CAPITULO 3.- SEPARACIÓN

El hombre observaba atentamente cada movimiento del rubio quién atinadamente ponía la mesa mientras su madre preparaba la cena, un intenso rubor propio de los vivos adornaba sus mejillas que se acompasaba con su cabello rubio, el cuál rolaba suelto y húmedo debido a la reciente ducha…

Roy sonrió divertido ante el recuerdo que vio dentro de la mente del rubio:

Ed corría nervioso en todas las direcciones, agitando y moviendo los brazos en búsqueda del extinguidor…desde ese día no volvió a intentar cocinar…

La suave risa del pelinegro llegó hasta los oídos de Riza quién desde abajo observaba a su compañero entretenerse con el solo acto de observar a aquel mortal, sin entender que lo hacía tan especial…

Gritos de discusión se escucharon dentro de la casa, la discusión no era por otra cosa que por el cabello de Ed, su madre le decía que debía cortárselo o ya no le permitirían entrar a clases, el pequeño rubio se negaba rotundamente y en un gesto de rabia se marcho a su habitación no sin antes cerrar la puerta con fuerza.

-Creo que es hora de que nos marchemos- Opino la rubia desde abajo al ver que no habría nada interesante por esa noche…si es que laguna vez lo había visto…

-Permaneceré un poco mas- Respondió con el semblante serio- El traslado se hará mañana y quizás sea el último día en que lo vea- Y sin mas la mujer se marcho en un acto tan silencioso como su permanencia.

3 AÑOS DESPUÉS

La puerta se abrió con estrépito dejando entrever a un atractivo hombre que sin perder tiempo se dirigió hasta un bulto en la cama que se revolvía con impaciencia entre las sábanas, al parecer ya estaba despierto…arrancó las colchas dejando ver a un jovencito de 15 años de aspecto fatal, anémico y al borde de la muerte…

-Me fui hace una semana y te encuentro exactamente en el mismo lugar donde te deje, mírate, ni siquiera te has alimentado y bañado…incluso esta habitación huele a…

-Cigarros…Intenté fumar algunos y…bueno ya sabrás lo que paso…- Se quejó el chico arrebatándole las sábanas para envolverse nuevamente, el otro se las volvió a quitar despejándolo levemente

-Levántate, saldremos esta noche…-Lo tomo del brazo y lo levanto con fuerza, el otro simplemente se dejo llevar…

-Me duele la cabeza- Se quejo tambaleándose medio adormilado y llevándose una mano a la nuca...

-Sabes que no puedes comer esas cosas…

- No lo comí, lo fumé o al menos lo intente. No tengo ganas de salir, ve solo yo me quedaré a ver un poco de televisión…

-Hay una hermosa noche afuera y planeas ver esa basura de imágenes que los humanos muestran en esa caja estúpida…

-No se a que época pertenezcas pero cuándo estaba vivo yo veía esa basura todos los días… y ahora…- Callo un momento, muchas discusiones comenzaban de aquella manera, no quería terminar llorando ya que sus ojos secos los resentirían…

- Aliméntate un poco de las reservas que te di, vendré dentro de media hora y espero encontrarte listo…

-¿Es una orden?

-Si- Y sin mas palabras salió de la habitación dejando a un temeroso Ed que no podía explicarse el porque de su miedo, sus piernas y manos le temblaban cuándo el usaba tal volumen de voz…igual que la primera vez que lo vio, claro que aquella vez estaba tan alterado que apenas tuvo tiempo para percatarse de ello. Se echó una rápida mirada al espejo y debí admitir que el otro tenía razón respecto a su aspecto, tenía el físico de uno de esos niños que yacían moribundos en las camas de los hospitales, decidió tomarle la palabra y darse un baño…por alguna razón no tenía ganas de discutir; además hoy se cumplían tres años de la muerte de su madre y estaba a punto de celebrar su tercer cumpleaños como inmortal…

XXXXXXXXXXXX

Al salir del baño su atuendo ya estaba preparado, un pantalón formal y una camisa casual, nada fuera de lo normal; y en el tocador una copa de al parecer vino que en realidad era la misma sangre de Roy con un aspecto mas sutil, sin pensarlo dos veces la bebió sin contemplación incluso lamiendo los restos que escurrieron por entre sus labios y dedos, sus inhumanas fuerzas regresaron de inmediato y ese color tan llamativo que lo hacía parecer casi mortal pobló su cara con un nuevo aire revitalizador.

