*Sale del búnker* .w. Larga espera...¿verdad?
Quería darle algo de misterio. No diré nada hasta que lean todo el cap, avisos al final.
Proyecto Phantom
Capítulo 9: ¿Final?
La adrenalina me invadió cuando preparé la energía para disparar, inhibió cualquier dolor existente. Una expresión desconocida cruzó por mi rostro, similar a una sonrisa, mezclada con algo de euforia y malicia. Era ese tipo de sensación que permitía olvidar todo aquello que anteriormente me agobiaba, esa sensación que me permitía recordar que era el presente lo que importaba y me hacía quien era. Sé que el pasado es indispensable para la construcción de las personas normales, pero ese no era mi caso.
Descargué toda la ira y la emoción contenidos en un rayo que, a pesar de ser propio, logró cegarme. El grito de mi enemigo murió tan rápido como empezó. Regresé a tierra, apenas siendo consciente del adormecimiento de mi pierna derecha. Había perdido por completo la noción del tiempo: dos días habían pasado según lo que me dijeron después. Mi enemigo había desaparecido, en su lugar había restos de ectoplasma mezclados con tierra y polvo.
Hasta ese momento desconocía por completo la magnitud de mis poderes: hoy supe que podía destruir a un fantasma cuando llegué a mi máximo, mi poder de destrucción podía ser incontrolable…eso era bueno en algún sentido, probarme a mí mismo como el mejor en algo útil, el único que podía considerarse hábil en algo que nadie más podía hacer.
Pero ¿qué había si perdía el control igual que ese día hace años?, ¿si mi fantasma interior era el único lado que sobrevivía? No podría permitirme pensar en mi debilidad, en flaquear y dejar que mi lado más oscuro saliera a flote. Podría entonces no solo limitarme a un objetivo sino atacar todo cuanto estuviera en mi camino, cualquier cosa, cualquier…persona.
Me estremecí ante tal pensamiento y decidí poner mi mayor esfuerzo en ocultarlo en lo más profundo de mi subconsciente. De esa manera me fue más sencillo regresar sin ocuparme en otra cosa que en dar la información precisa.
Estar de regreso supuso una gran calma, mi recuperación nunca fue un problema así que al llegar supuso una especie de alivio doble. Sin embargo, la tensión era evidente entre el personal, muchos cuchicheaban en cuanto yo pasaba por su lado, en una ocasión una chica preguntó algo relacionado conmigo (suposición dada luego de mirarme fijamente) y su compañero negó con la cabeza. ¿Me estaban ocultando algo?
Busqué ir a la oficina de Sam en cuanto fue posible, abrí las enormes puertas y mi saludo efusivo fue interrumpido por su mano en alto impidiendo que obstruyera su actual conversación por teléfono. Suspiré resignado y me senté en una de las sillas frente al escritorio, ella se limitó a responder "ah" y "oh" en los momentos adecuados, impidiendo que yo descifrara el tema de la discusión. Finalizó con un "muy bien, los veré entonces en 2 días".
-Una reunión, ¿eh?- Comenté cuando colgó el teléfono. -¿El comité?
-Precisamente. Hay…ciertos asuntos que evaluar.- Pausó mientras evaluaba mi expresión –Cuéntame, ¿cómo resultó todo?
Obviando los detalles de mi epifanía personal, relaté mis dos días de batalla de la forma más gráfica y emocionante posible, poniendo especial énfasis en los momentos en los que casi me sentí vencido para luego continuar. Al finalizar comentando la definitiva victoria, avisté en su rostro una expresión de alegría mezclada con orgullo.
Mientras me brindó su opinión sobre el asunto, intentó cambiar de posición sobre su silla, la apreciación fue interrumpida cuando su rostro se cubrió por un gesto de dolor e involuntariamente llevó su mano al costado izquierdo. Cual si me viera en un espejo, pude imaginar mi expresión horrorizada al verla, eso era increíblemente inusual. Ella volvió su rostro al mío e instantáneamente regresó su posición al habitual gesto de las manos entrecruzadas frente a su rostro, apoyando los codos sobre la mesa. Era evidente que la seriedad que intentaba proyectar era una máscara para ocultar el dolor que sentía.
