada. "Odio la violencia, y lo sabes, pero si le tocas un solo cabello a Angelica o a cualquier otro amigo mío… yo… pues… te haré una oferta que no podrás rehusar…"
"¡Corte!" Tommy gritó mientras Gino fruncía el ceño, Angelica y los guardaespaldas reían, y Helga le sonreía a un apenado Arnold.
"Ay, Cabeza de Balón, para la otra memoriza tus líneas en vez de ver El Padrino."
X- X- X- X
Escena eliminada.
Gino estaba tan impresionado que no reaccionó hasta que Arnold le propinó unos buenos karatazos a su otro secuaz, noqueándolo. El pequeño mafioso intentó huir pero encontró a dos chicas furiosas en su camino.
"Miren… ese comentario del Labrador…" Gino sudó frío, sonrió nerviosamente a las chicas y luego, casi en un murmullo, le habló a Arnold. "Ayuda."
"Lo siento, pero ya sabes lo que me pasó la última vez que se pusieron agresivas y quise detenerlas; disculpa, pero estás solo en esto." Arnold se cruzó de brazos y luego volteo, mostrando su espalda a las chicas. "No estoy mirando, Chicas; hagan lo que gusten."
Gino, aterrado como nunca, y rogando por que la humedad en sus calzoncillos fuera sudor, volteó para ver de nuevo a las muchachas, quienes lo miraban como dos gatas salvajes a un ratoncito.
"¿La cabeza o la cara, Pataki?"
"¿Qué tal si compartimos?"
"Por supuesto; ¿cómo quieres empezar?"
"Una combinación de 'Cinco Vengadores' y 'Vieja Betsy' suena bien." Helga y Angelica tronaron sus nudillos, y Gino gritó, presa del pánico.
"¡EN LA CARA NO QUE QUIERO SER ACTOR!"
Lo que siguió fue un montaje de escenas de una feroz golpiza.
Helga y Angelica lanzando un puñetazo a la cara de Gino, las dos a la vez, tirándole un par de dientes.
Helga agarrando a Gino por la camisa con una mano mientras usaba la otra para darle de golpes en el estómago.
Angelica picándole los ojos a Gino y rematando con un cabezazo a su nariz.
Gino en el suelo, llorando y rogando por piedad mientras Helga usaba un movimiento de lucha libre para torcerle los tobillos.
Angelica haciéndole la llave 'De a caballo'.
Helga azotándolo de cabeza contra un bote de basura varias veces.
Angelica usando la cabeza de Gino como pera de boxeo, dándole una gran cantidad de golpes rápidos a corta distancia.
Helga aplicándole un candado a la cabeza.
Angelica torciéndole los brazos antes de hacer el relevo con Helga, la cual continúo con este castigo.
Helga mandándolo al suelo de un puñetazo y luego manteniéndolo boca arriba para que Angelica le brincara en el estómago, haciendo una 'plancha' perfecta en el chico.
Angelica aplicándole la Quebradora y luego levantándolo y manteniéndolo de pie para que Helga lo agarrara a rodillazos.
Las dos chicas agarrando una pierna del chico cada una y luego jalando con fuerza, lo que provocó que Gino soltara un desgarrador grito de dolor que alcanzó una nota bastante alta.
Angelica levantando a Gino del suelo agarrándolo de las dos orejas.
Helga haciéndole un 'Calzón Chino Atómico'; el tipo en el cual el elástico del calzoncillo llega hasta la frente de la víctima.
Angelica agarrando a Gino de ambos brazos y tomando impulso para lanzarlo contra Helga, quién lo recibió con una patada voladora a la cabeza.
Helga levantando en vilo a Gino y dándole de vueltas antes de azotarlo.
Angelica aplicándole 'La Tapatía'.
Finalmente, Gino, totalmente apaleado y cubierto de moretones, con su ropa casi totalmente destrozada, recibiendo un puñetazo final de ambas chicas, seguido de una doble patada giratoria que lo lanzó contra los botes de basura del callejón, donde perdió la conciencia por completo.
