Bueno, yo sigo escribiendo la continuación; espero que me siga quedando bien. Mafer, ha amanecido mal de su diabetes; así que le haré el traspaso del papel que tiene. Unos besos y saludos; se les aprecia.
Un placer.
Lady Adry.
Capítulo 3: Mi nuevo trabajo, como espía.
Había visto, sus oscuros ojos sobre ella; parecía decepcionado. Sin duda. Se sintió, mucho peor cuando observó que quien había tomado la decisión de apresarlo; había sido Lupin. Si buscaban incriminarlo; pues lo había logrado. La muerte de Tonks, había abierto la brecha en la orden. Y Dumbledore trataba de calmarlos. Pero.
¿Qué debía hacer ella? ¿Qué debía pensar? No era por contraria a alguien; pero ella no sentía lo mismo que sus compañeros. Si Snape quisiese asesinar a alguien; ¿Por qué sería tan obvio? ¿Tan cruel? Tonks estaba embarazada, y si él lo sabía; no haría cosa semejante ¿o sí?
La última ronda en la mañana, no le tocaba a ella; le tocaba a Luna. Todos los miembros de la orden, estaban participando activamente en los "casos". En realidad, todos estaban expuestos al peligro. Alguien circulaba información falsa, y cualquiera identificado como "Auror" corría el peligro de caer en manos de Azkaban.
¿Quién podría creerse semejante cosa? ¡Aurores que en vez de proteger, destruyen! ¿En qué perturbada cabeza cabía semejante barbaridad? Ya habían asesinado a un muggle, y los testigos aseguraban; haber visto a un auror. Una mujer quedó tras las rejas. Una mujer que había estado en otro país.
Una conspiración enorme, eso era. ¡Y siquiera les había dado tiempo de desmentirlo! Ningún periódico quería implicarse con ellos. Sucedía muy similar en el mundo muggle. Una mala idea, y quedabas fuera de la prensa.
Dumbledore había dado órdenes de retraerse y cubrir los flancos indispensables. Ningún mago estaba seguro, así que era mejor evitar más arrestos. Los dementores, ellos habían sido enviados para registrar el castillo; y el ministerio mismo había instalado a sus funcionarios dentro. Mucho a su pesar, él no había podido detenerlos.
Las voces se corrían, asustadas y entrecortadas. Los actos de magia, comenzaban a ser prohibidos. Cualquier asociación o grupillo clandestino comenzaría a ser disuelto y sus ocupantes irían a la cárcel sin contemplaciones. Ah sí, algo como las medidas de Umbridge.
Por más que quería, ella no podía pensar lo mismo del hombre. Lo había estado viendo, callado; sin siquiera alzar la vista. Si todo lo que le había dicho sobre la orden era cierto; ¿Entonces qué eran?
"Yo conosco todas sus debilidades, o al menos; la mayoría" "Dumbledore esconde más secretos que el mismo señor tenebroso. Me atrevo a decir que igual cantidad de secretos"
Las palabras, revoloteaban en su mente. ¿De qué secretos podría estar hablando? ¿De qué se trataba toda esa locura? No podría aguantarse, seguramente no. Conociéndose, querría llegar al fondo. Pero no, ella no era tan buena como él. Y ahora, que habían apresado al mejor "espía" que tenían; todo se vendría abajo rápidamente.
- ¿Qué demonios te sucede Hermione?- preguntaba Ron, sentándose a su lado y mirando hacia la chimenea.
- Nada, sólo meditaba.
- ¿Aún sigues creyendo que Snape es inocente?
- Bien, es el mejor espía que tenemos. Lamentablemente.
- Es un ¡Asqueroso imbécil! ¡Sin moral! ¡Ha asesinado a Tonks! !Estaba embarazada! Si vieras como está Lupin, no dirías eso.
- ¡Sé cómo está Lupin! Es sólo que, sólo que.
- ¿Qué Hermione? Dime algo, que lo excecre de toda culpa.
Bien, no tenía algo en mente ¡No lo conocía! Y no podía mentirle a Ron, puesto que aunque lo pareciese; no era nada tonto. Suspiró, cuando se encontró sin argumentos; y éste se levantó dejándola sola.
