Asia ya una semana que estaban como "dueños" de eso territorio. Y habían tenido una semana de lo más divertida, según Butch. El primer dia se había dedicado a molestar a los inquilinos del lugar. La mayoría de ellos no protestaba, pero había algunos que se rebelaban en contra de ellos. Tontos, aquellos que los enfrentaban creían que por ser más grandes podrían contra ellos, pero solo salían con los huesos rotos.
Las demás pandillas al enterarse de quienes eran los dueños de ese territorio, los retaban para quitárselos. En la semana se habían enfrentado a 4 pandillas de la zona: "Los Zombis", "Los Dragones", "Las Cucarachas" y a "Los Matones". Todos y cada unos de ellos tan inútiles y débiles como el anterior. Pero para Brick esto era mejor, estaban ganando una reputación con tan solo 13 años. Además las peleas callejeras los mantenían ocupados.
Pero eso no era lo que tenía mayormente preocupado a Brick. Las 5 pandillas con las que se había enfrentado, terminaban siendo golpeadas y al huir siempre terminaban hablando del fulano de nombre Zhu y de que "ellos" vendrían si no cambiaban su actitud. ¿Pero quien demonios eran ellos? ¿Por que tanto miedo al tal Sr. Zhu? No podía estar mucho tiempo pensando en eso o sus hermanos se darían cuenta. Además el famoso Sr. Zhu no hacia acto de presencia, de hecho ni sus luces se veían.
Lo que ninguno de los hermanos sabían, era que desde la parte de afuera del callejón unas personas dentro de un coche negro los observaban.
-si señor, los chicos se ven con bastante potencial, pero preferiría darle mi reporte en personas. Enseguida señor.- la voz de la mujer era muy baja, como si temería que la escuchasen. – Chip, vamos a ver al señor. Tenemos que estar ahí en 5 minutos ¿entendido?- le dijo la mujer al hombre que se encontraba al volante.
-claro que si señorita- hablo el hombre con voz queda.
El carro encendió y se dirigió a uno de los barrios más ricos de todo Hong Kong. Al llegar al centro cambiaron de dirección. Se dirigían al centro y a la parte mas costosa de el. Al llegar al centro entraron al estacionamiento privado de uno de los más grandes y lujosos edificios del lugar. Conocido como la central de oficinas de Zhumong Company. El carro se estaciono en un lugar privado.
Primero bajo el conductor, quien se apresuro ha abrirle la puerta a la mujer sentada atrás. La mujer se bajo con la cabeza en alto. Era una mujer muy joven, de aproximadamente 16 años. A pesar de eso tenia una gran figura para su joven edad. Llevaba un uniforme en color negro y blanco, lo cual terminaba resaltando todas sus facciones. De pelo negro azabache ondulado y algo corto, pues apenas alcanzaba a tocar sus hombros. Sus ojos negros como la noche y vacios carentes de cualquier tipo de emoción. Las calcetas blancas hasta arriba de la rodilla, sus zapatos de tacón negro, su falda blanca con bordes negros y su saco también negro, cubriendo la blusa blanca y parte de la corbata negra. Hermosa, esa era una gran palabra para describirla. Aun así daba miedo, sobre todo por que la belleza de la muchacha no iba para nada con la inexpresividad de su rostro, de sus profundos ojos negros.
El conductor con uniforme de tal, espero a que ella caminara para seguirla de cercas dándole cara de poco amigos a todos los que la miraban de manera indecorosa, después de todo su trabajo era proteger a esa chicas y si fallaba lo asesinarían a el. Pero era algo difícil cuando incluso el su propio protector, se la imaginaba en una cama con el enzima y dentro de ella. Los tablones de la mini mini falda rosaban las piernas de la chica de manera seductora, ella sabia de que manera la miraban, pero no le importaba, de hecho pocas cosas en la vida le importaban.
Ya dentro del edificio recibió saludos y halagos por doquier, ella simplemente se dedico a seguir caminando sin siquiera voltear a ver un alma. Tomo un elevador y se dirigió al ultimo piso. Mientras se dirigía a su destino su expresión cambio y sus ojos parecieron tomar un poco de vida. Se llevo la delicada mano a los labios y susurro-lo deseo, lo quiero junto a mí- cerro sus ojos y su mente la llevo instantáneamente a donde se encontraba momentos antes.
