Lamento mucho la tardanza (sí yo sé ya se deben de aburrir de escuchar eso) pero en serio que no había podido actualizar. Bueno Selena, espero que estés complacida, y espero que te guste, creo que el siguiente es el final, así que espero que les guste y gracias por leer.


Capítulo 6: La Fiesta

Ella lo miraba muy intrigada por su respuesta, esa pregunta se la había hecho desde hace tanto tiempo y por fin obtendría su respuesta, al menos eso esperaba.

-...Yo...- titubeó

No sabía que responderle exactamente, en ese baile su corazón había latido más rápido que en ninguna circunstancia de peligro en la cuál él se pudo haber metido; y el sentir los labios de ella sobre los suyos fue una sensación que jamás había experimentado, estar cerca de ella era... era casi una aventura, talvez por eso no quiso insistir en decirle que el erizo que ella buscaba no se encontraba allí.

-...¿Sí?- insistió ella.

-...No lo sé- respondió a lo bajo.

-¿No lo sabes?, no puedo creer eso- citó incrédula.

-¡¿Qué?!-

-Bailamos por bastante tiempo, no puedo creer que no hayas podido decir: "adivina que Amy, soy Shadow no Sonic"; además sé que no te gustan que te comparen con Sonic, por lo mismo no tiene sentido lo que me dices-

-Ese no es mi problema- dijo casi indiferente.

-Admítelo- dijo ella algo molesta.

-¿Ah?-

-¡Admítelo!, ¡admite que sientes algo por mí!-

-Estás loca- dijo volteando el rostro.

-Talvez, pero no por eso significa que lo digo no sea cierto-

-¡Por qué rayos insistes en esto!- gritó molesto.

-¡Porque tú sigues insistiendo que no!-

-Escúchame bien, soy un ser solitario, yo no me permito sentir cosas como el amor, así que deja el tema en paz-

Amy sintió un pequeño dolor punzante en el pecho al escuchar esas palabras. Shadow podía, por no decir que lo era, ser un ser peligroso; su fuerza físicas y habilidades para responder en una situación de peligro lo hacían un ser de temerse y de cuidarse; pero Amy se dio cuenta que algo más doloroso que un golpe físico, proveniente de él, son las palabras que lanzaba al viento sin interés y por lo que se veía, sin importarle si alguien salía afectado por éstas.

-...¿Qué tiene de malo el amor?- dijo con la cabeza baja y un aire de tristeza.

Shadow puso un rostro bastante pensativo y serio al escuchar aquella pregunta dicha de una forma casi inaudible. Levantó su cabeza y cerró sus ojos con algo de pesadez, varias heridas parecían relucir rápidamente haciendo que sintiera una pequeña opresión en la garganta, provocando que las palabras salieran con algo de dificultad.

-... El querer a alguien, te hace desear estar con esa persona... cuando esa persona ya no está, la tristeza que puedes sentir por su perdida es... demasiado grande para poder sobrellevarla- dijo con un aire de tristeza.

-Pero el hecho de haber compartido con esa persona ¿no es mejor a nunca haberlo hecho?- dijo con una sonrisa triste –Si tienes que estar solo... yo te quiero acompañar-

-¿Q-qué?- dijo sin entender.

-Yo... yo quiero estar contigo- respondió ella algo sonrojada –...Porque, aunque tú no lo sientas o no lo quieras admitir... yo...-

Su corazón empezó a latir con más velocidad. El silencio que había en el lugar era tan grande que ella creyó que él escucharía su palpitar.

-...Yo sí me enamoré de ti Shadow the Hedgehog-

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Durante todo el día no tuvo mucho que hacer; se quedaba sobre aquel roble sentada esperando con ansias los últimos rayos de luz para que por fin las sombras de la noche se asomaran en el panorama. Esperó tranquilamente, ya que la hora se acercaba y lo vería de nuevo. No entendía exactamente el porqué deseaba verlo, pero sabía que al llegar allá encontraría la respuesta de aquella pregunta. Y como si la noche le trajese la energía, partió de aquel roble y se dirigió a donde él estaba.

