Lo siento Semanas muy largas, pero al fin estoy de vuelta ^^!
Muchísimas gracias por todos los comentarios que me dan ánimos para continuar.
Advertencia: Creo que esta vez es obligatorio hacer la aclaración El verdadero nombre del doctor rubio ^^ es Yui, pero desde que falleció su hermano ha estado usando el nombre de Fai. Sin embargo, este capitulo habla exclusivamente de lo que ocurrió en el pasado, cuando Fai aun vivía.
O sea que ¿ya me entendieron? Aquí Aun el doctor usaba su verdadero nombre ^^
Espero que no halla confusiones
Gracias por leer!
Los personajes no me pertenecen son de Clamp.
Serendipity.
Capitulo 15. Recuerdos.
20 años atrás…
Orfanato Esperanza.
-¿Por qué estas llorando Yui?- un niño de seis años, cabello rubio y preciosos ojos azules se acercó a su hermano gemelo que estaba sentado en un rincón.
-Es que… si alguna vez nos adoptan… nos pueden separar Fai…
-Claro que no Yui ^^ , vamos a estar siempre juntos, deja de llorar.
-¡Mentiroso! El matrimonio que vino…- el pequeño se levantó- solo te quería a ti…
-Si es verdad, pero…
-¡Lo ves!- empezó a llorar aun más fuerte-¡ya no te quiero Fai! ¡Ojala solo hubiera nacido yo!- el niño salió corriendo del orfanato rumbo a la calle principal.
-¡Yui! ¡Espera!¡Por favor!- el gemelo corrió detrás de su hermano- ¡¡Detente!!
-¡Déjame en paz Fai!
-¡Yui! ¡Por favor! ¡Fíjate por donde vas!- Finalmente observó como su hermano se cansaba de correr y se detuvo para respirar… pero…
-Yo…- lloraba el pequeño- te odio Fai..
-¡Yui! ¡Yui!- gritó desesperado
-¿Eh?- el niño levantó su vista
-¡YUI CUIDADO!
-¡MAMÁ! ¡PAPÁ!
-¡YUI!
En unos cuantos segundos, el gemelo que se detuvo sintió que alguien lo empujó fuertemente… cayó al suelo… el ruido de gritos… un fuerte choque… se levantó aterrado para poder mirar… su hermano… lleno de sangre… EN EL LUGAR QUE ÉL DEBIÓ OCUPAR…
-¡Fai!¡Fai!- el niño corrió hasta donde su hermano estaba, al hincarse frente a él consiguió levantarlo ligeramente- ¡Fai! ¡Resiste Fai!
-Yui…- levantó su mano que enseguida su gemelo tomó
-Fai hermanito- decía llorando- vas a estar bien.
-¿Sabes Yui? Siempre quise ser doctor para atender sucesos como estos…
-Lo sé Fai… y lo serás… serás el mejor doctor…
-Te quiero… yui…
-¿Fai?- el gemelo miró como su hermano moría en sus brazos- ¿Fai? Fai… abre los ojos hermano… Fai… Fai… Fai… -lo abrazó mientras lloraba desesperadamente- Háblame Fai.. Hermano abre los ojos… ¡Fai!
-¡Mamá! ¡Papá! Despierten…
-¡Faaaiii!
*****
-¿A dónde vamos papá?- un niño de ocho años, cabello negro y ojos rubís observaba como en los asientos delanteros su padre conducía mientras su madre miraba el paisaje.
-A un orfanato hijo- respondió el padre.
-Es bueno ayudar a los demás Kurogane- la bella mujer volteó y tocó la cabeza de su hijo.
-¡Sí!- sonrió el niño
-Por eso debes proteger a los que amas- mencionó el padre y volteó a ver al niño una vez que se hubo asegurado que el semáforo indicaba que podía seguir su camino.
-¡Esta bien papá!
-¡Ten cuidado!- gritó la mujer.
-¡¿Qué?!- el padre miró al frente y vio un niño detenido en medio de la calle.
-¡YUI CUIDADO!
-¡MAMÁ!¡PAPÁ!
El hombre trató de girar bruscamente el volante para tratar de evitar golpear al niño, desgraciadamente estaba demasiado cerca, y aunque el carro giró, alguien fue alcanzado por la parte de atrás del automóvil al mismo tiempo que chocaba con otro coche de frente.
-¡¡Mamá, papá!!
-¡¡Fai despierta!!
-¡¡Mamá!! ¡Papá!
*****
-¿Qué sucede?
-Yo… yo…
En aquella fría mañana, el cementerio lucía una densa capa de neblina, sin embrago el triste sollozo de un niño alcanzaba a escucharse.
Atraído por ese ruido, el niño de ocho años solo tuvo que caminar para finalmente hallar al niño que lloraba.
Se veía de seis años, tenía el cabello rubio y hermosos ojos azules, la ropa del color de sus iris estaba sucia. Se encontraba sentado frente a una tumba.
-No llores- dijo el mayor ofreciendo un pañuelo.
-Mi hermano- se intentó secar las lágrimas- hace unos días… mi hermano murió.
-También mis padres…
-Debió ser muy triste…
-Sé que ti lo entiendes.
-¿Por qué no lloras?
-Porque- el mayor se arrodillo para estar al lado del rubio- mis padres no quisieran verme llorar por eso… aunque físicamente no estén… ellos permanecerán conmigo… ¿No crees que eso le agrade también a tu hermano?
-Tienes razón- se limpió sus ojitos y sonrió hermosamente- muchas gracias
-Toma- el de iris rubís le ofreció tímidamente una flor- para ti
-¿Una rosa blanca?- dijo sonrojándose- era la favorita de mi hermano.
-También las de mi madre.
-Gracias ^^- el rubio tomó la flor- muchas gracias.
-Me alegra que ya sonrías.
-Le hubieras agradado a mi hermano…
-De ahora en adelante- el de cabello negro agarró las finas y blancas manos del otro- ya no estarás solo… siempre me tendrás a mi…
-Pero… tú y yo…
-No importa que ocurra de ahora en adelante… porque a partir de este momento, la rosa blanca no solo nos traerá un buen recuerdo de quienes se fueron… también nos recordará a quien tuvimos la alegría de conocer.
-¡Gracias!- el niño de seis se lanzó a los brazos del otro, quien le correspondió.
-Algún día… cuando seamos grandes… nos volveremos a ver y estaremos juntos y felices…
-¡Sí!- el rubiecito le dio un tierno beso en la mejilla al de ojos rubís que se sonrojó ligeramente.
-Me tengo que ir- poniéndose de pie.
-Esta… bien…- el mas pequeño observó como el otro empezó a caminar.
-Nos volveremos a ver- volteó a verlo antes de irse- ¡Lo juro!
-¡Si!- sonrió y cuando la neblina hizo que casi fuera imposible ver al mayor, recordó algo- ¡Espera! ¡¿Cómo te llamas?!
-¡Kurogane!- se escuchó a lo lejos.
-¡Kurorin! –gritó- ¡Yo me llamó Yui!
-¡Hasta luego Yui!
-¡Hasta luego Kurotan!
Y entonces… el silencio volvió a reinar en el panteón.
Las lápidas frías fueron testigo de lo que aquella mañana se juró… y que veinte años después… aún cuando los que prometieron eso lo olvidaron… se empezó a cumplir…
… la promesa de dos niños… que juraron vivir juntos y felices…
Continuará…
Espero sus comentarios!!!