"Y… ¡corte!" Tommy terminó la escena. "Muy bien, chicas. ¡Bastante realista!"
"Si… realista." Helga intercambió una mirada astuta con la Pickles. En ese momento, Phoebe se acercó a Tommy.
"Tommy, llegó un memorándum de la oficina del escritor; dice que quiere cambiar esta escena para que la acción ocurra fuera de 'cámara' por decirlo así, y que pongas efectos de sonido estilo, y cito, Bati-Pelea."
"Oh… bueno, eso también funciona. Lástima por Gino y las chicas que ensayaron esta coreografía por tanto tiempo." Tommy volteó para ver a Angelica y Helga con miradas 'inocentes' y silbando. "Eh… fue una coreografía, ¿verdad?"
"Pues verás, Querido Primo… Gino nunca fue a los ensayos, así que tuvimos que… improvisar." Angelica sonrió, haciendo que Tommy se pusiera pálido y mirara de nuevo a donde Gino había terminado.
"Ay… ¡ENFERMERA!" Tommy gritó, hizo una pausa y luego añadió, "¡Y DOCTOR, QUIRÓFANO Y UNA ESCOBA!"
X- X- X- X
De vuelta a la acción, Helga finalmente evadió de la lluvia de golpes y contestó con una patada baja, golpeando la rodilla derecha de Angelica, la cual resintió el impacto pero contestó casi de inmediato con una patada propia que agarró de sorpresa a Helga, tirándola. Helga se levantó en un momento y volvió al ataque; esta vez Angelica fue la que tuvo que ponerse a la defensiva. La Pickles quedó aturdida por un golpe a un lado de su cabeza, y luego cayó de rodillas por un ataque de 'Cinco Vengadores'; Helga cometió el error de confiarse y no notó cuando Angelica hizo un movimiento de barrido con sus piernas, golpeando los talones de su oponente y tirándola también; al momento que Helga cayó, Angelica le lanzó un buen puñetazo a la cabeza; Helga lo bloqueó y las dos lanzaron un buen puñetazo a la vez.
¡DOBLE K.O!
Helga y Angelica cayeron inconscientes, una al lado de la otra, mientras Arnold y Gertie corrían a atenderlas.
"¡CORTE!" Tommy estaba a punto de entrar al escenario pero antes de eso le habló a uno de sus asistentes. "La escena queda como está; luego filmamos el final y lo editamos con el resto."
X- X- X- X
"Y yo… ¿qué?" Wolfgang, confundido, notó que Angelica estaba parada detrás del poste de meta. "Oye, ¿qué estás haciendo y donde está tu casco?"
"¿Quién dijo algo sobre cascos? Yo dije que podíamos usar protección; tu escogiste el casco y yo me protejo con el poste."
"Pero… pero…" Wolfgang palideció y trató de recuperar el habla mientras todos los demás chicos, incluso Ed, se reían de él.
"No creo que sea tan tonto." Angelica pensó. "Bueno, creo que estaba en lo correcto y no eres más que una enorme, gigantesca y nunca antes vista gran gallina."
"¡ARGH!" Wolfgang rugió y cargó contra Angelica, ignorando a todos y a todo lo demás, incluso el hecho de que ella seguía detrás del poste.
Justo antes de impactarse contra el poste, Wolfgang se detuvo y se quitó el casco.
"No, no voy a hacer esto y quedar como un idiota; ¡pero, actuación o no, nadie me grita!" Wolfgang se lanzó detrás del poste, con el puño listo, y lanzó un golpe; Angelica, sorprendida, apenas pudo evadirlo.
CRACK!
"¡AAAAAH!"
Y Wolfgang no pudo evitar darle el puñetazo al poste.
"¡Te lo mereces, Estúpido!" Angelica gruñó mientras veía a Wolfgang agarrarse la mano lastimada y tratando de contener otro grito de dolor.
"¡CORTE! ¡Wolfgang, a la enfermería, y si tratas de hacer algo así de nuevo, te ponemos a trabajar de tramoyista!"
