BELLO DESASTRE

Fugitivos

-No quiero ir mamá!

-Irás! ¿Hace cuanto que no salimos, la familia completa de paseo?

-Hace siglos y por algo será, lo pasamos fatal. ¡Regulus casi se muere ahogado y Narcisa se indigestó!

-Y tu te la pasaste burlándote de ellos. Haz tus maletas! Nos vamos! Y tu tampoco me mires así, Sirius! Apúrense los dos.

La mansión de los Black. Segundo piso. Cuarto de Bellatrix.

-Odio salir de paseo, no quiero salir- exclamo fastidiado Sirius al tiempo que se desplomaba en la cama de su prima.

-Y acaso crees que yo si? Nuestras madres y sus cosas, que fastidio, siempre se pone tan aburrido.-agregó Bellatrix imitando a su primo y tirándose en la cama.

Inesperadamente Sirius la atrajo hacia él y la beso con suavidad.

Bellatrix se separo, mas no se levanto de la cama.

-Escapemos, salgamos por la ventana y vamos a dar una vuelta, se tendrán que ir sin nosotros- propone entusiasmado Sirius sentándose a horcajadas sobre Bellatrix y capturando de nuevo sus labios.

-Y a donde iremos a dar la vuelta?

-A donde quieras.

Bella sonrió y revolvió el cabello de Sirius.

-Conozco un lugar…la pasaremos bien ahí.

-Entonces vamos, preciosa.

Sirius se levantó de un salto de la cama, alzo a su prima y la llevo en brazos hasta la ventana.

-Tu no puedes hacer magia, pero yo si- anuncio Bella, para después pronunciar un conjuro que transformo la enredadera en una escalera.

-Ahora, mi pequeño caballero, salgamos de esta prisión.

-Primero tú, preciosa.

Ya en el suelo, los dos salieron corriendo…

La madre de Sirius solo pudo divisar a dos muchachos corriendo despavoridamente.