Capitulo 2: El callejón Diagon

Severus Snape se encontraba en ese momento, tratando de arrastrar a Rebecca fuera de la tienda de túnicas, donde la pequeña brujita siempre se volvía loca eligiendo su ropa.

Samelis tenia un tremendo gotón de fastidio queriéndose ir de ese lugar.

-Rebecca Black, salgamos de aquí de una vez, que hay que comprar mil cosas más.

-NO!!!!

Se negó la niña agarrándose a un poste de la tienda de Madame Malkim para que no la sacaran. Severus se masajeo las sienes recordándose que Rebecca era su bebe y no debía maldecirla. Mientras Sam empezaba a olvidar que era menor de edad y sentía un gran impulso de estrenar su varita en su prima-hermana.

-Rebecca si nos vamos ahora te prometo comprarte una lechuza o un gato, o lo que quieras.

Dijo Severus con fastidio. Hecho de inmediato Rebecca se soltó del poste, sonriendo mientras saltaba.

-Genial vamos.

Sonrió asiendo que a todos le cayera una gotita, pero Samelis y Severus ni cortos ni perezosos se apresuraron a huir de ahí antes que la brujita viera otra túnica que le gustara.

Al próximo lugar al que fueron fue a comprar los libros de clase. Esta vez a la que tuvieron que arrastrar fuera de ahí fue a Sami.

***

Remus miraba con nostalgia las tiendas de primera mano queriendo poder comprarle a su hija las cosas de ella, pero la niña se negaba por completo, llevaban una bolsa con tela muggle comprada nueva y a buen precio, pues la niña que sabia costura se haría su propia túnica y ahora estaban comprando el escudo de Hogwarts para la túnica, además de que tenían que comprar los libros de segunda mano y los materiales, aunque Remus había sacado sus ahorros para poderle comprar a su hija una varita nueva.

Melanie Lupin se detuvo un momento ante la tienda de mascotas mirándola con anhelo, ojala y ella pudiera tener un lindo gatito de ahí, pero sabia que su padre no podía comprárselo, por lo que se apresuro a desviar su mirada de anhelo y borrarla de sus ojos para que su padre no la viera y no se sintiera mal. Y fue junto a él alejándose de la tienda de mascotas.

Dentro de la tienda de mascotas, Rebecca Black había visto a través del escaparate, como la niña de ojos dorados había mirado con anhelo, un gato amarillo y negro que parresia un tigre de peluche.

Había visto como Melanie Lupin lo miraba con anhelo pero no se había acercado si no que se había alejado. La chica de cabellos oscuros se preguntaba el por que de esto, mientras su padre la apresuraba para que escogiera una mascota.

***

Kaleney Alexia Malfoy lo primero que había echo al llegar al callejón Diagon había sido pedirle dinero a su padre y largarse por su lado con Dobby para comprar sus materiales. Narcisa había visto esto con alivio, Lucius había decidido ir a comprar los libros de ambos niños y Narcisa se había levado a Draco a la tienda de Túnicas.

Kaleney se había entretenido en la tienda de Quidditch y de no haber sido por Dobby se hubiese comprado una escoba y todo el equipo de Quidditch con el dinero de sus cosas, por lo que con un suspiro salio de la tienda arrastrando los pies y se fue a la tienda de varitas para elegir una.

***

Amakaiyr traía al palo a Minerva McGonagall, la cual a insistencia de la niña decidió comenzar por llevarla a la tienda de varitas para que se comprara una. En la tienda de varitas, Ama vio a otra chica de cabellos rubios, muy bonita como de su edad.

-Hola-La saludo la simpática niña. La rubia se volteo a verla como evaluándola y al final sonrió.

-Hola.

Saludo a su vez la rubia.

-Amakaiyr Dumbledore.

Se presento Amakaiyr extendiéndole su mano. Nada mas oír su nombre Kaleney sonrió con malicia, los Dumbledore eran "la familia favorita" de su padre, así que desde ese momento decidió que Amakaiyr seria su amiga.

-Alexia.

Se presento la Malfoy estrechándole la mano.

-Mucho gusto Alexia.

-El gusto es mió Amakaiyr.

***

Tanto Ama como Alexia con sus respectivas varitas ya, arrastraron a Mcgonagall y a Dobby a la tienda de helados para comerse uno juntas y luego de eso ambas chicas siguieron comprando todo lo necesario juntas.

***

Los Lupin por su parte, ya tenían todo lo que necesitaban, menos el libro de trasformaciones que estaban buscando en esa librería.

-Hey tu gitana-Dijo un hombre con desprecio-Aléjate de eso es mió.

Melanie que miraba los libros que el hombre rubio decía que eran suyos, retrocedió asustada.

-Que pretendías acaso robarme?-Pregunto el hombre rubio agarrándola con brusquedad del brazo. La ojidorada negó con la cabeza confundida.

-Suelta a mi hija Malfoy.

Remus apareció junto a ellos, tomando al rubio por la muñeca y haciendo que soltara a Melanie. Lucius y Remus se miraron con fuego en los ojos.

-Así que es tu hija licántropo.

Dijo Lucius con desprecio.

-Vete a la mierda mortifago.

Le dijo Remus y tomando a su hija de la mano la alejo de Malfoy.

-Idiota.

Murmuró Melanie para si misma recordando al rubio, mientras salía con su padre de esa tienda ya con el libro.

-Los magos son unos entupidos, nos creen ladrones solo por que somos gitanos.

Se quejo la niña de once años. Remus se inclino hasta estar a la altura de su hija y la beso en la frente.

-Solo los magos tontos, creen eso.

Le dijo guiñándole el ojo.

-Ven ya lo tenemos todo, vayamos a casa.

Le dijo Remus a la chica la cual aliviada se apresuro a seguir a su padre para irse de ese sitio.

***

Los Snape yacían en su hogar nuevamente. Samelis organizaba las cosas que habían comprado, mientras Rebecca permanecía pensativa en su cama acariciando su nuevo gatito de brillantes colores oscuros, pero su mente permanecía en aquella chica de ojos dorados que había visto fugazmente detrás del escaparate. Una niña gitana, se recordó.

Después de haber visto a la gitana de ojos dorados fue como si Rebecca hubiese quedado en algún tipo de encantamiento por que no había vuelto a molestar, mientras recordaba una y otra vez aquellos hermosos ojos dorados.

-¿Quien eres gitana?

Se pregunto. Sam se volteo mirándola extrañada cuando la oyó hablar.

-¿Que dijiste Becky?

-Eh.,... no nada, solo que... nada.

-Bien entonces mejor deja de decir nada y ven a ayudarme que estas son también tus cosas.

Le increpo Samelis. Rebecca dio un suspiro resignado y levantándose de su cama fue a ayudar a Sam.

***

Por su parte Alexia ya de vuelta en la mansión Malfoy sonreía maliciosa, mientras mandaba una lechuza a su nueva amiga, mientras se imaginaba la cara de su familia cuando supieran de la existencia de Amakaiyr, mínimo a su padre le daba una úlcera, lo que divertía grandemente a la Malfoy olvidada.

-Amita-Recordó a su amiga- Me alegro de haberte conocido-Sonrió.

***

Por su parte Amakaiyr pensaba en su nueva amiga, una chica al fin de su edad realmente, y deseaba de todo corazón que las clases empezaran para poder estar con su nueva amiga.

Continuara...