Muchas preguntas nacieron en ese breve instante, relacionadas la mayoría con el hecho de que todos me ocultaban algo con obviedad, pero entonces decidí formular aquella que reunía lo anterior y sacaba a colación el tema previo a mi relato.
-¿Qué ocurrió mientras no estuve? ¿Es eso lo que vas a evaluar con el comité?
Suspiró y cerró los ojos. –Ya me temía que preguntaras eso. Es un asunto delicado así que necesito que mantengas la calma, ¿de acuerdo?
El ataque que tú enfrentase era una carnada, un cebo para alejarte de aquí…alejarte de mí específicamente. Hubo…un intruso. Venía directamente por mí para terminar lo que dejó inconcluso hace años. Sí, era el mismo fantasma que mató a mi padre.
Pudo quebrar la seguridad y llegar hasta mí. Dijo que la única forma de hacerlo era que tú estuvieras fuera, que tenía miedo de ti. Eso realmente me causó gracia. La verdad es que intenté enfrentarlo por mí misma pero comprenderás que no soy tan fuerte como un fantasma y me hirió.
Intenté digerir palabra por palabra… Invasión, intruso, herida, miedo…Un dolor punzante se hizo presente en mi cabeza, similar a una jaqueca pero diez veces más dolorosa. Sentí los ojos arder y al levantar la mirada encontré a una desconcertada Sam fingiendo calma ante un evidente miedo. Era ese mismo dolor de cabeza que me convirtió en 'eso' hace 6 años. Levanté la mano pidiéndole a mi interlocutora que me concediera un instante para recuperar la calma, respiré hondo y todo pareció volver a la normalidad.
-¿Qué…ocurrió…qué?- Hablé pausado, tenso. -¿Cómo que le enfrentaste tú sola?, ¿es eso lo que todos me ocultaban?- Las palabras se atropellaron unas con otras conforme aumenté la velocidad del habla.
-El punto es que estoy viva, ¿verdad?- Preguntó en tono irónico. –Además, fui yo quién ordené que todos guardaran silencio, especialmente frente a ti. Pensé que te alterarías y veo que no me equivocaba.
Creo haber enrojecido. –Discúlpame.- No sonó tan sincero como yo quería. –Sí, el punto es que estás con vida.- Si no quería perder el control, de nuevo, debía fijarme incluso en los más mínimos detalles…aunque su vida no era un detalle mínimo.
-Gracias. De algún modo pensé que sería más complicado.
-Sé que soy un tipo complicado, pero gracias por lo que me corresponde.- Bromeé intentando recuperar el buen ambiente y ella pareció agradecer el esfuerzo al reírse con amplitud.
Incluso cuando…'eso' me poseyó, Sam no perdió la compostura, siempre me sorprendía cómo podía controlar hasta la más mínima de las emociones. Razón por la cual me tomó con la guardia baja cuando, al levantarse, perdió el equilibrio esbozando un gesto de dolor mientras nuevamente se tocaba el costado. No dudé en correr para detener su caída y acunarla en mis brazos.
-¡Bájame en este instante!- gritó furiosa.
-¿Tú me reclamas a mí?- Pregunté con algo de enojo. –Esto fue hace dos días, ¿no?, ¡deberías estar en reposo!- aunque era sorprendente el hecho de aquella semejante recuperación, ella sabía que yo tenía razón. Sin embargo, no cedió.
-Sabes que tengo trabajo por hacer y…
-¡Hazlo desde la cama! ¿Puedes pasar la noche entera buscando libros sin dormir pero no puedes firmar papeles en tú habitación?
-No es solo firmar papeles.
-¡Sabes a lo que me refiero! ¿Eres consciente de cuán grave es esto? Yo no estaba aquí…tú podrías…
-Calma, Danny.- Pensó con serenidad y acarició mi rostro. –Todo está bien.
-No, Sam, no está bien. Podrías haber muerto…yo no estoy listo para perderte…no quiero perderte.
-No tengo intenciones de irme todavía.
-¡Entones obedece y ve a la cama!