Llegó a aquella isla suspendida, sin explicación aparente, en el aire y se dirigió a su centro. Vio a lo lejos aquel resplandor verdoso que iluminada toda la vegetación, a pesar de la inmensa oscuridad de aquella noche fría. Se paró enfrente de aquel altar de granito y lo buscó con la mirada, mas sin embargo el lugar parecía desierto; eso no era normal, Knuckles nunca dejaba su puesto. Caminó un poco e inspección el lugar con la mirada, pero no encontró nada.

-"¿No está?... eso no puede ser, él jamás..."-

-¡¿Y ahora qué quieres?!- escuchó decir por atrás.

La chica murciélago se estremeció al escuchar aquella voz retumbar por toda la selva. Se volteó y lo vio parada detrás de ella con una mirada desafiante y sus brazos cruzados.

-Rayos, parece que no podré llevarme la esmeralda esta noche- sonrió ella.

-Si eso quisieras, te la hubieras llevado hace baste tiempo, te conozco murciélaga- puntualizó molesto -¿Qué vienes hacer aquí?, No me digas que vienes a verme – se mofó él.

-¿Y si fuera así, qué?- provocó ella.

Él se sonrojó levemente, pero esta vez no perdió la compostura. Subió tranquilamente los escalones de granito algo desgastados, y llegó hasta donde aquella brillante gema los iluminaba con su resplandor.

-La fiesta es mañana...- le cortó él -Y como acordé, te veré allá- dijo bastante serio.

Rouge lo vio intrigada por su comportamiento serio y frío, como si algo lo molestará o lo preocupara. Desplegó sus alas y voló hacia donde él estaba.

-¿Pasa algo?- preguntó con algo de seriedad.

-¿Uh?, ¿y ahora de qué hablas?-

-Es que estás muy serio, eso no es normal en ti- señaló ella.

-¿Qué?, ¿Quieres que esté saltando de la alegría o qué?- dijo algo pesado.

-¡Pues no tienes por que ser tan grosero!... además, yo si quiero ir contigo- dijo desviando la mirada.

Su rostro se sonrojó nuevamente, pero esta vez no lo ocultó como en otras ocasiones, simplemente la vio sorprendido y sin palabra alguna.

-Pero si quieres ir con alguien más, ¡por mi está bien!- dijo molesta.

La murciélaga desplegó sus alas y vio hacia el cielo estrellado, lista para salir de ese lugar volando. No estaría allí si él no lo deseaba, estaba muy molesta por ese último comentario, pero no estaba del todo segura del porqué. Dio un pequeño salto y se sostuvo en el aire aleteando para, así, agarrar el impulso necesario.

-¡No!- la sujetó de la muñeca -¡Espera!-

Ella lo vio aún en el aire y le hizo una mueca de molestia -¡Ahora qué!-

-No te vayas... aún-

Descendió suavemente aún con esa expresión en su rostro.

-No me fue mi intención...-

-Déjalo así, seguramente tienes muchas chicas que quieren ir contigo-

-¿Y si fuera así qué?- sonrió pícaramente.

-¡Pues no me importa!- respondió con fastidio –¡Invítalas a todas si quieres!-

-No tienes por que estar celosa- explicó –Además... no podría pedir otra mejor pareja de baile-

-¡No estoy celosa!, ¡Tú eres...! ...¿qué-qué dijiste?- preguntó algo incrédula.

-Nada- dijo con una pequeña sonrisa –...Entonces, ¿nos vemos mañana a las siete?- preguntó con una sonrisa soñadora.

Por primera vez sentía cómo sus mejillas se tornaban carmesí rápidamente por un simple gesto. Bajo esa luz que la luna llena les ofrecía esa noche y con el resplandor de aquella esmeralda resaltando sus facciones, realmente se miraba bastante apuesto.

Rouge sintió como él aún la sujetaba de la muñeca y eso hizo que su rostro se sonrojada aún más; su corazón latía intensamente y sus piernas parecieron flaquear por un corto momento.