X- X- X- X
"Pero… pero…" Wolfgang palideció y trató de recuperar el habla mientras todos los demás chicos, incluso Ed, se reían de él.
"No creo que sea tan tonto." Angelica pensó. "Bueno, creo que estaba en lo correcto y no eres más que una enorme, gigantesca y nunca antes vista gran gallina."
"¡ARGH!" Wolfgang rugió y cargó contra Angelica, ignorando a todos y a todo lo demás, incluso el hecho de que ella seguía detrás del poste.
CRASH!
Wolfgang, apenas consciente, cayó al suelo; Angelica giró los ojos y dejó su lugar seguro. Un momento después, ella y el resto del equipo rodearon al chico caído.
"Bien, me convenció; no es cobarde, sólo imbécil." Angelica se encogió de hombros antes de hablarle al casi desmayado chico. "Gracias por mostrarme mi error, Poco Seso; muy bien, muchachos, échenle una cubeta con agua en la cabeza porque tiene mucho trabajo por hacer."
"Corte y queda." Tommy dijo en voz alta y todos de inmediato se relajaron y dejaron sus posiciones; Ed le ayudó a Wolfgang a levantarse mientras el no tan inconsciente chico rubio miraba a Angelica por detrás.
"Ya no estamos filmando, ¿verdad?" Wolfgang le preguntó a Ed sin dejar de mirar a la Pickles.
"Eh… no, ya no." Ed respondió.
"Perfecto; esta fue mi última escena así que ya no me importa si me ponen a trabajar de lo que sea." Wolfgang gruñó, se quitó el casco para arrojarlo al suelo, e hizo a un lado a Ed mientras se acercaba a Angelica, quién no lo veía venir porque estaba platicando con Torvald. Wolfgang levantó un puño mientras fijaba la vista en la cabeza de la rubia; todos estaban tan distraídos que nadie salvo Ed notó esto, y él nunca se pondría en contra de Wolfgang.
"Ahora si te voy a…"
"¡Qué ni se te ocurra!" Wolfgang se detuvo en seco y volteó a ver quién lo había detenido; Angelica volteó también pues reconoció la voz.
CRACK!
WHAM!
POW!
ZOCK!
Todos miraron asombrados como Wolfgang caía al suelo, totalmente noqueado (y esta vez no era actuación) mientras un cierto chico pelirrojo de lentes se sobaba los nudillos.
"¿Carlitos?" Angelica estaba visiblemente impresionada.
"Tommy me llamó luego de que este tonto intentó golpearte y me vine corriendo al estudio." Carlitos explicó. "No iba a dejar que nadie te lastimara… sobre todo ahora que Arnold me ha estado dando clases de karate fuera de cámara."
Angelica le dio entonces un beso que hubiera sido la delicia de cualquier película romántica mientras que Tommy y el resto del equipo aplaudía, ignorando por el momento a Wolfgang, que todavía yacía tendido, y el hecho de que, aún inconsciente, tenía una mano cubriendo su entrepierna pues uno de los golpes de Carlitos había sido una patada bastante baja.
X- X- X- X
"¡Ya llegó por quien lloraban; se me concedió volver!" Angelica entró cantando al lugar, llamando la atención de todos. Unos segundos después, la rubia quedó atrapada en un abrazo colectivo; los adultos mantuvieron su distancia, riendo; obviamente, estos sabían sobre la visita y lo habían mantenido en secreto para los jóvenes. Los otros invitados también se mantuvieron un poco alejados, disfrutando la escena.
"¡Oigan, sé que soy adorable, pero déjenme respirar; trátenme con cariño, vaya!" Angelica gruñó aunque obviamente no le urgía zafarse del abrazo, y soltó una risotada cuando notó que Carlitos estaba abrazándola también.
"¡No es que me queje, Finster, pero todavía no nos toca abrazarnos!"
"Perdón; me emocioné." Carlitos rió, ruborizándose, mientras todos a su alrededor giraban los ojos, meneaban la cabeza y reían también, hasta que Tommy gritó 'corte' de nuevo.