Los tres chicos eran fuertes y atractivos. Pero uno de ellos había captado especialmente su atención. El chico de pelo negro y ojos verdes había despertado un deseo sexual en ella muy fuerte. El por que no lo sabia, desde el momento en que lo vio supo que era unos 3 años mas chico que ella. Importaba, no mucho. Lo quería en su cama, quería ser ella quien lo transformara de niño en hombre. Pedofilia, tal vez. Pero ella siempre conseguía lo que quería y el no seria la excepción.
La campanilla que indicaba que estaba en el último piso la saco de sus pensamientos, volvió a adoptar la expresión de antes. Salió del ascensor y se dirigió rápidamente a la gran puerta que estaba cercas. Paso a la secretaria que le dirigía un cordial saludo y entro abriendo ambas puertas y cerrándolas enseguida.
El lugar era extremadamente elegante, con muchos libros y muebles de caoba. El escritorio también de caoba y de un tamaño poco proporcional. Las persianas estaban cerradas por lo que el lugar estaba prácticamente a obscuras, solo una pequeña lámpara en el gran escritorio iluminaba la gran estancia. La silla de cuero negro del escritorio estaba volteando asía la persiana, en ella la personas sentada hablaba por teléfono.
-escúchame bien Shirogane, la razón de que estés donde estas ahora es por mí, así que te recomiendo que cuides tus acciones o tendré que mandar por ti y por tu familia a mis chicos y no creo que quieras eso- callo durante unos minutos y finalizo con su voz ronca (tipo el padrino)-entonces espero tu total cooperación- colgó el teléfono y giro la silla para ver directamente a la recién llegada.
- mi hermosa hija, me alegro que hayas llegado con bien a este lugar- hablo el hombre calvo mientras le dirigía una gran sonrisa a la chicas.
-no sabia que, estarían todos lo chicos aquí- le dijo con su tono usual de voz y acercándose mas al gran escritorio-acaso te tienen un trió de mocosos tan preocupado, padre mío-le dijo mientras volteaba a ver a los 12 hombres ahí presentes.
-no, al menos no por ahora- empezó a hablar el hombre- pero dependiendo de lo que me digas, podría cambiar de postura- termino.
-Hm- se callo un momento antes de hablar, sabia que a su padre no le gustaría lo que le iba a decir, pero tenía que hacerlo.- no hay prácticamente nada de información de ello- la noticia llamo inevitablemente la atención de su padre.-nunca han dicho sus nombres, aun así busque información de chicos con sus características y edades, pero nada fuera de lo común. En cuanto a la relación de esos chicos, en un principio creíamos que solo eran amigos, pero al parecer y según "Los Dragones" realmente son hermanos. – Se detuvo de nuevo al evocar la imagen del peli verde- tienen una gran fuerza física y una agilidad que es difícil de cree, pero sus conocimientos en las artes marciales son prácticamente nulos, lo que hacen lo hacen por mero instinto. Tienen aproximadamente 13 años los tres.- término de hablar la chica, que tenía todas las miradas puestas sobre ella.
El hombre, se dejo caer en su silla aparentemente cansado. Pensando en lo que debería de hacer con el trió de mocosos que estaban causando tal alboroto en la ciudad.
-entonces tienen mucho potencial-dijo el señor, que como respuesta obtuvo un asentimiento de parte de su hija mayor- si tu no has podido conseguir mas información de ellos, tendré que conseguirla yo de otra manera mas directa mi preciosa May.-el hombre se enderezo en la silla y puso sus codos en el escritorio- veamos que son capaces de hacer esos niños, contras mis chicos.- mira con paciencia a los 12 jóvenes que tenia frente a el aunque un poco mas atrás que May.
-chicos quiero que vayan a ese lugar y que los traigan antes mi presencia y la de mi hija- los jóvenes asintieron y se retiraron hasta que- Bruce, antes de que te vallas necesito hablar con tigo acerca de tu hermano mayor Chang- un chico se quedo frente a la puerta, al igual que sus compañeros iba vestidos con un pantalón negro, una playera de botones blanca y desfajada, una chaqueta de cuera negro que en la espalda tenia bordado un dragón negro. De pelo castaño semi largo y despeinado, el mas joven de aquella pandilla.
-me entere de que esos chicos le dieron una paliza a la pandilla de tu hermano- el joven cerro el puño, el hombre lo noto-pero recuerda que eres parte de los dragones negros y que por lo tanto trabajas para mi- el chico se volteo para ver directamente a su interlocutor, y que este viera con detenimiento la furia que contenían un par de ojos grises-los quiero vivos, me has entendido. No quiero que por vengar el honor de tu hermano los mates, Bruce Chang, eso es todo puedes retirarte con el resto- le indico el señor.