-Ah...- intentó decir –Yo... sí, claro- logró decir un poco nerviosa.

-¿Te pasa algo? – preguntó curioso.

-¡No!- respondió rápidamente –Seguramente mi belleza te está afectado. Será mejor que me vaya antes de que empieces a decir cursilerías como que soy muy hermosa y que no puedes vivir sin mí, aunque eso ya lo sabemos- le sonrió.

-Tienes demasiada imaginación ¿lo sabías?-

-Talvez, pero si eso es cierto dime ¿por qué aún me sujetas la muñeca?-

Knuckles bajó la mirada y notó que no la había soltado en todo ese tiempo. Se alarmó al ver eso y la soltó de su agarre rápidamente, dándole la espalda en ese mismo momento. Ella le sonrió levemente y alzó vuelo.

-¡No llegues tarde!- le gritó mientras se alejaba.

Knuckles vio como desaparecía su silueta en aquella luna brillante que esa noche había. Bajó su mirada y observó la mano con la cual la había sostenido ese período de tiempo, y sonrió cálidamente.

-...No lo haré-

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Por fin, después de tanto planear, la gran fiesta dio inicio a eso de las 6: 30 de la tarde. Por poco empezaron a llegar los invitados; no todos con pareja pero la verdad no parecía ser algo muy importante, el punto, al final de cuentas, era divertirse un poco.

El lugar se encontraba con diferentes adornos, en su mayoría con corazones hechos por Cream y Cheese, que colgaban en el techo del lugar; listones de colores rojo, blanco y rosa, esparcidos por todos lados y una enorme esfera disco en el centro de la pista de baile.

Tails se encontraba en el fondo de la habitación como DJ, la mamá de Cream se encontraba en la cocina arreglando los últimos decorativos de la fiesta y Cream se encargaba principalmente de abrir la puerta y recibir a todos con una cálida sonrisa. Conforme el tiempo el lugar se llenó y la verdadera fiesta dio inicio oficialmente.

Amy entró al lugar un poco tímida y tratando de pasar un poco desapercibida por todos, cosa que no duró mucho.

-¡Amy!- gritó Cream al verla.

-Hola Cream- dijo algo nerviosa

-Te ves muy linda Amy-

Amy vestía con un vestido de color carmesí que poseía un pequeño escote en él. Tenía en su pelo un hermoso listón rojo que tenía una moña a un lado del mismo.

-...Gracias- respondió por lo bajo.

-De nada. Dime Amy ¿dónde está Shadow?- preguntó al no verlo.

-...Él me alcanzará luego- dijo en un tono de voz bajo.

-¡¿De qué estás hablando?!- escuchó decir.

Rouge llegó a donde ambas estaban con una sonrisa muy amplía.

-Él te ha estado esperando, ve con él- dijo empujándola.

-Pero... ¿dónde está?- preguntó desorientada.

Rouge rodó sus ojos en forma de exasperación y le señaló el fondo de la habitación en donde se encontraban Shadow y Sonic. Shadow la verdad no se miraba muy feliz con la presencia del erizo azul y Sonic parecía estarle haciendo una par de preguntas.

-...Parece que está ocupado, será mejor que vaya des...-

-¿De qué hablas?, ¡Ve!- dijo empujándola hacia allá.

Amy casi cae al suelo por la fuerza que esa murciélaga poseía. Pero llegó casi en donde estaban ambos erizos conversando. Se quedó parada viéndolos a ambos y por un momento quiso sólo desaparecer, aún no olvidaba lo que había pasado ayer.

Inicio del Flash Back

-...Yo sí me enamoré de ti Shadow the Hedgehog-

Shadow no tuvo reacción alguna ante las palabras de la eriza, sólo calló. Amy no sabía que esperar de su parte. El lugar se mantuvo en un profundo e incomodo silencio por bastante tiempo. Amy no sabía que era a peor, el silencio o la ansiedad que sentía en ese momento.

-Es tarde- fue lo único que dijo.