Recordó los días posteriores a su conversión, Roy prácticamente había tenido que arrullarlo, lloraba todo el día y no salía de la cama en semanas así que el mayor iba y lo alimentaba con su propia sangre aún a sabiendas de cómo lo debilitaría…el se negaba a cazar así que esperaba que con el tiempo el otro lo matará al no serle útil pero eso nunca paso; luego siguió su etapa de rebeldía, salía a cazar en solitario y no hablaba en días hasta que un día en un ataque de furia juro no volver a tomar la vida de ningún ser humano justo, el problema era definir quién lo era en verdad por lo que se podía pasar días en ayunas mientras encontraba a uno por lo que el mayor nuevamente acudía a el y lo revivía con el vital líquido. Con el tiempo y para evitar problemas le había preparado frasquitos de su propia sangre de los que podía alimentarse cuándo quisiera pero esa semana había estado tan deprimido que ni siquiera había tocado el suelo y el otro había tenido que salir de viaje por lo que había acabado de esa forma.

Se apresuró a bajar e ignorando a las sirvientas que le dedicaban coquetas sonrisas, subió a la limosina donde Roy lo esperaba desde hacía rato, se acomodo hasta la esquina opuesta y observo el cielo antes de que cerrarán la puerta…era una noche hermosa y las estrellas brillaban con la misma intensidad que aquella noche, cerró los ojos y no dijo nada más. Sintió el brazo de pelinegro que lo estrechaba abrazándolo con delicadeza y ternura, no se resistió como en muchas otras ocasiones sin conocer el por que.

-Se que día es hoy- Le susurró al oído- Y no quiero pelear contigo mi pequeño amante, pasémoslo bien y te prometo que al final de la velada podrás obtener cualquier cosa que quieras…

-¿Lo prometes?

-Alguna vez te he mentido

-No- Respondió y lo empujo con el brazo rehuyendo el contacto, no dijeron nada mas.

XXXXXXXXXXXXXXXX

La comida se veía deliciosa, lástima que no pudiese comerla; se hallaban en el restaurante mas caro de la ciudad en un lugar apartado donde solo picoteaban la comida; Ed no entendía aquella estupida manía de Roy de ir a restaurantes siendo el hecho de que no podían comer y picar los alimentos era realmente aburrido pero bueno en realidad el rubio no entendía mucha de las ideas de su creador. Al principio creyó que solo lo había creado como un mero objeto sexual pero estaba seguro de que esa no era la razón, de lo contrario no se preocuparía por su bienestar físico y mental de esa manera…es cierto que tenían relaciones aún cuándo el no quisiera pero nunca lo había lastimado realmente y aunque le doliera admitirlo el también lo disfrutaba bastante a pesar de su escasa participación.

No había cosa que desease y no la tuviese, quizás por que el otro leía sus pensamientos…desde videojuegos exclusivos hasta libros históricos que valían una fortuna, además de que le contrataba a los mejores profesores para que le impartiesen clases particulares nocturnas, en ocasiones decidía ignorarlo e iba a vagar por la ciudad, se limitaba a regresar antes del amanecer y dormía durante todo el día, no lo saludaba ni le dirigía una palabra…hasta que estaba tan débil que Roy tenía que venir y alimentarlo para que no muriese, de mala gana aceptaba su sangre y tenían discusiones absurdas que siempre oscilaban entre lo mismo: un frenético Ed recriminando su situación y un indiferente Roy que solo se reía…todo terminaba en una huida por parte del rubio o una buena sesión de sexo que el pelinegro siempre dirigía.

En ocasiones lo obligaba a ir a la ciudad ya que vivían en una inmensa mansión a las afueras de esta, paseaban por la ciudad, visitaban costoso restaurantes, acudían al teatro y al cine, obligaban a las tiendas de ropa a abrir para comprar mercancías en grandes cantidades que luego tiraban o regalaban y al regresar dormían juntos… además toda esa basura de los ataúdes era un fraude, solo necesitaba una habitación oscura donde permanecer durante el día y si así lo deseaba dormir aunque a veces se las pasaba leyendo por horas y dormía durante la noche como cualquier humano aunque su cuerpo mas tarde lo resentía; no se podía quejar de su vida, no era tan mala después de todo a excepción de que no podía ver la luz solar, pero aparte de esto había algo que le molestaba…

-Ya no la recuerdo- La voz nítida de Ed rompió el silencio en que hasta entonces había permanecido- Antes soñaba mucho con ella y ahora ni siquiera estoy seguro de que existió- Bajó la mirada apretando entre sus puños la servilleta.- ¿Por qué?

