¡Ah! Cómo me costó trabajo este cap! ._. Tenía un hueco horroroso entre el cap 5 y el cap 7, y lo que me alegra, dentro de la basura que resultó ser este cap, es que le pude dar sentido al título del fic. (Bien por Ely!)
Gracias por sus reviews, Dios los bendiga.
Proyecto Phantom
Capítulo 6: El diario
Eran contadas las situaciones en las que manteníamos un secreto mutuo, parte de nuestra convivencia estaba basada en la extrema confianza, pero en caso de ocultar algo, era por ser irrelevante o increíblemente impropio, dudaba que se tratara de lo primero. Parte de la confianza que mencioné permitió que no fuese necesario el uso de artefactos antifantasmas para impedir mi entrada a cualquier lugar de la mansión –eso y que Vlad fuese su dueño original- así que no me preocupó el encontrar barreras inquebrantables, lo preocupante era saber dónde buscar…y qué era lo que estaba buscando.
Evoqué las palabras de Sam en una conversación que tuvimos unos años atrás, devanándome el cerebro en encontrar respuestas en hechos que ocurrieron en el pasado y que quizá me serían de utilidad:
-La descubrí hace poco- dijo con la voz llena de orgullo –Tiene absolutamente todo el inventario de las historias que te puedas imaginar, supongo que nos será de mucha utilidad.
-¿Por qué crees que tu padre no te había dicho nada?
-Seguramente por la misma razón por la que no mencionó la habitación en la que te encontré. He estado pensando en las muchas razones que pudo tener pero la única que se me ocurre es que quería protegerme. De muchas cosas, supongo. Estoy muy emocionada por saber qué voy a encontrar ahí.
-¿Me permitirás acompañarte?
-Aún lo estoy deliberando…- sonrió con malicia y luego me mostró la lengua -¡Claro que sí!
En esa ocasión me contó que, de la misma forma en la que halló mi sótano, encontró una habitación bajo el laboratorio 5, una especie de bodega de documentos llena de historiales de "cuentos" fantasmales y testimonios humanos…un trabajo que su padre nunca comentó pero que realmente le había costado un enorme esfuerzo. Eso evocó otro recuerdo, sucedido semanas después del primero.
-No puedes volver- me prohibió con la voz áspera –Hay cosas que son exclusivas para mis ojos y no quiero que te veas envuelto en ellas.
-Puedo perfectamente mantenerme alejado de todo lo que no quieres que vea- aseguré con firmeza, había descubierto tantos poderes por aprender que la idea era irresistible –Solo quiero unos apartados y…
-Dije que no, Danny, y si de verdad me aprecias no debes volver a entrar.
-Esa no es una jugada limpia- ¿cómo enfrentar mi afecto a sus decisiones?
-Lo sé y lo siento. Confía en mí, es lo mejor.
Eso despejó todas mis dudas: aquel secreto era el mismo de ahora.
No pude esperar al anochecer para poner mi plan en acción, tenía que saberlo en ese preciso instante. Siendo invisible e intangible, me colé por el laboratorio 5 –de estudio evolutivo- y asomé mi cabeza por la habitación oculta. Fue un alivio que al entrar de lleno no sonara ninguna alarma. Aterricé y comencé a buscar información en todas las gavetas posibles. Fue desesperante, ¡no había nada que yo no hubiese visto ya!, ¿¡qué era lo mucho que había por ocultarme!? Entonces algo llamó mi atención: muy escondida tras una gran gaveta grisácea, había un baúl negro que llegaba a las rodillas, cerrado con candado y sin una pizca de polvo, contrario al de por sí polvoriento lugar.
Fui hasta el baúl y destruí el candado usando un pequeño rayo plasma, cedió sin ninguna dificultad y cayó al suelo. Abrí el baúl y en su interior había un par de carpetas cafés llenas de documentos, junto a ellas un cuaderno desgastado que tenía las iniciales V.M. en la pasta. Mi atención se enfocó de forma absoluta sobre el acrónimo de Vlad Masters y saqué el cuaderno para darle una ojeada. Era una especie de diario, había anotaciones de cualquier tipo de extensión y había muchas que carecían de fecha. Intenté leer una página hacia la mitad del cuaderno pero no entendí muy bien a lo que se refería, decidí leerlo desde el principio.
Septiembre 3:
Han pasado muchos años desde aquel incidente en la universidad, no entraré en detalles pues lo que es verdaderamente importante comienza aquí, no en aquel entonces. Cuando obtuve mis "habilidades" me di cuenta que, a pesar de ser un proceso doloroso, me habían sido otorgadas por algún motivo y debía hacer uso de ellas.
Esa fue la razón para crear una organización anit-fantasma, una que pudiese proteger al mundo humano de los constantes peligros que venían de la Zona Fantasma. Ese lugar, con una belleza espeluznante, no era el espacio maravilloso que muchos teóricos afirman que era, es el lugar donde el mal mismo está oculto, esperando atacar. Y eso lograba erizar cada cabello de mi nuca las pocas veces en las que he estado ahí.
