Luna: Wiii benditas vacaciones jijiji

**Inner: De que te ríes?? Deja de vagear y ponte a escribir que tienes mucho que hacer ¬¬

Luna: Y si no quiero?

**Inner: Te mueres ¬¬

Luna: Ok, ok ya voy. Espero que os guste este capitulo xD en el que por cierto vuelven los Flashbacks xDD Jajaja lo siento por los que odiais que los haya jeje a mi me encanta eso de poner flashbacks xD. ----Activado Flasback Powerrrrr----

**Inner: LOCAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! ... Ya no se como decirtelo más claro ¬¬ ... Ains...

Luna: Ni caso, ni caso n.n. Pido disculpas por el retraso... ya digo, cosas que pasan... Pero ya esta aquí el capitulo, muchas gracias por tener paciencia y seguir leyendo =3.

A leeeeeeeeer.

-man es propiedad de Hoshino Katsura.

CAPÍTULO 8 – Dividido.

Lavi iba despertando poco a poco y se dió cuenta de que estaba tendido en la cama de su habitación en vez de estar en la enfermería.

"Que raro... juraría que me desmayé en el pasillo... Lo normal habría sido que me llevaran de vuelta a la enfermería."

Pasó la mirada por la habitación y pudo ver que a un lado de esta, sentado en una silla, leyendo, se encontraba su maestro, Bookman, quien al verle despierto dejó a un lado su lectura para acercarse a Lavi.

-Lavi dime la verdad... ¿Está volviendo?

Lavi no se sorprendió por la pregunta, de alguna manera ya se la esperaba.

-Si.

-Esta bien. Descansa, cuando estes mejor... nos iremos.

-Pero...

-Lavi, si el dolor esta volviendo, debemos irnos. Tu... no eres como ellos.

Lavi trató de decir algo, quería impedir eso, no quería marcharse, no después de haber estado con Tyki, pero no era capaz de decir nada, las palabras no salían como si inconscientemente supiera que todo debía llegar a su fin. Sus amigos, sus sentimientos... sentimientos que nunca debía haber tenido.

Cuando Bookman le dejó solo llevó su mano hasta su parche, ahí residía su mayor secreto, ese que ahora le hacía abandonarlo todo.

Intentó incorporarse pero era totalmente incapaz, cada vez que trataba de hacerlo un dolor intenso le perforaba la cabeza. Resignado terminó por ceder de nuevo al sueño.

-Es como... aquella vez...- Y diciendo esto se quedó dormido.

-Nee Tyki... ¿Estás seguro de esto?

-Tu haz lo que te he pedido... yo me ocuparé del resto.

///Sueño de Lavi/// – Flashback.

Aquel día amanecía con el cielo despejado, ni una nube que tapara el sol, aun que eso no impedía que fuera un día frío. Un pequeño pelirrojo de enormes ojos correteaba por el jardín trasero de una casita ubicada a las afueras de un pequeño pueblo.

-Mamiiiiiii mida eto- Gritaba el pequeño de tan solo 3 años mientras se dirigía al interior de la casa con las manitas cerradas para que eso no se escapara. -¡Mami mida! Mida que bonita.

El pequeño se acercó a la mujer que se encontraba sentada en uno de los sillones del pequeño salón, estiró sus manitas y lentamente las fue separando dejando salir una pequeña mariposa, que al verse libre de las manos del pequeño comenzó a volar libre por la estancia.

-¿A que ez bonita mami?- El pelirrojo sonreia ampliamente.

-No tanto como tu n.n- La mujer cojió al pequeño en brazos. -Mi niño es más lindo que las mariposas.

-Ya... ezo mientraz no nazca hemanito...- Su sonrisa desapareció para dar paso a una cara más triste.

La mujer sentó al pequeño a su lado y le acariciaba el cabello con dulzura mientras que la otra mano la dejaba apoyada en su vientre.

-Cielo ¿Por qué crees que cuando nazca el bebe dejarás de ser lindo?

-Porque el zerá un bebe y los bebez son lindoz... máz que yo.

-No digas eso n.n tu siempre serás lindo. Aun que te hagas mayor siempre serás mi lindo niño.

-Zoy un bicho dado- Soltó el pequeño haciendo que la mujer soltara una pequeña risita.

-Jaja eres mi lindo bichito.

La mujer volvió a coger al pelirrojo en brazos y acercó su rostro al de su pequeño.

-¿Quién es el bicho raro más lindo?

-Yooooooooo- El pequeño volvió a sonreir alegremente.

La mujer volvió a dejar al pequeño en el suelo y sonreía alegre mientras veía como este volvía al pequeño jardín correteando por todas partes.

