BELLO DESASTRE

Humillación.

Un golpe.

Otro golpe.

Ahora una patada.

Mejor un Cruciatus.

Y otro golpe.

Una bofetada.

Tiene sangre.

Si, ¿y a quien le importa?

Un cruciatus más.

El suelo frío del pasillo, el mármol contra su cuerpo amoratado y dolorido.

Alguien azota la puerta, una mujer sale detrás de ese alguien.

Y otra más joven permanece en el pasillo. Los demás se marchan, las visitas fingen no saber nada, en la sala.

-¿Por qué no respondiste los golpes?

-¿Por qué es mi padre? ¿Por qué estoy demasiado débil para contestar un golpe? Toma la que mas te agrade.

-Pero, Sirius, tu padre te ha humillado enfrente de todos nosotros y los invitados. ¿Dónde esta tu orgullo? Me decepcionas, Sirius.

-¿De verdad? No me importa, pronto me voy a ir de aquí.

-ah si? Y como? Te borrarán del árbol.

-No me interesa nada que tenga que ver con esta familia.

-Para que lo sepas, eres parte de esta familia a la que tanto aborreces, doblemente

-Créeme, que no hay nada que me haga más infeliz. Ahora si no me vas a levantar del suelo y me vas a ayudar a subir a mi cuarto, puedes irte ya a disfrutar de tu aburrida plática con esos seudo mortifagos y planear como conquistar el mundo.

-mucho cuidado con lo que dices.

-¿Qué? Me vas a golpear? Me vas a lanzar un Cruciatus? Escuche el otro día que a ti y a tus amiguitos les salen fenomenales? ¿Es cierto que puedes volver a la gente loca con un Cruciatus? Espera…creo que ya entendí, por eso estás loca, te echaron un Cruciatus.

-oh, por favor, déjate de ridiculeces. Y levántate ya. Me das tanta lastima ahí tirado, llorando, porque se que estas llorando. Humillado por un padre al que odias.

De improviso, el muchacho se levanta y captura con violencia los labios de la mujer.

-ca, lla, te.-murmura este.- No eres quien para hablar de humillaciones.

-Ah si? Sorpréndeme y dime quien me ha humillado alguna vez- sisea ella con los labios pegados a los de Sirius.

-Oh y claro te voy a sorprender: te ha humillado un sangre sucia.

-Un sangre sucia a mi? Los cruciatus te dejaron mal de la cabeza. ¿Quién?

-Lord Voldemort.

Como pudo, Sirius corrió escaleras arriba.

Eso si que había sido humillante para Bellatrix.