Sin embargo, a pesar de que mis motivos sean nobles, estar inmerso tanto tiempo en mi trabajo me ha alejado de aquellos que me importan, entre ellos mis amigos de la universidad Jack y Madeline –aquellos que 'causaron' mi accidente y aún lo desconocen-, cuyas últimas noticias fueron el nacimiento de su primera hija; y también de Liliana, mi esposa, que aunque siempre a mi lado, se ha mantenido distante estos últimos días. Me pesa de sobremanera tener que elegir entre mi misión y mi trabajo.
Hoy, que finalmente todo parece ser estable en mi organización, inicio este diario como bitácora de mi proceso.
A pesar de pasar con él exclusivamente un par de años, jamás vi que Vlad hubiese sido tan sincero con otros como lo era consigo mismo en este diario. Habiendo terminado de leer la primera anotación busqué entre las carpetas. Había una de documentos y otra de fotos. Opté por revisar la segunda, así posiblemente tendría mejores referencias visuales sobre lo que Vlad había escrito.
En la primera foto habían tres personas: dos hombres y mujer. Uno de los hombres era delgado y de cabello blanco y el otro era "enorme" y tenía el cabello oscuro, la mujer tenía el cabello cobrizo ensortijado y los ojos violetas. Había una inscripción en el pie de la foto: "Madeline, Jack y yo". Eran esos sus compañeros de universidad, aquellos que lo habían convertido en un halfa. Para ser sincero, me sorprendió la naturalidad con la que Vlad tomó ese asunto de ser un fenómeno, en el momento en el que desperté como un halfa, me llené de pánico e incluso pensé en…de cualquier manera, aún no encontraba lo que me era pertinente y continué leyendo.
Septiembre 30:
Los proyectos de investigación sobre los fantasmas nombrados Skullker y Desiree ofrecen buenos resultados: los fantasmas están fuertemente ligados a su vida anterior y sus habilidades especiales proceden de las sus antiguas características humanas más relevantes. A raíz de esos resultados me permito predecir que un halfa podría desarrollar sus habilidades fantasmas de forma voluntaria, cosa que no sucede con los verdaderos fantasmas. Es así que la evolución de un mitad-fantasma significaría el crecimiento del mismo y la posible extinción de su parte fantasma cuando el humano muera.
Es un alivio, siempre me fue preocupante el saber qué habría del otro lado y ahora que parece haber una teoría sólida, puedo dejar mis preocupaciones de lado y continuar trabajando en el desarrollo de armas y técnicas que puedan destruir a los fantasmas con el propósito de proteger a los humanos.
La siguiente foto era similar a las que los grupos de pesca tienen como inventario: un grupo de personas junto a la presa capturada. Esta vez era una fantasma de largo cabello negro –Desiree, diría yo- atrapada en una especie de campo de energía, mientras un grupo de hombres y mujeres de blanco sonreían –entre ellos Vlad- frente a la foto. El pie de foto decía: Primera captura.
Noviembre 12:
Hoy recibimos una carta de Jack y Maddie. Era corta y expresaba los mejores deseos para mí y mi proyecto. Ellos eran las únicas personas ajenas que conocían de este secreto. Cuentan que todo en casa anda bien y que han logrado establecer su propio laboratorio para investigación fantasma en su casa. Su hija crece saludable. Esperan poder continuar escribiendo.
Esa fue la mejor noticia en todo el día, luego de las complicaciones gracias al intento de escape de los fantasmas que tenemos en el laboratorio. Me alegra que el éxito no sea exclusivo para mí.
No había fotos que hicieran referencia a esa anotación. De hecho no hubo muchas fotos en fechas posteriores, había una que databa de casi dos años después de ese 12 de noviembre y adelanté el diario hasta esa fecha.
Agosto 27:
El destino tiene curiosas maneras de obrar. La noticia de mi primer hijo junto el segundo de mis amigos fue casi simultánea, cualquier persona puede pensar que realmente nos pusimos de acuerdo para que sucediera casi al mismo tiempo. Ha sido difícil encontrar un equilibrio entre la organización y el embarazo de Liliana pero lo he logrado y ella se encuentra agradecida de que finalmente pueda brindarle algo de atención en periodos de tiempo extendidos.
Nunca me vi como un hombre de familia: es cierto que mi esposa es indispensable en mi vida y que realmente la amo, pero jamás planeé algo más que una vida de pareja. Aún así, es angustioso el no saber lo que mi condición podrá hacer en mi heredero, de obtener las mismas habilidades que yo, habría que tratarle no como a un bebé, sino como a un ser de peligro potencial. No quiero eso para mi hijo.
Por otra parte, con la integración del departamento de entrenamiento en combate, hemos podido evitar los últimos dos intentos de invasión fantasmal sobre el mundo humano, el número de los empleados crece y con ello la posibilidad de tener más y mejores resultados, todo está funcionando tal y como me lo propuse en mis planes elaborados para matar tiempo en el hospital, mientras estuve internado recuperándome del accidente.