- Ve a dormir, la ronda que sigue será dentro de unas cuantas horas. Dumbledore nos avisará luego, si el ministerio pensará llevarse a Snape o no.
Hermione asintió, derrotada; levantándose. Caminó hacia la escalera y a mitad de ella; observó por una ventana. Estaba lloviendo fuertemente y apenas podía divisar la torre; donde tenían recluído al hombre. ¿Todo terminaría de una forma tan tonta? ¿Tan apresurada? ¿Ya estaba preso, luego juzgado, y luego muerto? Triste desenlace.
Se recostó en la cama y se mantuvo pensativa. Pese a que no estaba bajo su juridicción, quizás ella podía llegar a pensar que habían otro tipo de implicaciones en lo sucedido. ¿Y si Dumbledore lo había hecho, para aplacar las quejas y así, demostrar que hacían lo correcto? Claro, esa sería una buena forma. Demostrarle al público; seguridad.
Pero, ¿Cuantos sabían que Snape era un mortífago? Los del ministerio lo sabían, y eso era evidente. Los había visto rondar el castillo y las habitaciones una y otra vez. Se estaba convirtiendo en algo impenetrable.
Sabía que no dormiría, necesitaba respuestas y sabía que Snape se las daría. Sentía como, si él supiera lo que hacía; dosificándole la información para que ella dudase y acudiera a él. Bien, esa era una idea suya; bastante paranoica.
Tomó su varita y bajó con cuidado las escaleras. Por un momento quiso detenerse, pero ya no sabía como. Suspiró, recordando quién demonios hacía la guardia en ese momento. Era Ginny Weasly.
Pasó centenares de veces por el mismo punto, ¡Era casi imposible tomar un camino sin que éste; no estuviese custodiado! Para cuando pudo salir, la lluvia era terrible y no pudo evitar resbalar varias veces. Su tobillo chocó con un escalón, pero eso no la detuvo.
Al subir, divisó a Ginny quien estaba concentrada en observar a Snape. Ya sabía, que le sería imposible dialogar con él; si ella estaba allí. Si ella estaba presente. ¿Qué hacía?
"Lo siento mucho Ginny"
La hizo desmayarse, apenas con un suave susurro de su varita. Snape pareció alarmado, y escudriñó la oscuridad violentamente. Para cuando pudo focalizar, había una luz; y detrás de esa luz estaba Hermione.
Estaba completamente emparamada, y le observaba con confusión. No pudo evitar esbozar una sonrisa, sí; Hermione era demás de curiosa. No le dijo nada, y apenas se movió en aquella celda.
- Profesor Snape. Quiero que me diga, qué está pasando.
- Su mente es despierta, no cree en todo lo que se dice; ¿No es así?
- Deje de jugar, y dígame. ¿Qué es todo esto?
- Si lo supiera, ¿Estaría preso en realidad? Sea lo que sea, no quieren que yo me involucre; y eso está mal para la orden. Sin mi, todos esos estúpidos se vendrán abajo.
- ¿Y si estuviera libre? ¿Podría detener todo esto?
- Granger si estuviera libre, ¿Por qué me tomaría ese trabajo? Es claro que a Dumbledore no le importa, qué hagan conmigo.
- ¿Qué es la orden del Fénix? Dígamelo.
Snape alzó las pesadas cadenas que tenía en sus manos, y las admiró bajo la luz. Bien, podría sacar un poco de provecho de las cualidades de la chica. Si bien, no podía moverse por su propia cuenta; podría hacerlo desde otros "pies"
- ¿En verdad quiere saberlo? ¿Realmente quiere saber los planes de Albus Dumbledore?
- Sí, quiero saberlo
- ¿Me liberará Granger?
Hermione iba a responder, pero suaves pasos se dirigían hacia ella. Había una gran cantidad de cuchicheos, y una sola frase saltó de entre todas las sandeces que se decían.
"Lo llevaremos a Azkaban, y lo ejecutaremos"
TBC.
Espero que les guste, saludos y besos.