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Ya empezaba a caer la noche en el pueblo y el pequeño, ahora más tranquilo, estaba de pie a las puertas de su casa esperando la hora de cenar.

-Papiiiiiiiiiiii- Gritó el niño de repente al ver que su padre llegaba a casa antes de la hora de cenar.

El pequeño fue corriendo junto a su padre mientras le llamaba alegremente. Éste saludo a su hijo con una sonrisa en la cara y cuando llegó a su lado le cogió en brazos en un intento por que el pequeño se quedase quieto un rato... callarle era otra historia.

-Papi, papi hoy cogí una madipoza con laz manoz jaja eda muy bonita... pedo zalió volando y no te la podé enzeñad... ¡Ya zé! Mañana cogeré otda pada tí.

-Jaja pero se la has enseñado a mamá ¿verdad?

-Ziiiiiiii ^^ dijo que eda muy bonita, como yo.

-Seguro que lo era. Venga vamos a cenar.

El hombre dejó a su hijo de nuevo en el suelo para que pudiera prepararse antes de cenar. Y veía contento como su pequeño hijo era feliz sin dejarse llevar por el terror que le acompañaba.

La cena transcurrió sin ningún problema, pero llegado el momento de acostarse el pequeño pelirrojo no aparecía por ninguna parte. Sus padres le estuvieron buscando durante mucho tiempo hasta que pensaron que quizá el pequeño no se encontraba en la casa y salieron a fuera a buscarle.

Por fin pudieron encontrarle al lado del río que atravesaba el pueblo. Se encontraba de rodillas en el bordillo mirando su reflejo en las cristalinas aguas. Se acercaron despacio y se sentaron al lado de su pequeño.

-Cielo... ¿te pasa algo?- Su madre le acariciaba la cabeza intentando consolar al pequeño que no podía evitar las lagrimas que caían por su rostro. -Nos tenías preocupados.

-Es muy tarde ya... pensamos que te había pasado algo malo.- Ahora era su padre quien intentaba calmar al pequeño dándole unas palmaditas en la espalda.

El niño apartó la mirada de su propio reflejo el cual veía de manera borrosa por todas las lagrimas que estaba dejando escapar.

-Lo—lo ziento. No quedía preocupadoz.- El pequeño se abrazó a su madre con todas sus fuerzas. -Me... me duele la cabeza mami... me duele mucho.

-Volvamos a casa, si te quedas aquí te resfriarás y te pondrás malito.

-Zi.

El padre cojió al niño en brazos y mientras este se iba quedando dormido lentamente volvieron a casa para acostar al pequeño, deseando que al día siguiente, cuando éste despertara, todo hubiese sido un mal sueño y que todos sus males nunca hubieran existido.

Desde que su pequeño ángel pelirrojo había aprendido a andar siempre estaba correteando de un lado a otro pero al poco tiempo empezaba a sentir terribles dolores de cabeza, dejandole inconsciente durante días enteros. Siempre habían pensado que algo terrible le pasaba al pequeño pero nunca había pasado nada más serio. Además estaban sus ojos... esos ojos verdes que eran su maldición desde que nació. Esos ojos eran el motivo de que tuvieran que vivir a las afueras del pueblo, lejos de la gente, pues decían que estaba maldito y que todos sufrirían a causa de esos terribles ojos.

No había problema con ellos, solo daban terror. El izquierdo brillaba como la esmeralda más hermosa, verde, siempre reluciente y llena de vida... pero el derecho era más oscuro un verde apagado y profundo, lleno de... muerte, el ojo al que siempre se llevaba las manos cuando le dolía la cabeza.

Ese dolor era su maldición.

Cuando el pequeño se despertó a la mañana siguiente todo estaba en silencio, un terrible silencio que le hacía sentirse aterrorizado. Se levantó y bajó las escaleras esperando encontrarse con su madre preparando el desayuno. Buscó por toda la casa pero no había nadie.

-¡¡Mami!! ... ¡¡Papi!! ... Donde eztáiz.

El pequeño salió de la casa con la vana esperanza de que sus padres se encontraran fuera, se preocupo mucho cuando pudo ver como el pueblo que estaba a lo lejos había sido completamente arrasado. Se podían oir algunos gritos y todo estaba destruido, algunas casas aun se resistían a caer presa del fuego pero pronto terminaron por derrumbarse.

El pequeño, preocupado por sus padres, corrió de camino al pueblo. Sabía que nadie allí le ayudaría, sabía que en el pueblo nadie le quería, le aborrecían por ser un maldito bicho raro, pero en ese momento no le importaba más que encontrar a sus padres.