El joven asintió y salió de la habitación, afuera sus compañeros lo esperaban. La mayoría de los chicos oscilaban entre los 17 y 20 años, en cambio el apenas tenia 13 años, el mas joven y desde Tao Ming jefe de la banda, el mas prometedor de ellos.
Un hombre alto y apuesto de 20 años se acerco a el y puso una mano en su hombro. Buce lo volteo a ver de manera confusa. El hombre de pelo azul y ojos del mismo color, vestía prácticamente igual a los demás de no ser por su dragón de la espalda, el cual era más grande y de un color negro con bordes dorados en lugar de blancos. El era Tao Ming jefe de "Los Dragones Negros" la mas poderosa banda de toda China.
-escuchen caballeros, el hermano de nuestro pequeños Bruce ha sido deshonrado por esos hijos de puta- hablo claro y fuerte- no podemos matarlos por que el Sr. Zhu los quiere con vida, pero eso no significa que podamos darles la paliza de su vida- cerro los ojos y presiono con algo de fuerza el hombro de Bruce-¡¡¡¡Quien esta conmigo!!!!!!-el grito de Tao fue muy alto y había levantado un puño en señal de poder y fuerza.
Se escucho un "YO" uniforme por parte de sus compañeros, Bruce esbozo una sonrisa y se unió al grito de batalla. Tao se había transformado en su verdadero hermano mayor, dado que su hermano de sangre Jake Chang era un bueno para nada. Pero el tenia que mantener el honor de su familia, sabia muy bien que algún dia el se convertiría en el nuevo jefe de su pandilla, pues Tao y el Sr. Zhu lo habían convertido en el heredero oficial, y su sueño era llegar a ser tan buen líder como su "hermano" Tao.
Los jóvenes salieron por un elevaron que daba directamente con el estacionamiento y que nada mas ellos y las otras pandillas podían usar. Se dirigieron a unas camionetas de color negro y con vidrios polarizados. Subieron en ellas y emprendieron la marcha rumbo al callejos de los tres hermanos.
En el callejón Brick, Boomer y Butch se burlaban a mandíbula abierta, de la pobre señora de su puesto de frutas "favorito".
-jajajajaja, esa tipa jamás entenderá que nunca nos va a atrapar-reía fuertemente Boomer.
- tienes razón ahora comamos- le callo Brick.
Butch se había quedado callado y no había echo ni el mas mínimo comentario. Eso no era normal en el, últimamente el solo hablaba cuando era necesario y a sus enemigos ni un idiota les dedicaba. El decía que no se lo merecían. Pero que no le hablara a sus hermanos ya era otra cosa, aunque solo se comportaba así cuando estaban siendo observados. Porque cuando estaban solos volvía a ser el mismo Butch de siempre. Tal vez el creyera que solo sus hermanos se merecían sus palabras.
-hermanos miren eso- les había dicho de improviso Boomer, mientras señalaba algo. Sus dos hermanos voltearon a ver los que les indicaba el más pequeño. Abrieron los ojos tanto como fueron capaces mientras veían las 2 lujosas camionetas. Pero cambiaron su expresión cuando vieron al grupo de personas que se bajan de ellas.
-¿Quiénes son ustedes?-les grito Brick
-nosotros somos los enviados del Sr. Zhu, Somos Los Dragones Negros- les contesto Tao
-¿Qué es lo que quieren?- les preguntaba ahora Boomer.
-que nos digan quienes son y cobrarnos la deshonra que le han hecho pasar al hermano Bruce- les contesto sonriente y confiado Tao.
- pues vengan por ambas si es que pueden- les reto Brick.
Bruce dio un paso adelante quedando justo al lado de Tao. Por primera vez lo hermanos repararon en el. Eran un chavo como de su edad y misma compleción de cuerpo. Nada de que pudieran manejar.
Estaban frente a frente y ninguno de ellos parecía dudar de sus capacidades. Hasta que bruce hablo.
-los voy a acabar, imbéciles- les amenazo Bruce.
-Pues como dije antes ven he inténtalo- volvió a lanzar el reto Brick.
-eso es lo que tengo planeado hacer, idiota- le contesto Bruce.
Ambos corrieron con la única intención de golpear a su adversario. Y así la pelea dio inicio.