Amy lo vio de nuevo, quería una respuesta ante lo que le había dicho. Antes, jamás se lo pudo decir a Sonic en la cara, siempre tuvo miedo, y por lo mismo sufrió tanto durante mucho tiempo, porque no sabía si él la quería o no. Ahora sería diferente, al menos si no la querían, quería saberlo, le dolería, pero sanaría conforme el tiempo y lo superaría para volver a amar en otro momento.

-No pienso irme- dijo decidida.

Shadow la vio de manera amenazante. ¿Qué se creía ella para decirle eso a él?

-No pienso irme sin una respuesta a lo que te dije- dijo con la cabeza baja – Si no sientes lo mismo, está bien... ¡Pero quiero saberlo!- gritó con sus ojos llorosos.

-Es hora de que te vayas- insistió.

-¡¿Qué, no piensa contestarme?!, ¡te dije lo que sentía y tú...!-

-¡No!, ¡No pienso contestarte!- dijo molesto.

Amy se calmó de golpe. ¿Qué significa eso?, ¿era bueno?, ¿era malo?

-...¿Por qué no?-

-...Porque no sé que contestarte...- dijo en forma de susurro –Te veré mañana allá-

Fin del Flash Back

Los vio de nuevo, se sentía tan estúpida por haberle dicho eso a Shadow. Talvez si hubiera callado ahora no quisiera evadirlo con tanto empeño, pero lo hecho, hecho está y no podía hacer más que sostener la mentira que había creado para vengarse de Sonic e intentar verse feliz.

Aclaro su garganta levemente para así hacerles saber que ella se encontraba cerca, ambos la vieron un poco sorprendidos, ya que ninguno de los dos notó la presencia de la eriza rosa.

-Hola Amy, justamente de ti estábamos hablando- sonrió Sonic.

-¿De qué hablaban?- preguntó con curiosidad.

-Nada- le cortó Shadow.

-No seas modesto- lo codeó Sonic –La última forma de vida perfecta también siente como todos- sonrió al decir eso.

-¿Sentir?- preguntó curiosa.

-Sí, Shadow me estaba diciendo...-

-Te aconsejo que te calles si no quieres que te mande al otro lado del salón de un golpe- amenazó.

-¿Qué tiene de malo decir lo que me dijiste hace poco? Al fin de cuentas es tu novia ¿verdad?-

-Sí Shadow, no hay nada de malo en eso...- interrumpió Rouge. –Hola Sonic, tiempo sin vernos- saludó amenamente.

-Hola, veo que llegaste antes que Knuckles-

-Una dama siempre debe ser puntual- sonrió –Pero cuéntanos Sonic, ¿qué estabas por decir?- preguntó de forma maliciosa.

-Cierto, bueno es que...-

-Ven Amy- interrumpió Shadow tomándola de la mano –Vamos a bailar-

Después de eso se dirigió hacia la pista de baile, dejando a Rouge y Sonic solos. Amy se quedó muy confundida por la reacción de él; no estaba muy segura que podía significar eso, pero pensaba averiguarlo.

-¿Por qué esa prisa por sacarme de allí?-

-No me gusta estar entre la multitud- respondió serio.

-¿No te parece esto una multitud?- dijo viendo a los lados de la pista de baile.

-No me hablan a mí así que me son indiferente-

-Siento que esa no es la razón por la...-

-¡¿Por qué insiste en eso?!- dijo molesto.

Amy lo vio con una expresión de dolor en su rostro nuevamente. Cada vez que él le contestaba de esa manera ella siempre ponía esa mirada; era una mirada especial, algo que reflejaba cómo cada palabra llegaba hacia su corazón en forma de puñal, abriendo una herida nueva en éste.

-...Tienes razón, creo que será mejor dejar el tema a un lado- dijo con una profunda tristeza –Te prometo... que empezaré a olvidarte- dijo cabizbaja.

Esa promesa hizo que el erizo se detuviera en seco. Sintió algo extraño en él, como un trago amargo y pesado, algo que te hace sentir un dolor en el pecho, un dolor tan intenso que sientes que quema.