-¡¡Mami!! ... ¡¡Papi!! ... ¿Eztáiz aquí?

Hubo un momento en el que el pequeño pelirrojo llegó a una casa de las tantas que se habían derrumbado, lo que parecía una pequeña farmacia, y sus ojitos se abrieron al ver aquello que tanto había temido. Sus padres se encontraban tirados en el suelo bajo algunos escombros, heridos... muertos.

El pequeño se acercó a ellos aun sin ser totalmente consciente de que lo que le estaba sucediendo no era si no una mala pesadilla. Quería despertar y ver a su madre haciendole el desayuno como siempre mientras el se sentaba y le decía a su madre distintos nombres para su hermanito, aquel que ya nunca conocería.

Cuando estuvo junto a sus padres el pequeño colocó una de sus manitas en la cabeza de su madre mientras grandes lágrimas comenzaban a recorrer su rostro sin tregua.

-Ma—mami...- Luego se giro a ver a su padre y colocó su otra mano sobre este. -Pa—papi...

Las pocas personas que habían sobrevivido a la devastación se acercaron al niño y mirándole con recelo uno de ellos le habló antes de marcharse de allí para no volver.

-Tú solo traes muerte y dolor a aquellos que te quieren.

El pobre niño ya no veía nada a su alrededor, las lagrimas le nublaban completamente la vista y mientras se quedaba el solo en el pueblo, junto a los cadáveres de sus padres no pudo hacer nada más que gritar. Estuvo gritando hasta que un nuevo dolor de cabeza le empezó a nublar la mente haciendole caer inconsciente.

Fin del Flashback.

Lavi se despertó sobresaltado, se llevó la mano a la cara, secándose el sudor que caía por su frente y respiraba con dificultad. Se levantó un poco quedando recostado en la cama aun que no se quedó ahí mucho tiempo.

En cuanto pudo respirar con normalidad se levantó y salió de la habitación. Pensó en dirigirse a la biblioteca pero la idea fué descartada rapidamente al adivinar que Bookman se encontraría allí. Fue subiendo las escaleras y decidió quedarse en la terraza de la Sede.

Llovía pero en ese momento era lo que menos le preocupaba, se acercó a la barandilla y apoyando los codos cerró los ojos sientiendo tranqulamente como la lluvía caía por su cara.

"¿Por qué he tenido que soñar con ese día... mierda... como desearía poder olvidarlo"

Lavi se dió la vuelta y se quedó de frente a la puerta que llevaba de nuevo al interior de la Sede, apoyó sus manos en la barandilla e impulsándose un poco se sentó encima. Volvió a mirar al cielo, estaba completamente negro, no por que fuera de noche, si no por todas las nubes que había. Llovía sin parar e incluso caía algun que otro rayo, había tormentas cercanas.

Lavi se llevó una mano a su parche y lentamente se lo quitó aun que seguía con los ojos cerrados. Se quedó así un tiempo, realmente estaba tranquilo y relajado, ese tiempo le senataba bien, como si la lluvia se llevara todos sus males y le ayudara a mantenerse con la mente en blanco, sin pensar en nada.

-¡¡Lavi!!

Alguien le llamó y le quitó de golpe toda esa tranquilidad que había sentido, se sobresaltó y una mano se le resbaló de la barandilla donde estaba sentado, por suerte pudo sujetarse con la otra mano y no caerse abajo.

-A—Allen... que ... ¿Qué haces tu aquí?

-¿Yo? Más bien ¿Qué haces tu aquí? Pensaba que estabas en cama, descansando.

-Amm si etto... lo estaba... pero decidí salir a dar un paseo jeje n.n

En ese momento Allen se dió cuenta de que Lavi no llevaba su parche y se le quedó mirando sorprendido.

-Etto... La—Lavi tu parche...

Lavi se llevó la mano rapidamente a tapar su ojo derecho, ni se acordaba de que se lo había quitado. Se había confiado demasiado. Allen no podía evitar mirarle a esa parte de la cara y casi sin darse cuenta se fue acercando a Lavi. Éste trató de alejarse para que Allen no llegara a su lado pero en un pequeño descuido se resbaló cayendo al vacío.

-¡¡Lavi!!

Allen solo pudo reaccionar corriendo hacia la barandilla intentando llegar a tiempo para coger a Lavi pero no llegó a tiempo y solo pudo ver como Lavi caía sin opciones de salvarse. Lavi por su parte no podía hacer nada más que ver como se iba alejando de la imagen de Allen en la terraza. Podía sentir como el viento azotaba su cuerpo mientras caía, irremediablemente se acercaba a su final, el suelo se encontraba cada vez más cerca e inconscientemente cerró los ojos esperando el inevitable golpe.