Roy le dedicó una sonrisa dulce, tierna y hasta encantadora…

-Es nuestro castigo- Respondió con tristeza- Nuestro castigo por existir…Carecemos de sentimientos o recuerdos de la raza humana, es como si no tuviéramos un pasado y sin un pasado tampoco hay un futuro…estamos condenados a vagar por la eternidad en búsqueda de recuerdos que quizás nunca lleguen pero que si nos causen un insoportable dolor…

-¿Con el tiempo no la recordaré mas pero seguiré sufriendo sin conocer el porqué?- El otro asintió en silencio- Entonces por que existimos…no deberíamos vivir…-Algunas lagrimas rodaron por sus mejillas- Te maldigo por crearme, me oíste te maldigo- Y en un ataque impulsivo salió corriendo del restaurante seguido del otro que se apresuró a alcanzarlo pero cuándo salió ya había desaparecido de su vista.

-Lo alcanzarás mas tarde- La femenina voz que lo saludo llamó de inmediato su atención…

-Riza…- Murmuró sonriéndole y recibiendo de la otra un extraño medallón.

-Debemos hablar…el chico puede esperar…

XXXXXXXXXXXXXXXXXXX

A lo lejos se divisaba al muchacho que yacía sentado sobre la arena enfocando su vista al mar, el cabello le ondeaba en dirección por el viento y la brisa marina salpicaba su rostro, a su lado el cadáver de un hombre joven yacía.

-Intento violarme- Anunció cuándo en cuestión de segundos Roy se encontró a su lado- No tuve otra opción.

-Recuerdas que te prometí un regalo…

-Y que será, ¿un nuevo catedrático de alguna prestigiosa universidad?

-Me temo que no, mi regalo será tu deseo…

-¿Mi deseo?- Murmuró tan bajo que ningún mortal lo hubiese escuchado.- Escuchó como Roy caía de rodillas y como sus lágrimas se perdían en la arena, de inmediato volteo a verlo- Si en este mismo momento me pidieras que te matará lo haría sin dudar, aún cuándo mi corazón se rompiera no lo dudaría ni un instante…si eso te hace feliz lo haría sin pensar porque te amo. ¿Acaso tú no me amas ni un poco?

El rubio no se explicaba aquella actitud, se veía tan humano…siempre lo había visto tan indiferente, frío y orgulloso que no creyó que aquel ser también existiera dentro de el…al principio lo odió pero ahora no podía describir el sentimiento que dentro de el fluía…quizás era amor…

Se arrodillo hasta quedar a su nivel y sin mas lo beso en los labios con dulzura, por primera vez tomo la iniciativa y no se arrepintió…quitó las lágrimas que todavía surcaban el rostro de Roy y contesto.

-No tengo otra cosa que a ti en el mundo…mi deseo es recorrer la eternidad junto a ti hasta que pueda amarte u odiarte hasta la locura- Y un beso mas intenso que el anterior los hizo rodar por la arena.

XXXXXXXXXXXXXXX

Llegaron prácticamente a la habitación desnudándose entre si, Ed ya no yacía bajo el influjo de los poderes de Roy y ahora tomaba la iniciativa con verdadero placer…

Se tiraron sobre la cama sin mayor preámbulo y se recorrieron entre si…caricias, besos, abrazos, parecían un solo cuerpo danzando sobre la cama.

El rubio se coloco a los pies de ojinegro y haciendo lo que muchas veces había hecho el otro con el tomo el miembro entre su boca, intentando darle placer aunque ya no lo necesitara…Roy se burlo ante los intentos del menor por hacerlo, parecía muy divertido con aquello…

-No es lo mismo ver que hacer, ¿cierto?- El otro frunció el ceño con molestia pero no se detuvo y con esfuerzo consiguió que el otro se viniera en tanto Roy se encargaba de masturbarlo para que alcanzará el máximo placer, los gemidos escapaban de la boca de ambos que ni siquiera intentaban ahogarlos o silenciarlos…

Cuándo ambos estuvieron listos, el adulto se colocó sobre el rubio que prefirió ponerse debajo como era habitual y posicionándose en la postura correcta eyaculó dentro del otro…de sus labios escaparon gritos de placer.