-No...- dijo en lo bajo.

-¿No?- repitió ella viéndolo a los ojos.

Shadow se mordió el labio inferior, no sabía si confirmarle lo que había dicho o mentir nuevamente. Amy lo miraba intrigada por la respuesta.

-Ven- respondió fríamente.

Shadow tomó a Amy de la mano y la llevó al jardín de Tails. Una vez afuera la soltó y se alejó un poco de ella. Amy no entendía que hacían allí o el porqué de aquella reacción tan peculiar en él.

-Shadow... ¿qué pasa?-

-...No quiero que me olvides...- dijo en forma de susurro.

-¿Ah?... ¿de qué hablas?, tú eres el que no quiere hablar del tema ¿recuerdas?-

-¡Lo sé!-

-Entonces, ¿cuál es el problema?- preguntó ella seriamente.

-...-

-Bien, entonces, por lo que a mí concierne es hora de olvidar todo lo "nuestro", como tu bien lo dijiste antes, fue sólo un error, no hay razón para...-

-¡Es que acaso no entiendes que siento algo por ti!- gritó sin pensar.

Amy se quedó atónita al escuchar esa última frase, no supo como responderle, no supo ni que hacer. Shadow se maldijo en sus adentros, no era costumbre de él decir lo que sentía o sentir algo en todo caso, pero no pudo contener esas palabras, no pudo tragárselas como lo había hecho antes, simplemente salieron.

-Shadow...-

Amy se acercó a él lentamente y lo vio de frente, se miraba bastante molesto, pero eso no le importó a ella, se sentía demasiado feliz.

-Perdóname- dijo ella suavemente.

-¿Perdonarte?- repitió sin entender.

-Sí, por esto-

Amy se acercó al rostro de él lentamente y le dio un cálido beso, algo que deseaba hacer hace bastante tiempo; Shadow se quedó algo sorprendido como la primera vez que pasó, pero al igual que en ese momento, la abrazó delicadamente y la acercó hacia él correspondiéndole el gesto.

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Los observó por el cristal e hizo una sonrisa con algo de malicia. Vio a aquella conejita salir apresuradamente de la casa gritando el nombre de ella haciendo que ambos se separaran antes de que ella llegará a ver la escena. Tomó del brazo a la eriza y le dijo que era urgente, algún problema con su Chao y ésta entró con ella rápidamente a la casa, no sin antes darle una sonrisa a su amante secreto.

Salió ni bien la eriza y la coneja entraron a la casa, era hora de comprobar lo que él había dicho hace un tiempo atrás.

-Bueno, creo que no me queda más que felicitarte- dijo Rouge.

Shadow se alarmó un poco y la vio no muy contento. Desde el inicio se había dado cuenta que tenía intenciones maliciosas con él, ella planeaba algo y no sería nada bueno.

-¿No tienes nada mejor que hacer?-

-La verdad no me espere que fueras a lograr conseguir ese beso, realmente parece que sí te has enamorado de ella-

Su corazón latió a gran velocidad, no pensaba admitir tal cosa, y menos a ella. Puso de nuevo esa expresión de seriedad y esos ojos sin corazón.

-¿Amor?- sonrió burlescamente –El trato era llevarla al patético baile y besarla, y eso fue lo que hice; no te confundas-

-Eso no fue lo que...-

-Yo jamás sentiré nada por una criatura como ella, sólo hice lo necesario para conseguir mi objetivo. La enamore, la use y ahora, quiero lo que acordamos-

-Bien, un trato es un trato, te daré la información mañana temprano-

Una lágrima se deslizó por su mejilla haciéndola caer al piso; su vista empezó a nublarse hasta que se cegó por el agua que se acumulaba en sus ojos. No lo podía creer ¿un juego? ¿una apuesta? ¿una mentira? Amy se mantuvo recostada detrás de aquella pared sólo escuchando el lugar de encuentro para recibir su recompensa por haber jugado con sus sentimientos.


Bien, aquí está otra conclusión, espero que les haya gustado. Díganme lo que piensan por medio de un review X3!!