X- X- X- X
"Olga, comprendo tu preocupación por Helga," Phoebe llamó la atención de la muchacha, "pero el karate es mucho más que una manera de lastimar al prójimo; como el Kendo y las artes marciales en general, es una tradición milenaria que inculca disciplina y autocontrol a la vez que provee una saludable actividad física y entrenamiento en defensa personal."
"Bueno… no quiero ser irrespetuosa con tu herencia cultural, Phoebe, pero creo que el ballet, el tenis o la costura son actividades más adecuadas para mi Hermanita Bebé. Ya es bastante malo que le permitamos tener esa baratija como mascota; ¿por qué no un lindo hámster o un melodioso canario?" Olga respondió, e inmediatamente notó a su padre y a las adolescentes riendo. "¿Qué es tan… ay, me equivoqué?"
"Si, Olga; es 'lagartija', no 'baratija'." Tommy dijo desde su lugar.
"¿Me equivoqué? Ay… no…" Olga empezó a sollozar y se cubrió la cara. "¡Qué vergüenza! ¿Cómo pude haber fallado?"
"Oye, Olga, cálmate, que no es para tanto." Tommy, sorprendido por la reacción de la muchacha, hizo la señal para cortar la escena y se acercó a ella. "Sólo vamos a repetir la toma."
"Si… debo reponerme…" Olga siguió llorando. "Debo ser fuerte… (snif!)… debo ser fuerte… (snif!)… debo ser fuerte…"
Olga abrazó a Tommy y continuó llorando en el hombre del chico, el cual le palmeaba la espalda y seguía intentando consolarla.
"Eh… creo que la acostumbré demasiado a tratar de ser perfecta en todo." Bob se frotó la nuca.
"No, ¿en serio? Si no lo dice, ni lo notamos." Angelica giró los ojos.
X- X- X- X
"Soy experta en mentirosos, Phoebe, y puedo decirte que este tipo es de los peores y más obvios." La rubia murmuró a la pequeña genio, quién suspiró y asintió; ambas se preguntaban si Olga de verdad le creyó a Bob su mentirota o si simplemente estaba siendo amable con su padre. En ese momento, Helga bajó las escaleras, con una pequeña grabadora en la mano, y cargando tanto su mochila de gimnasio como la de la escuela.
"Encontré la cinta; escuchen." Helga prendió la grabadora, y todos pudieron oír su voz y la de su padre.
"Papá, Phoebe y yo vamos a salir con unos amigos mañana después de mi clase de karate, y voy a pasar la noche en casa de ella. ¿No hay problema?"
"Oh, si, está bien, Olga."
"Soy Helga, Papá."
"Eso dije; puedes salir con tus amigos. Ahora, ve y…" La voz en la grabadora cambió de inmediato, sorprendiendo a todos. "Tu misión, Jim, si decides aceptarla, es encontrar el Mono de Jade antes de la próxima luna llena. Cómo siempre, si alguien de tu equipo es capturado, el gobierno negara su participación. Esta cinta se autodestruirá…"
"¡Criminal! ¿Quién le metió mano a mi grabadora?"
"¡CORTE!"
X- X- X- X
"De hecho, Pestilente Bebé, pensaba en otro favor." La expresión de Angelica hizo que Phoebe y Helga se detuvieran. "Personalmente, no me importa si te vistes con un costal de patatas o un barril de vecindad, Pataki, pero incluso si Arnold tiene un gusto terrible para las chicas, él se merece que su cita se vista como un ser humano."
"¿Qué hay en esa madriguera que tienes por cerebro, Comadreja?" Helga arqueó su ceja; Angelica sonrió y llamó a alguien por celular.
"Hola, Rhonda; ¿puedes venir a mi casa y traer algo de tu ropa? Vamos a hacer un trabajo de caridad." Angelica miró burlonamente a Helga pero su expresión cambió de inmediato. "¿Eh? ¿Póker Pizzas? Ay, perdón, número equivocado." Angelica se ruborizó por la pena mientras que Helga y Phoebe empezaron a reírse.
