Al amanecer Bulma y los chicos se despedian de su padre aprovechando aun la quietud que reinaba en la Corporacion. Bra se quejaba de su huida precipitada, no le habia dado tiempo a despedirse de todos sus amigos, Trunks alegaba que tenia asuntos por resolver que se uniria mas tarde, una mirada seria de su padre los hizo callar. Ambos subieron a la aeronave esperando a Bulma.
- V, ten cuidado... - le miraba. Sabia que algo no iba bien del todo en el interior de su hombre. Con las prisas del viaje no habian podido hablar y ahora que los chavales discutian en la nave, Bulma habia encontrado un momento, aunque fuera corto. Por eso le llamo V, como solia llamarle en los momentos de mas intimidad y confianza cuando nadie les oia o les veia y el se convertia en un autentico principe y la hacia sentir como a su reina.- Nosotros estaremos bien.
- Lo se y yo ire con cuidado, ya lo sabes - solto una de sus sonrisas ladeadas, que le conferian un aire malevolo y tremendamente atractivo.- Y vigila con esos dos, que acabaran despellejandose.- Ambos miraron hacia la nave, los chicos estaban en plena discusion y parecia acalorada. Ambos sonrieron.
- Discuten como el perro y el gato...
- Es lo que ven en casa, que quieres?
- Al menos que sus reconcilicianes no sean como las nuestras...
- Humph!
Bulma rio divertida, le encantaba provocarle distintas reacciones a Vegeta. Su risa se apago y los cuerpos se unieron. No habia explicaciones solo los dos tuvieron la necesidad de hacerlo, unieron sus bocas en un beso que sellaba un amor que ahora estaba amenazado, pero junto al sello reposaba la promesa del amor eterno. Bulma estaba segura que Vegeta no daria su brazo a torcer y Vegeta sabia que Bulma estaria alli siempre, esperandole, ocurriera lo que ocurriera.
Se separaron. La nave despego llevandose consigo lo unico que ataba a Vegeta a una actitud moderada. Les amaba profundamente aunque jamas lo diria en voz alta pero notaba que el amor en esa situacion era un impedimento. Teniendolos lejos mataba dos pajaros de un tiro: por un lado, estarian protegidos y a salvo, por el otro, podria abandonarse a dar rienda suelta a su sed asesina, si alguien le amenazaba se desharia de el sin pensar despues en la cara que pondria su familia. Su batalla personal habia empezado en el momento en que su raza poso los pies en la Tierra y ahora iba a plantarles cara con toda seguridad. Alzo el vuelo para reunirse con su padre.
Llego al campamento. Los saiyanos estaban ajetreados comprobando armaduras, entrenando... Cruzo el campamento sin complejos, los guerreros apartaban la vista a su paso como si quisieran que el fuera invisible, pero el principe, altanero, mantenia la cabeza alta y destilaba confianza en si mismo. Por el rabillo del ojo capto un movimiento extraño, alguien le hacia señas desde el linde del bosque, alejado de los demas, era Bardock. Dirigio sus pasos hacia alli, nadie le molesto ni le increpo, el ser invisible para su raza tenia sus ventajas.
Bardock le esperaba oculto entre la vegetacion, el no era transparente para el resto.
- Principe... - le saludo de manera respetuosa como marcaban los canones - debo hablar con vos.
- Bardock, no malgastes tu buena educacion conmigo o ayer no oiste lo que dijo tu rey? Yo ya no pertenezco a esta raza - Vegeta cruzado de brazos le observaba. Sabia que ese tipo que tenia delante pertenecia al circulo mas proximo del rey y que le saludara asi y mas aun, que hablara con el significaba que algo ocurria.
- Bien, como quera... quieras, Vegeta - sonrio levemente y se apoyo en un arbol.- Ayer mantuvimos una reunion con el rey y creo que deberias estar al corriente de lo que se hablo...
Bardock enseguida le puso en conocimiento de lo tratado la noche anterior y estrecho los ojos cuando el principe se limito a sonreir y asentir.
- Mi familia esta a buen recaudo, soy hijo de mi padre, se como funciona su mente.
Bardock suspiro aliviado. Siempre se habia mantenido fiel a la familia real, al rey y no le hacia gracia traicionarlo, pero no podia negar que el principe siempre le parecio que seria un mejor rey para su pueblo, despues de todo el actual les llevo a la destruccion. Sacudio la cabeza intentando sacudirse tales pensamientos.
- De todas formas no estan del todo protegidos, tu padre enviara a un par de asesinas especialmente tras tu mujer...
Vegeta clavo los ojos en el. Esa ultima revelacion le parecio excesiva. Entre los guerreros habian pocas mujeres, se las entrenaba igual en el arte de la lucha pero por su peculiar belleza recibian un entrenamiento especial desde el momento en que maduraban y dejaban atras la niñez. Se las especializaba en infiltraciones y asesinatos silenciosos. Normalmente los muertos no tenian ni idea de quien los habia matado, las guerreras se colaban donde fuera por una ventana o un balcon en completo silencio y usando una daga o una pizca de veneno eliminaban a la competencia, normalmente la del rey, puesto que la faccion del ejercito que reunia a las mujeres estaba directamente bajo sus ordenes. Asi que su padre estaba decidido a sacar la artilleria pesada. Sabia que ni siquiera Trunks era rival para esas mujeres y cerro los ojos un momento pensando en las variantes.
- No pense que llegaria tan lejos
- Esta decidido
- Por que me avisas, Bardock? - el principe torcio la cabeza mirando a su interlocutor. Sabia que ese hombre se habia mantenido fiel a la corona y eso era una traicion con todas las de la ley.
- Me das envidia, tu y mi hijo. Os envidio. Ademas, esto no es justo. Has podido reconstruir tu vida tras pasar a saber cuantos años bajo el yugo de Freezer, creo que eres feliz y ni siquiera tu padre tiene derecho a arrebatartelo- le miro serio. En esos momentos Vegeta vio claramente que era el padre de Son Goku, su misma mirada y la intensidad en la voz sincera. Vegeta no pudo por mas que sonreir, se acerco a el y le dio unas palmadas tranquilizadoras en un brazo.
- Gracias- le dijo. No añadio nada mas y salio volando a reunirse con su padre dejando a Bardock alli.
Este no tardo en salir de su escondite y reunirse con su otro hijo, Raditz, que lo esperaba junto con otros guerreros. Padre e hijo se miraron y se comprendieron, no necesitaban mas para entenderse.