Las siguientes anotaciones narraban sobre el descubrimiento de un nuevo elemento hallado en las superficies de algunos asteroides –vaya, investigación espacial- denominado como "ectouranium", una sustancia lo suficientemente poderosa como para repeler los ataques de cualquier fantasma y su transformación en armas para ayudar al propósito de la protección humana.
Noviembre 15
Luego de estos meses de ardua investigación, hemos podido convertir un pedazo de roca espacial en materia maleable, eso significa que pronto podremos convertirla en municiones para armas de combate. El equipo se encuentra motivado, los resultados son óptimos y hay muchas expectativas en el proyecto.
Además de las buenas noticias con el proyecto, me encuentro especialmente animado con el asunto de mi hijo. Los exámenes muestran que no hay nada "anormal" en él…en ella, debería decir. Mi pequeña Samantha, aún debemos discutir el nombre pero cierro mis apuestas por ese.
Me detuve a reírme con nostalgia ante la posibilidad de un Vlad Masters encariñado con su pequeña bebé. Era algo divertido. Fotografías posteriores lo mostraban a él con su esposa y un pequeño bultito entre los brazos.
Continúe leyendo. Se describía el avance en armamento y de las simultáneas victorias que, un equipo en crecimiento, empezaba a tener. Sin notarlo, leí el paso de años enteros en apenas unas horas. Entonces llegué a la anotación del día de la muerte de Liliana. No entraré en detalles, pero era un texto sombrío, lleno de evidente angustia y desesperación. A partir de ese día, el diario cambió. Me refiero a que Vlad no continuó escribiendo de la misma manera.
Abril 14
Las investigaciones nos permitieron dar con un aspecto importante de los fantasmas: envejecen. Eso hace posible imaginar que, un híbrido, ha de envejecer y morir sin dificultad alguna, lo que no está claro es, si después de morir, el lado fantasma perdura.
No hay noticias de los Fenton.
En ese instante sentí que no debería continuar leyendo, sin embargo lo hice…y no fue algo que yo esperara.
Junio 3
Jack escribió. Él y Maddie continúan con sus investigaciones en materia fantasma, claro que de manera no tan efectiva como quizá lo esté haciendo yo. Esta semana ocurrió un accidente en su laboratorio y su pequeño hijo resultó afectado. Al parecer no es nada grave, pero parece desarrollar habilidades…"diferentes". Como broma le han apodado "Phantom".
Evidentemente se trata de otro híbrido, sin embargo aún me encuentro en precariedad para hablarle del asunto. Espero poder hacerlo con prontitud.
Sentí un escalofrío recorrerme de pies a cabeza, un nudo en el estómago. Tragué saliva y leí lo que parecía ser la última anotación del diario:
Octubre 8
Hace meses no recibía noticias de mis amigos, hoy me llevé una horrible sorpresa cuando, al leer las noticias, me enteré de que la familia Fenton había sido víctima de un horrible accidente, un incendio al parecer. Alarmado llamé a Amity Park y la horrible noticia fue confirmada.
Sin embargo, en la noticia se hablaba de 3 cuerpos, dos adultos y una niña…el chico debió sobrevivir, y yo he de buscarlo…no puedo permitir que lo último que queda de mis compañeros esté a la deriva. Además, las posibilidades de que él sea algo como yo, son bastante alentadoras, podrá serme útil en más de un sentido.
Hoy, el Proyecto Phantom da inicio.
Aspiré profundo. No había duda, ese niño era yo. Aquellos en las fotos, el tipo gordo y su mujer eran mis padres, la niña pelirroja mi hermana. Sentí que el mundo cayó sobre mí de golpe, no lloré pero me enojé por no sentir ganas de hacerlo.
-¿No podías esperar tres días más para saberlo?- Una voz atajó a mis espaldas, era Sam.
-¿Qué sucedería exactamente en tres días?- Cuestioné, aún con la mirada en el diario.
-Me había trazado un plazo para hablarte al respecto y en tres días se cumplía.- Escuché cómo se acercaba y el hondo respiro que dio antes de agacharse a mi lado. –Por eso te pedí que no entraras.
-Vlad todo el tiempo lo supo. ¿Por qué no me dijo nada?
-Danny, mírate: no lo tomas bien. ¿Cómo crees haberlo tomado hace años?
-Es un buen punto, pero no justifica el silencio.
-No voy a cuestionar las decisiones de mi padre.- Dijo con sinceridad. –Solo puedo decirte que aunque parece sínico, lo entiendo.
-¿Quieres decir el hecho de quererme como sujeto de estudio?
-En realidad me refiero a mantenerte como la única cosa que lo ata a su pasado antes de la muerte de mi madre: un pasado feliz.- Escuché una leve risita y luego me tomó por el hombro. –Vamos, tenemos reunión en unos minutos.
Continuará.