"Oye, Angelica, ya que estás en eso, pide una de salami." Helga se burló mientras Tommy resistía el impulso de cortar la escena.
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"No empieces algo que no puedas terminar, Helga." Arnold tomó algo de nieve del suelo.
"Piensa en lo que vas a hacer, Melenudo; el amor y las peleas de nieve son cosas separadas." Helga hizo lo mismo.
El resto del grupo, sonriendo y entrecerrando los ojos, imitó a la pareja; estaban acostumbrados a peleas masivas con bolas de nieve, y no era raro que Helga las empezara (y las terminara), usualmente arrojándole una buena a Arnold, algo que en el pasado la mayoría malentendió como una forma de agresión y ahora se revelaba como otra de las maneras en que la chica conseguía la atención del muchacho. Helga y Arnold se prepararon, esperando a que el otro lanzara la primera bola, cuando…
CRASH!
Todos voltearon para ver a una frustrada Angelica junto a los restos de su catapulta.
"Se rompió; no hay problema, ahorita la arreglo." Angelica se arrodilló para empezar a trabajar. "¡Alguien tráigame algo de pegamento, y esta vez que no sea ACME!"
"¡Corte!"
X- X- X- X
Al principio todos pensaron que Arnold había enloquecido (de hecho, algunos pensaban que ya lo había hecho desde que empezó a salir con Helga) pero entonces notaron que las rubias no se estaban haciendo daño en realidad; sólo se empujaban y jalaban mientras usaban la nieve como arma. Unos momentos después, todos estaban animando a las chicas y apoyando a su favorita personal; todo terminó cuando Helga acabó sobre Angelica, sosteniendo sobre su cabeza, con ambas manos, una bola de nieve del tamaño de un melón.
"Ahora si te voy a enfriar, Pickles." Helga sonrió maliciosa. Angelica tragó saliva y se puso pálida.
"¡Okay, okay, ya tuve suficiente! ¡Me rindo!"
"¿De verdad?"
"Si, en serio."
Helga tiró a un lado la bola de nieve… pero cambió de idea, la volvió a agarrar y se la restregó a Angelica en la cara.
"¡OYE!"
"Perdona, Angelica, no me pude resistir." Helga dijo entre risas; un momento después, Angelica, también riendo, la empujó y le hizo lo mismo con otra bola.
"¡Corte!"
X- X- X- X
Angelica sacó una pequeña caja de regalo de su bolsillo y se lo pasó a Helga, la cual sostuvo la caja con mucha precaución.
"¿No va a estallar y cubrirme la cara con alguna porquería?"
"¿Para qué? Tú ya tienes cara como si eso te hubiera pasado. Anda, ábrela."
Helga obedeció y abrió la caja mientras todos a su alrededor (excepto, obviamente, los 'adultos responsables') miraban con expectación, la cual fue reemplazada por confusión en un momento.
"¿Una botella de laxante?" Helga miró el objeto y luego a Angelica.
"Es que a veces tu carácter nos purga, y pensé, ¿por qué no hacerte lo mismo?"
Helga gruñó mientras todos los demás se reían de la broma y Angelica volteaba en dirección a su primo.
"Y ya sé, Tommy, esto no esta en el libreto, pero sólo mírale la cara a Helga y dime si no valió la pena."
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La chica, impresionada, se detuvo en cuanto avanzó dos pasos dentro del cuarto; luego, empezó a aproximarse lentamente a su cama y empezó a sonreír al ver de cerca todas las flores que había sobre sus cobijas y la clásica caja de chocolates en forma de corazón sobre la almohada.
"Tenía un poco… bueno… no sabía como decirlo, así que… pensé que este era un buen modo." Angelica escuchó la suave y tímida voz de Carlitos y volteó para verlo con la cara totalmente roja y con una linda sonrisa nerviosa.
"Te doy un 10 por el esfuerzo y por el detalle del regalo de Navidad adelantado." Angelica dijo. "Y si esos chocolates tienen relleno de fresa o de moca, te subo la… ¡PELUSA, NO RASGUÑES ESA CAJA!"