A regañadientes accedió al reposo, no sin antes relatarme de la gravedad de la herida –cosa que me alteró nuevamente y provocó otra discusión- y pedirme que le vigilara esa noche. Cuando hacía esa petición era única y exclusivamente porque no se sentía muy bien, jamás lo expresó pero siempre me fue evidente. Y era cierto: su respiración era difícil y forzada, llegó a angustiarme al pensar que se ahogaría; tenía el ceño fruncido y no cambió de posición en toda la noche. Bajo su pijama pude ver el conjunto de vendas, bastante extenso. Tres costillas con fisura, quemadura de segundo grado y un roce peligroso en el pulmón…que caminara era toda una proeza.
Le obligué a aplazar la reunión del comité hasta un tiempo lejano en el que estuviese completamente recuperada, discutimos y negociamos el plazo de un mes. Un mes angustioso, repleto de acción…y de inmovilidad para mí: me negué rotundamente a alejarme un solo segundo del lado de Sam.
Días previos a la reunión se le notaba nerviosa, tensa, como si lo que viniera fuera el peor de los desastres. Cuando la fecha llegó, me pidió que me mantuviera fuera del asunto. Sin embargo me sentía demasiado curioso al ignorar los motivos de su petición así que, luego de dos largas horas de espera, decidí echar un vistazo.
-Este asunto le es completamente ajeno.- Explicó Sam con voz pausada. –Podremos encargarnos de esto sin intervención de elementos externos.
-¿Así como pudo encargarse de la invasión de hace un mes, razón por la cual aplazó esta reunión y lograra incrementar los riesgos?
-Sinceramente, señorita Masters, creo que este asunto se está saliendo de sus manos.
-Danny, ¿qué rayos haces aquí?
-Dándote apoyo moral y parece que hace falta.
-No está tan mal.
-De eso me doy cuenta. ¿De verdad creen que alguien diferente a nosotros podría encargarse de todo esto?
Ella sonrió maliciosamente. –Es justo lo que yo estaba pensando, para ser sincera, tienen pocas opciones.
-Bien. Pero di algo antes de que piensen que te has quedado catatónica.
-¿Tienen ustedes mejores y más efectivos medios para lograr lo que, presumen, nosotros no hemos hecho?- Preguntó con absoluta convicción, los sujetos se miraron unos a otros con angustia, yo intenté no reírme.
-No.- Dijo uno de ellos. –Realmente no.
-Pero no podemos asumir más riesgos.
-Por ejemplo, ¿qué hay con el hecho de poseer ustedes mismos un fantasma?
-¡Phantom no tiene nada que ver en eso!- Espetó furiosa. –Están sólo sacando excusas estúpidas para evadir el hecho principal: ¿qué es lo que quieren?
-Esto es un ultimátum.- Puntualizó el más anciano. –Dos semanas para encontrar a este ente y destruirlo. De lo contrario, nos veremos obligados para financiar un nuevo proyecto de entidades robotizadas.
-Un robot jamás sería mejor que mis hombres.- Afirmó Sam con orgullo.
-Demuéstrelo.- Dijo un sujeto.
-Tiene dos semanas para pensarlo.- Finalizó el de más longevidad.
La reunión terminó en tono amargo.
Así que esto era el fin de las cosas. Intenté apagar la ira y angustia hasta convertirlos en un simple eco en mi cabeza, todo para lograr concentrarme en ser el mayor apoyo para Sam…evidentemente más consternada que yo. Mi acercamiento fue en vano: con un gesto deliberado de la mano me pidió que me fuera, suspiré resignado y la dejé sola con sus pensamientos.
Continuará.
¿Cómo podía matar a Sam si les había prometido lemon? XD Lo que me lleva al anuncio principal de hoy: próximo cap...ton ton ton...lo que todos han esperado por nueve capítulos: lemon! XD (saben que soy un fiasco así que no prometo nada)
Danny es taaaaaaan lindooooo .w. Tenía que dedicarle un cap sólo para él de nuevo...y probablemente otros cuantos. Las cosas se pusieron feas...bueno, en realidad todo tiende a complicarse XD
Abrazos y besos mil ^w^
