Los personajes no me pertenecen son de clamp n.n!
Bien!, aquí esta el siguiente capitulo.
Serendipity
Capitulo 4. "Recordando el dolor"
XxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxX
Nadie sabe cual es mi verdadero nombre. Desde que te fuiste he estado utilizando el tuyo hermanito.
¿Sabes? Hoy en el hospital conocí a un paciente muy divertido, se llama Kurorín n.n!. Mira te traje una rosa blanca (tu favorita), tenia tiempo que no venia a tu tumba… perdón, he estado muy ocupado.
…ahora que lo pienso… solo a una persona le he dicho mi nombre… fue a aquel chico que conocí hace años en un bar… ¿Cómo se llamaba?
Hmm… ¿Qué habrá sido de él? Dudo que él también se acuerde de mi… además le dije mi verdadero nombre a una persona que jamás en mi vida volveré a ver…
¿no lo crees, hermanito?
XxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxX
XxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxX
Padre… madre… acabo de salir del hospital, les traje unas rosas blancas que nadie sabe quien me dio. Hoy conocí a un doctor que me da la impresión de haber visto antes. Me llamó con un estúpido apodo, pero…
De mi bolsillo derecho saco aquel relicario que encontré tres años atrás. Lo abro y miro la foto de aquellos gemelos ¿Por qué siempre lo traigo? Quizás con la esperanza de encontrar a su dueño…
Aquel chico… a quien conocí hace ocho años… ¿Cómo me dijo que se llamaba?
¿Algún día volveré a a ver a mi compañero de copas de aquella melancolica noche?
Esos ojos tan tristes… esa sonrisa tan difícil…
Ese doctor…
¿El doctor?
XxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxX
-¿kurotan?- un rubio adulto joven miró al hombre que estaba hincado frente a una tumba.
-¿Doctor?- Kurogane alzó la vista al reconocer aquella voz
-Oh, si eres tú…
-¿Qué hace aquí doctor?- preguntó tratando de saciar su curiosidad.
-Llámame Fai. Vine a dejar la rosa que me diste n.n ¿Tú también?
-¿Eh? Sí.
-Oye Kurorin…
-Soy Kurogane.
-¿Te gustaría tomar algo conmigo?
-¿Qué?
-Un té, un café o algo así… digo, si gustas.
-Eh… claro- Kurogane se puso de pie y algo entre las manos del de ojos rubís llamó su atención.
-Es… mi relicario…
-¿Perdón?-Fai corrió y le arrebató la bella pieza que traía en sus manos mientras desesperadamente intentaba abrirlo.
-Fai…-susurró inconscientemente al mirara anonadado la imagen- hermano… te vuelvo a ver… hermano…
-¿Es tuyo?- dijo un impactado Kurogane
"Las casualidades no existen, solo lo inevitable"
-Oye… ¿Me escuchas?
-¿Cómo lo obtuviste?- el doctor lo miró-¿te lo dio alguien?
-No… yo lo encontré hace tres años-Fai abrazó lentamente el relicario.
-Muchas gracias… por fin lo encontré…
Bien! Hasta aquí el cuatro capitulo… Espero comentarios :D!