La gata, quién ya estaba rasgando la envoltura, la dejó en paz y saltó a la silla al lado de la cama mientras Angelica y Carlitos veían que tan dañada había quedado la caja.
"Ay, por Dios… ¡CORTE!"
X- X- X- X
Carlitos suspiró y respiró profundamente, juntando todo el valor y confianza que pudiera tener, mientras Angelica esperaba que fuera suficiente; afortunadamente, el chico nunca antes la había decepcionado.
"Angelica… cuando te fuiste… te extrañé mucho más de lo que te dije por los correos o por teléfono; bastante más. Para mi, tu eres más que una cara bonita o una amiga que disfruta molestarme de vez en cuando; eres… lista, fuerte, decidida, hermosa, astuta… y tienes unos ojazos azules que me encantan y ese cabello tan lindo y toda tú eres preciosa y de plano no puedo dormir si no escucho tu voz al menos una vez en el día..."
"¡CORTE! ¡Carlitos, no tenías que decirle tantos piropos a la vez!" Tommy se detuvo cuando notó la mirada enojada de su prima.
"Tommy, eres mi primo y te quiero, pero nunca, nunca, interrumpas a mi novio cuando me está hablando tan bonito, o te hago tragar la cámara."
"Este… ¡veinte minutos de descanso!" Tommy y todos los demás salieron del estudio para que Angelica y Carlitos pudieran hacerse arrumacos por un rato.
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"Bueno, él quería aprender; aunque sabe que yo puedo defenderme sola, quiere estar seguro de que me puede apoyar y ayudarme en cualquier aspecto o situación; hasta ahora, ha sobresalido en todas las áreas." La cara de Angelica mostraba una expresión entre soñadora y pícara; después de tantos años, había logrado lo imposible… amar a Carlitos (o Carlos, como casi todos lo llamaban ahora) aún más que cuando eran adolescentes. Phoebe y Helga rieron un poco al ver su cara, sabiendo que lo mismo podía aplicarse a ellas y sus respectivos esposos.
"Parece que es cierto lo que dice la gente, Pheebs." Helga bromeó. "Los calmados son los peores."
"Yo iba a decir lo mismo acerca de Phoebe." Angelica comentó, mirando a su amiga de anteojos. "¿Cuántos meses, Johansen?"
"Cinco; los doctores dicen que será niña. La vamos a llamar 'Amy'." Phoebe sonrió y se tocó el abdomen… y, accidentalmente, la bolsa de agua que usaba para simular la barriga del embarazo se le cayó por debajo del vestido. Todos a su alrededor empezaron a reírse, mientras Phoebe sonreía y gritaba. "¡Ay, se me rompió la fuente!"
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FIN DE LOS 'BLOOPERS'.
Rhonda y Curly volvieron a ver a la audiencia… mientras se arreglaban la ropa y Curly se limpiaba el lápiz labial del cuello.
"Ejem… bueno, eso estuvo divertido." Rhonda dijo en un tono profesional.
"Y los 'bloopers' también, ¿verdad?" Curly sonrió.
"Curly…" Rhonda giró los ojos y se ruborizó. "Bueno, antes de despedirnos, queremos agradecer a The J.A.M. por la inspiración para este capítulo extra y su colaboración con el segundo 'blooper' de Eugene; y, nuevamente, aclaramos que las múltiples series, películas y canciones referidas en estos 'bloopers' no son propiedad del autor de la historia, y son usados sin fines de lucro."
"Y otra vez, gracias a todos ustedes por leer y disfrutar esta historia con nosotros." Curly agregó. "Se despiden sus anfitriones, Thaddeus Gammelthorpe, o Curly para los amigos, y la hermosa, exuberante, refinada, glamorosa, preciosa, maravillosa y magnífica Rhonda Wellington Lloyd."
"Te faltaron 'Exquisita' y 'Asombrosa' pero te perdono." Rhonda dijo, sonriendo. "Gracias a todos, y, como diría Ramiro, en Español, sigan con la buena escritura, o cómo diría en Inglés al final de todos sus comentarios…"
Keep the good writing.