Faltando solo unos metros entre su cuerpo y el mojado suelo algo le detuvo, alguien le agarró fuertemente entre sus brazos impidiendo la caída que irremediablemente le mataría. Cuando se sintió a salvo del golpe abrió los ojos lentamente para encontrarse con las doradas orbes de Tyki y a pesar de lo que había estado a punto de suceder Lavi sonreía.

-Siempre apareces en el mejor momento Tyki.

Tyki no decía nada, solo le miraba con la cara seria. Con cuidado le dejó en el suelo y le besó. Le besó con todo lo que tenía, en ese momento no quería pararse a pensar en que tenía que contenerse, solo quería sentir los besos de Lavi, besos que no tardaron en llegar.

Cuando se separaron Tyki seguía con la mirada seria.

-Lavi... porque no me dijiste nada.- Le dijo mientras acariciaba su ojo derecho con delicadeza.

Lavi apartó la mano de Tyki y se separó un poco de él mientras volvía a colocarse el parche que en todo momento había guardado.

-Yo no... no quería que lo vieras... no quería que nadie lo viera.

-¿Por qué?

-¿Acaso no te da miedo?

-¿Mi—miedo? Tu nunca podrías darme miedo Lavi, eres mi lindo conejito, no hay nada en tí que no me de ganas de comerte.

Lavi se sonrojó al instante por el comentario del noé aun que solo consiguió decir algo que solo le traía buenos recuerdos.

-No me llames conejito ¬¬

Dicho esto, Lavi volvió a entrar en la Sede y aun que no podía ver a Tyki, sabía que estaba con el. Fue a darse un baño, luego se fue a cenar mientras molestaba un rato a Yuu y mas tarde se marchó de nuevo a su habitación donde por fin dormiría por que sí y no por estar inconsciente. Parecía que los dolores desaparecían y eso le hacía feliz. No tendría que irse... al menos no por ahora.

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Mientras tanto...

-Road ¿Has vuelto a llevarte a Lero sin permiso?- El Conde Milenario estaba como siempre en su mecedora mientras "charlaba" con Road.

-Solo he ido a jugar un rato con el, pero no te importa ¿no?

-Por esta vez lo dejaré pasar Road pero tienes que aprender a pedirme permiso para llevartelo.

-Esta bieeeeeen n.n- La chica sonreía como si no le estuvieran regañando a ella. -¿Me llamaste solo para eso Principe?

-No mi querida Road. Quiero que traigas de vuelta a Tyki y que te encargues tu del exorcista pelirrojo.

-¿El Bookman Jr.? Jooo yo quiero ir a por Allen.

-Jujuju ya habrá tiempo para ir a por Walker, antes quiero acabar con sus amigos y nada mejor que matar al aprendiz de bookman.

-Esta bien Principe ^^ Así podré tomarme mi revancha con el jiji n.n

"Un secreto que se esconde para no herir a los demás, o más bien para no herirse a uno mismo. Todas las mentiras se centran en ocultar la gran verdad que se esconde en nuestro verdadero yo. No hay nadie en el mundo que se muestre tal y como es. Todos somos hipocritas aun que sea inconscientemente no pensamos más que en nosotros mismos y nos gusta creer que nuestras mentiras se hacen realidad. Pero la mentira mas grande es la que termina dominandonos a nosotros y perdemos el control."

Continuará.

Luna: Buffff como me ha costado hacer este capitulo... No se... quiza me ha quedado un tanto tragico xD Pero bueno. Bufff aquí esta POR FIN termine el capitulo. Me ha costado mucho mas de lo que pensaba en un principio.

**Inner: ¿Que es lo que veo? ... ¿Te estas rindiendo? Jajaja

Luna: No digas tonterías!! Yo jamas me rendiré. Aun asi hay algo que tengo que decir!! Y es que este fic poco a poco va llegando a su final n.n Y aun que me entristece por un lado [Le he cojido cariño a este fic xD] por otro lado me hace feliz el conseguir hacer una historia larga ^^

**Inner: Si tu que solo escribias OneShots y mira esto jaja

Luna: Siii bueno jaja os doy las gracias adelantadas por los reviews =3. Y os pido por favor que os vayais preparando para lo que va a venir. Tengo claro como va a seguir y aun que no estoy segura de cuantos capitulos le quedan al fic esto se esta acabando.

Una pregunta que dejo en el aire... ya me respondereis cuando podais xDDDD [Yo es que soy así de adelantada xDD] Estoy con la duda de escribirle epilogo o no... id leyendo y ya me contareis si lo quereis o no.

Ja ne!

Luna