XXXXXXXXXXXXXXXX

-Hoy se cumplen tres años- Dijo para que el otro lo escuchará.

-Si lo piensas fue una buena forma de celebrarlo- Bromeó sonriendo con aquella pícara sonrisa que tanto le irritaban y ahora no era la excepción…

-Como sea- La noche anterior había sido bastante intensa, esa sería mucha mas tranquila, el veía las estrellas mediante su potente telescopio y el otro leía un libro con inusual rapidez…en realidad ninguno ponía especial interés en sus actividades como bien lo demostraban sus pésimas notas…hasta que los gritos de los sirvientes los alertaron…

-Imposible- Susurró Roy tomándolo en un rápido movimiento de la mano para sacarlo cuánto antes de ahí, el rubio apenas y reaccionó cuándo en un segundo vio a su maestro inmovilizado por las uñas de una hermosa mujer que lo atravesaban por el pecho, de la nada junto a un joven mayor que el había aparecido en la habitación…

-Hola mi pequeño Edward- La voz le heló la sangre trayendo consigo un escalofrío que lo recorrió de pies a cabeza, jamás olvidaría esa voz.

-Veo que sigues vivo y Roy te ha cuidado muy bien…la última vez arruinó mi diversión pero hoy no permitiré que eso pase otra vez…

-Si te atreves a dañar uno solo de sus cabellos jamás te lo perdonaré…

-Eres muy molesto Mustang- Sonrió con evidente alegría arrancando un cabello de Ed quién estaba paralizado ante las fuertes presencias de la habitación.

-Roy…- Alcanzó a decir con esfuerzo…

- Envy si sabes lo que te conviene déjalo en paz…

- Me temo que no has entendido quién manda aquí pero hagamos esto un poco mas divertido. Lust por que no acabas primero con el pequeñín- En un gesto de furia Ed se lanzo hacia Envy recordando el asesinato de su madre, los recuerdo de aquella noche volvían todos juntos causándole una intensa jaqueca pero rápidamente fue derrotado por una patada en el rostro que lo envió hasta el extremo de la habitación dejándolo medio inconciente y a merced del otro quién se disponía a patearlo nuevamente pero de la nada se figuro un muchacho de cabello cobrizo que detuvo el golpe con el brazo provocando que guiado por el instinto Envy retrocediera de un salto…

- Si yo fuera ustedes no mataría al príncipe del clan tan apresuradamente…

- ¿Y por que no?- Cuestionó Lust con apatía.

-Es muy interesante que hayan aprendido a ocultar su presencia pero los viejos ya vienen y si encuentran a su principito muerto no descansarán hasta verlos muestro…Además si yo fuese tu Lust me alejaría de inmediato de Roy…

Apenas y terminó la frase el mencionado chasqueo los dedos incendiando a la mujer que a pesar de su inmortalidad lanzó un grito de verdadero dolor soltándolo de inmediato…Ed veía todo borroso y en cuestión de segundos tras una rápida mirada que el ojinegro le dirigió y sin tener conciencia de lo que realmente estaba sucediendo cayó en la inconciencia…

-Parece que nos tendremos que divertir mas tarde- Envy tomo en sus brazos a Lust quién apenas y se estaba reconstruyendo dando una visión terrorífica de su cuerpo y junta a ella desapareció de la habitación.

Roy se acerco hasta el jovencito que ahora era sostenido por los brazos de Al y con la mirada dura le dijo

-Puedo sentir a los viejos y ellos a mi, si se enteran de lo que he hecho acabarán con el… Llévatelo y cuídalo hasta que el momento justo llegué…

-¿Por qué debería de hacerlo?

-El es la llave…El es…

- No sigas, comprendo lo que dices…- Al desvió la mirada perdido en sus pensamientos y en viejas memorias.- A mi no me pueden localizar pero a el, no estoy seguro de crear un sello protector que nos proteja a ambos…

-Jamás se lo debe de quitar- Colocó el medallón en forma de trébol que Riza le había obsequiado en torno al cuello del muchacho- Lo protegerá por un tiempo, te dará tiempo para enseñarle a protegerse a si mismo…Vete ya… ¡Rápido!- Gritó con desesperación depositando un último beso sobre los rosados labios del muchacho antes de que el otro desapareciera con el chico en brazos.

CONTINUARÁ